Este…antes de las amenazas de muerte y los hachazos…¡LES PIDO SINCERAMENTE DISCULPAS! De verdad lo siento T_T. No saben cuánto. Perdón por no haber actualizado en 1, 2, 3…¡rayos! ¡8 meses! (sí…lo sé…desde Halloween que no actualizaba…) o_-. De verdad perdón, admito que no escribí nada en el lapso de Diciembre-Enero porque estuve haciendo otras cosas, pero desde Febrero-Junio estuve hecha la mocha* con tantos trabajos y exámenes de la escuela, que ni tiempo de bañarme a gusto me daban. Espero no me maten…o no sabrán que pasará en el siguiente capítulo haha. Bueno, ejem, continuando por fin con mi tercer capítulo de Corazón de Ninja (que hasta tuve que volver a leer porque ya se me había olvidado ._.). Ojalá y les agrade el capítulo y yo termine en una pieza.

Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del gran Masashi Kishimoto.


Capítulo 3: Y el susodicho viaje comienza.

—¡Esto nos llevará al País de la Cascada! –exclamó Tsunade apuntando el gran transporte que yacía delante de los shinobis.

La mayoría se quedó con la boca abierta ante semejante "lujo". Un gran y largo carruaje con asientos para los shinobis y lugares para las maletas era jalado por 5 caballos saludables. Contaba con asientos paralelos y un techo que los cubriría del sol o la lluvia.

—Oh…por…Kami… —dijeron todas las kunoichis al unísono.

—¡Esperen! ¡Esperen! –gritó repentinamente Lee—. Yo no puedo viajar en tan hermoso carruaje con estos harapos. ¡Necesito cambiarme de ropa!

—Lee –habló el Hyuuga—. Estamos a punto de partir y ahora se te ocurre cambia…

—¡Vámonos! –exclamó el del ahora no tan verde expándex.

—¿Qué rayos…?

—¿Qué te pasa Neji? Los árboles son útiles de vez en cuando.

Y dicho esto, subieron. Los ninjas se encontraban conversando entre sí hasta que algo resplandeciente…por no decir inusual, se presentó buscando un asiento.

—¡Mis ojos! ¡Mis ojos! –gritó Ino cubriéndose el rostro con las manos.

—¡Lee! ¡¿Qué te pasa?! –exclamó el Inuzuka con Akamaru tapándose también detrás de su amo.

Y es que la bestia verde de Konoha ahora era la…¿bestia blanca?

—¡Este expándex me lo regaló Gai-sensei! –habló con el puño cerrado y lágrimas en los ojos—. ¡Usaré el blanco con orgullo!

—Eso me sonó a comercial de detergente… —murmuró el marionetista con algunas risas de fondo.

—¡Me siento como bebé en calzones! –volvió a decir el chico—. ¡Libertad de movimiento!

—Oi tú, chico Huggies –lo interrumpió el Nara—. Siéntate de una vez para que nos podamos ir.

Así lo hizo el ninja blanco extremo. El hombre que conducía cerró las puertas del transporte y así inició el trayecto.

—Tsunade-sama –comenzó a hablar la asistente de la Hokage—. ¿Podría explicarme ya de qué trata su plan?

—No te lo puedo decir ahora Shizune –contestó la mujer rubia—. De seguro los demás podrían escuchar y no quiero que eso ocurra. Lo sabrás cuando lo tengas que saber.

Pero qué comentario tan sabio…eso no me saca de la duda –pensaba la pelinegra—. ¿Y cuánto tardaremos en llegar? –inquirió.

—Aproximadamente día y medio, si no se nos presenta contratiempo –contestó la Godaime—. Descansa mientras tanto.

Pasaron las horas rápidamente hasta que cayó la noche. Algunos de los shinobis presentes se quedaron dormidos poco a poco. El carruaje empezó a transitar por un camino realmente accidentado, haciendo que se tambaleara a cada roca que cruzaba.

—¡Ahhh! –se escuchó un quejido en medio de una luna llena.

—¡Cállate Kankuro! –le incitó la peli—violeta—. ¡Despertarás a los demás!

—¡No puedo dormir! ¡Me están torturando! ¡Mi espalda está siendo martirizada!

—¿Qué sucede? –preguntó una Hyuuga somnolienta.

—Es sólo Kankuro –contestó el domador de insectos—. No puede dormir.

—¡Ahhh! –el marionetista comenzó a girar en el suelo.

—Siéntate y duérmete así –le dijo su hermana.

—¡No puedo dormir sentado! –respondió el Sabaku No—. ¡Kiba! ¡Préstame a tu perro!

—Ni muerto –contestó el Inuzuka recargado sobre Akamaru.

—¡Ahhh! –continuaba el castaño.

—¡Ya párale! –le gritó el ojiperla—. ¡Y deja de aletear como pelícano borracho!

Mientras pasaban, un par de hombres que venían caminando miraron con horror hacia el carruaje, de donde provenían alaridos estrepitosos.

—¿Qué rayos está pasando ahí? –preguntó uno de ellos.

Continuaron el viaje por unos minutos más hasta llegar a una "caseta", donde un hombre con uniforme los detuvo. Era el que revisaba las entradas y salidas de la aldea.

—Buenas noches –habló el conductor del transporte—. Como verá, nos dirigimos hacia el País de la Cascada. Llevo conmigo a varios shinobis de la Hoja y de la Arena, entre ellos a la Godaime Hokage, Tsunade y al Godaime Kazekage, Gaara.

—Sí, no veo problema en ello –contestó aquel guardia—. Lo que ocurre es que me reportaron que llevaban a un animal moribundo en este carruaje.

—No, no era un animal –habló Haruka—. Era este inepto que no puede dormir porque el camino le "tortura la espalda".

—¿Ves? ¬¬ –dijo el pelirrojo—. Te dijimos que te callaras.

—¡No es mi culpa! –se defendió su hermano.

Y lograron seguir con el trayecto. Y Kankuro consiguió conciliar el sueño. Pasado el tiempo exacto dicho por Tsunade, llegaron al País de la Cascada, a un increíble y gran hotel.

—¡Wow! ¡¿Aquí nos quedaremos?! –exclamó sorprendida la Yamanaka.

—Así es –contestó la Godaime.

—No sabía que el País de la Cascada tuviera esto –habló la pelirosa.

—Lo que sucede es que la Aldea Oculta de la Cascada se encuentra del otro lado –explicaba Shizune—. Pero también tiene su atractivo turístico. Y es una joya en el mundo ninja.

—¡Todo esto efectivamente fue digno para llevar mi expándex blanco! –volvió a decir Lee con lágrimas en los ojos.

—¡Ah! ¡Estoy ciego! –exclamó el Uzumaki cubriéndose.

—Este lugar es acogedor –habló la Hyuuga dulcemente.

Y es que el lugar era en verdad una maravilla. Contaba con una hermosa fuente a la entrada, estatuas de mármol, una vegetación sorprendente y un ambiente agradable. Y todo era perfecto, hasta que se toparon con "eso". A la entrada del hotel, un título llamativo decía "Hacienda El Cabezón*".

Varias carcajadas fueron sofocadas.

—Hacienda… —decía Naruto completamente rojo—. El…Cabezón.

—¡JAJAJAJAJAJAJA! –y todos estallaron en risas a excepción de Tsunade, el pelirrojo y el Aburame. Neji sólo rió de lado.

—¡¿A qué cabezón se le ocurre ponerle un nombre así a un hotel?! –comenzó el marionetista.

—¡A uno al que sólo caben grandes ideas en su cabezota! –contestó el Inuzuka sujetándose el estómago.

—¡De seguro un OVNI pisó estas tierras e influyó en esa decisión! –siguió Shikamaru.

—¿Y cómo se llama el hotel de al lado? –preguntaba el Akimichi—. ¿Hacienda Sin Cabeza?

—¡Menos mal que el dueño no fue astronauta sino el casco no le quedaría! –se burló Tenten.

—¡Y qué bueno que no era amigo del jinete sin cabeza! –dijo también Sai.

—¡JAJAJAJAJAJAJA!

—¡Basta ya! –los interrumpió la mujer rubia a la vez que todos guardaban silencio.

—Esto extrañamente me recordó a la vez en que cambié los nombres en el registro de hotel de Suna por "Señor y Señora Smith e hijo" –habló Kankuro.

—Sí…eso no fue gracioso –aclaró su hermano menor.

—Y al recepcionista tampoco le causó gracia… —finalizó la de las cuatro coletas.

Minutos después, un hombre de mediana estatura y un gran bigote con canas se acercó a ellos.

—Bienvenidos sean shinobis de la Hoja y la Arena –habló con una voz gruesa—. Es un honor tener a la Hokage Tsunade y al Kazekage Gaara con nosotros. Esperamos que su estadía sea realmente agradable. Yo soy el administrador de este hotel, Cabeza de Vaca* Zao.

Todos volvieron a sofocar una carcajada cubriéndose el rostro. Kankuro y Naruto tuvieron que meterse el puño de la mano a la boca. Y hasta el pelirrojo sonrió ligeramente de lado. Poco después, el rubio se encontraba en el suelo cambiando de colores continuamente.

—A continuación les presentarán las instalaciones del hotel –prosiguió el hombre con destacado apellido—. La señorita Ayasawa les indicará sus habitaciones y las secciones del hotel. Gracias por su elección y disfruten su permanencia en "Hacienda El Cabezón".

Y una vez que el hombre se fue…

—¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! –y ahora hasta la mismísima Tsunade estalló en risotadas.

—¡Ahora veo por qué el hotel se llama así! –exclamó Temari.

—¡Y su esposa se ha de apellidar Cabeza Compostizo*! –gritó sorpresivamente el Hyuuga.

—¡Que Kami le conserve el cabello! –se unió también Shizune.

—¡Antes no es Cabeza Calva*! –vociferó Ino.

—¡Por lo menos esa no usa postizo! –contestó la Haruno.

—¡Y digan que no se apellida Amiano*! –siguió Lee.

—¡No, gracias! –respondió el Inuzuka—. ¡No tengo esos gustos por el exhibicionismo!

—Espero que las habitaciones no se llamen "Pulpito Salido" o "Conejo Enamorado" –se burlaba la Hayashi.

—¡JAJAJAJAJAJA!

Pasaron unos veinte minutos hasta que todos pararan de reír por completo. El Uzumaki logró ponerse de pie. Tomó un conito de papel dispuesto a servirse algo de agua.

—¿H2O? –leyó la inscripción en el garrafón—. ¿No le pueden poner simplemente agua? Un ignorante podría morirse de sed. ¡De veras!

—Me sorprende que tú no lo hayas hecho… —murmuró el Aburame por lo bajo.

Minutos después, una mujer con largos cabellos pelirrojos se presentó frente ellos.

—Bienvenidos sean –habló con una voz fina—. Yo soy la señorita Ayasawa y seré la encargada de mostrarles el lugar y sus habitaciones. Por favor síganme.

Todos comenzaron a caminar a la vez que un grupo de hombres vestidos de negro cargaban con el equipaje.

—Como verán –comenzó la mujer—. Esta es la recepción. Aquí se les podrá atender cada vez que tengan alguna duda o problema con respecto a nuestras instalaciones. Por acá tenemos algunos restaurantes y el camino hacia la playa. Más adelante se encuentra la alberca, donde sé que se divertirán un buen rato. Tenemos una programación de actividades preparadas para ustedes y esperamos que sean de su gusto. En seguida está el área de entrenamiento, dedicada especialmente a ninjas y donde igualmente se asignan misiones. A la izquierda podrán divisar el camino que los llevará a la Aldea Oculta de la Cascada, donde podrán encontrar el gran lago y el pueblo.

—Esto parece la ONU –expresó la Yamanaka—. ¡Hay personas de todos lados!

—No por menos Tsunade-sama dijo que era un atractivo turístico –contestó la peli—rosa.

Siguieron caminando hasta subir por unos elevadores y llegar al quinto piso.

—Y estas son sus habitaciones –continuó la pelirroja—. La suite presidencial de la izquierda es de los chicos y la derecha la de las chicas. Gracias por su preferencia y que se diviertan –finalizó yéndose junto con los hombres, una vez dejado el equipaje.

—A esto SÍ se le llama lujo –habló Lee.

—¡Escuchen todos! –habló la Hokage—. Acomoden sus cosas, descansen y relájense un poco. Los veré a todos en el área de entrenamiento en dos horas –indicó—. Gaara, Shizune, necesito que me acompañen en cuanto se hayan instalado.

Ambos aludidos asintieron con la cabeza. Y los chicos y las chicas se dividieron.

-o-o-o-

La habitación era aún más magnífica por dentro. 10 camas estaban bien distribuidas por todo el lugar. El cuarto contaba con dos baños cada uno con tina y jacuzzi, una cocina y un mini-bar, así como una terraza-balcón que mostraba una gran vista al mar.

—¿Por qué nos pondrían en habitaciones diferentes? –inquirió el portador del Kyuubi.

—¿Tú por qué crees? –respondía el marionetista—. Supongo que las chicas no quieren ser observadas por nosotros en ropa interior.

—Aunque eso no significa que no podamos hacerles bromas –el Inuzuka sonrió de lado.

—¡La terraza es perfecta para una buena siesta! –exclamó Shikamaru.

—Tú y tus siestas –indicó el Hyuuga—. Deberías de preocuparte más por el increíble paisaje que tenemos al frente.

—Y tú y tus paisajes –intervino el Akimichi—. ¡Lo mejor de todo será la comida!

—¿Por qué me junto con ellos? –se preguntaba el domador de insectos.

—Porque todos somos amigos –contestó Sai con su típica sonrisa.

—Deberían de preocuparse por arreglar sus cosas y luego disfrutar del lugar –habló Gaara desempacando rápidamente lo que llevaba y tomando la cama a lado de una ventana—. Iré con Tsunade para ver de qué se trata todo esto –dicho esto, salió de la habitación.

—Yo necesito saber dónde encontrar una ruta de evacuación en caso de "incidentes" –habló Lee.

—Pues ahí tienes el baño –contestó el Uzumaki.

—Esa es área de evacuación –lo contradijo Kiba.

—No discutan por esa tontería –interrumpió Neji—. Sirven para la misma cosa.

—Además –dijo también el Aburame—. Deberían llamarlo mejor por el cuarto de los lamentos.

—Será mejor hacer lo que dijo Gaara –dijo el Nara cambiando repentinamente el tema.

—Apoyo a Shikamaru –contestó Chouji—. Luego se nos hará tarde.

—¡Pero si tenemos dos horas! –indicó el rubio—. Hay tiempo suficiente.

—Sobre todo tratándose de ti Naruto –expresó su compañero de equipo.

—Bueno, ya. ¡Yo pido esa cama!

Y la guerra por literas comenzó.

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Mientras…en la habitación de las chicas. El lugar era igual al de los shinobis, sólo que éste contaba únicamente con 8 camas, las necesarias para las kunoichis.

—Tsunade-sama –dijo Temari—. ¿Podría decirnos ya por qué hizo todo esto?

—Paciencia chicas –habló la Godaime desempacando su ropa—. Lo sabrán dentro de dos horas. ¿Estás lista, Shizune?

—Sí señora.

—Bien, es hora de irnos –continuó la mujer rubia—. Las veo dentro de dos horas. Y esperemos que nadie llegue tarde… —y mirando al techo comenzó a pensar en Naruto.

Dicho esto, ambas salieron de la habitación para encontrarse con Gaara y dirigirse al área de entrenamiento.

—Podría acostumbrarme a este lugar –decía Haruka mirando a su alrededor.

—E-Espero poder pasar más tiempo con N-Naruto-kun –murmuró tímidamente la Hyuuga juntando sus dedos.

—¡Y haremos pijamadas! –exclamó Ino emocionada.

—Qué bueno que nos separaron de los chicos –siguió la Haruno.

—Ni que lo digas –decía Tenten—. Ahora podremos contarnos todos nuestros secretos y hablar de nuestras cosas privadas sin la intervención de esos inadaptados.

Todas las chicas sonrieron alegremente.

—Será mejor que nos alistemos para ir con Tsunade—sama –finalizó Hinata a la vez que las demás asentían.

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Pasado el tiempo indicado, todos los shinobis se encontraban sorpresivamente a tiempo en el área de entrenamiento. Muy grande a decir verdad y con equipo suficiente para practicar un poco las artes ninjas. Después de transcurridos unos minutos, Tsunade, Gaara y Shizune se presentaron frente a ellos a la vez que los demás se agrupaban en filas.

—Bien chicos, es hora de hablarles un poco sobre lo que haremos esta semana –comenzó la rubia.

—Tal como había dicho Tsunade –siguió el pelirrojo una vez enterado del plan de la Hokage—. No sólo estamos aquí de vacaciones, también llevaremos a cabo misiones simples, pero que pueden llegar a ser peligrosas.

—¡Eso ya lo sabemos abuela! –gritó el Uzumaki—. ¡Díganos de una vez que vamos a hacer!

—¡Cállate Naruto! –le contestó la peli—rosa mientras le daba un codazo en las costillas.

—¡Eso duele Sakura-chan! ¡De veras!

—Si no tenemos más interrupciones… —continuó la Godaime—. Se los explicaré en pocas palabras. Todos se levantarán a las seis de la mañana para hacer "maratones" en la playa.

—¡¿Qué?! –exclamaron los presentes.

—Después de esto llevaremos un acondicionamiento físico aquí en el área de entrenamiento hasta el atardecer.

—¡¿Qué?! –volvieron a gritar todos.

—Y sólo tendrán media hora para comer y hacer sus necesidades fisiológicas. Quedarán libres al comenzar la noche. Y lo más importante, se asignarán parejas de hombre y mujer para llevar a cabo las misiones. Y éstas serán decididas por nosotros.

—¡¿QUE QUÉ?! –vociferaron de nuevo al unísono.

Que el plan…comience… —se decía Tsunade con una sonrisa de lado.

Continuará…


¿Ujuju? ¿A quién pondrán de parejas?

*Hecha la mocha. En sencillas palabras, trabajando como negra. Bueno en sí, significa desplazarse rápidamente.

*Hacienda El Cabezón. Ay lo siento, pero tenía que utilizar esto. Hacienda El Cabezón en verdad existe. Y es una calle donde vive un amigo. Recuerdo que cuando me enteré no paré de reír por media hora…XD, es en serio.

*Cabeza de Vaca. Realmente es un apellido…perdón si alguien se apellida así, pero me causó gracia.

*Cabeza Compostizo. También es otro apellido.

*Cabeza Calva. Otro más.

*Amiano. Qué infancia más traumática…

Vuelvo a pedir disculpas por no haber actualizado en tanto tiempo. Compréndame tantito. Y perdón de nuevo si el capítulo quedó feo, aburrido o simplemente del asco. Lo que pasa es que lo había guardado…pero entró un virus a mi USB y lo perdí por completo u_u. y lo tuve que volver a escribir y aunque sí me acordaba de lo principal, yo creo que varios detallitos se me fueron. Aunque creo que unas partes quedaron mejor. Bueno…las amenazas de bomba a reviews por favor. Pero sólo déjenme malherida, porque si muero…pues técnicamente no conocerán el final de este fic xD.

Prometo actualizar más pronto, que ya estoy de vuelta en la escritura. Gracias por leer y comentar. ¡Au revoir!