Bleach y sus personajes son propiedad de Tite Kubo

Agradecimientos a: esmeraldaxx200, Nemesis2012, Akisa, tsuki-chann, Anahis, Dark-Kuchiki17, Yoruichi-Taichou, Pureheart01 y alguien por ahí que no me apareció el nombre pero al igual le agradezco: gracias por seguir la historia hasta el final, espero que les haya gustado la trama en sí, y espero que también me sigan en mi otro fan fic y bueno…a leer

Detrás de la belleza

Epilogo

Estaba nerviosa, mientras su hermana le hacia una moña con accesorios para cabello, se miraba al espejo, era la primera vez que se maquillaba y no era que le estorbara y menos que no le gustara pero se hubiese conformado solo con el brillo labial

-Hisana…no te molestes pero, el maquillaje me está comenzando a picar-mientras se rascaba la mejilla

-No te rasques! Te dejaras las marcar rojas-le quitaba bruscamente la mano-además te ves encantadora, de seguro dejaras a Ichigo sin aliento

-mmm…no creo que eso le importe, tengo demasiado con el vestido de encaje despampanante que elegiste para mí, pero desgraciadamente también me da comezón

-es extraño, debe ser de los nervios, pero no te preocupes Ichigo debe de estarlo mas

Rukia solo observo a su hermana, quien le había estado asegurando que su futuro esposo estaba más nervioso que ella. Hisana le había contado que Byakuya estuvo a punto de salir de la iglesia a buscarla el día de su boda, pero había llegado a tiempo para que su amado no cayera en la desesperación, eso sí, no puedo evitar reírse de su cara, estaba respirando hondo y sudando frio…sin embargo se negaba a la idea de que Ichigo estuviese en ese estado.

Silencio

-Rukia…te pasa algo?-preocupada al verla tan pálida

Estaba jugueteando con sus dedos, sentía como un escalofrió le pasaba por la espalda el corazón le latía muy fuerte. Como se le había olvidado ese pequeño detalle? Y ahora que hacia? Como reaccionaria?

-Hisana…dime…este…-simplemente no sabía cómo decirle, para ella era vergonzoso, además, esa era como su primera vez-y si Ichigo…pues tu sabes…esta noche…el quieres…tu sabes-le insinuó sonrojada

Su hermana la miraba incrédula ante sus palabras, para regalarle una sonrisa de comprensión, sabía a que se refería, era normal su vergüenza ay en parte, su preocupación

-en realidad, tienes más de un mes de embarazo, puedes hacer el amor con Kurosaki pero, si te sientes incomoda será mejor que no continúen, puede ser peligroso para el bebé

Ahora que lo pensaba, su hermana había pasado por lo mismo, si ella lo decía, era porque ya tenia experiencia

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En la mansión de los Kurosaki…

-No! Déjame pasar viejo!-el peli naranjo peleaba con su padre para que lo dejara pasar de la puerta de su habitación, vestido de saco negro con camisa de botones blanca y una corbata negra con un pantalón de vestir del mismo color

-no seas ridículo Ichigo, ya te dije que ella asistirá a la boda-lo tomo de los hombros y lo arrojo a la cama

-no! Puede que se arrepienta!-forcejeaba, tratando de quitar a su padre de encima

El padre seguía con el agarre, su hijo sí que estaba nervioso e impaciente, incluso más de lo que debería d estar un hombre normal

-Isshin…Ichigo, es hora de irnos a la iglesia!-les grito Masaki desde las escaleras

-ok!-grito-bien Ichigo ha llegado el momento-le dijo mientras lo dejaba salir

Salió de la habitación como si el fin del mundo estuviese pasando, saludo a su mamá, y entro al auto esperando encender el auto e ir directo donde se encontraba Rukia, pero para su desgracia las llaves del auto no estaban, en eso volteo a mirar a su mamá que vestía un largo vestido rosa pálido y a su papa de saco y pantalón negro con las llaves en mano. Un suspiro de molestia fue lo único que hizo

-bien Ichigo, ve atrás, hoy no debes gastar tus energías, tienes que guardarlas para esta noche-dijo su padre en tono picaron

-no digas tonterías viejo, Rukia está embarazada

-hijo, tiene casi un mes, claro que puedes hacer…

-si ya entendí-le contesto sonrojado

Su padre y madre se reían de lo sonrojado de su hijo, para tener su edad y que le avergüencen esas cosas era muy tierno. Por otra parte, el chico estaba decidiéndose, si tirarse del auto y correr a la casa de Byakuya o esperar a Rukia en la iglesia.

-mejor me decido por ninguna-susurro por lo bajo

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-dejaras un hueco, si sigues caminando-le dijo Ishida, al ver caminar a Ichigo de un lado a otro como un loco

Ignoro el comentario de su amigo, no le podía contestar, estaba sudando helado, tenia media hora de estar ahí y nada que aparecía Rukia, porque tardaba tanto?

-tranquilo hijo, las novias siempre llegan tarde, no te preocupes es una tradición-le dijo su madre

-pues esa tradición me va a matar

En ese momento hubo un silencio para luego gritaran un "ya llego la novia" todos los que estaban sentados en las bancas de la iglesia, se levantaron. Todos estaban tapando su visión que no lo dejaban ver, porque todos no lo dejaban ver? De hecho ahí el único que se iba a casar era él, así que era el principal en ver a la novia

Su padre noto su desesperación, así que camino con dificultad hacia las grandes puertas de la iglesia, hasta que por fin llego.

Rukia junto a su cuñado estaban pensando en cómo pasar entre la gente que felicitaba, tomaba fotos e intentaba de darle los regalos; es que nadie sabía cómo era la entrada de una novia al iglesia. Su mirada se ilumino al ver que todas la personas se hacían a un lado, dejado ver a su suegro, bueno al que seria

-querida, puedes pasar mi hijo te está esperando-entonces lo vio

Ichigo no pudo evitar acomodarse la corbata, sentía como si le ahorcara, mas aun si miraba a su amada de blanco, el vestido podía dejar ver su menuda figura y el embarazo aun no se le notaba.

Rukia estaba tratando de guardar el equilibrio, los zapatos de tacón que había elegido su hermana eran más altos que los que usaba normalmente, y más aun si su dentro de minutos, esposo, la miraba con su mirada penetrante, aunque parecía un poco sofocado

Cuando la tuvo frente a él, sentía que podía soltar el aire atorado en sus pulmones, se miraba distinta, sus pestañas estaban más largas, sus labios estaban rojos, y lo sonrojado de sus mejillas se confundía con el del maquillaje, era la primera vez que la miraba con tanto en su rostro; pero debía admitirlo, se miraba bellísima

Se paró a lado de él, se miraba muy guapo vestido de saco y corbata, era la primera vez que lo miraba tan formal, su cabello estaba más alborotado de lo de costumbre

-te ves…hermosa-titubeo La morena se sonrojo, su forma de hablarle fue tan profunda que le pareció un toque de romanticismo. Iba a contestarle hasta que salto al sentir que tomaba su mano y la besaba, iba a intentar hablar cuando el padre entro y comenzó a hablar.

No le ponían atención al señor frete a ellos, era como si estuviesen en una burbuja donde solo existieran ellos dos, sus miradas se perdían en la nada conectando sus almas, el imaginarse juntos para toda la vida le hacía saltar su corazón.

Nunca se imagino estar ahí, con la chica que había conocido en un callejón oscuro y quien le había propinado un buen golpe en el estomago. Nunca se imagino que estaría ahí, casándose con un hombre al que con el tiempo logro ganar su duro y frio corazón, un hombre que supo preocuparse por ella

-puede besar a la novia-fue la única frase que lograron escuchar en sus pensamientos, habían estado tan ensimismados que ni siquiera recordaban en el momento que ambos dieron el "sí, acepto" pero esa yo no importaba La tomo del rostro para ver su rostro adornado con una dulce sonrisa y acercarse para unir y sentir sus suaves labios. La morena estaba a punto de tirar el ramo de flore al sentí el beso lleno de ternura de SU esposo

-ahora comienza nuestra vida juntos…Ichigo-le susurro a la vez que tocaba su vientre

-si…como una familia

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Dos meses después…

-Rukia, levántate llegaremos tarde-gritaba desde el baño el peli naranjo, no quería bañarse solo, además tenía que procurar que a la morena no le ocurriera un accidente

Mientras tanto, la aludida se revolvía entre las sabanas de la cama y tomaba la almohada para colocársela en la cabeza y a si no escuchar los gritos de Ichigo

En eso, el hombre salía del baño, notando que SU mujer aun estaba en la cama bien dormida, con razón la morena le había dicho que vivir en su "casa" le saldría en desventaja, al parecer su cama le hacía sentir más cómoda que las otras camas en las que había dormido; en la casa de su madre y en la de Byakuya

-muy bien enana, te sacare de la cama por las malas-se acerco a la cama, le quito la almohada y le cargo estilo nupcial, ignorando los golpes y quejas de Rukia, al llegar a la bañera la bajo

-se te olvido que tenias cita con el médico?-le dijo por la espalda mientras le quitaba el largo camisón depositando suaves besos en su cuello

-No…pero no me quería levantar-se giro para quedar frente a él para rodearle con sus brazos, acurrucándose buscando calor

Sabía que era una técnica de la morena para que olvidara la cita y siguiese con su sueño, pero el saber el sexo de su hijo era más importante…aunque ahora que lo pensaba, si su esposa se sentía molesta con él, su hijo también lo estaría…que bien, ahora su mente estaba a favor de la morena

-lo siento Rukia, pero has estado durmiendo mas de las 8 horas normales para un humano, así que ven-la tomo del brazo y le quitaba el sostén y sus bragas, seguido de desnudarse y meterse a la bañera de agua tibia junto a ella

La morena no pudo reclamar, al parecer su esposo era un especialista en quitarle la ropa. Se relajo al sentir la temperatura del agua y unos brazos fuertes rodeándole el vientre. Ichigo se había convertido en un hombre cuidadoso y receloso con lo que se refería a su embarazo; no podía salir de la casa sin él al lado suyo en caso de algún malestar, se bañaba con ella en caso que le ocurriera un accidente, definitivamente se notaba que era padre primerizo

-no deberías preocuparte tanto, por el momento estoy bien-fingió un tono molesto, le había comenzado a lavar los brazos y la espalda, su vientre no estaba tan abultado, a si que aun podía moverse libremente

-no sé porque te molestas, a mi me gusta cuidarte-le susurro muy cerca del oído, haciéndole sonrojar, aunque ya fuesen marido y mujer, el sonrojo aun seguía, no podía creer lo nerviosa que la podía poner

Por extraña vez le había ganado, siguió lavándole seguido de lavarse a el mismo. Antes de salir tomo dos toallas colgada de una manigueta, salió primero de la bañera, ofreciéndole la mano a su esposa, quien no dudo en tomársela, la saco y la envolvió en la toalla, para luego salir del baño tomados de la mano. El peli naranjo se dirigió al armario sacando una camiseta de cuello negra, un pantalón de mezclilla, unos bóxers negros y un par de calcetas. La morena le siguió colocándose al lado suyo sacando una camisa holgada de algodón lila, un short negro que le llegaba hasta las rodilla, un sostén y unas bragas blancas

Ambos se vistieron en silencio, la morena estaba terminando de cepillarse el cabello y el de cabellos naranjos estaba en la cocina haciendo el desayuno. Cuando Rukia bajo a la cocina, Ichigo no pudo evitar fruncir el ceño

-Rukia, que crees que llevas puesto?

-qué?-se miro la ropa-sabes que visto así

-no me refiero a tu ropa, me refiero a eso-señalando los zapatos de tacón alto, ahí iba de nuevo con su sobre protección Suspiro, y camino hacia las escaleras dispuesta cambiarse de zapatos, no quería discutir con él, siempre que lo hacía le hería, según él, sus sentimientos, además no quería ver la cara de enojado y triste, la hacía sentir mal, bueno les hacía sentir mal. Llego a la habitación, se quito los zapatos y se puso unas sandalias bajas.

Al bajar de nuevo, por fin desayunaron, al parecer Isshin disfrutaba de su sueño, Masaki en la empresa e Ichigo que se suponía que debería estar en la empresa, pero siempre le decía "soy mi propio jefe" que quería decir que Ishida se hacía cargo por los siguientes 6 meses.

Al terminar, Ichigo lavo los platos y vasos, mientras que la morena se dirigía al auto. Después de la espera, Ichigo condujo el auto hacia el hospital.

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No estaba para nada nerviosa, eso diría si no estuviese acostada en una camilla con una pantalla al lado izquierdo de ella, al frente un doctor que le untaba un gel muy helado y un Ichigo nervioso hasta los cabellos, que le tomaba la mano al lado derecho.

-bien, al parecer todo está bien con el bebe-dijo el doctor Ryuken Ishida

-la morena no entendía, solo sentía el aparato rodar sobre su vientre y miraba unas cosas negras en la pantalla…como podía ver a su hijo o hija ahí?

-que es…?-se escucho la voz entre cortada de Ichigo El doctor solo lo observó, se sorprendía de su nerviosismo, pero normal, no se imaginaba a ese hombre en el momento del parto, dirigió su mirada a la mujer acostada, al parecer estaba igual. Esa pareja era perfecta en todos los sentidos

-será niña…

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Un mes y medio después…

La noche estaba presente, y dos cuerpos en la cama yacían durmiendo, sin embargo…

Rukia se comenzaba mover de un lado a otro de la cama, haciendo movimiento en ella y de paso despertando a Ichigo; este iba hablar cuando la morena se fue directo al baño. Se preocupo al verla correr así, tal vez sentía nauseas pero, desde hace semanas no eran tan frecuentes y menos de noche.

Se levanto de la cama, caminando hasta la puerta del baño intentándola abrir pero estaba con el seguro, eso le preocupo aun mas, tal vez le dolía algo o estaba enferma.

-Rukia!-forzó la perilla, y con su cuerpo empujando la puerta

Después de sus intentos se escucho en crujir del seguro de la puerta, seguida que esta se abriera, mostrando el rostro de la morena con un ceño fruncido abrazándose el estomago

-Rukia! Te pasa algo? Te sientes mal? Te duele algo? Te lastimaste?-la agobio con un sinfín de preguntas

-se mueve-le contesto dejándolo en blanco

La morena observo su mirada de confusión, al parecer no le entendía a que se refería, así que no le dejaba otra opción. Se sonrojo, siendo notado por Ichigo hasta que sintió que tomaba su mano y lo depositaba encima de su abultado vientre.

Abrió los ojos en par al sentirlo, sentía como su hija se movía en el vientre de Rukia. La morena se sonroja aun mas al ver a Ichigo arrodillándose y colocando su oído en su vientre, pero no pudo evitar sentir ternura al ver así a su esposo

-se mueve demasiado-se sentía incomoda al sentir los golpes

-será igual de agresiva que tu…ah!-fingió dolor al sentir a su esposa guiñarle el cabello

Al incorporarse del piso, noto la preocupación en sus ojos azul-violeta, le iba a preguntar que le pasaba, pero bajo su rostro con la mirada fija al suelo y coloco su mano en su vientre. Alzo su mano para acariciarle su mejilla, no le gustaba verla así, mas aun que en el embarazo era más sensible

-Rukia…-le susurro

Silencio

-crees que duela mucho?-el peli naranjo no le entendió-el día que dé a luz

Ichigo se quedo en silencio, que le respondería? La respuesta era más que obvia, al momento del parto, la mujer siempre sufría un dolor terrible, pero no podía decirle eso, sería más que ponerla en miedo

-no lo sé…pero duela o no-la tomo del rostro para que lo viera a los ojos-estaré ahí para ayudarte-regalándole un tierno beso

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Cuatro meses después…

"maldito Ishida, y mi psicópata padre también" maldecía el peli naranjo, en la cocina sentado en el comedor revisando unos papeles que Ishida le había mandado en la tarde, siendo recibidos por su padre y entregados a plena noche. Se preguntaba, porque tenía que firmar tantos papeles solo para autorizar un nuevo comercial

Tenía sueño, y estaba cabreado, ya estaba harto de tanta letra pequeña; quería estar en la cama con su esposa dándole calor.

La morena yacía dormida tranquilamente, después de escuchar la típica pelea de su esposo con su suegro le había costado conciliar el sueño. Mientras dormía, hacía gestos de molestia, sentía su estomago haciendo movimientos, tal vez tenia cólicos. Se removió de nuevo en la cama y descarto su idea cuando sintió húmedo la cama.

Había decidido descansar los ojos, pero al parecer se había pasado y se había quedado dormido sobre el comedor rodeado de papeles firmados y no firmados

-ICHIGO!-el grito desgarrador lo levanto de golpe haciéndole caer de la silla, ni siquiera se inmuto en sentir el dolor de la caída, al tocar el suelo se levanto de inmediato directo al cuarto, sabia de quién era ese grito y que sabía muy bien a que se podía deber

Llego lo más rápido que pudo, y antes de entrar en la desesperación retenida, observo a su mujer de pie sosteniéndose la barriga

-Ichigo! Ya va a nacer…!-no podía explicar el dolor que le habia empezado de repente

El peli naranjo se trago el nudo en la garganta y corrió hacia ella, debía de llevarla al hospital. Le ayudo a salir de la habitación, pero un problema le surgió de repente, no podían bajar las escaleras. No lo pensó dos veces, y la cargo estilo nupcial hasta el auto; no se dio cuenta si le hizo daño, pero tenía que actuar rápido.

Después de unos rápidos giros en volante llego hasta el hospital, se arrepentiría de haberse pasado tres señales de alto, un semáforo en rojo y evitar a la policía que de seguro comprendería la emergencia, pero eso sería luego.

Al llegar, los enfermeros atendieron a la mujer. La colocaron en una camilla, llevándola a la sala de parto.

-lo siento, pero no puede entrar-le dijo un enfermero, mirando que el hombre desesperado entraba a la sala

-Que! Pero es mi esposa!-dijo al borde de enfurecerse

-lo siento, pero sin reglas del hospital-cerrándole la puerta

No podía creer que le hicieran eso, no podía estar como un simplón afuera sin estar cerca de su esposa cuando más lo necesitaba. Que mala suerte tenían que Ryuken no estuviese de turno. Saco el teléfono del bolsillo, llamando a Byakuya.

Al principio este también se desesperó, pero el peli naranjo le hizo reaccionar, tenía que avisarle a Hisana y a Unohana.

Pasaron unas horas, cuando ellos llegaron al hospital, Hisana casi se desmaya y Unohana casi le da un ataque, Byakuya trataba de fingir serenidad, observando al hombre sentado en la banca frente a la sala, no parecía tranquilo, escuchando desde afuera los gritos de Rukia.

Pasaron minutos, sus manos le estaba temblando, estaba sudando frio, y el corazón se le estaba por salir del pecho.

Rukia ya no podía mas, esta exhausta y cansada de tanto inhalar y exhalar, de soportar el dolor, un dolor que se le hizo inmenso de un momento a otro

-AH!-grito, dejando caer su cabeza a la almohada, escuchando el llanto de un niño

Cerró los ojos para abrirlos de nuevo, quería ver a su hija, el retoño de su amor y el de Ichigo. La enfermera que estaba preparando a la recién nacida camino hacia la madre entregándosela en mero llanto.

No pudo evitar derramar lagrimas y sonreír a la vez, verla rojita, con poco cabello naranjo que apenas se miraba, había sacado el extraño cabellos de Ichigo, la bebé había parado de llorar

"quería estar cerca de su mamá"-en su rostro se formo una leve sonrisa ante ese pensamiento

-y cuál será su nombre?-le pregunto la enfermera

Ahora que se lo preguntaban Ichigo y ella no habían pensado en un nombre para su hija

-Donde está Ichigo?-dijo por lo bajo, estaba tan agotada que la voz no le daba para más La enfermera enseguida salió de la habitación, llamando al mencionado y luego de minutos, Byakuya, Hisana y Unohana entraron por la puerta

Miraron al pequeño bultito de sabana que sostenía Rukia, Hisana junto con su madre la cargaron con lagrimas de alegría, mientras que Byakuya fruncía el ceño al ver el color de cabello de la niña

Después de un momento la persona que la morena tanto quería ver, cruzo la puerta.

De seguro los nervios se le notaban, en cuanto entro diviso al trió observando "algo" que sabía muy bien que era.

Las tres persona dirigieron su mirada hacia él, seguido que Hisana le entregara la bebe a Rukia. Ichigo fijo su mirada en las dos mujeres más importantes en su vida

-Mira Ichigo…es nuestra hija-le dijo con una sonrisa

El peli naranjo la escucho cansada, tenía el cabello desordenado y unas ojeras en el rostro. Se acerco al respaldar de la camilla con cuidado, fijando su mirada en su hija, formándosele una cálida sonrisa al verle el cabello, ahora no sería el único con ese color

-Ichigo-le llamo-como se llamara

Silencio

-Emi…

-Emi?-le repitió

-si…significa belleza y a la vez sonrisa-le miro a los ojos-tú eres bellísima y tienes una hermosa sonrisa-mientras le daba un beso en la frente

-al parecer ya estabas pensando en eso…no?

-supongo, no quería fatigarte en encontrar un nombre, así que me encargue de eso-le contesto

-entonces espero, que te despiertes a media noche cuando Emi necesite de uno de los dos-riendo a como podía al ver la cara de susto de su esposo

-NO! Tú y yo nos turnaremos-mientras tomaba en brazos a su bebe

-gracias Ichigo-llamándole la atención-pase años pensando que nunca estaría aquí, casada con un hombre y dando a luz a su hijo

-no te preocupes en darme las gracias, te amo a ti y a nuestra hija-se la entrego de nuevo-y eso no cambiara jamás

Le beso con pasión y amor, ahora su nueva vida comenzaba con el esperado nuevo integrante de la familia, SU familia…junto al hombre que la hizo cambiar de opinión y le hará feliz

Fin

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(T-T) espero que les haya gustado el final, tengo dos fic mas en mente así que sigo en marcha

Y como dijo Ichigo en el capítulo 366

Matta ne

(n.n)/