La Espía

by

Mel.

23 Es solo un juego...

Ninguno de los tres Slytherins se percató de una cuarta presencia: Hermione Granger.
1.

Paul Lawson era Draco Malfoy.

Paul Lawson era una deformación del nombre Paul Black.

Paul Black era el primo de Draco Malfoy.

Paul Black estaba escondido en Canadá.

Paul Black era sobrino de Sirius.

¿Por qué Sirius nunca lo nombró¿Por qué Paul Black permitía que Draco Malfoy usara su imagen para caminar libremente por Hogwarts¿Él también era un mortífago?

Ya había pasado una hora desde que Hermione había dejado el pasillo donde escuchó aquellas confesiones y aún no podía dejar de pensar en todo aquello, sin embargo nada parecía esclarecerse, todo lo contrario.

Tomó su varita y con un movimiento de ella revivió el fuego de la solitaria sala común; a su lado, descansaba su ejemplar de "Arturo, Morgana y Merlín" abierto en un vano intento de leer. Hermione respiró con fuerza y su mente voló nuevamente a Draco Malfoy, a su mentira, a sus ojos, a sus manos, a su rostro… su porte; y ahí se encontró ella, nuevamente pensando en él, sabiéndose enojada y estúpida por haber caído ante el "maldito mortífago", por no poder luchar contra sus propios pensamientos, por no poder odiarlo por 6 años de dolor y maltrato, por traicionar a quienes ella aun creía sus amigos con su inútiles sentimientos… por no ser lo suficientemente importante para que Draco Malfoy le confiara su secreto. Todo aquello la asustó, no sabía que era lo que le pasaba, pero quería terminarlo cuanto antes.

Decidida a dormir y relajarse con un poco de música muggle, se puso de pié y subió las escaleras hasta llegar al primer piso, donde una plaqueta dorada junto a una puerta rezaba: "Hermione Jane Granger. Premio Anual. Gryffindor", no obstante, al entrar a su habitación algo le llamó la atención, sobre su cama descansaba un pergamino enrollado sin nombre y sin ninguna pista de quien era el o la que lo había dejado, al desenrollarlo ella puedo leer: "Te espero en la cabaña. Cuanto antes".

"No soy un perro" pensó y sin más salió de la habitación fastidiada, en dirección al bosque prohibido.

2.

Harry empuñó su varita y susurró:

- Lumos.

Frente a el, apareció una colección de objetos robados y su corazón dio un vuelco... estaba tan cerca, lo podía sentir.

- ¡Accio Horcrux! – conjuró Ron a su lado, y debajo de un montón, se sintió algo vibrar. Con cuidado, el pelirrojo se acercó y movió una montaña de artefactos de distinta forma y tamaño. Una vez descubierto, el objeto brillo y vibró con más fuerza.

Finalmente lo habían encontrado: El relicario de Slytherin.

3.

Luna caminaba por los pasillos del quinto piso, buscando aquella habitación que horas atrás había ocupado junto a Theodore Nott. Aun podía recordar lo que él le había dicho, como le había confiado su escondite en el castillo.

Ella lo miró extrañada y se acercó unos pasos a él.

- ¿Por qué he de sentirme así alguna vez?

Theodore sonrió de lado y suspiró, ahí estaba ella: brillando, tan pura, tan inocente; mirándolo y esperando una respuesta, dispuesta a aceptarla sin reparos. Y eso era lo que le gustaba tanto de Luna Lovegood, esa mirada infantil y ferviente con la que lo observaba, su respiración tranquila, su caminar despreocupado y su paz interior, mas allá de saber al mundo mágico en guerra... mas allá de saberse en una realidad en la que la guerra era un "todos contra todos".

Se acercó a ella y la tomó de las manos.

- ¿Me creerías si te dijera que jamás voy a permitir que te sientas así? – preguntó, mirándola a los ojos.

- Lo haría.

Finalmente una puerta verde apareció frente a ella y sin esperar nada ni nadie, entró a la habitación...

4.

Hermione golpeó la puerta de la cabaña tres veces y se dispuso a sentarse resignada a esperar a Malfoy para que le abriera la puerta, le encantaba dejarla un buen tiempo fuera; no obstante, antes de que ella pudiera dejarse caer en el suelo, una figura alta e imponente apareció y la miró juguetonamente.

- ¿Te gusta el piso Granger? – su voz se escuchó terriblemente ronca – te puedo enseñar a hacer cosas divertidas en el – sugirió y vio como las sonrosadas mejillas de ella ardían aun más – como limpiarlo y lustrarlo.

La castaña se puso de pie y se sacudió la tierra, no sin antes clavarle una mirada asesina.

- No me causa gracia y no, no quiero que me enseñes nada Malfoy... ¿o debería decir Lawson?

Lo miró a los ojos por primera vez en el día y advirtió en una cicatriz sobre su pómulo izquierdo. Draco la fulminó con su mirada gélida y ella notó que la zona afectada por la cicatriz, se sonrosó. Increíblemente, lo hacía verse aun más atractivo y eso la asustó¿realmente no podía evitar esos pensamientos?.

Malfoy pareció enmudecer y dedicarse solamente a traspasar a Hermione con su fría mirada, haciéndole saber lo mal que había hecho en hablar, lo furioso que estaba.

- Te sorprendí ¿no? – dijo ella sonriendo triunfante, no obstante, aquella mirada la estaba consumiendo.

- Realmente si – logró decir Draco y la tomó del brazo pegándola a su cuerpo; en cuanto su pecho rozó el de ella, su corazón muerto aceleró sus pulsaciones y un choque de electricidad recorrió su interior. Por un momento su enfado cayó en una ensoñación que no tardó en desaparecer. Con un movimiento Hermione se soltó de él, aparentando indiferencia a aquella extraña sensación que la recorrió y entró a la cabaña, caminando con soltura.

Draco cerró la puerta detrás de sí y la selló con magia, luego caminó hasta llegar a los muebles, donde la castaña ya se había sentado y tomó un lugar frente a ella.

- ¿Quién te lo dijo? – preguntó mirándola a los ojos.

Hermione lo miró sin hablar, intentando esconder su piel ahora erizada a causa de su voz ronca e imponente. Todo en él era de admirar: sus facciones finas, el perfume de su piel, sus ojos, su voz, sus manos, su porte; y ella estaba segura de que si bajabas la guardia, lo más probable era que en su conjunto te hipnotizara, te hiciera perder la cabeza... Sin embargo y más allá de todos sus "pecaminosos" pensamientos, ella estaba enfadada y se lo haría saber

- ¿Acaso importa? – preguntó secamente.

Draco se tiro el pelo hacia atrás con ambas manos sin cortar el contacto visual y habló suavemente, con su voz aún ronca.

- Sabes tan bien como yo que si, alguien más pudo haber escuchado...

Hermione meneó la cabeza y desvió la mirada.

- Nadie lo hizo, solo estaba yo – dijo. Hizo una pausa y luego continuó - ¿no será que te importa saber quien me lo dijo para enseñarle modales?

El mortífago se recostó sobre el respaldar del mueble, sorprendido al realizar en que ella lo conocía más de lo que él creía.

- Puede ser, si... también – dijo sin dejar de quemarla con el odio de su mirada – vos más que nadie sabes lo que me exaspera que me desobedezcan.

Sin saber bien porqué, la castaña sonrió triunfante al recordarlo enojado.

- ¿y bien, quien habló? – insistió Draco y ella pudo percibir en su voz lo enfurecido que estaba.

Si embargo ella no pensaba decírselo. No, mejor que él se sintiera tan perdido, idiota y enojado como ella lo estaba. Dos meses llevaba tratando tanto con Draco Malfoy, como con Paul Lawson sin saber que eran la misma persona. Y ahora que lo sabía casi todo la duda se plantaba nuevamente ¿Por qué lo introdujeron en el castillo¿cómo lo hicieron¿por qué con un apellido distinto? Y finalmente ¿por qué cuando él era Paul Lawson la seguía, la miraba y hasta le sonreía? No, ella prefería que él se exasperase tanto por no saber quién habló, como para terminar confiando en ella parte de sus secretos a cambio de los suyos propios.

- No importa quién lo hizo, no fue su intención...

- Eso quiere decir que te metiste en conversaciones ajenas – dijo Draco.

- No, solo estaba en el lugar y momento preciso como para escuchar todo lo que escuché – declaró – y me alegro de haberlo hecho, sino seguiría como una idiota sin saber la verdad.

Draco habló bajo, mas con la voz extremadamente ronca:

- Granger, no empieces...

Hermione lo miró y sintió como su tambaleante tranquilidad se desmoronó. Sin poderse contener dijo furiosa lo que la estaba molestando.

- No Malfoy, estoy cansada, me siento una idiota.

- No tenes porqué sentirte así – dijo y su frialdad la congeló – ya que es un error que sepas la verdad.

Hermione quiso contradecirlo pero él la interrumpió.

- Vamos a dejar algo en claro Granger, acá el que da las ordenes soy yo, por ende, si no tenía intenciones de que supieras quién era Paul Lawson, no tendrías porqué hacerlo... el que sepas como son las cosas o parte de ellas es un mero error... – hizo una pausa en la que enfrió aun más su mirada y endureció sus finas facciones. Hermione pensó que frente a ella un ángel maldito se había materializado – uno que debe ser castigado.

- No te lo voy a decir, al igual que vos, yo no tengo ganas de que sepas quien te defraudó – dijo Hermione – a menos que... me expliques bien como son las cosas: porqué te haces pasar por tu primo, porqué con otro apellido y cómo hicieron para convencer a McGonagall...

Draco la observó e inesperadamente le sonrió. Hermione sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal, aquella sonrisa era tan maldita como hermosa. El rubio se recostó sobre el respaldar del mueble y, como alguna vez había hecho, dejó pasar los minutos, paciente. Unos mechones de cabello rubio platinado caían sobre su frente, oscureciendo levemente sus ojos grises, fríos. La castaña pensó en que era una pena que alguien tan joven y atractivo fuera tan maldito. En su mirada nada se podía sentir, mas que desesperanza y odio; no obstante, ella estaba segura que alguna vez había visto aquella barrera de hielo que cubría sus ojos derretirse. Hermione lo observó más profundamente: él estaba sumido en la mayor de las concentraciones, parecía haberse olvidado de su presencia en la cabaña y por su rostro ella pudo deducir que estaba sopesando sus opciones.

Finalmente Draco pareció satisfecho con sus secretas conclusiones y le dirigió la mirada. Ella inconscientemente se mordió el labio inferior llamando la atención del rubio, quien pensó que ese gesto la hacia ver muy excitante.

- Visto y considerando que lo mejor es explicarte las cosas – dijo mientras jugaba con la varita entre sus dedos para evitar mirar su boca roja y tentadora – te voy a contar lo que me pediste, sin embargo, primero vas a tener que confiarme quién te habló de esto.

Hermione rió cínicamente.

- Ni loca.

- Granger, me estás cansando...

- Seguramente estás esperando que yo te cuente quién fue el traidor para después echarme y no explicarme nada, se como sos, no soy idiota.

Draco levanto una ceja y curvo sus labios en una media sonrisa.

- Lo dudo – acoto ácidamente mirándola de arriba a abajo y recreando el cuerpo de Hermione desnudo en su mente. Sorprendentemente la imagen que se formó en su mente le gusto y mucho. "Seguramente mi imaginación perfecciona sus errores" se dijo – más cuando te cuesta tanto hablar de amores con otras chicas. Pienso debe ser una materia difícil y desconocida para vos ¿no? Digo, ya que no sos tan agraciada... – Hermione entendió la indirecta (bastante directa) del mortífago como puñaladas. Lo odiaba de sobre manera cuando la degradaba por no ser popular, por no tener un cuerpo digno de ser recordado o por no ser bonita. Para ella hablarle de esa realidad era clavarle un cuchillo en el corazón y abrir una herida que jamás logró cerrar – aquello es algo complicado para tu mente, algo que te supera, que no podes entender... que te vuelve más inútil de lo que sos.

El mortífago sonrió satisfecho, la había molestado donde más le dolía "Vos me obligaste Granger, es para hacerte ver que no sos nada de otro mundo" pensó y supo que su sicología era enferma: degradar al otro por tus propios miedos...

"Degradarme por verme ante sus ojos atractiva, degradarme por contradecir sus propias reglas de lo que era excitante y no. Seguramente yo encabezaba la lista de lo desagradable... en algún tiempo pasado"

Los ojos de Hermione se llenaron de odio y Draco sintió como lo quemaron.

5.

Harry llegó cansado y triunfante al castillo. Lo único que quería en aquel momento era encontrar a Hermione y hacer las pases, para poder contarle del gran hallazgo que habían realizado y de la tormentosa incógnita que ahora los acompañaba: Cómo destruir el horcrux.

- Harry – lo llamó una voz a su espalda – te estaba buscando.

Cuando se dio vuelta la vio, vistiendo su falda corta y su escotada remera, luciendo su estúpida sonrisa y caminando con elegancia. Y como siempre que la veía se preguntó por que estaba con ella "Por Ginny, para protegerla" dijo una voz detrás de su cerebro. Harry recordó el rostro angelical y puro de la pelirroja, su cuerpo excitante, su voz, sus ojos, su perfume... su pelo y la amó, en silencio, pero lo hizo. No obstante cuando volvió a la realidad se encontró cara a cara con Grace Wibert una Ravenclaw de sexto año... su novia.

Automáticamente se inclinó sobre ella y la besó, sabiendo que cerraba los ojos para recordar a Ginny... a nadie más que a ella.

6.

Hermione caminaba furiosa por el bosque prohibido, intentaba alejarse lo más rápido posible de aquella envenenada cabaña.

- Granger ¡vuelve acá! – gritó Malfoy desde la lejanía. La castaña siguió su camino ignorando la orden del mortío – no te he dado permiso para que te fueras ¡no me desobedezcas!

Hermione cerró los ojos y tomó su varita con fuerza, mas sin dejar de caminar. ¿por qué¿por qué le dolía tanto que la insultara¿por qué no podía hacer oídos sordos a sus palabras como siempre lo había hecho¿por qué sentía ganas de lastimarlo como él lo estaba haciendo en ese momento con ella? …. ¿Por qué lo quería siendo el tan imperfecto?

- Granger ¡vuelve en este preciso momento a la cabaña, no me obligues a traerte por las fuerzas! Sabes muy bien que soy más poderoso que vos.

"Inútil" pensó; eso era solo una pizca de todo lo que le había dicho, sin embargo era lo que más le había dolido; si, era una inútil, no servía ni de decoración, no servía para ayudar a sus amigos, no servía para estudiar... Otro pensamiento inundó su mente "ya que no sos tan agraciada" una verdad más clara que esa, para ella no existía. Sin embargo, mas allá de todo eso ¿porqué le dolía que justamente él se lo dijera¿desde cuando sus opiniones de mortífago déspota ella las tenía en cuenta? "Basta con un demonio¡basta!" pensó. Sus pasos se fueron volviendo cada vez más lentos, no era prudente caminar rápido entre tantos arbustos y plantas; Hermione se miró las piernas y se vio lastimada, era la segunda vez que empezaba a sentir dolor con solo verse las heridas "Mierda" pensó y cerró los ojos intentando disminuir la gravedad del problema, y es que en realidad ella era el problema, ella veía todo tan imposible y rebuscado como lo hacía... ella era la que no quería aceptar la realidad tal como era.

Sus ojos grises la miraron alejarse como alma que lleva al diablo, hecha un manojo de furia y sentimientos frustrados. Draco suspiró y cerró los ojos un momento, no entendía porqué Hermione reaccionaba tan fácil ante todas sus provocaciones, cuando antes sabía bien como contestarle y frustrarlo en lo más profundo de su ser. Aquel hecho le molestaba, finalmente se sentía una basura cuando la veía herida ¿tanto le costaba contestarle como antes lo hacía?. Sin embargo el mortío sabia que Hermione conservaba su libertad de expresión y de tomar decisiones, que jamás le obedecía y que siempre intentaba contradecirlo, sin importarle que ella pensara de la misma manera; él sabía bien que ella intentaba fastidiarlo siempre que podía y demostrarle que ella era una fiera sin domar... Hermione se partiría, pero jamás se doblegaría ante él; y eso era lo que tanto le atraía, eso era lo que tanto le llamaba la atención: su soltura y determinación, su poco interés por la pureza de la sangre y su aparente superioridad; algo estaba muy claro para Draco: ella era única y le pertenecía. El mortío sabía que ella jamás cambiaría nada de lo que ella era por nadie, Hermione era autentica, para bien o para mal era autentica. De cierta manera le gustaba saber que la Gryffindor jamás intentaría simpatizarle... y él tampoco lo haría, sólo quería domarla, manejarla.

O al menos eso era lo que quería creer.

Su capa de mortífago ondeó en el aire con fuerza cuando comenzó a correr. Hermione le había desobedecido, tenía que pagar las consecuencias. Draco la tomó por el brazo y la obligó a girar. Sus cuerpos quedaron pegados y sus miradas desafiantes se encontraron. Hermione sintió la calidez del cuerpo del mortío contrastando totalmente con la frialdad de sus ojos, una mezcla prohibida, embriagante pero a la vez la hipnotizante; era su voz, su piel, su porte, sus gestos…sus ojos. Draco soltó el brazo de la castaña y tomándola por la cintura la pegó aun más a su cuerpo. La castaña sintió sus piernas flaquear y su cuerpo estremecerse a causa del contacto con aquel cuerpo maldito; odiaba a Draco Malfoy y se odiaba a si misma, era imposible ser tan imperfecta, salvo para ella.

El mortío acercó su rostro a centímetros del rostro de Hermione, sus alientos se mezclaron, embriagándolos de odio y locura.

- Granger, te ordené que regresaras a mi cabaña y me has desobedecido.

- Jamás¿oíste? Jamás voy a obedecerte, yo hago lo que quiero cuando quiero – dijo Hermione ácidamente e intentó alejar aquel cuerpo prohibido del suyo – Suéltame, me das asco.

Draco hundió su rostro en el cuello de Hermione y rozó sus labios contra la piel de la castaña; nunca en su vida había probado una piel tan embriagadora como aquella; sintió el perfume del cuello de la Gryffindor y se deleitó. El rubio deslizó sus manos por la cadera de la castaña y a lo largo de su espalda. Enfrentó la mirada imperturbable de Hermione y la sintió estremecerse ante sus caricias. Acercó su rostro aun más al de ella, dejando que sus labios rozaran inocentemente. Hermione cerró los ojos, sintiendo como todo su cuerpo la traicionaba pidiendo más de aquel veneno mortífero. Draco sonrió y colocó una de sus manos en la nuca de Hermione, obligándola a abrir los ojos.

- ¿Sigo dándote asco? – preguntó sin borrar esa sonrisa tan cínica.

Hermione suspiró e intentó focalizar su mente en el odio que sentía por esa persona

...O en ese odio que ella quería sentir...

- ¿Debo recordarte que soy una sangre sucia?

- Eso ya lo se Granger, nunca lo olvido.

El mortío cortó la distancia que los separaba y la besó, sabiéndose seducido por aquellos labios rojos. Hermione no supo bien porqué, pero tuvo la necesidad de responder a aquel beso aún con mayor intensidad de la que lo había recibido. La castaña sintió sus piernas flaquear y su cuerpo estremecer entre los fuertes brazos de Draco, quien la tomó con decisión y la mantuvo en pie; todos sus sentidos estaban alterados, aquel aroma que emanaba del mortío la incitaba a seguir, sus caricias parecían quemarla y esos besos la encadenaban a su cuerpo esbelto, perfecto.

Draco sintió las finas y suaves manos de Hermione enredarse en su pelo. Los besos que recibía de la castaña lo excitaban como nunca nadie lo había hecho. Acarició a sus anchas aquel cuerpo valioso y mordió demandante el labio inferior de la castaña, quien gimió de placer.

Hermione cayó en la cuenta de que estaba dejando a su peor enemigo tocarla y besarla sin ningún reparo, mas eso no era lo peor, lo que más le preocupó fue darse cuenta que estaba disfrutando del momento como nunca antes lo había hecho. Asustada se separó con brusquedad de Draco y contempló los labios rojos del mortío, a causa de su besos y mordidas, no podía ser ¿cómo había sido capaz?. Draco imaginándose la confusión que estaba apoderándose de Hermione sonrió y la acercó a su cuerpo. Unos mechones rubios cayeron en su rostro, dándole mas imagen de ángel, de perfección. Hermione contempló esos ojos fríos y detecto un brillo opacado por una barrera de hielo invisible. Su cuerpo empezó a pedir a gritos aquellas caricias que quemaban y esos besos fogosos que sólo él podía ofrecerle, sin embargo se separó de su cuerpo confundida, no podía permitirse actuar de aquella manera otra vez; necesitaba alejarlo, más bien mantenerse alejada de ese aroma que la embriagaba y aquel porte que la hacía flaquear.

- No vuelvas a tocarme, no te olvides que soy "poco agraciada".

Draco la vio alejarse corriendo y se maldijo, no había podido evitar besarla, no había podido resistir a la tentación. "Es solo un juego, esta bajo mi control" se dijo y sin mas se metió en la cabaña.

¡Que equivocado estaba!


Agradecimientos por sus r&r:

Nati (gracias linda por pasar siempre!)

Silver-plated (querida! tus palabras fueron oidas! jaja)

mAngOliCiOuz (niña! si que lo leí, me dejo con nostalgia y algunas preguntas. En cuanto a Monik ¿quién no la extraña...? Gracias por tus palabras y tu r&r)

dayis (Gracias por tu r&r, espero disfrutes el chapter)

Isa Malfoy (Bienvenida linda¿puede que te halla visto alguna vez en la webdeharry? Me alera mucho que te gustase mi historia y bueno, ya falta poco para que Draco y Hermione tengan lo suyo, ojalá para la semana proxima ya pueda prublicar los chapters y llegar no?)

meli (jajaja ¡por fin actualice! me demore bastante lo siento. Que bueno que te guste como va la historia y espero que este chapter los disfrutes)

saraby (Gracias por esperarme niña! Con este no me tarde tanto verdad? En cuanto a tu pregunta "Cambiando el pasado" es la respuesta. Siempre me quedé con ganas de leer "La venganza de Hermione" pero jamás lo encontré... una pena. ¿y el tuyo cuál es?Gracias por tu r&r)

kaoru riddle (querida mia! gracias por pasar siempre y dejarme tus r&r que son muy lindos. En cuanto a Hermione y Draco, pues ya reaccionó ¿qué te pareció?)

lu (Gracias por dejarme un r&r ¡es bonito saber que te gusta!, espero disfrutes el chapter. Cuidate)

may (Gracias por tu saludo. Que lindo que te guste el chapter, espero hallas disfrutado este tambien. Besos)

TANA-CHAN-MalfOy (niña! jajajaj nose que pasó, pero quedo cortado el chapter también. De todas maneras muchisimas gracias por pasarte y dejarme un r&r. Se te agradece de corazón.)

PaolaLissete (Bienvenida querida! Un gusto que te hallas topado con mi fic y lo estés leyendo. Muchas gracias por tus palabras. Ahora, me di cuenta que sos como yo, me gusta encontrarme con fics empezados y largos para tener qué leer y a la vez no quedarme con taaanta ganas de más. Espero que te guste el chapter 23 y lo disfrutes. Besos y nos leemos!)

LadyEvans89 (Linda, te pido mil disculpas por tardar,a veces no me dan los tiepos. Que agradable que te guste la historia. Epero tambien disfrutes del chapter 23.)

Desde ya Muchas, pero muchas GRACIAS por leerme y por dejarme post los que lo hacen. Les dejo uun abrazo y un beso tanto a los que dejan post como los que no lo hacen, los entiendo, a veces yo tampoco tengo ganas de publicar un saludo y eso no es nada malo.

Los quiere:Mel