Pues hala, hoy teneis doble racion, que no tengo nada de curro, jajajaja

Los personajes no son mio

LA ULTIMA BATALLA

Cuando a Harry por fin le entro en la cabeza de que no lo podía hacer todo el solo, que ellos estaban allí para ayudarle y salio con Luna en dirección a la torre de Ravenclaw, Lavender apretó la varita con fuerza, permaneciendo en el mas absoluto de los silencios. Allí estaban reunidos la mayoría de sus compañeros, y para Lavender fue un impacto darse cuenta lo que habían cambiado todos. Era como si a su aspecto actual, se solapase la imagen que Lavender conservaba en su memoria de cuando se habían conocido, hace casi siete años.

Todos habían cambiado. La guerra les había cambiado. En esencia, pensaba Lavender, no somos mas que unos niños dispuestos a pelear por algo en lo que creemos. Unos niños que hemos tenido que crecer demasiado rápido este ultimo año. Que lejos quedaban para ella sus preocupaciones del año anterior, cuando aun sabiendo que Voldemort había regresado (ya podía decir su nombre sin alterarse demasiado), su máxima preocupación era su relación con Ron. Este año su prioridad había sido proteger a los alumnos mas pequeños y tratar que las cosas en el colegio fuesen mas o menos como siempre, aun a riesgo de su integridad.

Al final ella no había huido: había permanecido en su puesto y encontró un apoyo en Terry Boot y Susan Bones, ya que Ernie y Lisa Turpin también habían tenido que huir. Entre los tres consiguieron mantener un poco el control. Plantaban cara a los Carrow y a Snape como mejor podían, y Lavender se sorprendió a si misma y al resto del colegio cuando lanzo un potente hechizo contra Zabini al decir este que posiblemente "esa asquerosa sangresucia de Granger ya estaría bien muerta y enterrada". Eso le costó un cruciatus de Parkinson, pero valió la pena. Nadie iba a insultar nunca mas a un Gryffindor en su presencia. Ni siquiera a Granger.

Su mirada siguió recorriendo la Sala de los Menesteres y sus ojos se posaron en Neville. Calcular lo que había cambiado este era imposible. Recordaba al niño que había sido en primero, ese niño olvidadizo y despistado, patoso, que la primera vez que montó en una escoba perdió el control y se rompió una muñeca. Y ahora se había convertido en un chico valiente, arrojado, que no dudaba en luchar por todo en lo que el creía sin importarle las consecuencias, con la cara aun marcada por las maldiciones que le habían arrojado los Carrow y algunos alumnos de Slytherin.

Y Parvati, que como ella había pasado los primeros años interesándose únicamente en chicos, en estar guapas, en los últimos cotilleos y en criticar a todo el mundo, aisladas de los demás. Sintió un poco de pena por lo que se habían perdido con ese aislamiento, pero pensó (confió), en que tendrían años para recuperar el tiempo perdido. Años para verse con Hermione y tomar unas cervezas de mantequilla, mientras Lavender le confesaba lo celosa que había siempre de ella por su inteligencia, por su valor. Años para que Luna le explicase que era un bibller maravilloso y donde encontrarlos. Años para que Ginny le enseñase a montar en escoba como es debido. Años para conocer a sus compañeros de colegio, esos a los que había estado ignorando durante siete años.

Noto como unos ojos se posaban en ella y vio que Hermione la miraba y esbozaba una sonrisa. Quizás estuviese pensando lo mismo que ella. Cuando se iba a acercar a ella, simplemente para hablar de ultimo año, para preguntarle donde habían estado, que habían hecho, y que iban a hacer ahora, la puerta del pasadizo que unía la Sala de los Menesteres con Cabeza de Puerco se abrió y empezó a entrar gente.

El primero en entrar fue el profesor Lupin, seguido de algunos aurores, los padres de Ron; Bill y Fleaur Delacour; Oliver Wood, Angelina, Katie y Alicia; Justin Finch-Fletchey, que ese año lo había pasado escondido en un pueblo de los Alpes suizos por unos parientes muggles y fue corriendo a abrazar a sus compañeros; antiguos alumnos, familiares, amigos. Todo eran abrazos y lagrimas de emoción, aunque no se sabia si por el reencuentro o por lo que podía pasar después.

Ese emotivo encuentro fue interrumpido cuando la puerta de la sala, la que daba al pasillo, se abrió y entraron Harry y Luna. Harry trastabilló y resbaló un par de escalones al ver que la afluencia a la sala había crecido notablemente en su ausencia. Cuando llegó abajo, miró a todos muy seriamente y dijo:

El momento ha llegado, vamos a presentar batalla aquí, en Hogwarts.

Lavender se quedo petrificada. A pesar de llevar todo el año preparándose por si llegaba ese momento, en el fondo confiaba en que no se diese el caso. Allí estaban ellos, un puñado de adolescentes dispuestos a luchar contra mortifagos, gigantes y quien sabe que mas criaturas. Y Voldemort. Lucharían contra Voldemort y su ejercito. En ese momento la idea se le antojó ridícula y solo pensaba en salir por el pasadizo hacia EL Cabeza de Puerco cuanto antes.

Parvati la agarró del brazo y la llevó como hipnotizada hacia el comedor donde la profesora McGonagall daba las instrucciones a seguir para fortificar aun mas el castillo y dividirse en varios frentes. Pero Lavender no podía reaccionar. No podía dejar de pensar en la batalla que estaba por comenzar allí mismo, quizás en el comedor, o en el Pasillo de Encantamientos. Tenía la mirada perdida, sentía su cuerpo como si no fuese suyo, su mente como la de otra persona. Sentía temblar cada fibra de su cuerpo por el miedo. Por que ahora la cosa iba en serio. Ya no se trataba de practicar hechizos en un aula vacía, ni de plantar cara a los profesores. Ahora iban a luchar de verdad contra auténticos mortifagos, y seguramente muchos morirían o quedarían malheridos.

Entonces recordó lo que le había dado fuerza ese ultimo año. Sus compañeros, sus amigos. Allí estaban todos dispuestos a luchar, a pelear hasta el ultimo aliento, a darlo todo por conseguir un mundo mejor, un mundo en paz. Miró a Harry y este le devolvió la mirada, reflejando quizás su propio miedo pero con una determinación en él como nunca había visto antes. Y de repente lo vio todo claro.

No les quedaba otra opción que luchar, la situación no podía seguir así por mas tiempo. Por que Harry, el Elegido o no, iba a luchar por ellos. Por que Harry se había echado sobre sus hombros la tarea de ser quien acabase con Voldemort y ellos tenían lo obligación de quitarle todo impedimento en su camino.

Por eso, cuando Parkinson intentó que apresaran a Harry fue una de las primeras en levantarse y sacar la varita, dispuesta a llevarse por delante a quien intentase arrebatarle su ultima esperanza.


El final un poco traido por los pelos, pero es que me meto en unos jardines de los que no se salir luego...en fin a ver que os parece

Y creo que ya va siendo hora de ir acabando el fic, no creeis? Que al final le vais a coger mania a la pobre Lavender. Aunque si quereis algo en especial, no teneis mas de decirlo

Chau