Otro capitulo mas. Y no, no es el ultimo, he decidido alargarlo un poco mas. Y en este he metido a mas personajes. No se, me he dejado llevar...

Los personajillos no son mios ni saco nada de ellos

ESCAPAR

Sola. Estaba sola. Ya no quedaba nadie mas en Gryffindor.

Neville hacía un mes o mas que había desaparecido después de una clase de Estudios Muggles, cuando fue requerido al despacho de la profesora Carrow. Hasta ahora nadie había sido llamado al despacho, por que a los hermanos Carrow les gustaba impartir "disciplina" delante del resto de alumnos, para que aprendiesen. Incluso muchas veces eran otros alumnos los que debían ejecutar los castigos. A todos les parecía algo repulsivo, menos a un grupito de Slytherin, entre los que se encontraban Crabe, Goyle y Zabini. Curiosamente Lavender se fijo que Malfoy no parecía disfrutar cuando tenia que castigar a algún alumno. Lo hacia, por supuesto, pero intentaba que sus cruciatus pasaran rozando al castigado.

Por eso, cuando llamaron a Neville al despacho de Alecto Carrow, supieron que algo pasaba. Algo muy malo. Y cuando Neville no apareció a la hora de la cena, ella y Parvati empezaron a especular:

- No se, Parvati, todo esto es siniestro. Crees que estará bien? Donde puede estar?

A Lavender le pasaban mil ideas por la cabeza, desde que lo tuviesen encadenado en las mazmorras hasta que lo hubiesen enviado a Azkaban. Pero Parvati no la hacía mucho caso. Estaba intentando sacar algo del bolsillo interior de la túnica. Lavender no pudo ver lo que era, por que parecía ser un objeto muy pequeño. Parvati lo miro extrañada mientras se lo pasaba de una mano a otra, lo escudriñaba con el ceño fruncido y después, para sorpresa de Lavender, soltó una sonora carcajada.

- Tranquila Lavender, Neville esta bien. Luego hablamos en la habitación de los chicos.

Una vez terminada la cena, subieron corriendo a la habitación de Seamus. Encontraron a este tumbado en la cama, mirando al techo. Ni siquiera se inmuto cuando las dos chicas entraron en su cuarto. Parvati se sentó en la cama que había sido de Dean, al lado de Seamus y comenzó a hablar.

- Chicos, quizás os sorprenda lo que os voy a decir, pero he recibido un mensaje de Neville.

Seamus se levanto de un salto de la cama y Lavender se quedo con la boca abierta y cuando se repuso empezó a balbucear:

- Pero como...cuando...es imposible, cuando lo has recibido? Y como?

- En la cena, cuando estabas conmigo Lavender. Y por medio de esto.

Saco algo de su bolsillo, algo muy pequeño y dorado. Se tuvieron que acercar mucho para darse de lo que era: un galeón de oro con una pequeña inscripción:

Estoy bien, he tenido que huir. En caso de problemas nos vemos en la SDLM

Lavender lo reconoció al instante. Era uno de los galeones por los que se mantenían en contacto en quinto, cuando se celebraban las reuniones del ED. Ella había perdido el suyo hace mucho tiempo, pero parecía ser que Parvati había estado muy pendiente del suyo

- Si!! Neville esta escondido en la Sala de los Menesteres!! No es genial??

La verdad es que era una idea genial, pensó Lavender. Casi nadie sabia de la existencia de esa sala y si Neville quería, nadie podía entrar cuando el estuviese.

Seamus desparecio la semana pasada, después de negarse practicar la maldición Imperius con un alumno de tercero de Ravenclaw. Salió de clase corriendo y no supieron nada de el hasta que envió un mensaje a Parvati. Lavender pensaba que el sistema de los galeones era muy eficaz. Habían avisado a los miembros del ED que quedaban en el colegio, así como de que Neville estaba en la Sala de los Menesteres, y tácitamente se habían puesto de acuerdo para acudir allí en caso de problemas.

Parvati y Padma habían desaparecido esa misma mañana, en medio de un gran revuelo. En mitad del desayuno, y en voz bien alta para que todos los alumnos lo escuchasen, Amycus Carrow había comentado que ahora mismo estaban estudiando el status de sangre de la madre de dos alumnas que actualmente estaban en Hogwarts, y que de ser ciertos los rumores, las hijas de Ashaali Patil serían arrestadas, ya que eran mayores de edad.

Ambas salieron corriendo sin pensarlo, y cuando Alecto Carrow se levanto de la mesa y les lanzo un hechizo inmovilizador, Padma saco la varita y lanzo un hechizo escudo tan potente que varios alumnos que estaban cerca cayeron de sus bancos.

Bueno, por lo menos ahora estaban a salvo. Pero Lavender se había quedado sola y no sabia cuanto tiempo podía soportarlo. Empezó a dirigirse a su clase de Transformaciones, aunque le parecía un tanto ridículo dar clase en esas circunstancias, pero la profesora McGonagall les había pedido encarecidamente que intentasen aparentar una situación de absoluta normalidad. Iba caminando con la cabeza agachada, por eso no vio cuando chocó con otra persona.

Con todos sus libros desparramados por el suelo empezó a farfullar algo sobre la gente que no se fijaba por donde iba, pero al levantar los ojos se quedo de piedra. Había chocado contra Daphne Greengrass. La verdad es que en siete años no sabia nada de esa chica. Casi siempre iba con Nott o Bulstrode, así que no pertenecía al grupito de Malfoy. Pero dadas las circunstancias Lavender no sabia que podía esperar de ella. Greengrass la miro fríamente mientras decía:

- Será mejor que recojas tus libros y desaparezcas Brown – pronunciándolo con especial énfasis "desaparezcas"-. No quiero que vuelvan a interrumpir mi desayuno.

- Tranquila Greengrass, ya me voy a clase.

Mientras se dirigía al aula de Transformaciones, volvió a oír a Greengrass a su espalda.

- Me habían dicho que eras algo cortita, pero esto ya clama al cielo. En serio piensas que te van a dejar libre? Piénsalo Brown, eres la ultima de Gryffindor. Tu serás la siguiente, así que yo me iría a donde quiera que estén huyendo tus amiguitos.

- Y eso a ti que te importa?

- Ya te lo he dicho, no quiero que me vuelvan a importunar en mis comidas – aunque una verdad diferente se revelaba en sus ojos. Lavender pensó que parecía incluso preocupada-. Asi que será mejor desaparezcas cuanto antes.

Y con un atisbo de sonrisa, se marcho por donde había venido.

Lavender Brown no lo podía creer: Daphne Greengrass había tratado de ponerla sobre aviso, se había preocupado por ella. Bien es cierto que de una forma muy especial, una forma muy "slytherin". Pero así eran ellos mostrando sus sentimientos (los que tenían sentimientos, claro): fríos como el hielo y secos como el hueso.

Todavía con los libros por el suelo, se quedo sopesando las palabras de Daphne, y pensó que tenia mucha razón. Ella era la única, la cabeza visible del alumnado perteneciente a la casa de Godric Gryffindor. Irían a por ella, intentarían sacarle a la fuerza el escondite de sus compañeros, la obligarían a torturar a mas alumnos. Y ella no podía soportarlo. Al menos no sola, no sin el apoyo de Parvati, Seamus y Neville. Ella era valiente, pero solo cuando se sentía respaldada; era leal, pero solo cuando podía compartir sus lealtades con alguien. Era una Gryffindor, pero solo en compañía de otro Gryffindor. Sola no era mas que Lavender Brown, una chica de dieciocho años recién cumplidos con mucho miedo.

Ya se estaba encaminando a la Sala de los Menesteres cuando algo la hizo detenerse. Sentado en el suelo había un alumno de segundo de su casa, un niño pequeño, llorando y con varios rasguños en la cara y en los brazos. A su lado había una puerta entreabierta de la que salía la voz de Alecto Carrow diciendo que la siguiente alumno que se atreviese a poner en duda sus teorías sobre los sucios muggles, recibiría el mismo castigo que Daniel Buttler.

Lavender se agacho, acaricio los cabellos de Daniel y le dio un suave beso en la mejilla. Le cogió de la mano y mientras se dirigía con el a ver a la señora Pompfrey, decidió que no era el momento de huir. Todavía no.


Otro capitulo mas....esto se esta alargando mas de la cuenta, pero bueno... El siguiente no tengo ni idea de que va a ir asi que, sorpresa!!

Y a ver si me decis algo, que he descubierto que hace mucha ilusion