El aterrizaje había sido doloroso. Cuando John por fin despertó, visualizó lo que parecía una habitación, alumbrada tan solo con una lampara a gas, una mesa redonda en el centro y un piano cerca de una diminuta puerta de madera oscura.
Aparte de aquella puerta, John no veía otra salida. Ni una ventana o una puerta ¿cómo se suponía que saldría de allí?
John se levantó lentamente, sintiendo un poco de frío pero lo ignoró. Quería saber dónde estaba, cómo era posible que llegara alli y Dónde estaba aquella mujer. Muchas preguntas que nadie respondía. Nuevamente estaba solo.
John caminó hasta la mesa donde había dos cupcakes en una bandeja de cristal. Uno con un glaseado azul y lunares rojos y otro con glaseado rojo y lunares azul. Al lado de la bandeja, había una diminuta llave plateada que lucía bastante antigua. John tomó la llave para examinarla y miró alrededor de la habitación iluminada por la lámpara, con un color amarillento.
Sin saber de dónde sería esa llave, John se acercó a la pequeña puerta, arrodilándose para verla de cerca. La llave bien podría abrirla. Era como una de esos pequeño accesorios de las casas de juguetes. Sino fuera por el hecho de que se sentía helada entre sus dedos, pensaría que era una llave de fantasía.
Sin saber qué estaba buscando en realidad, John guardó la llave en su pantalón y se acercó de nuevo a la mesa redonda. Unos pequeños carteles de papel que, al parecer había ignorado la primera vez, estaba a cada lado de los cupcakes. John frunció el ceño y tomó el papel que estaba al lado del cupcake azul de lunares rojos. Sus labios se articulaban cuando leía lo que el papel rezaba.
-Comeme. ¿Comeme?- repitió, planteando una ceja. -¿Qué demonios significa?-
Tomó el cupcake azul con su mano derecha, sin soltar el papel y lamió su labio antes se pegarle una mordida al cupcake. John pensó que sabría, sin embargo no era nada extraño.
John dejó el cupcake sobre la mesa, comenzando a sentirse raro, todo daba vueltas y comenzaba a tener vertigo. Tuvo la necesidad de sostenerse de la mesa y en ese momento se percató que la mesa que hacía más grande. No, no, no. No es la mesa. Soy yo, pensó, mirando sus manos y su cuerpo encogerse.
El panico lo invadió sin saber que hacer. John estaba perdido dentro de la oscuridad de su sweater pero, cuando terminó de encogerse, John notó que tenía la altura suficiente para pasar por aquella pequeña puerta al lado del piano.
Agradecido de que su pantalón se encogiera con él, buscó la llave dentro de au bolsillo y corrió un camino que anteriormente no le había parecido tan largo.
Metió la llave en la cerradura y se encotró con pura oscuridad. John dudo si entrar pero era allí o quedarse en miniatura en una habitación vacia.
Comenzó con pasos lentos que hacían eco en la oscuridad. No había ni un atisbo de luz por ningún lado hasta que...
A su derecha, comenzaron a aparecer una palabra escrita en lo que parecian varias bombillas de luz.
-¿Tu...?- comenzó a leer mientras aparecía una palabra a la vez, sin para de caminar
-¿Eres...?- Planteó una ceja ¿era un mensaje para él?
-¿Gay?- abrió los ojos, deteniéndose frente a las luces. -¿Tu eres, qué?
- La última palabra se volvía a repetir a lo largo hasta que todas las luces se apagaron por un instante y luego se volvieron a prender, haciendo una cuenta regresiva.
Desesperado, sin saber qué pasaría cuando llegara a cero, John corrió lo más rápido posible.
Tres... Seguía sin encontrar una salida.
Dos... Comenzaba a ponerse nervioso.
Uno... John miró a las luces, esperando lo peor pero en cambio, en estas se formaron otra palabra.
-Caida.- musitó, dando unos pasos hacia atrás hasta que sintió que el suelo se terminaba y volvía a caer en la oscuridad. Solo iluminado con las luces que ahora decían "Adiós, John."
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Me alegra mucho la reacción positiva que tuvo el fic xD
Hace tiempo que quería escribirlo. Aún no tengo decidido quién será la oruga ya que todos tienen un papel xD quizáa suba el proximo mañana. Gracias por los reviews :))
