Capitulo 12: De vuelta a casa…
De vuelta a Hokkaidō, me alegraba el regresar a donde había vivido los mejores días de mi vida, me apresure a llegar a Raimon, quería despedirme de mis compañeros y claro darle una sorpresa a Shirou.
/Hoy, después de tantos años decimos adiós pero es un adiós que no significa un "hasta nunca", sino que va lleno de un eterno "hasta luego" que refleja esperanza, ilusiones, deseos, sueños, anhelos y ¿Por qué no? también miedos./
El pequeño Shirou se encontraba cerca de la ventana del aula solo pensando, "debo decirle pero…no quiero que sufra o quizá soy yo el que no quiere sufrir"
― ¿No se supone que deberías estar en la ceremonia?
/ "¿A qué le temes?", me preguntó alguien hace unos días. Yo creo que le tengo miedo a lo mismo que la mayoría de mis compañeros: le temo a todo lo que viene. /
―no me gustan esas ceremonias―me respondió―todo mundo llora
― ¿No piensas despedirte?
―lo hare cuando termine, no me gusta que la gente me vea llorar―respondió dándose la vuelta para verme― ¿Tu no piensas ir a despedirlos? Después de todo tu eres de esa generación
―lo hare cuando salgan no te preocupes―lo abracé―ahora quiero estar aquí contigo
/Dar un paso hacia una nueva etapa que no precisamente tiene por qué ser mala sino que también creo, será una época cargada de nuevos aprendizajes, intelectuales, pero también para la vida diaria; llena de nuevas personas que serán nuestros guías, sin dejar a un lado las enseñanzas de quienes hoy quedan en el pasado; de nuevos compañeros, que quizá algunos se conviertan en nuevos amigos sin olvidar a los viejos a los que hoy les digo un "adiós", disfrazado de "hasta luego" o un "hasta luego" con antifaz de un "hasta siempre", porque estoy seguro que siempre nos llevaremos en nuestros corazones y mentes./
―Felicidades por el campeonato―me dijo despacio
―felicidades por el asenso-sonreí-aunque hubiera preferido que te quedaras conmigo
Él simplemente me abrazo más fuerte
―se ve toda la escuela desde aquí, es una linda visto ¿No? ―le pregunté
―por eso me gusta estar aquí, ver a todos jugando, riendo
/ Esta noche, compañeros, amigos; esta noche culmina lo que hace años comenzó; esta noche quedarán sellados con un abrazo largo y unas cuantas lágrimas tantos días de juegos, de cantos, de operaciones básicas, de exámenes, de pleitos ingenuos, de goles metidos, de triunfos y derrotas, de risas y llantos, de esfuerzos, de gritos y regaños, de sensaciones de nervios, alegrías y miedos./
―me gusta la vista―interrumpí―pero me gusta más estar allá abajo, junto con ellos, tengo muchos planes sabes
―Goenji―apenas le escuché decir―he ido al doctor la semana pasada
― ¿Qué te dijo? ―pregunté preocupado― ¿Estás bien?
/Esta noche también se define si se acaba nuestra amistad o se hace más fuerte./
―nada, lo de siempre, he ido a un chequeo solamente―mintió
― ¿Estas llorando? Cuéntame ¿Qué te pasa? ―pregunté mirándolo a los ojos
Intentó apartarse pero no se lo permití
― ¿No confías en mi?, quiero que me digas que tienes, lo resolveremos juntos ¿Si?
―no―respondió aun llorando
― ¿No quieres decirme?
―no, no quiero que lo resolvamos juntos, he aprendido algo cuando nos alejamos y eso es que quiero estar solo, lo siento―terminó con tono serio
― ¿Por eso te fuiste? ―me atreví a preguntar con miedo a escuchar la respuesta―dime
Unas lágrimas recorrieron mis mejillas, él lo notó y me beso tiernamente
―lo siento Goenji pero yo…no es justo para ti el que yo este contigo
― ¿Pero por qué? ¿Qué quieres decir? Shirou yo te quiero―acomodé mi cabeza en su pecho aun llorando―si es por la otra vez te juro que es enserio, voy a esperarte, no me importa el sexo, me gusta estar contigo, tu sonrisa, tu manera de pensar, tu eres la razón por la cual sigo esforzándome
/A partir de esta noche, al salir de aquí, saldremos al mundo pero no indefensos, saldremos revestidos con una armadura de acero que son nuestros valores y unas magníficas armas pulidas con conocimientos, los mismos que adquirimos en esta Institución en la cual nos han preparado para salir al campo de batalla/
―tú me conocías antes de hablar por primera vez, ¿Te diste cuenta de cómo era?, tu llegaste así de repente y te convertiste en mi felicidad, la razón por la cual me levanto en la mañana con una sonrisa, aquella persona que me hace sentir de verdad importante, tú eres lo que siempre esperaba de una persona, sé que puedo ser aburrido y no expreso bien mis sentimiento pero quiero que sepas algo―lo miré a los ojos―te amo
―Goenji…
―no sé que sea eso que te incomode pero si soy yo solo quiero que me digas que es…por favor…es lo único que te pido, no voy a obligarte a nada yo simplemente quiero saber para intentar aprender―terminé secándome las lagrimas con las mangas de mi chamarra
/Hasta siempre, amigos, hasta siempre en nuestro corazón. Levantémonos hoy en señal de triunfo, en señal de nuevos anhelos y metas cumplidas. Levantémonos hoy para darnos el aplauso merecido y rendirle homenaje a quienes, junto con nosotros, han hecho posible todo esto. /
―Yo…―balbuceó―no quiero ser una carga para ti o para alguien más
― ¿Por qué lo serias? ―cuestioné recuperando la compostura
―es que yo…
―disculpen―interrumpió una voz― ¿Pueden decirme donde está el salón 604? ―preguntó aquella chica
―al fondo del pasillo―le indiqué
―Muchas gracias―dijo con una sonrisa
―Entonces ¿Por qué piensas que serás una carga?
―no, por nada-dijo después de pensar un poco
Volví a acercarme para abrazarlo, el correspondió rápidamente
―en verdad quiero estar contigo―repetí en voz baja
―yo también―escuché decirme, para mi sorpresa él también lloraba
―entonces quédate conmigo, sea lo que sea lo haremos juntos ¿Si?, es difícil encontrar el amor, ¿Y si nunca vuelve a pasar?, No pensemos en el futuro, lo que serás o lo que seré, hay que vivir este momento al máximo ¿No crees?
―sí, estoy de acuerdo―sonrió con lagrimas aun en sus ojos
/Adiós, hasta luego; sigamos en el camino, porque la vida no termina aquí; la vida apenas comienza si ponemos el corazón en ella. /
Bajamos al auditorio tomados de la mano, queríamos darles el adiós a nuestros viejos compañeros.
―Goenji, que milagro verte por aquí, desde que eres famoso ya ni nos hablas―bromeo el capitán
―para nada Endo, la escuela me quitaba mucho tiempo pero por fin termino
―vaya que si―suspiró―aunque voy a extrañar Raimon
― ¿Y quién no? ―interrumpió Kazemaru―aquí vivimos los mejores momentos
―momentos inolvidables―me atreví a decir
―no empiecen con sus sentimentalismos―dijo Someoka de lejos―todos somos amigos y así seguirá siendo
―claro que si―respondimos todos con ánimo
―nos veremos muy pronto no se preocupen, algún día volveremos a jugar juntos―añadió Kidou
―claro que sí, ¡es una promesa!
