Tardé mucho en estos dos capitulos pero, como recompensa, subiré dos :D También aviso que, cuandp finalice la historia, modificaré los dos primerps capitulos ya que no me gustaron tanto XD Me costó mucho elegir a la oruga pero no me arrepiento de mi elección XD Espero que les guste este cap ^^
John parecía caer al vacio. Esta vez no había ni una sola luz o sonido, solo sus gritos que se perdían en la nada.
La oscuridad del tunel comenzaba a terminarse y era reemplazado por un grisaceo que se aclaraba de a poco. John cerró los ojos, sintiendo que el tunel se acababa y que chocaría contra el suelo pero, en vez de eso, cayó a una pisina con fuerza, haciéndole sentir un terrible dolor en la espalda.
Bajo el agua, John visualizó el oscuro cielo, cubierto de nubes grises. Nadó hasta la superficie y tomó una gran bocanada de necesario aire.
La pisina estaba cubierta de maleza y a simple vista parecía un bosque con poblados árboles que prohibían la entrada a los escasos rayos de sol.
Aunque John pensaba que, si salía del agua sentiría el helado frío golpear su cuerpo, no sintió ni la más minima brisa.
Nuevamente en soledad, podía oír el cantar de unas aves a lo lejos. Quizás a kilmetro de él.
Pasó su mano por su rostro, secando las rebeldes gotas de agua que caían de su cabello y decidió aventurar por el lugar. No estaba seguro de dónde era eso. El jardin, la habitación, aquel pasillo oscuro y ahora aquel lugubre bosque. Esto no podía ser real. Una fantasia. Un sueño pero no la realidad.
La flora allí era enorme y abundante. Quizás así era, quizás seguía pequeño. Hongos de variados colores pasteles con lunares, plantas exoticas qur colgaban como guirnalda de los árboles. Era como una de esas selvas que pasaban en los documentales pero, al mismo tiempo, siniestro.
John corría algunas hojas que se interponían en su camino, mojándose con el agua acumulada en ellas. Sintió el crujir de las hojas detrás de él. Volteó para ver si había alguien, mirando para todos lados suspicazmente.
Suspiró decepcionado al no ver ni siquiera un animal. Siguió caminando con la cabeza baja cuando, por casi reflejo, se detuvo justo a tiempo para no chocar contra una muchacha, con una bata de doctor, solo que esta era violeta con rayas lila oscuro. Su cabeza esta adornada con unas orejas punteagudas del mismo color que la bata y una cola felina se asomaba por detrás de ella. La muchacha inclinó su cabeza con curiosidad y, en un abrir y cerrar de ojos, ae esfumó en el aire para luego aparecer, como por arte de magia, sentada sobre un hongo, balanceando sus pies.
-¿Hola?- dijo John, acercándose lentamente.
-¿Sabes que usas vestido?- preguntó la muchacha, jugando con su cola de caballo color castañas.
John miró hacia su cuerpo para notar, por primera vez, que llevaba un vestido azul claro un poco por encima de las rodillas y una falda blanca se le asomaba por debajo del vestido. Sus mejillas se tornaron escarlata y su única reacción fue tratar de cubrir lo más posible sus piernas.
-¿Q-Qué demonios es esto?- Balbuceó, completamente avergonzado. John la vió sonreír antes de verla desaparecer y aparecer acostada en la rama de un árbol. -¿Qué es esto?- Preguntó, jalando en vestido, como si de esta forma el vestido se alargara.
-¿Tu qué crees que es?- preguntó, apoyando su rostro en una mano, muy perezosamente.
-¿Un sueño?- Dijo, con la duda impresa en sus palabras.
-¿Por qué?- Volvió a cuestionar, mirándolo con curiosidad.
-Todo es tan... Ilogico aquí.-
-Tiene sentido.- dijo la muchacha, sentándose en la rama, haciendo una mueca ingenua de comprensión.
-¿Es un sueño?- Preguntó John, asomando una sonrisa de alivio.
-Nah- Negó divertida, saltando del árbol y parándose frente a John.
John retrocedió unos pasos, mirando suspicaz cómo la muchacha se balanceaba sobre sus talones, cruzando sus dedos detrás de ella.
-Deberías hablar con la oruga.-
-La ¿qué?- Dijo con burla, sintiendo que ya comenzaba a tomarle el pelo.
-La oruga.- Dijo, ofendida. -Apuesto que él sabrá que hacer.- su expresión se tornó orgullosa, como si su respuesta hubiera sido una brillante idea.
John suspiró con cansancio, deseando que esto terminara y que su ropa volviera a la normalidad.
-Hablar con un insecto...- murmuró entre dientes y la cabeza baja. -¿Dónde encuentro a la oruga?- preguntó. La muchacha poqueó su frente antes de volver a desaparecer. John abrió su boca, sorprendido que se haya ido sin una respuesta pero sus temores se esfumaron cuando la vió aparecer metros más allá de él.
-¿No vienes?- Preguntó, sonriendo tan ampliamente que fácil podía ver toda su dentadura.
