Ohio nueva mañana, un día hermoso se presentaba antes los ojos de Rachel Berry, ya que esta iba corriendo, haciendo su ejercicio matutino. Cada mañana despertaba a las 6 am, preparaba su desayuno, se cambiada y se ponía sus cascos, y comenzaban a tararear sus canciones. Cabe decir que su voz es mágica, como no serlo ya que era cantante en broward.

I kissed a girl and I liked it

The taste of her cherry chapstick

I kissed a girl just to try it

I hope my boyfriend don't mind it

It felt so wrong

It felt so right

Don't mean I'm in love tonight

I kissed a girl and I liked it

I liked it

A medida que iba corriendo con sus cascos puestos, y sus lentes negros que servían para tapar sus ojos aun dormidos.

No, I don't even know your name

It doesn't matter

Your my experimental game

Just human nature

It's not what, good girls do

Not how they should behave

My head gets so confused

Hard to obey

Iba de lo más contenta cantando mientras corría, hasta que de repente sintió como su trasero estrellaba en el suelo, sumado a un dolor de cabeza impresionante.

R-auuuhh, eso dolió- dijo mientras se agarraba la cabeza con ambas manos.

El dolor que sentía en ese momento era horrendo, aun continuaba en el suelo sentada. Levanto la cabeza lentamente para ver de quien se trataba la persona con la cual había chocado.

R: Por al menos podría ayudarme a pararme, no ves que no puedo – dice mientras la mira.

No había mucho que mirar, ya que era una chica con ropa deportiva, con lentes negros grandísimos. Lo único que pudo observar y la hipnotizo fue el cuerpo que la chica.

Un cuerpo escultural, sus piernas, sus brazos, todo era perfecto. Ni hablar de sus labios, la morena estaba en un transe, hasta que fue sacada por la voz de la desconocida.

Desconocida- Lo siento mucho. No te vi- decía disculpándose.

R- La próxima vez, mira bien por donde vas

D: Que yo sepa, tu también ibas distraídas, la culpa no fue solo mía.

R- Tu no te has hecho nada, mírame estoy echa un desastre. Me lastimaste la pierna mira- dijo señalando su herida.

D: No te quejes, encima que te pedí disculpas, sabes que- hizo una pausa- Me voy, y espero no cruzarme nunca mas contigo- dijo mientras seguía su camino.

R: Espero lo mismo- grito fuertemente para que esta la escuchara- Maldita boba- dijo mientras se levantaba del piso ya que la chica no la había ayudado.

La castaña se le levantó con dificultad del suelo, pero en el primer intento, cayo de nuevo al piso. Constantemente maldecía a la chica, ahora tenía que cortar su rutina, para ir a su casa a curarse la pierna.

-R: Auuuuhh, solo a mi me sucede esto- dijo mientras iba rengiando hacia su casa.


Cancha de tenis en Ohio:

Todos amanecieron al mismo tiempo, tomaron sus respectivos desayunos e hicieron sus rutinas matutinas.

Amber, se dedicaba a pasar su mañana practicando en la cancha situada en Ohio. Tenia que practicar ya que ejercía la profesión de tenista. Algo que desde muy pequeña le gustaba. Siempre fue buena respecto a ese deporte, cuando era chica solía jugar con su amiga, mejor dicho su enamorada. Gracias a ella supo que la raqueta era su habilidad.

Miraba a su alrededor, detallando cada rincón de la majestuosa cancha. Muchos recuerdos venían a su mente provocando una sonrisa en rostro.

La dueña del lugar se llamaba Cathe, y siempre recibía a Amber con una enorme y cálida sonrisa. Su apariencia a veces no ayudaba mucho a la rubia a olvidar, era un poco más alta que Amber, delgada, con unos ojos muy extraños de color Marrones con unos lunes verdes y su cabello era del mismo tono de rubio que el de ella… cada vez que la veía por detrás, alguna parte de su memoria esperaba verla.

La rubia mentiría si dijese que no se sentía atraída por Cathe, mentiría si dijese que no se acostó con ella en más de una ocasión ,pero ella no quería nada serio con nadie, no por ahora así que sin mas preámbulos le dijo que no se sentía cómoda teniendo un relación sentimental con ella.

La dueña del lugar lo aceptó, no sin antes cuestionarla. Amber sólo le pudo responder, "no tengo corazón para enamorarme." Fue honesta, Cathe lo sabía y nunca se atrevió a preguntarle más, nunca tuvo el valor de preguntarle cuándo perdió su corazón o quién se lo robó.

No era que Amber no fuera capaz de amar de echo era una persona muy amorosa. Lo que pasaba era que ella sentía que no sería capaz de amar a nadie que no fuese su gran amor. Ese era el simple hecho, aunque tan solo fuera una niña cuando se enamoro no le importaba.
Esa era su única verdad.

Cathe: Preciosa ya has estado mucho tiempo, debes descanar- dijo mientras le acariciaba el rostro.

A: ya lo se, tan solo 30 minutos mas y me voy vale- pregunto mientras se dirigía a sacar una botella de agua de su bolso.

C: Tendrás la noche libre hoy- pregunto seductoramente.

A: Em no lo se, depende para que me necesitas- respondió siguiéndole el juego.

C: Te necesito para todo, te espero hoy a la noche en mi casa- dijo susurrándole en la oreja – A las 9 ni un minuto tarde- por ultimo la beso en la comisura de los labios.

Amber estaba contenta, bueno no podía negar que el sexo le gustara. No se dejen confundir, solo mantenía relaciones sexuales con Cathe, ya que eran "amigas" desde hace muchísimo tiempo, y ambas mantenían un extrechable confianza…


Residencia Berry:

La morena ingresaba rengiando hacia su casa, cuando finalmente entro a su casa se tiro rápidamente en el sofá. Su padre hacia acto de su presencia viendo como su hija, lloraba como un pequeña, actitud que le provoco ternura.

Leroy: Hija que te ah pasado?- pregunto mientras le revisaba la pierna.

Hiram y Leroy Berry eran una pareja de homosexuales, Ambos ejercían la profesión de abogados, dos de los mejores de New York más bien podría decirse de todo Estados Unidos. Decidieron mudarse a Ohio con la excusa de trabajo, pero era mentira.

Engañaron a sus hijas, ya que la mayor se la pasaba por cada rincón llorando como las novelas de dramas, y la otra viviendo la vida de fiestas, alcohol y chicas.

Ambos sabían como eran sus hijas, lo que no comprendían era como una lloraba desconsoladamente por cada rincón de la casa mientras que la morena llegaba siempre con una chica nueva cada noche.

Nos les dijeron nada, ya que ambas eran responsables de sus vidas, y si les decían algo se ganarían el odio de sus hijas.

R: Una estupida chica me choco mientras corría- dijo mientras seguía llorando.

L: Jovencita el vocabulario- dijo severamente mirándola seria- quien era esa chica?

R: No lo se, vi que era rubia pero la cara no se la pude ver.

L: Se disculpo contigo?

R: Si lo hizo pero mira- dijo señalando su pierna- lo que me provoco. De seguro me quedara una cicatriz por que si es así no me cansare de buscar para- casi terminaba de hablar pero su padre la interrumpe.

L: Por dios cariño, ya deja de hablar de esa manera, pareces una niña mala- hablo mirándola con en seño fruncido- mas te vale no hablar de esa manera en el instituto, por que causaras problemas.

R: Te lo prometo papi, me comportare- dijo pero de repente cambio su sonrisa por una mirada de malicia- Pero si alguien me molesta, oh osa molestarme se la vera con Rachel Berry

L: Ya querida, deja de decir tonteses, si tu no matas ni una mosca.- espeto riendo.

R- Cierto- hizo una pausa- quizás le avente verduras- dijo para luego reír junto a su padre.

L: Ya ven cariño, que te curo- dijo mientras la levantaba del sofá y la llevaba a la casa- Te quiero hermosa- le da un beso en la cabeza.


Residencia Fabray:

Quinn entraba a su casa luego de su mañana un tanto escandalosa. Su amanecer se vio afectado por culpa de una morena, con la cual choco, y la trato demasiado mal.

Una chica grosera, que cuando le pidió disculpas esta le contesto mal, a la rubia en ese momento le dio rabia, por el comportamiento de la chica pero no le dijo nada y se fue…

J- Hija prepárate por que tienes que ir al instituto- dijo su madre.

Q: Vale, me pego una ducha y luego me voy- decía mientras subía las escaleras-

J- ¡Quinnie!- grito provocando el susto de su hija.

Q: que sucede mama?- pregunto asustada.

J: Tienes lastimada la pierna mira- señalando la pierna herida- que te ah ocurrido?

Q: Una chica, con la que coche hoy a la mañana.

J: Vete a curar esa lastimadura antes de que se te infecte y apúrate- beso a su hija para luego ir a la cocina.


Residencia Berry:

Rachel luego de que su padre le curara su pequeña herida se dirigió a su habitación a prepararse para empezar su primer día de clases en el instituto que sus padres la habían anotado.

Aun recordaba a la chica de la mañana, la cual la hizo caer al suelo vergonzosamente, pero algo raro se apoderaba de ella.

Era como una sensación rara, nunca antes la había sentido. Cuando vio el rostro de cuya chica, solo la parte de la boca y los cachetes dado que la chica portaba unos lentes grandes. Una sensación se apodero de ella era como en las películas. El fatigoso "AMOR A PRIMERA VISTA"-

Aun recuerdo la vez que te vi

Mi corazón acelero su latir

Y tu imagen en mi mente golpeo

Sentí que el mundo era mío

Sentí que ahora iba ha ser feliz

Y que mi vida ya tendría razón

Tu silueta era angelical

Tu caminado me hizo soñar

Y de una nube ya no pude bajar


Nuevo capitulo, espero que les gusten!- queria aclarar, Quinn esta con Sam lo elegí a el pero no lo voy hacer sufrir. Tendrá una enamorada y mucho mas.

Mi fic no es el tipico "y vivieron felices para siempre" en la vida siempre hay vallas, siempre te presenta diferentes situaciones. muchas gracias a las que leen.. estoy haciendo cada capitulo mas largos. Ah me olvidaba voy hacer un álbum. asi se guían de quien en Amber, y otros personajes que empezaran aparecer. Besos!