Decidí ir por Jake, el me había dicho que lo conocía.

-Hey Jake, hoy entro Edward Cullen a la escuela- lo vi de reojo y pude ver como su cara se endurecía.

-Bella yo que tú corría por mis cuellos de tortuga y mis pantalones holgados- Me reí

-Ah entonces si lo conoces- Sopese unos minutos -¿De verdad es muy mujeriego?-

-Algo así, Bella ¿A que viene tanta pregunta? Bueno no importa, mejor vámonos antes de que se aparezca por aquí-.

No entendía por que Jake se había puesto asi -¿Estas bien?- no pude evitar preguntar –Si, ¿Por qué no habría de estarlo?-

-No lo se, tal vez, por que cuando te mencione a Edward te pusiste como si te hablara de un asesino o algo asi- se detuvo para que yo pudiera abrir la puerta de mi casa y pudiéramos pasar, paso a mi lado y me miro con ojos desconsoladores –El me quita las cosas que mas amo y entre ellas estas tu, no puedo perderte Bella, no quiero que te arranque de mi lado-.

Me sonroje –Pero ¿Qué dices tonto? Si tu eres como mi hermano jamás podría abandonarte- Sonrio – Lo se, pero para mi es muy importante oírlo- me abrazo.

-¿Y que película veremos? Todas las que traigo son de terror- le dije

-¿Por qué siempre son de terror?-

-Por qué a mi me gustan?- le saque la lengua y comenzó a sonar el teléfono.

-Hola- dije riendo al ver la cara de Jake, cuando veía la portada de los dvd

-No muchos tienen tu número de teléfono en la escuela, fue difícil conseguirlo sabes-

-¿Edward?- chille, el solo rio a través del teléfono -¿Cuándo me dejaras acompañarte a tu casa?-

-Cuando seamos muy muy MUY buenos amigos- Trono la boca

-Eh ahí el problema- dijo el

-¿Cuál?-

-Yo quiero ser mas que tu amigo-

Colgué, todo era tan confuso, tal vez si era como Jake dijo y el solo me quería por que Jake me tenía, me dirigi a la sala –Jake, que te parece si dejamos lo de la película para otro dia

-¿Qué? ¿Por qué?-

-Luego te explico- le dije mientras lo empujaba hacia la puerta

-¿Quién era en el teléfono?- Le cerre la puerta, no podía decirle quien había llamado, no quería hacerlo enojar. Decidi meterme en la bañera para relajarme, cuando de pronto el teléfono comenzó a sonar de nuevo, no conteste o caería esta vez