Chicaaaas! les dejo este chapter que estoy segura les va a gustar y mucho, para las que lo pidieron, empieza el romance!
La Espía
by
Mel.
18 Un desperdicio que seas impura...
Ron y Harry subieron al segundo piso y doblaron en la esquina de un pasillo, sin embargo de pronto, se escondieron detrás de una estatua de un mago empuñando su varita y contemplaron la escena que se estaba llevando a cabo:
Paul Lawson tomó con fuerza a Pansy y la zarandeó con asco.
- No te metas donde nadie te llama Pansy, sabes muy bien que no me gusta golpear a las mujeres... no me hagas cambiar de opinión.
Sus ojos azul ceniza emanaban ira y furia.
- Basta, Paul – dijo la morena haciendo hincapié en el nombre – has lo que tengas ganas, pero cuídate, sabes muy bien que yo no le voy a contar nada a nadie... pero Spencer, no es de confianza – dicho eso rozo sus labios con los de él y murmuró – dile a esa rata de mi parte que es detestable.
Sin más dio la vuelta y desapareció.
Paul Lawson la miró unos segundos más y dirigiéndose al lado opuesto de Pansy Parkinson, abandonó el corredor.
"...Del amor entre opuestos
nacerá el fin del señor de las tinieblas
conjunto con el terror..."
El almuerzo con Harry pasó rápidamente, mas la castaña comió como nunca lo había hecho en su vida.
- ¿Cuando piensas contarme el magistral plan, Hermione? – preguntó Harry.
Hermione fijó su vista en una esfera de cristal que adornaba el elegante restaurante y suspiró.
- Siete horcrux, cinco destruidos, uno sin encontrar y otro en el cuerpo de Voldemort ¿verdad? – dijo, fijando sus ojos avellana en su amigo.
- Así es.
- Bien: entre viajes, misione, investigaciones, recuerdos tuyos y ayuda de Draco creo saber donde está el horcrux que nos falta.
Harry no pudo evitar mostrarse sorprendido.
- Pero... ¿qué es? – preguntó, realmente fue lo único que se le cruzó por su mente.
- Algo tuyo y de tu padre... la snitch dorada de Godric Gryffindor – dijo Hermione – la robó de tu cuna, sin embargo eso no es lo más importante – los ojos de Harry se prendieron de odio, ira e impotencia – lo más importante es saber donde está.
El moreno intentó calmar su respiración ahora agitada.
- Me sorprende que sepas todo esto¿por qué no me lo dijiste antes?
- No encontré la oportunidad Harry... todo fue muy rápido – sus ojos se llenaron de lagrimas que no cayeron y sus facciones se oscurecieron – debemos viajar a Albania, lo antes posible.
"...Del amor entre opuestos
nacerá el fin del señor de las tinieblas
conjunto con el terror..."
Draco abrió la puerta de la cabaña, se despojó de su capa de mortífago y caminó en dirección a su habitación. Hermione dormía con la respiración pausada y tranquila. Las once de la noche habían caído, trayendo consigo la oscuridad en el bosque y los al rededores del castillo.
El rubio se sentó a un lado de la cama y posó una de sus pálidas palmas en la frente de Hermione, ya no tenía fiebre, su temperatura se había regularizado. Despacio el mortío levantó la blusa de la Gryffindor y posó sus manos en las costillas: ya todo estaba en su debido lugar. El golpe que había recibido Hermione, le había causado el quiebre de sus costillas flotantes y un aumento preocupante de su temperatura, sin embargo Draco con movimientos de su varita y con ayuda de pociones, la había curado sin problema alguno.
El mortífago contempló la figura de Hermione en la cama y suspiró; la castaña dormía con una pequeña abertura entre sus labios rojos, debido a su costumbre de morderse, dejando al descubierto unos impecables dientes blancos; sus mejillas sonrojadas por el calor; unas delicadas pecas adornando su nariz y pómulos, mientras que un abanico de pestañas largas y curvadas descansaban sobre sus mejillas... era realmente hermosa.
Draco acarició suavemente la cabellera enmarañada de Hermione y sintió como aquel roce infantil y repetitivo lo relajaba considerablemente.
- Un desperdicio que seas impura, Granger – murmuró para si mismo.
Unos mechones rubios caían sobre el rostro del mortífago y resaltaban la frialdad de su mirada calculadora, perdida. Su rostro se asemejaba a una caja con dos caras: un ángel y un demonio.
Los ojos de Hermione se abrieron y se clavaron en la mirada indescifrable de Draco; la castaña sintió la blanquecina mano del rubio sobre su pelo y se estremeció. El mortífago desvió sus ojos y se encontró con los de la Gryffindoriana, quien automáticamente retrocedió, quedando hecha un bollo sobre la punta opuesta de la cama, aterrada.
Malfoy sonrió y tomándola de la cintura la acercó a donde segundos atrás estaba recostada.
- ¿Cómo te sentís? – preguntó y de un movimiento hizo que ella terminara boca arriba.
Los ojos de Hermione se llenaron de ira y terror... terror al sentir la mano de Draco deslizarse por su abdomen desnudo y disfrutar del calor que ésta le brindaba.
- No me toques, no finjas que te importa. – dijo y lo apartó con brusquedad. Sus ojos infantiles estaban heridos y corrompidos por el odio que en ese momento corría por sus venas.
Malfoy bufó y con decisión tomó los brazos de Hermione y los retuvo a la fuerza sobre su cabeza.
- Para empezar Granger, fue tu culpa que te golpeara, no mía; segundo: yo puedo ser todo lo que quieras y más si así lo deseas, pero no le pego a las mujeres, no soy tan enfermo – la voz de Draco sonó clara y distante, helando la sangre de Hermione, quien no entendía porqué reaccionaba de esa manera ante él – y para terminar ésta innecesaria conversación, solo quiero ver si estas lastimada, pero solo lo voy a poder hacer si te tranquilizas... de lo contrario voy a retirarme y a dejarte encerrada hasta que me dejes examinarte como corresponde.
Los brazos de la castaña cedieron y cayeron al costado de su delicado cuerpo cuando Draco los soltó. El mortío levanto con suavidad la blusa de Hermione hasta dejarla a la altura de los senos de la Gryffindor. Hermione sintió como una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo cuando el rubio posó sus manos a los costados del mismo, su respiración se aceleró y sus manos comenzaron a sudar.
Draco notó el cuerpo de la Gryffindoriana estremecerse y sintió como aquella tímida acción lo incitada a poseerla en aquel preciso momento; sus ojos frío, conectados con los infantiles de ella, se ennegrecieron de deseo y la castaña lo percibió. Su pecho subió y bajó con rapidez presa de los nervios. El rubio salió de su trance y sonrió triunfante... la había perturbado e incomodado, una sensación única que solo compartía con ella.
- ¿Te duele? – preguntó con su voz fría y observando los ojos, ahora, tranquilos de su acompañante.
- No
- ¿Ahora?
- No
- ¿y acá, te duele? – preguntó Draco por tercera vez, presionando con sus dedos y deslizando sus manos a lo ancho y largo del abdomen de Hermione, quien se limitaba a contestarle con rapidez y mirarlo como si nada estuviera pasando, como si sus nervios no estuvieran carcomiéndole la cabeza.
- No, ya estoy bien, gracias. – dijo la castaña y se puso de pie acomodándose la blusa.
El rubio permaneció sentado en la cama, mirándola, simplemente mirándola. Hermione sintió como sus ojos grises, cual imanes, la atraían a mirarlo; pudo apreciar como él solo la observaba, parecía un ángel, un ser indefenso y fuerte a la vez, unos mechones caían por su frente... La Gryffindoriana se preguntó como una persona tan joven y a su pesar con tanta belleza, podía ser tan despreciable.
- Bueno, mejor me voy – comentó Hermione, comenzando a sentirse incomoda.
El mortífago se puso de pie y se acercó peligrosamente a ella.
- ¿volves a ser mi espía? – preguntó reteniéndola por la cintura.
Hermione respiro con fuerza, sabiendo que terminaría arrepintiéndose.
- ¿Por qué estas en Hogwarts Malfoy?
Draco la soltó y le dio la espalda.
- Eso es tema mío – contestó, abandonando la habitación seguido por Hermione.
Una vez en la sala de estar y con un vaso de whisky en la mano, giró nuevamente y enfrento la mirada inquisidora de la castaña
– Deberías irte, ya casi es media noche...
La Gryffindoriana sintió aquella noticia como un vaso de agua fría en la cabeza.
- Mentira... – dijo intentando convencerse a si misma.
Malfoy negó con la cabeza y le sonrió.
- La brillante mejor alumna del histórico castillo de Hogwarts faltó a todas sus clases del día de hoy ¿debe ser duro no? – preguntó burlonamente el rubio y tiró su sedoso cabello hacia atrás – vamos Granger, no hagas un drama de todo esto...
Hermione lo miró crispada en furia y contorsionó su rostro en una mueca de asombro.
- Disculpame, pero el idiota que está dándole importancia al tema sos vos, no yo – dijo.
Draco sonrió ante la acidez de la castaña.
- Dime Granger¿porqué siempre usas esos trapos en lugar de ropa¿Acaso a parte de ser sangre sucia sos pobretona, como Weasley?
meLizzAmALfOy: Linda! que alegría que te guste la historia, el suspenso es parte de ella y bueno... dio la casualidad que el chapter terminó ahí jajajaja. En cuanto a los capitulos, subo todos los dias para no perderme en la linea del tiempo, ya que voy más adelantada que ustedes, que buenjo que eso te guste. Gracias por leerme y dejarme r&r que me gustan tanto.
Nati: Niña! Que lindo que hagas tus propias teorias, a mi me encantan y si Paul es algo sospechoso, no? te digo que no estás tan errada ehhh... segui por ese lado. Gracias por leerme y dejarme r&r!
Silver-plated: Hermosa, que bueno que te gustara el chapter, en cuanto al romance, hasta ahora vemos como Malfoy se va ablandando...derritiendo, dejando una frase de "Un desperdicio que seas impura, Granger" algo tiene de especial eso. En cuanto a los chapters, es más lindo el fic si se leer cada tanto y seguido, sino uno se pierde en la hitoria. Muchas gracias por seguirme y dejarme r&r!
meli: Bonita! te llamas Melina? Que lindo que te guste tanto la historia y si, tiene ese estilo de monik, a mi me encanta eso. Gracias por tus palabras hermosas, me levantan mucho el animo. Gracias y mas Gracias!
may: Holaa linda, que bueno que te guste la historia y la intriga, espero te guste este chapter. gracias por leerme y dejarme r&r!!
GRACIAS A TODAS POR LEERME Y APOYARME, SIN USTEDES NO PODRIA SEGUIR.
les deja un beso Mel.
