Chicas! Gracias por la espera, y acá les dejo el chapter, espero les guste, tiene Dramione.
Enjoy it!!
La Espía
by
Mel.
25 Cadenas rotativas...
Se lo podía ver con su mueca-sonrisa soplándose el flequillo que caía sobre sus ojos, no obstante, Ginny se percato que la hebra volvía a marcar su camino para detenerse en medio de éste y bajar, para finalmente unirse aumentando su fuerza de a poco y aminorándola, con otra imagen algo borrosa e irreconocible, salvo por el pelo castaño y enmarañado que llevaba la protagonista de aquella fotografía: Hermione Granger.
1.
Cuando la puerta de la sala común de Slytherin se cerró a su espalda Draco suspiró, alivianando la presión en su mandíbula y cuello. Pensar en Granger y en los placeres que ella le podía proporcionar a él, a un sangre pura, a un Malfoy, lo había descolocado completamente. Con las manos en los bolsillos y la seguridad de que nadie lo vería, se encaminó a la torre de Astronomía, debía ver a Voldemort cuanto antes. Subió unas cuantas escaleras y recorrió un gran trecho hasta llegar a la torre teniendo en cuenta que su antigua casa de Slytherin se encontraba en la punta opuesta exacta.
"Suerte Peter" pensó una vez que estuvo en la sala de Astronomía, sus ojos apagados, su rostro inexpresivo y su andar despreocupado, parecían contrarrestar con la idea de que esa noche sería la sentencia de muerte para Peter Tremaine, un Slytherin que se acostaba con una sangre sucia... Draco haría lo posible para mantenerlo con vida, mas era necesario darle falsa información al Señor de las Tinieblas para poder llevar a cabo su misión. "...Del amor entre opuestos, nacerá el fin del señor de las tinieblas, conjunto con el terror..." el rubio recordó parte de aquella terrible premonición y agradeció a Merlín ser Il preferito, de esa manera el contaba con privilegios que otro mortífago solo podría soñar con tener. Él había presenciado la muerte de Sibil Trelawney y ambas profecías: la que condenaba a Harry Potter y la ultima de todas, la que su ex profesora había gritado durante una maldición Cruciatus. De esa manera Draco había aprovechado la información y el pedido de Voldemort de vigilar el colegio Hogwarts, para frustrar sus planes. No obstante, su idea de trabajar en las sombras se había arruinado a las horas de llegar al castillo: Hermione Granger lo había encontrado intentando matar a un hombre lobo en los terrenos; "una advertencia para Potter" había dicho Fenrir Greyback cuando Draco le había preguntado que mierda hacía un licántropo en el castillo "no se te ocurra intentarlo nuevamente Fenrir" había dicho "porque de lo contrario me veré en la obligación de acabarte a ti también". De todas maneras, la contra de ser descubierto por la Gryffindor le había ayudado, ya que Granger se había enterado del supuesto romance entre Peter Tremaine y Olivia Artua. El mortífago recordó el asco que había sentido al enterarse de aquello, un sangre pura y una sucia hija de muggles, un desperdicio total. No obstante, ahora sentía que no podía recriminarle nada a Peter, él también estaba deseando a una sangre sucia "Y lo mejor será saciarme" pensó y curvó sus labios en una mueca-sonrisa; si deseaba a Granger entonces la tendría, hasta que ella lo cansara de la rutina "como todas" se dijo.
El rubio escuchó un chasquido detrás de una ventana que daba a un balcón, con la varita empuñada se acercó a la pared adyacente a la pequeña terraza y descubrió tres siluetas: San Potter, cara rajada y Granger. Sonriendo con maldad se escondió del trío y escuchó todo lo que pudo.
- Son cadenas rotativas Harry, él mismo lo describe, es increíble realmente – dijo Hermione abriendo el libro cerca de la mitad.
Harry pareció molesto y Ron también.
- Eso no nos dice nada… - soltó Ron - ¿cadenas rotativas? Jamás oí hablar de eso.
- Pienso igual… - agregó Harry.
Hermione cerró el libro claramente incomoda y se mordió el labio. Draco sintió como aquel inocente gesto lo hacía desearla aún más.
- Puedo averiguar como destruirlo, se que todo está acá… solo necesito tiempo.
Harry negó con la cabeza.
- Tiempo es justo lo que no tenemos. No tendríamos que haber dejado la casa y ahora es demasiado arriesgado para volver.
- Yo…
Harry la apartó con una mano y entró a la sala, sin notar la presencia de Draco.
- A demás no quiero molestarte… mejor ve y has lo que llevas haciendo desde principio de Septiembre Hermione.
Ron no supo que decir y solo permaneció callado, encontrando de pronto su zapatos realmente fascinantes.
- Harry, no me trates así – pidió y Draco sintió como su odio hacia el cara rajada aumentaba considerablemente.
- ¿Cómo quieres que te trate? Desde el comienzo de clase que sos otra persona, te vas del castillo en medio de la noche... sola, evitas a todo el mundo, no estudias y hasta no comes…
La castaña bajó la mirada y sintió sus ojos humedecerse.
- Todo tiene una explicación… solo que no puedo dársela – dijo.
El mortífago vio la tristeza en el rostro de Hermione sabiendo que lo que le estaba pasando realmente la lastimaba y no lo soportó más... le daría una lección a ese par.
En silencio tomó un pequeño frasco de su túnica y lo abrió.
- No me importa que no me cuentes qué es lo que te pasa… sino que cuentes con nosotros para ayudarte y no nos alejes…
La castaña escuchó las palabras de Harry y supo que no estaba enojado, simplemente preocupado. No obstante sabía que no podía contarles nada, era por su propio bien que callaba… por el de ellos y el de Draco.
El silencio reinó en la sala y solo fue roto por un suspiro de resignación de Harry.
- Veo que preferís la distancia… entonces así será – dijo. Hermione lo sintió atravesarla con la mirada, entre molesto y desilusionado – pensé que confiabas en nosotros…
A espaldas de Hermione una figura apareció caminando con elegancia. En su rostro masculino una mueca-sonrisa culminaba la perfecta combinación de un par de ojos azul ceniza y una nariz pequeña. Cuando el desconocido llegó hasta la castaña, la tomó posesivamente de la cintura y le depositó un beso en la comisura de la boca.
Hermione sintió el terror apoderarse de su cuerpo cuando giró asustada y descubrió que quien acababa de besarla era Paul Lawson. "Draco", pensó. Cuando ella lo perforó con la mirada – entre aturdida y furiosa – él le sonrió descaradamente y esta vez, la besó sobre sus labios.
- Potter – siseó Paul, sin soltar a la embarullada Hermione y aún sonriendo. Harry lo miró a los ojos azules ceniza y sintió como el frió y el odio de esa mirada contrarrestaba terriblemente con la delicadeza con la que tomaba a su amiga – Por fin nos conocemos.
Ron contempló la escena desde lejos y con una certeza casi dolorosa, supo que Hermione lo había rechazado por aquel chico que la abrazaba por la cintura. La muchacha sintió que sus mejillas adquirían un tono tan rojo como el pelo de los Weasleys y no supo bien si fue por la vergüenza o la rabia¿qué estaba haciendo Malfoy, se había vuelto loco? Sin embargo no era tiempo para preguntar, debía seguirle el juego para no perder el control de la situación.
- ¿Quién es éste Hermione? – preguntó despectivamente Ron, que sin que nadie lo notara se había acercado al trío.
Paul la miró divertido y la acercó aun más a su cuerpo, como si supiera que con aquel "inocente" acto nublaría todos sus pensamientos. Hermione se mordió el labio sintiéndose una estúpida y vio como en los ojos de Paul, el fuego parecía derretir la escarcha que los cubría. Frente a ella, Harry la perforaba con la mirada entre furioso y otro sentimiento más que no supo describir, mientras Ron intercalaba miradas asesinas para el Slytherin y de rencor para ella.
- Él es Paul… Paul Lawson – logró decir con la voz semi tomada.
Ante aquella declaración, sus amigos parecieron reconocerlo y endurecieron la mirada, a la vez que empuñaban sus varitas. Hermione no supo bien porqué, pero se separó con brusquedad del cuerpo de la serpiente – quien miraba todo con los ojos brillando de satisfacción – y estiró los brazos, convirtiéndose en un escudo humano.
Paul la tomó de los hombros con extremada delicadeza y la corrió a un lado, luego – y con algo de parsimonia – buscó su varita en el bolsillo de la túnica y la empuño.
- Me hablaron de tu faceta protectora Potter, pero espero que esta vez tu cicatriz te permita ver con claridad las cosas – siseó arrastrando las palabras y Harry recordó vagamente a Draco Malfoy.
- Debí suponerlo: aires de superioridad, mirada fría, derrochando arrogancia por todos los poros, típico de un Slytherin… o más bien de un Rey de las Serpientes – dijo el morocho y sonrió cínicamente.
Paul hinchó el pecho, orgulloso de aquella descripción y sonrió de aquella manera única de Draco Malfoy, dejando a la vista sus perfectos dientes.
- Muy bien Potter, por primera vez tu cabeza rajada te dejó pensar con claridad – dijo y siseó al borde de hablar parsel.
Hermione intentó decir algo, pero Draco la miró con aquellos ojos ajenos a él y le hizo entender que no les haría daño.
- ¿Qué es lo que querés? – preguntó Ron con la voz dura.
Paul bajó la varita y la movió perezosamente entre sus manos. Curiosamente, ese jugueteo casi inocente era más amenazador que tenerlo apuntando con decisión directamente al corazón.
- Lo que quiero es simple Weasley, quiero que dejen en paz a Hermione, no quiero verla llorar más por su culpa… por quienes dicen ser sus mejores amigos – declaró y sus ojos reflejaron la dureza de sus palabras. Dentro suyo, Draco supo con certeza de que si ellos lograban que Hermione llorara por su culpa, él mismo se vengaría. Jamás lo reconocería, pero un instinto protector hacia ella estaba tomando cada parte de su cuerpo.
Harry rió incrédulo.
- ¿Sabes que es lo que yo quiero? – Preguntó – quiero saber que mierda hace un Slytherin respetado por todos lo de su casa con Hermione, una hija de muggles¿a caso eso no va contra la pureza de tu sangre Lawson?
- No… o tal vez si, pero no me importa – dijo y miró de reojo a Hermione, quien desvió la mirada al piso. Como odiaba a Potter.
- ¿a no, y por qué? – preguntó astuto Harry.
Paul se encogió de hombros.
- Realmente creo que existen cosas más importantes que la pureza de la sangre, como ella.
Ron lo miró y se acercó un paso más a él.
- ¿Por qué no dejas de actuar y decís realmente lo que te interesa? No creo que Hermione te importe ni mucho menos que la quieras, solo la estas usando.
Draco pensó que Ronnald Weasley era realmente idiota.
- ¿Se dan cuenta lo que están haciendo? Desde que llegué no hacen otra cosa más que humillarla ¿realmente creen que ella es tan poca cosa?
Harry negó con la cabeza.
- No, simplemente no creemos que sea de tu tipo… más bien creemos que la usas para enterarte de cosas a través de ella y la confianza que te deposita.
Paul desvió la mirada hacia la castaña, quien tenía los ojos clavados en el piso y supo sin tener que alzarle el rostro que estaba llorando. Con suavidad la rodeó con su fuerte brazo y la atrajo a su cuerpo; ella levantó la mirada y el Slytherin vio con odio, como sus ojos estaban levemente hinchado y rojos. Le sonrió amistosamente y le acarició una mejilla.
- Potter, Weasley... me dan asco – dijo ahora, sintiendo el rostro de Hermione esconderse en su pecho – no puedo creer que la menos precien tanto. Se consideran sus mejores amigos y la tratan como mierda.
- Seguramente vos la tratas mejor ¿no? – dijo irónicamente Ron.
Hermione alzó el rostro y en su mirada solo se vio una mezcla de tristeza y rencor.
- Lógicamente lo hace, sino pregúntense porque no estoy con ustedes desde principio de año.
Ron pareció atragantarse con sus propias palabras, mientras su rostro se iba volviendo tan rojo como su pelo. Hermione desvió la mirada de los ojos de Harry, sin saber bien que sentimiento albergaban y abrió su mochila, luego guardó el gran libro que aún llevaba en mano y se irguió decidida.
- Cuando sepa algo, se los haré saber – dijo.
Tomó con firmeza la mano de Paul y él sonrió arrogante; luego, típico de Draco Malfoy, les dedicó una mirada de triunfo a Harry y Ron. Con paso elegante siguió a Hermione hasta la salida y cuando estaba por atravesar el marco susurró un saludo para Harry y Ron que solo ellos pudieron oír.
- Hasta luego cara rajada, pobretón…
OoO
Hermione caminaba enérgicamente hacia su sala común; podía sentir el calor de la mano de Draco sosteniendo la suya, parecía loco, pero aquel gesto la hacía sentir que no todo era tan malo. En su interior miles de sentimientos se agolpaban contra su pecho y la lastimaban, a fin de cuantas, Harry y Ron la consideraban inferior por ser una "sangre sucia" como el resto de las personas. La castaña sentía la mirada de Draco en su nuca, sin embargo no se sentía con las ganas ni la fuerza para enfrentarlo. ¿Qué le diría¿Qué tenía razón y que sus amigos en realidad no eran lo que ella creía¿Qué la usaban y degradaban? No, no podría.
Como si el mortífago hubiera leído su mente se detuvo y la obligó a detenerse tirando de su mano con delicadeza.
- Granger… - siseó.
Hermione lo miró y para su sorpresa ya era nuevamente Draco Malfoy. Sus ojos se encontraron con los grises de él y ella pudo admirar como la escarcha que los rodeaba se derretía. Sin poder mantenerle la mirada, desvió su vista y la clavó en el piso de mármol. El rubio se acercó a ella con elegancia, derrochando perfección en su andar. La tomó de la barbilla con una suavidad que hasta a él sorprendió y la obligó a mirarlo.
- Yo… ellos no suelen ser así – dijo – no… nose qué pasó… realmente…
Draco acercó aun más su rostro al de ella y en ese momento la castaña reparó en que aún le sostenía la mano.
- No debes dejar que te traten así – le susurró y ella pudo notar un dejo de indignación en su voz.
Sintiendo sus iris quemarla se sonrojó y desvió nuevamente su mirada. Aun sentía lagrimas caer por sus hinchados ojos. ¡que estúpida era! Cuanto tiempo los había creído sus amigos… sin embargo algo le decía que…
- Ellos no lo hicieron con maldad – dijo y los defendió. Necesitaba buscar dentro suyo una explicación, algo que le hiciera saber que no todo era una mierda.
Draco sonrió con amargura, dentro suyo le hubiera gustado que ella lo defendiera a él como lo hacía con ese par.
- Es verdad que no lo hicieron, pero no por eso tienen derecho a menos preciarte.
- ¿y vos si? – preguntó Hermione, recordando años de mal tratos.
Él se encogió de hombros y se acomodó el flequillo que caía sobre sus ojos, oscureciéndolos.
- Éramos enemigos por naturaleza – dijo y Hermione supo que no estaba mintiendo – era mi trabajo humillarte… pero por lo que alguna vez me contaron, el trabajo de un amigo es defenderte, no dejarte a tu suerte.
Hermione hipó y más lágrimas cayeron de sus ojos, él tenía razón… toda la razón.
Draco pasó su brazo sobre los hombros de ella y se inclinó sobre su rostro, deteniéndose a milímetros de distancia. Hermione embelesada por el perfume que derrochaba el rubio, cerró los ojos y entreabrió su boca, esperando encontrar algún consuelo en sus labios. El rubio la contempló unos instantes – rozando sus labios inocentemente – con sus ojos cerrado y cristalinas lágrimas bañando las pecas de sus mejillas… tenía una belleza que quizás no estaba estampada en su rostro, sino en su carácter; sonrió levemente y unió sus bocas en un beso. Ella permaneció estática ante él, teniendo en cuenta que era la primera vez que se besaban con su consentimiento. Con un movimiento suave, Draco envolvió su boca con sus labios y saboreó extasiado la dulzura de la misma; su lengua pidió permiso para hacerse lugar y Hermione se lo concedió. Cuando ambas lenguas se encontraron, un estremecimiento los recorrió, despertando en ellos sensaciones desconocidas. Draco soltó la mano de Hermione – quien se aferraba a él con temor a caer - , para alzar la suya y acariciarle la mejilla. La castaña se dejó invadir por el sentimiento de seguridad y calor que la rodeaban; sintió como la mano del rubio bajaba hasta ubicarse en su nuca, atrayéndola más hacia él; perdiendo el control de aquello que algunos llamaban "sentimientos" Draco mordió el labio inferior de la castaña y tiró suavemente de él, sintiendo como el aroma de aquella boca se impregnaba en sus fosas nasales. Con su dedo pulgar le acarició repetidas veces el cuello delicado, podía sentir como el pelo rebelde de ella le hacía cosquillas en su frente, estaba conciente de la inconciencia que se estaba apoderando de él y le gustaba, le gustaba sentir su mente volando en una nube donde no existía nada mas que un hombre y una mujer… donde no existía nada más que él, Draco y ella, Hermione.
Al cabo de unos minutos, la necesidad de respirar los obligó a separarse. Hermione sentía como si un huracán hubiera pasado por su cuerpo, dejándole el corazón acelerado y los labios terriblemente sensibles. Draco, con su brazo aun rodeando los hombros de la castaña – e intentando regularizar los latidos de lo que algunos llamaban "corazón" - la acercó más a su cuerpo y en silencio, comenzaron a caminar hacia la torre de Gryffindor. La castaña cerró los ojos y escondió su rostro en el pecho de él.
Al cabo de unos minutos el mortífago sintió el cuerpo de Hermione mucho mas pesado y reparó en que ella se había dormido. Divertido sonrió y la alzó, mañana hablaría con ella.
2.
Voldemort cerró los ojos y buscó la mente de aquella persona, algo dentro suyo le decía que la espera había terminado.
Ante sus ojos cerrados una imagen se proyectó. Una mujer desnuda miraba por una ventana negra la lejanía del espeso bosque que la enfrentaba. Sus cabellos negros caían por su espalda blanca, reluciendo. La mujer dio la vuelta y el señor de las tinieblas la miró a los ojos. Ella se limitó a perforarlo con un único sentimiento: el de la superioridad. Los labios rojos y carnosos de la bruja se curvaron en una sonrisa maldita, ella también lo estaba mirando a él "Jamás me tendrás" le dijo.
Una fuerza invisible lo obligó a abrir los ojos y abandonar la mente de aquella hermosa mujer.
A lo lejos, por un gran ventanal, Lord Voldemort vio a Il preferito aparecer. Seguramente le traería buenas noticias, aunque no creía que ninguna pudiera superar la majestuosidad de aquella última:
Morgana finalmente había despertado y él la encontraría.
OoO
A kilómetros de distancia, Harry Potter se despertó, su cicatriz estaba ardiendo y él supo que Voldemort estaba experimentando un sentimiento muy parecido al de la felicidad.
3.
Hermione despertó esa mañana sin saber bien cómo había llegado a su cama. Como una película, miles de imagines pasaron por su mente y ella recordó todo: El bosque, Draco, el beso, Harry, la casa de Snape, el libro de Voldemort, su pelea con sus amigos – y aquello le dolió más que todo -, Paul defendiéndola, el pasillo, Draco, su boca, su pecho… entonces lo entendió. Él la había dejado en su cama, pero ¿cómo?
Sin embargo se sorprendió a si misma cuando se dio cuenta que realmente no le importaba como el rubio se las había ingeniado, solo algo podía ocupar su mente en aquel momento, el beso. La intensidad con la que él la había besado la había hecho estremecerse y estaba segura que habría caído si no fuera por los brazos de Draco que la sostenían con fuerza y delicadeza a la vez.
El agua de la ducha calló sobre su cuerpo y los suaves golpes de las gotas al colisionar con su cuerpo la relajaban placenteramente. Dejó que el calor de la lluvia la abrazara y limpiara con parsimonia. El jabón endulzó su piel, mientras que otros productos limpiaron su cabello, dejándolo con ese aroma a avellana tan suyo.
Un golpeteo en la puerta de su habitación la obligó a dejar su ritual de bañarse y cuando abrió la puerta de su cuarto, Ginny la esperaba con la vista opacada y triste.
- Ginn… – dijo y se hizo un lado para dejarla pasar – pensaba ir a buscarte... ayer tuve un inconveniente, no pude ir, pensaba decírtelo.
La pelirroja negó con la cabeza y la miró a los ojos, extrañamente estaban llenos de comprensión.
- No te preocupes Hermione, creo que la que te debe una disculpa soy yo – la castaña negó con la cabeza pero la menor de los Weasleys la tomó de las manos – creo entender lo que mi hermano y Harry no pueden... necesito que vengas conmigo a la sala multipropósitos.
Hasta acá, esto es todo por hoy, y espero sepan leer entre lineas... xD
Agradecimiento a sus r&r:
Pau tanamachi Malfoy
Unkatahe
Isa Malfoy
Nati
Partner Pandora
Kaoru Riddle
May
Maangoooo
Katty watson
Silver-plated
Bueno lindas! para variar no tengo tiempo, por eso voy a contestarles masomenos las preguntas a todas
OoO Luna-Nott: Jajaja, siento que les perturba a ustedes la pareja y me causa gracia, pero no se preocupen, si se fijan, Nott es una persona serena y al parecer tambien vive en su mundo donde es todo tranquilo y pacífico, sin embargo, algo más fuerte que él lo obliga a volver a esa realidad que él repudia y a esa persona que su padre alguuna vez lo obligó a ser y es por eso que él parece ser un hombre de mundo, aunque es realidad le gustaría hablar menos de lo que hace... aunque lo nunca habla más de lo realmente necesario. Luna y Nott... todo tiene un fin y los necesito ayudandome jajaja ;)
OoO Draco Malfoy: Nació para odiar y está orgulloso de eso, a diferencia de Theodore, Draco ama ser frío, odias y repudiar todo, porque eso lo deja a él, a su sangre sobre el resto... sin embargo...
OoO Libro de Lord Voldemort: Ya vamos a conocer más de él, ya verán ))
OoO Morgana: Despertó después de 100 años y no es una casualidad¿alguna se percató del libro que Hermione lleva leyendo desde principio de año? "Arturo, Morgana y Merlín"...
Chicas ya lo saben, les agradezco sus r&r y los leo todos y hasta con algunos me rio (hay maangoooo! xD) asique, si les gusta como no,dejen reviews!!!
Con cariño:Meli.
