Holaa lindas!!! Aca estoy de nuevo para dejarle otro chapter de mi historia.. ¿Qué hará Hermione? Habrá que leer para saberlo...
Agradecimientos: Druscila, cukyas, Partner (mi corazon! me encontraste, jaja mugreee!), melissapOtter, harrymaniatica .
enjoy!
La Espía
by
Mel.
7 No tan diferentes...
Draco se dejó llevar por sus instintos de hombre y colocó sus manos en los muslos de Hermione comenzando la ascensión.
La Gryffindor se separo un poco del árbol que la estaba matando y sintió como Draco ya no la tenía como prisionera. Al igual que el mortío posó sus manos en aquellos muslos ajenos a ella y tanteó la zona. Draco sintió con placer como Hermione jugaba con sus manos y rió para si mismo imaginándose la cara de San Potter y cara rajada si vieran como él estaba pervirtiendo a su mejor amiga. Las manos de Hermione se aventuraron cerca de la zona publica de Draco. La castaña suspiró al sentir la erección del mortífago entre sus piernas y siguió con su juego. Draco sintió como algo se escapaba de su túnica y antes de que pudiera hacer algo la castaña lo había atacado con su propia varita.
Hermione soltó una carcajada hueca y lanzo la varita de Draco a los pies del dueño.
- ¡Que fácil es engañar a un hombre Merlín! – la risa la estaba matando, sin embargo no podía parar, la cara de frustración e ira de Draco era lo más cómico que había visto en su vida. Hermione se sentó en el piso para intentar tranquilizarse, lo único que estaba logrando con su incontrolable risa era ahogarse y enfurecer al mortífago – Malfoy, cuando tu otra cabeza empieza a llenarse de sangre te volves más idiota de lo normal – sin duda alguna... esa fue la gota que rebalsó el vaso.
Draco furioso caminó con decisión hasta Hermione y la tomó por el cuello con tanta fuerza que no le dejó aliento para reír.
- El que ríe ultimo ríe mejor Granger, no lo olvides – sin más la soltó con asco y caminó en dirección a la cabaña.
Hermione aún tosiendo y refregándose el cuello lo siguió, no le importaban las consecuencias, haberlo humillado había sido tan hermoso que el contraataque de Draco poco le importaba. Al igual que la noche pasada, el armazón de ramas y flores que cubría la cabaña del mortífago se abrió ante la presencia de Malfoy; no podía creer como alguien tan inferior había osado humillarlo, sin embargo no solo le molestaba el hecho de que Hermione hubiera jugado con él, también lo fastidiaba que alguien hubiera tenido el valor para desafiarlo; claro estaba, nunca nadie se había atrevido¿y cómo hacerlo si él era Draco Malfoy? Un mago que no dudaría en torturarte si aquella idea cruzaba por su mente. Sin embargo a los ojos fríos de Draco había aparecido la excepción, alguien a quien poco y nada le importaba el apellido, la sangre o su persona; Hermione Granger. La castaña sacó su propia varita de un árbol donde la había escondido, cerca de la alcazaba y la guardó en su falda, sería prudente tenderla cerca, después de todo había enfurecido a la bestia algo que no era bueno hacer.
La cabaña estaba en penumbra, sólo la luz de una vela iluminaba débilmente el living; Hermione ahora más tranquila se dio tiempo para ver la decoración de la casa, le daba curiosidad saber cual era el estilo de decoración de una persona como Draco Malfoy. Sin embargo no la sorprendió en lo más mínimo, dos sillones de cuero negro estaban en el centro de la sala enfrentados; entre los laterales de ambos muebles había una pequeña mesa con whisky, vodka, gin y vasos de distintas medidas y vidrio grueso. Malfoy movió su varita y la luz iluminó el lugar, dejando a la vista muchos detalles que se habían escapado a los ojos de Hermione: Una enorme alfombra verde oscuro, con una inmensa serpiente en el centro y rebordeada con una cinta negra, recubría el trozo de piso donde estaban los sillones; en una de las paredes había una puerta de madera de roble semiabierta, que dejaba a la vista un baño muy elegante "Que raro.." pensó irónica.
Hermione estaba parada junto a Draco en la puerta de la cabaña, desde su perspectiva a la izquierda del living y solo dividido por una pared de unos 80cm con forma de "L" recostada se encontraba la cocina, con una mesa mediana en su centro; más a la izquierda Hermione sólo pudo ver un pasillo oscuro, el cual supuso, llevaría a la habitación de Draco. Si había algo que abundaba en la cabaña era el orden y Slytherin. Hermione pensó que era lo más lógico, ella en su lugar habría decorado todo con los tonos escarlatas y dorados con un gran león.
Draco caminó hasta la mesa-bar que estaba junto a los sillones y se sirvió whisky. Hermione al igual que la noche anterior se sentó en un sillón enfrentada al mortío y lo miró con cara de pocos amigos.
- Supongamos que para ser educado me ofreciste algo para tomar – concluyó al ver que Draco ni se inmutaba ante su mirada – y te contesto "si quiero whisky"
- Supongamos que te quedas callada y miras el suelo antes de dirigirte a mí – dijo el mortífago recostándose contra el respaldo del mueble y cruzando las piernas – no tengo mucho tiempo y si lo tuviera igualmente intentaría ser rápido para dejar de ver tu cara de ratón de biblioteca.
Hermione lo miró con el mismo asco que estaba siendo observada por Malfoy y se puso de pié con decisión. Caminó hasta la pequeña mesa y se sirvió un vaso.
- Yo no tengo tiempo y no tengo ganas de ver tu cara de hurón fracasado, no te preocupes – contestó ácidamente.
Draco soltó una carcajada sonora pero fría y clavo sus glaciares ojos en lo de Hermione, quien había vuelto a tomar asiento en el sillón cruzando sus piernas.
- Yo dejé de ser un hurón en cuanto el viejo loco de Moody levanto la varita... en cuento a vos – la miró de arriba abajo y amplio su cínica sonrisa que lograba erizar la piel de Hermione – nadie te quitará el hechizo, siempre serás un ratón de biblioteca, la sabelotodo insufrible que cree ser indispensable para sus amigos y realmente lo es... cuando no saben como hacer sus trabajos para alguna materia ¿O me equivoco?
Hermione quedó con la mandíbula desencajada, no podía creer todo lo que Malfoy acababa de decirle. "No, no te equivocas" pensó y por un momento creyó que Malfoy se había metido en su mente, ya que una sonrisa sincera y de triunfo había remplazado la anterior. Todo absolutamente todo era cierto, a fin de cuentas el había sido hurón por un hechizo, en cambio ella era como era porque quería, porque esa era su forma de vivir y de enfrentar la vida. Sintió como todos los pensamientos que la atormentaban volvían a ella lastimándola, destrozándola por dentro sin piedad... Malfoy lo había logrado, se había metido más allá de ella y la había herido en el medio del alma. Sus amigos, los que eran su motor para seguir todos los días era algo que ella intentaba mantener en pie, a base de qué no le importaba... y si esa base era una mentira, como su amistad, seguiría adelante como siempre lo había hecho... los necesitaba, sin ellos ella no era nada, nada.
- No sabes nada – dijo, cuando fue capaz de hablar y pensar en revancha - ¿Me venís a hablar a mi de falsedad, de Harry y Ron?... Miráte Malfoy, tu vida es una escena más de una obra de teatro, tu asqueroso padre muerto a manos de tu señor, la inútil de tu madre incapaz de protegerte y de huir del lado de Voldemort, tus "amigos", están con vos por conveniencia y temor, porque de lo contrario estarían con otro, esa es la ley de sobre vivencia, se acoplan a los que tienen poder para poder sobresalir de alguna manera... todo es falso, no tenes nada que sea real, ni vos mismo sos real, sos un reflejo de lo que alguna vez fue tu padre, una serpiente vil y asquerosa. No sos capaz de sentir nada por nadie y todo lo que pasa por tus manos se destruye y te repito ¿a mi me venís a hablar de falsedad¡por favor, seamos realistas! Mi vida no es lo que quise, nunca deseé una guerra, sin embargo apoyo a Harry y acá me ves, al pie del cañón y tu vida es un desastre, va en picada... pero en algo, y aunque no nos guste, somos iguales: los dos buscamos nuestra propia paz y libertad...
Draco la miró tan sereno y frío como siempre. Le sorprendió con la soltura y naturalidad que Hermione había dicho aquellas verdades, tanto de él como de ella.
- Date cuenta que nunca vas a encontrar ni tu paz ni tu libertad... y yo tampoco – dijo Draco y dejó su vaso vacío sobre la mesa.
- Lo sé, sin embargo no por eso voy a rendirme, no ahora que llegué tan lejos – Hermione llevó la copa que tenía entre sus manos y la inclinó hasta que sus labios rozaron la bebida. Cerró lo ojos y se entregó a saborear el whisky en su paladar; la bebida bajó por su garganta y abrazó por completo el cuerpo de Hermione en una cápsula invisible de calor.
Draco la miró, tan compenetrada como estaba en saborear su bebida y con todas las verdades que la rodeaban a flor de piel, en ese momento se dio cuenta: conocía a Hermione Granger más de lo que le gustaría y más de lo que sus amigos lo hacían... él miraba más allá de lo que se aparentaba y disfrutaba con lo morboso que estropeaba la perfección.
Dejen post, tanto si les gustó, como si no lo hizo.
