Chicaas! acá viene la explicación de mi tardanza, lo siento de verdad:

El chapter yo ya lo tenía escrito antes inclusive de publicarles a ustedes el 21, lo juro. El problema fue que me puse a escribir en el chap. 23 y perdí la noción del tiempo, para cuando me quise dar cuenta, no tenia segundos para usar la computadora ya que tenía que preparar mi ropa y mis cosas para realizar un viaje de vacaciones con mis amigos. En fin, no pude actualizar la pagina por lo que me demoré 10 días de más en publicar. A todo esto, sumémosle que llegue a mi casa el domingo pasado y para el Lunes ya estaba sumergida en Harry Potter and The Deathly Hallows, verán, me mudo a otro mundo cuado leo. Sin embargo, para el Miércoles ya lo había terminado y lo único que hice fue dormir y recuperar las energías que gasté en mis vacaciones.

En fin! Tarde demasiado cuando ya tenia todo para ustedes, les pido disculpas y ahora

Enjoy the chapter!


La Espía

by

Mel.

22 Cronopios...

- Realmente no quieres – dijo Draco y su anillo relució antes de desaparecer en las sombras del bosque prohibido.

1.

Hacía ya una semana de la desaparición de Malfoy en el bosque y Hermioneaja no hacía más que pensar qué era lo que lo retrasaba tanto… o si es que no estaba bien. Durante aquellos terribles e histéricos 7 días, no había hecho más que alejar sus pensamientos de lo que pudiera pasarle a Draco Malfoy, la aterraba encontrarse gastando su tiempo, atención y concentración en una persona como él, en un maldito mortífago¿por qué tenía que serlo?¿Por qué no solo la odiaba por no ser como él?¿por qué no solo la despreciaba y no la miraba a los ojos con insistencia como lo hacia?¿por qué no solo se olvidaba que ella existía? Su mente volaba una vez más y le recriminaba la única verdad que la albergaba, lo único por lo que ella era capaz de poner las manos en el fuego sin temor a quemarse, lo único que odiaba y amaba dentro de ella: aquella extraña sensación de seguridad y calidez que sentía cuando entraba en esa fría cabaña, cuando miraba esos ojos muertos, cuando lo sentía en un mismo lugar junto a ella, sin importarle que él no la considerara siquiera digna de respirar su mismo aire; sin embargo, ahí estaba ella, pensando nuevamente en Draco Malfoy, en porte, en su andar elegante y majestuoso, en su ojos, en sus manos y ¿por qué? Porque más allá de intentar concentrarse para sus futuros ÉXTASIS su mente siempre volvía a él, era inevitable y ella lo sabía, ya no se resistía a pensarlo. Durante una larga e interminable semana se odió, se maldijo y hasta deseó morir antes de recordarlo, intentó ver en su reflejo ese destello de decepción en sus ojos y trasladarlo al de sus amigos si supieran "eso" que ella sabía.

Mas no logró nada, solo sentirse mal, darse asco y saber que pensar y recordar tanto a aquel rubio de ojos fríos y grises, con sentimientos muertos, con infelicidad en su vida, con desprecio al mundo, no terminaría en nada bueno… todo lo contrario, sin embargo ¿qué podía hacer para evitarlo? Más de lo había hecho nada, lo había intentado todo, recordar 6 asquerosos y horribles años de desprecio, llanto e insultos; recordar quién era él y quién era ella; plantearse el desprecio que recibiría de parte de sus amigos y familia… sobre todo el que recibiría de parte de él; recordar la muerte de Dumbledore… todo. No obstante su mente le jugaba asquerosas jugarretas, en las que siempre ella terminaba perdiendo y cediendo al deseo y satisfacción de recordar cada gesto y movimiento, de recordar sus enigmáticos ojos, su imponente porte, su piel blanca… su rostro angelical al caer suaves mechones de su cabello rubio platinado sobre su frente y ojos.

Se odiaba, pero también a él, no se merecía su tiempo ni su preocupación, no había hecho nada leal ni mucho menos glorioso, no se había ganado nada de ella, mas poco a poco la iba doblegando, algo increíble.

- Estoy en el infierno – dijo en voz alta y algunas miradas curiosas en la sala común se posaron en ella.

Y hasta podía sentir el ardor en su piel. Tenía que ponerle fin a todo aquello, solo le quedaba una carta debajo de la manga y la pensaba usar: el primer paso era verlo, no sentir nada, pero asegurarse de que él estaba bien; el segundo paso era terminar con su trabajo de espía, encontrando la dichosa pareja Gryffindor-impura & Slytherin-puro; y la tercera y más importante, odiarlo por ser como es y no por ocupar su mente contra su voluntad, evitarlo y olvidarlo… para siempre.

También otro factor que solía perderse en su mente y distraerla era Paul Lawson, algo en él era raro y Hermione apostaba a un beso con un dementor si no estaba en lo cierto: ese chico no era quién decía ser, o sufría alguna enfermedad psicológica, un Slytherin no podía ser tan amable con una Gryffindor y mucho menos si esta era "una sangre sucia" como les gustaba llamarla. Sin embargo no lo veía desde aquel incidente con el examen, no bajaba a comer, no iba a clases ni mucho menos a las practicas de Quidditch. Tenía que admitirlo, últimamente Hermione se desconocía, anhelaba a Draco Malfoy, no estudiaba, y gastaba el poco tiempo que tenía en averiguar que se traía entre manos una serpiente que no encajaba en las características principales de los Slytherins.

Sin embargo aquello no era todo¡por otra parte estaban Harry, Ginny y Ron. Hermione tras intentos de ayudar a la segunda decidió alejarse lo máximo posible del trío, sabiéndose inestable e incapaz de servirles si es que lo necesitaban. En un vano intento de aclararles las cosas a sus dos amigos había terminado reprochándoles su preferencia del uno por el otro.

- ¿Qué dijiste? – farfulló Harry con poco aire, mas con los ojos ardiendo de cólera.

Hermione con los ojos bañados en lagrimas por el dolor que le producía la verdad, habló con una voz impersonal, cargada de indiferencia.

- Lo que escuchaste, nuestra amistad siempre fue una farsa, cuando me necesitaban yo estaba para ustedes, los ayudaba con las materias y más de una vez me aventuré en algo que no tenía nada que ver conmigo por ayudarlos, porque los quería y los quiero – tragó sabiéndose una desdichada – pero después si no me necesitaban… cuántas veces me dejaron de hablar por alguna estupidez ¿cuántas? Ya no las recuerdo y espero nunca hacerlo, piensan que soy tan ingenua y poca cosa para dejarme llevar rápidamente por lo que otros piensan…

- Nosotros nunca…

Hermione clavó su vista amenazadoramente en el pelirrojo y alzó las cejas.

- No sos el más indicado para decir eso Ron¿te acordas lo que me dijiste en el baile del torneo de los tres mago? "Estas confraternizando con el enemigo"

Ron pareció contener el aire, hasta que su rostro se volvió tan rojo como su pelo.

- ¡Es que lo estabas haciendo¿o no? Krum era el adversario de Harry y lo sabías… de cualquier modo ese no es el tema¿qué es lo que llevas haciendo desde septiembre que te tiene tan ocupada y… preocupada? – preguntó el Gryffindor y al instante supo que agregar aquel verbo había sido un error. A su lado Harry miraba a la castaña como si no conociera a su amiga, mientras que esta apretaba las mandíbulas dispuesta a escupir todo lo que llevaba dentro hacía bastante tiempo.

Sin embargo de pronto su rostro se relajo y su voz sonó tranquila, logrando asustar a sus amigos.

- No Ronnald, no estaba haciendo nada de lo que decís y si para vos, salir como AMIGOS con Vícktor fue confraternizar con el enemigo, no me quiero imaginar lo que pensarías si supieras lo que me lleva tan ocupada – endulzó su voz y entrecerró los ojos – como preocupada.

Hermione volvió a mirar la chimenea intentando alejar cualquier pensamiento o recuerdo de su mente, tenía que concentrarse para estudiar, los EXTASIS no estaban muy lejanos.

Decidió que lo mejor sería caminar un rato por los pasillos, quizás se despejara un poco y pudiera concentrarse

2.

Theodore Nott vagueaba por los pasillos del castillo recordando la muerte de su madre, le había prometido nunca más asesinar a nadie, alejarse de los mortífagos, dejar de apoyar un movimiento que él no quería, no ser como su padre… pero le había fallado, sus mochila de asesinatos estaba considerablemente más pesada, más sofocante. Recordó ver aquellos ojos que le suplicaban que no lo hiciera, que no los matara, recordó como sin piedad alguna le arrancó la vida a esa persona y a su familia y justamente fue en ese preciso momento cuando se dio cuanta que él solo era eso, un asesino, y que por más que lo intentara nunca podría dejar de serlo "cuando mires sus rostros y veas el terror a la muerte, recorda porqué lo haces, porqué asesinas" La voz de Paul Lawson sonó en su mente otra vez "Es un tipo de inversión, unos pocos mueren, pero otros tantos se salvan, está en vos elegir que hacer"

Cerró los ojos, necesitaba borrar todos sus recuerdos, menos uno.

A su lado un muchacha pasó y le rozó el brazo sin querer y sin notarlo. Nott giró el rostro y sonrió al ver quien era la despistada, la misma de siempre: Luna Lovegood.

- Hola Luna - gritó para hacerse oír.

La Ravenclaw dejó de caminar y giró sobre sus talones. Al verlo se sonrojó con su mirada.

- Nott, perdón no te vi¿te empuje verdad? – dijo y por su mirada, ya había abandonado el mundo terrenal.

El Slytherin sonrió de lado y asintió.

- ¿caminamos? – la invitó.

Luna sonrió contenta al ver que un muchacho Slytherin la trataba bien, a continuación él le quitó los libros de sus brazos y la llevó a una habitación desconocida del castillo, pero no por eso, menos majestuosa.

Dos horas después Luna volvía a su sala común con una brillante sonrisa en los labios y un rubor inocente en sus mejillas.

3.

Blaise caminaba tranquilo en dirección a su sala común, llevaba en su bolso los crisopos que Draco le había ordenado conseguir

- Consigue crisopos, que no te vean, ni te escuchen, ni te huelan.

Aquellas habían sido las ordenes, simples y claras. De pronto un caminar lo advirtió de una presencia en los alrededores del despacho del profesor de pociones. Era un hombre, el arrastrar de los pies, el ruido del pisar con fuerza para soportar un cuerpo pesado, esa respiración impropia de las mujeres. Pronto las pisadas se hicieron más audibles y una persona dobló en la esquina del pasillo buscando con la mirada, escudriñando el pasillo.

- Spencer, que raro¿fisgoneando para variar? – ironizó el moreno.

El aludido se erguió intentando aparentar indiferencia y luego habló como quien no quiere la cosa.

- ¿Qué haces? – preguntó mirando astuto el bolso de Zabini quien contestó lo más seco e indiferente que pudo, típico de una serpiente.

- ¿Qué te importa?

Jack no dio el brazo a torcer y siguió con su interrogatorio, al parecer Zabini no era tan idiota como creía.

- ¿No te parece que Malfoy tendría que dejar todo ese jueguito del primo en Hogwarts?

Blaise lo miró y entrecerró los ojos dispuesto a colocar a aquella lacra en su lugar.

- ¿No te parece que no tendrías que meterte? – preguntó una voz dura a espaldas de Blaise que intimidó a Spencer.

Pronto la imagen de indiferencia del último cambió considerablemente a una de desagrado y temor a la vez.

- Nott, la mano derecha de Malfoy y Paul Lawson ¿verdad?

Theodore rió con ganas y con un movimiento de la mano le indico que estaba equivocado.

- No la mano derecha no, ambas manos para los dos, eso me recuerda que e vuelto a asesinar y no tengo ningún tipo de problema en matar a alguien más – su mirada penetrante se clavó con dureza en los ojos de Jack, quien inconsciente y temerosamente dio unos paso hacia atrás – no me obligues Spencer, sabes que si seguís vivo es porque no tengo donde encontrarte a solas.

Blaise sonrió con satisfacción al ver el cuerpo debilucho de la serpiente temblando, sin embargo este ultimo con la poca voz que le quedaba y un poco de astucia habló.

- La poción multijugos no va a durar por siempre, y para sumar contras "Lawson" ni siquiera es el apellido verdadero de...

Nott lo hizo callar cuando lo estampó contra la pared, tomándolo por cuello.

- Sabes muy bien porque su apellido en los registros no es Black, tomó meses convencer a la piltrafa de McGonagall, meses que invertimos con sudor y sangre... si llego a ver o escuchar algo más respecto a eso te mato ¿entendido?

Spencer sonrió deseando tener una muerte sangrienta y esperaba que la persona que la ejecutara fuera quien lo estaba tomando del cuello.

- Sabes tan bien como yo que el día que Granger o cualquiera se de cuenta que Draco es Paul Lawson y que en realidad este es Black y vive en Canadá, bien protegido, van a lograr que Potter o el mismísimo Señor de las tinieblas le de su fin ¿verdad?

Theodore lo soltó con asco, dejándolo caer hecho un bollo.

- Y con tantas posibilidades, él es lo bastante valiente como para correr el riesgo.

4.

Ninguno de los tres Slytherins se percató de una cuarta presencia: Hermione Granger.


Agradecimientos por los r&r:

Laura

Silver-plated

Kaoru riddle

Wisper Diggory

mAngOliCiOuz

Natisluna

Saraby

Naty

May

Pauli

Lu

Soll

Gladiz

Paulina tanamachi Malfoy

Meli

Liebre - shindo

Gracias y mas gracias POR TODOS SUS r&r QUE ME ENCANTAN! Saben que eso es lo único que me hace seguir pulicando el fic.

Les deja un beso y abrazo: Mel