Capitulo 9: ¿Quieres hacer qué?...


Eran aproximadamente las 11 de la noche cuando alguien tocó a mi puerta.

― ¿Qué haces aquí Shirou?

―vine a verte―me sonrió― ¿Puedo pasar?

―claro pero mi compañero aun no llega así que…

―no te preocupes todos están ocupados festejando abajo, yo estaba con ellos pero me aburrí

―de acuerdo pasa―le dije abriendo más la puerta

―pero si su cuarto esta hecho un asco, ¿Qué hacen aquí?

―el niño que parece que se le caerán las manos si levanta algo, en esa cama duermo yo

―si se ve―respondió sentándose en ella―todo ordenado, eres tan aburrido

― ¿Qué dices?, soy ordenado ¿Qué no te has quejado del desastre?

―lo hice, no me gusta eso―dijo señalando la cama del otro chico donde estaba sentado yo―pero esto―dijo esta vez señalando en donde estaba sentado―es como entrar a la casa de la abuela

―decídete, ¿desordenado u ordenado?

―un punto medio estaría perfecto, a por cierto, mañana nos darán el día libre ¿Puedes venir conmigo?

―claro―respondí sonriendo― ¿A dónde quieres ir? ¿Al museo? ¿Teatro? ¿Zoológico?

― ¿Deberás no quieres que te llame aburrido?

―vale mejor dime tu a donde quieres ir y listo―dije cruzándome de brazos

―el equipo completo ira a los lugares que dices así que pensaba solo salir a conocer la ciudad ¿Qué te parece?

―el grupo entero va a salir ¿Cómo en una visita guiada?

―sí, exactamente eso

― ¿Y por qué no vamos con ellos?

―tú hablas ingles así que no hay necesidad de estar con ellos―habló el peli plata

―los alemanes hablan alemán

―en este tiempo todo el mundo habla inglés

―tú no lo hablas―me atreví a decir

―si lo sé―agacho la cabeza de forma divertida―pero tú si así que me llevaras a conocer la ciudad

―de acuerdo pero si nos perdemos será tu culpa por no seguir al grupo

―confió en que seas un buen guía

―tendrás que obedecerme en todo lo que te diga―dije con una sonrisa de medio lado

―por supuesto―sonrió―lo que sea por no estar con todo el grupo

Esa mañana salimos con rumbo al centro de la ciudad, caminamos por un buen rato hasta que…

―oye ¿Dónde estamos?

―te juro que no se―respondí viendo un mapa―definitivamente esta no fue buena idea

― ¿Qué? ¿Ya nos perdimos? No puede ser, nos quedaremos aquí sin poder regresar, vamos a morir de frio o quizá un vago nos secuestre y venda nuestros órganos por dinero―dijo divertido

―vaya que eres dramático Shirou, ya encontraremos el camino, confía en el guía Shuuya Goenji

―tienes el mapa al revés, así no inspiras nada de confianza

―vale ya, caminemos a lo mejor encontramos al grupo, según esto el museo está por allá

―esta de ese lado―dijo señalando al lado contario

―por eso, vamos hacia allá―dije con una sonrisa

―no me gusta nada como pinta esto

― ¿Enserio no confías en mi? ―le dije abrazándolo por la cintura

―pero ¿Qué haces? No…―es todo lo que pudo decir antes de que callara su boca con un beso

―no te preocupes, esto es Alemania aquí nadie nos conoce, no tienes por qué avergonzarte, jamás volverás a ver a estas personas

Me sonrió como siempre y me abrazó ante la mirada de la gente, seguimos caminando sin rumbo simplemente platicando, disfrutando de nuestro tiempo juntos, aquellos pequeños momentos que me hacían quererlo más.

― ¿Puedo confesarte una cosa? ―preguntó algo nervioso

―la que quieras―respondí pasando mi mano sobre sus hombros mientras caminábamos

― ¿Recuerdas la vez que nos conocimos? ―preguntó

―cuando practicaba con Endo ¿No?

―sí, esa vez que me pidieron jugar con ustedes

―fue una suerte que estuvieras allí

―realmente no fue suerte―confesó―yo estaba allí por ti

― ¿Por mi? ―pregunté deteniéndome un momento

―yo estaba en ese lugar para verte a ti, no era la primera vez que lo hacía, cuando me transfirieron a Raimon no conocía a muchas personas y a pesar de que las primeras semanas hice varios amigos un día me tope contigo, te vi de lejos caminando hacia el campo de futbol y desde entonces empecé a recurrir ese lugar solo para volver a verte, aquella vez estaba viéndote de lejos cuando el balón se fue y como buen defensa lo detuve―sonrió―pensé que entrando al equipo estaría más cerca de ti pero siempre estabas con tus amigos así que cuando tenía oportunidad de hablar contigo solía ser muy…tonto...Cuando dijiste que querías intentar algo conmigo en verdad fue el día más feliz de mi vida

― ¿Por qué me cuentas esto ahora?

―porque yo en verdad te quiero y no quisiera que pensaras otra cosa

―pero si tú eras el que siempre estaba rodeado de chicas

― ¿Yo?, siempre pasa pero no sé por qué, pero ellas y yo vamos para el mismo lado así que no hay problema

―de acuerdo―sonreí―entonces ¿Eras mi acosador? ¿Qué tal me veo de lejos?

―muy guapo―dijo entre risas

―oye ¿Sabes que quiero? cuando lleguemos a Japón ¿Aceptarías una invitación a cenar con mi familia?

― ¿Qué quieres hacer qué? ―preguntó exaltado

―quiero presentarte con mi papa

―pero si ya lo conozco

―sí pero él no te conoce como mi novio

― ¿Tu novio? ―se cruzó de brazos

―claro, tú eres mi novio ¿No?

―pues nunca escuche una petición formal

―bueno―me eche a reír―Shirou Fubuki―dije mientras me hincaba ante él― ¿Quieres ser mi novio?

― ¿Pero qué haces? Levántate―dijo tomándome de los hombros hecho un tomate―además solo seré tu novio no tu esposo

―bien entonces de pie, Shirou Fubuki ¿Quieres ser mi novio?

―no se déjame pensarlo―dijo de broma―por supuesto que sí

―y de la invitación ¿Qué dices?

―acepto pero lamentaras habérmelo pedido, no soy bueno conociendo a gente mayor

―yo soy mayor―me queje

―mas mayor―respondió

―bien, entonces ya está decidido, conocerás a mi padre y a mi hermana

―tu hermana sí que ya me conoce

―si―sonreí―pero quizá podamos convencerla de que tenga una reacción sorpresa

―Algo como "Oh por dios ¿él es tu novio?" "Es tan guapo" "Tienes tanta suerte Goenji" "No debes hacerle enojar que se te va" "¿En verdad te eligió a ti? ―decía de broma el pequeño

Aquellas palabras me hicieron reír, el podía ser muy serio cuando quería pero nunca podía cambiar esa actitud.

―oh mira―interrumpió― ¿No es ese el hotel en donde nos quedamos?

―sí, vez te dije que sabia como regresar―sonreí

―claro, nunca dude de ti―bromeo