Última escena del capitulo anterior:

-Algo me dice que esta visita no será solo para verla – dijo un bakugan oculto en la tela de su peleador.

-tienes razon amigo – dijo el joven adentrándose en la pieza – Tienes toda la razón.

Una vez dentro, vieron que la sala estaba iluminada, y sobre una pequeña mesa junto a una silla, habia un tintero de plata, una pluma de pavo real, y una carta con el sello de la secta. Al verla, Dark Dragon la tomó, rompio el sobre, y se dispuso a leer su contenido

Dark Dragon:

Espero que entiendas el hecho de que no pueda recibirte en persona, mas aun despues de tan largo viaje, es solo que no podía arriesgarme a ponernos a ambos en la misma habitación.

Un nuevo peligro nos encierra tanto a la Tierra como a Vestroia, y de nosotros depende que el hilo del que pende el orden de ambas dimensiones no se rompa. Lo que intento decir es que somos los únicos guardianes que quedamos de los originales. Los guardianes involuntarios de los cristales Aquos, Phyrus, Haos y Subterra están muertos, uno de los miembros dela secta encontró los cuerpos en la costa, al igual que los guardianes voluntarios. El mismo que encontró los cadaveres identifico el mudus operati de una tripulación pirata, de modo que está en tu campo ese asunto. Un grupo de chicas intentó frenar la matanza, y aunque no lograron evitarla, pudieron identificar a la tripulación responsable. Una de ellas tiene los cristales Ventus obviamente sin saberlo, y tengo entendido que tu vijilas al que tiene los cristales Darkus. Ambos sabemos que es de vital importancia que sepas quienes son los que atentan contra el orden para poder detenerlos antes de que sea demasiado tarde. Aquí te dejo las fotos de las jóvenes para uqe las identifiques y puedas citarlas para que te den la información. Una advertencia: Las tres son guerreras exepcionales y nuestras mejores aliadas, si estas dispuesto pídeles que te acompañen. También te dejo la entrada al baile del gobernador, allí las encontrarás.

Supongo que eso es todo lo que tengo para decirte sobre este tema, y espero volver a verte pronto. Pr favor, por lo que mas quieras cuida tu espalda, eres la única familia que me queda hermano. Cuídate.

Titania

-Esto es peor de lo que me imaginaba – dijo Dark Dragon con un deje de preocupación en su voz.

El Baile Segunda parte:

Conociendote

-¡Esto es una pesadilla! - se escucho gritar a una chica desde su habitación en una enorme casa ubicada en el barrio mas rico de Inglaterra.

-¿Por que tanto alboroto Julie? - Pregunto la ojiverde al entrar a la pieza con una bandeja con bocaditos, seguida de una pelirroja con un juego de té.

-¡El baile real es en tres horas y no tengo nada que ponerme! - comezó a lloriquear de manera infantil la condesa - ¡Buuaaa! ¡Necesito ayuda!

-No es para tanto Julie - la consoló Alice con una sonrisa - ¿Sabes? Le pedí a Antígona que nos ayudara con el tema de la ropa.

-¡Estoy salvada! - grito la peliplateada abrazando a la princesa hasta casi ahorcarla - No puedo esperar a que llegue... Pero mientras, díganme ¿El de la izquierda o el de la derecha?

-Los dos son iguales Julie - contestaron las jovenes con una gotita de sudor en la cabeza.

/Mientras, en la tripulación/

-Entonces este cordón se pasa por este agujero de manera que quede con la forma de zigzag... luego se coloca la rodilla en la parte baja de la espalda y se jala, de esta manera.

-Es increíble el lío que se arman para ceñir un corset ¿No te parece Gus? - preguntó Keith al chico que tenía al lado, mientras ambos miraban la clase subliminal que estaba dandole Zinger al resto.

-Me pregunto por que Antígona no está aquí. Si dejo la nota dicendo que ya no sería de la realeza, no veo por que deberia regresar al pueblo - comentó Jesse, quien tambien se había alejado un poco de la clase. El era bueno para la literatura, las arte y las ciencias, pero ninguna de sus neuronas le permintian entender al raro mecanismo del mundo femenino.

-Veo que te preocupa bastante la chica ¿No es cierto Jesse? - le insinuó el peliceleste con algo de burla, sacandole un sonrojo inconsciente al peleador ventus.

-¿Y dime Gus? - le repochó un tanto molesto, aunque todavia sonrojado - ¿Que hay de malo en preocuparse por un miembro de la tripulacion?

-Nada malo - dijo Keith - Pero las cosa cambian al tratarse de una chica como la hermana de Zinger.

-¿Estan preguntando por Antígona? - les sorprendió Zinger apareciando de pronto - Creo que se equivoco al dejar aquella nota.

-¿a que te refieres con que se equivocó? - pregunto Jesse un tanto triste - ¿Acaso a cambiado de idea con respecto a quedarse?

-Nada de eso Jesse - dijo el castaño con una sonrisa - Verán: Si alguien leía la nota de Antígona de inmediato iban a salir a buscarla, ya que fue adoptada por la familia mas importante de la isla. Y si lo hacian, de seguro que nos descubrirían. En resumen: chau plan para entrar a la fiesta, y hola a la horca por intento de robo masivo.

-Waw, eso si que no lo habia pensado - murmuró Keith comprendiendo toda la telaraña - Pero volviendo al tema inicial ¿donde esta tu hermana?

-Les prometio a sus amigas ayudarlas a elegir los vestuarios - contesto con una sonrisa - Es una especie de asesora de modas o algo por el estilo.

-Pero volverá antes del baile ¿Cierto? - preguntó Jesse, para luego arrepentirse de ser tan obvio - Necesitamos su ayuda para entrar.

-Descuida Jesse - dijo Zinger para luego rodearle los hombros con uno de sus brazos - Una de las cualidades de mi hermana es ser siempre puntual.

/En el pueblo, con Antígona/

-¡Las chicas van a matarme! - gritaba la morena al observar su reloj y ver que iba con media hora de retraso. De seguro Julie estaba maldiciendo el dia en que la conocio.

Por suerte la carrera la dejo en la puerta de la casa de la condesa en menos de cinco minutos, y fue recibida con un enorme vaso de té refrescante. Dio las gracias por la bebida y subió a la habitacion de Julie.

-¡Ya llegué! - dijo casi tirando abajo la puerta al entrar - Perdon la demora, pero es que tenia varios asuntos pendiente antes de venir.

-Menos mal que llegaste - comentó Runo - Julie nos ha estado mostrando en mismo par de vestidos durante dos horas.

-¿En serio? - de verdad esto era algo tipico en la peliplateada - Déjame verlos.

-Si te das cuenta, este vestido favorece mi figura... - decia mientras modelaba el vestido numero uno - Pero no combina con mis ojos... En cambio este - modelando el vestido numero dos - Le queda de maravillas a mis ojos, pero mira estos rollos que me forma a los costados.

Las tres chicas solo atinaron a mirarla con una sonrisa y con una gota de sudor en la cabeza

-Mejor vamos a lo seguro ¿No Antígona? - dijo Alice.

-Estoy de acuerdo - comento la morena con una risita.

/ A la noche, con la tripulación afuera del castillo del gobernador/

-¿Este traje me hace ver gordo? - dijo Dan mirándose en el reflejo de una ventana.

-¿Acaso pretendes que contestemos ? - le dijo Kazarina con los brazos cruzados.

-¿Pueden dejar de hacer preguntas estúpidas? - increpó Shun para evitar una inminente pelea.

-¿Ya dejaron su juego de niños? - les pregunto Antígona mientras les entregaba un subre rojo a cada uno - Tomen una de estas y muestrensela al guardia.

Caminando con paso decidido, Antígona y Zinger caminaron hacia la entrada,seguidos de los demás "nobles".

Una vez dentro, el joven Greenword no pudo contener su curiosidad.

-¿En verdad conseguiste todas estas invitaciones?

-Si - dijo la muchacha con un deje de pesar - Es uno de los privilegios de ser la hija adoptiva del gobernador.

Zinger se quedó sin habla. ¿Acaso había escuchado mal, o su hermana ahora pertenecía a la famila del gobernador? Sabía que cuando se separaron hace siete años ella había sido adoptada por alguien importante, pero no creyó que fuera tan alto el rango que ocupaba.

-Antígona Sheen - dijo el castaño - No quisiera ofenderte hermana, pero suena horrible.

-Jajajajaja, descuida Zinger, estoy decidida a que despues de esta fiesta, jamás volveré a ser Antígona Sheen.

A todos se les congeló el aliento al entrar en el salón. El enorme espacio se encontraba suntuosamente adornado con las mas finas piezas de oro, plata y platino que los piratas jamás ubiesen visto. El piso era de color dorado con detalles en rojo, cortinas de tela blanca reecojida adornando las ventanas y varios mesones rectangulares con toda clasede platillos lustrosamente servidos en servicio de plata. Sobre dichos mesones, varos centros de mesa con rosas tan variadas como hermosas, le daba una tonalidad juguetona a la delicada luz emitida por las velas.

-Bonito lugar - comentó Lena.

-¿Bonito? ¡es esplendoroso! - la secundó Mira, observando embelezada cada detalle.

-Mejor actúen como si esto fuese habitual en sus vidas - Dijo Nurzak - Sino empezarán a sospechar.

/En otro lado del salon, junto a las escaleras/

-¿Tenemos que hacer todo este teatro? - preguntó Runo, mientras tomaba del brazo a su prometido - Hydron, sabes que odio este tipo de fiestas, en especial por cierta afitriona.

El rubio de ojos violetas miró a la condesa con una sonrisa.

-¿Y tu crees que a mi también me gusta todo este protocolo? - le dijo - Lo único que quiero ahora es estar sentado tranquilamente en mi sillon favorito como todas las noches.

-Tenemos que cumplir chicos - les dijo Alice, quie acababa de llegar junto con Klauz - Mejor hagamos el acto protocolar para pasar la tortura de una buena vez.

Las tres parejas entraron una a una en el salón a medida que un hombre parado al comienzo de las escaleras decía sus nombres.

-Valla - excalmó Runo - a pesar de que la hija es una verdadera molestia, el gobernador tiene un gusto exquisito.

-Mas vale que en ese comentario quede excuída Antígona - dijo Alice con reproche, aunque sorprendida por el lugar en el que se encontraba.

La música del piano, el clarinete y la voz de las sopranos entonaban canciones perfectas que invitaban al baile.

-Alteza ¿Me conceería esta pieza? - preguntó Klauz haciendo una reverencia mietras le extendía su mano a la pelirroja.

-El ambiente es propicio para un baile - dijo la princesa tomando la mano del peliplateado - ¿Por qué no? - y dicho esto comenzaron a bailar.

Se encontraban bailando en el centro del salón cuando se toparon con la hija legítima del gobernador.

-Alice, que grata sorpresa encontrarte - la saludó la peliazul con fingida alegría,aunque muy bien disimulada - En verdad me alegro de que hayas aceptado mi invitación. Quisera presentarte a Jin, mi prometido. Jin, ella es Alice Gehabich, hija del Zar de Rusia.

-Es un honor estar en vuestra presencia - dijo cordialmente el joven de ojos y cabello azul, besando delicadamente su mano - ¿Por qué no nos acompañan a nuestra mesa? Tengo entendido que ya la cena está servida.

-Nos encantaría - convino Klauz.

-Perfecto - dijo Fabia - síganme.

La hija del gobernador los llevó auna mesa suntuosa ubicada en el extremo norte del salón. Entre los ahí presentes, se encontraba el rostro familiar de una de sus mejores amigas.

-Hermana - dijo una joven muy parecida a Fabia, solo que un poco mayor - Te estábamos esperando.

-Lo siento Serena - se excusó - Pero estábamos bailando con Jin, y me encontré con el príncipe Von Herzen y...

-A la princesa Alice - completó la joven - Es un honor recibirla en nuestra casa, su Alteza. Mi nombre es Serena Sheen, y de seguro ya conoces a mis hermanas menores Fabia y Antígona.

-Por supuesto que las conozco - dijo la ojimarrón, dándole una sonrisa a su amiga desde el otro lado de la mesa - Y es un placer el que me hayan invitado.

Luego de cumplir con el protocolo de presentación, los cuatro jóvenes se sentaron a cenar.

/En uno de los pasillos del palacio/

-Runo... deberías calmarte - dijo una disgustada bakugan Haos a su compañera.

-¿Cómo quieres que me calme estando en la casa de esa niña mailcriada Tigrera? - le contestó la peliceleste bastante molesta caminando de un lado a otro - Además ahora mismo debería estar buscando a Dark Drago, no de parranda por aquí.

-Runo - volvió a llamarla su bakugan - mira tu mano.

-¿Eh? ¿qué tiene mi mano? - dijo mientras se miraba las palmas, hasta caer en la cuenta - Rayos, olvidé cubrirme la marca.

En eso, siente como es golpeada con fuerza en el hombro, obligándola a voltearse.

-¡Fíjate por donde vas! - le increpó al sujeto que la habia chocado, manteniendo su mano en alto lista para dalre una bofetada.

Pero se detuvo a medio camino al ver que quien la habia llevado por delante tenía su misma edad, y estaba manchado hasta la coronilla por la comida que llevaba en una bandeja tiempo atrás, la cual ahora estaba en el suelo.

-¡Mi comida! ¡Buuuaaaa! - empezó a llorar de manera infantil.

"Por todos los cielos, este chico está demente" prensó Runo mirando bastante sorprendida al joven castaño que seguía en el suelo y no mostraba señal alguna de querer pararse.

-Ya deja de llorar - le retó un bakugan Phyrus saltando a su hombro - Esa no es forma de comportarse ante una dama, Dan.

-Tienes razón Drago - dijo Dan poniéndose de pie y limpiando un poco su ropa - Sepa disculpar mi falta de cortesía, mi nombre es Daniel Kuzo.

-El mio es Runo Misaki - contestó la condesa con una inclicanción.

-Bonito tatuaje el de su mano - comentó el pirata disfrazado.

"Pero que estúpida, ya vio la marca" - Y dime... ¿Eres un peleador Phyrus cierto? - dijo en un vago intento de cambiar de tema.

-Si así es - le contestó de manera animada - Drago y yo somos los mejres peleadores del mundo.

"Vaya, de verdad es muy alegre" pensó para si la condesa "Ojalá el mundo tubiera mas chicos como el" completó, a la vez que se sentía extrañamente nerviosa.

-Es una musica muy hermosa la que están tocando ¿No le parece? - comentó con una clara intención que la joven dedujo al verlo a los ojos.

-Estoy de acuerdo - dijo sonriendo - Es perfecta para un baile.

-Entonces... - dijo el castaño al mismo tiempo de que se colocaba al lado suyo y le extendiera el brazo - No se negaría a mi petición de una pieza ¿Verdad Milady?

Runo dejó escapar una risita nerviosa antes de contestar un "Por supesto", para dejarse llevar por el paso de aquel joven que acababa de conocer.

/Mientras, en la biblioteca/

-¿Estas seguro de que no quieres salir a divertirte un rato Shun? - dijo Skyress a su compañero, quien nada mas entras al salón, fue derecho a encerrarse en la biblioteca

-Seguro - dijo el moreno concentrado en el libro que tenía en sus manos - Además, sabes que no me gusta bailar, y eso es lo que hacen generalmente en estas fiestas.

-Y si no te gustan este tipo de fiestas ¿Entoncer por qué viniste?

-Para darle el gusto a Dan - dijo el peleador secamente, cuando fue sorprendido por una voz femenina.

-Me apena que piense de ese modo - la joven estaba parada frente a la puerta, mirándole de costado.

Decir que la imagen de la muchacha lo dejó completamente fuera de lugar es quedarse poco. El vestido violeta adornado con hilos de plata le daban una apariencia angelical. Su largo y ondulado cabello anaranjado semirecogido, encuadraban a la perfección su delicado rostro, digno de una pintura en representación de Afrodita. Sus ojos, definitivamente sus ojos eran la joya mas bella de esa pieza divina que le había dirigido la palabra. Unas puertas al alma que emanaban dulzura y afecto, algo de verdad hipnotizante.

Shun dejó de lado el libro que hace poco estaba leyendo, para caminar con paso decidido hasta la joven.

-Y dígame señorita - dijo el moreno - ¿Por qué usted se encuentra sola?

-Ya terminé de cenar, y mi pareja aún está en la mesa. Además, necesitaba un poco de calma, y alguien con quien charlar.

"¿Por qué no la invitas a bailar?" le preguntó Skyress a su compañero por medio del enlace mental que ellos tenian. Un sonrojo apenas visible apareció en las mejillas del chico cuando su bakugan le propuso esa idea.

-Aún no se tu nombre - dijo la joven sacando de trance al moreno.

-Shun Kazami, para servirle - contestó de manera cortés el pirata, besando su mano.

-Alice Gehabich - dijo a su vez la princesa.

La música que llegaba hasta donde los dos jóvenes estaban era lenta y tonadade notas simples, pero en esa simplicidad quedaba oculto el verdadero secreto de la perfección.

-Si no le es mucha molestia, quisiera invitarla a bailar - dijo el peleador Ventus extendiendo su mano, quien Alice tomo gustosa al aceptar.

/Mientras, en una de las mesas/

-Esto es aburrido - dijo Kazarina tomando uno de los bocadillos servidos.

-Supongo que sería mas entretenido si encontraramos a alguien para bailar - comentó Jesse acercándosele.

-¿Por qué no invitas a Antígona? - preguntó ella con malicia, y por segunda vez en el día sus malditas mejillas lo traicionaron.

-En ese caso, es probable que en el camino encontremos a alguien para tí - contestó el rubio a su vez, dando a entender el doble sentido de sus palabras.

-Si claro Jesse - dijo ella para luego seguirle hasta la mesa en dónde vieron que Antígona se levantaba en compañía de otro sujeto - Creo que te ganaron amigo - le dijo con burla, que fue contestada con un gruñido por parte del bicolor.

-¡Lord Gleen, Lady Kazarina! - los saludó la morena cuando los hubo visto - ¿Cómo la están pasando?

-De maravillas - dijo Jesse con una inclinación - ¿No vas a presentarnos a tu compañero?

-Chicos, el es Barodius, el emperador de Gundalia - dijo señalando al chico de cabello lila que estaba con ella.

-Es un placer conocerlo emperador - dijo Kazarina inclinándose.

-Por favor señorita - dijo el muchacho, quien no le había quitado los ojos de encima desde que la vio llegar, besando su mano - El placer es solo mio.

-Y dado que estamos en una fiesta - comentó el peleador Ventus - ¿Por qué no bailamos? - completó mientras le extendía el brazo a Antígona.

-Me encantaría - contestó la morena levemente sonrojada.

-¿Y qué me dice de usted Milady? -preguntó el emperador a la condesa - ¿Le gustaría bailar?

-Si yo marco el paso - dijo Kazarina, sacando una risa por parte del pelilila.

/Mientras, con Julie/

-¿Te encuentras bien? - le preguntó Gorem a su compañera, la cual estaba algo alterada.

-Es que tengo una corazonada Gorem - dijo la peliplateada - Como si nos fueran a atacar.

-Eso es malo - convino el bakugan subterra - Cada vez que tienes ese tipo de impresiones no indican nada bueno.

-Lo se, y creo que lo que va a pasar tiene que ver con aquella tripulación que encontramos con las chicas tiempo atrás, en la playa - dijo la joven con una mano en el pecho.

-¿Crees que se encuentren aquí?

-No lo se - negó - Pero como está la situación ahora,cualquier cosa puede pasar.

-Hay algo que no entiendo - preguntó el Subterra - ¿Quiénes son realmente Titania y Dark Dragon?

-Son los únicos guardianes originales de los cristales de Vestroia - contestó la condesa - Curiosamente son los únicos en la secta que se conoce que fueron a Vestroia y los únicos capaces de controlar los poderes que estos encierran sin ser destruidos en el proceso.

-¿a que te refieres con eso?

-A lo largo de la historia, mucha gente trató de tomar el control de ambos mundos utilizando esa magia - contó - pero el poder que estas tenían y la poca fuerza que los controladores tenían acababa por destruirlos por completo.

-Si esos cristales son tan pelogrosos ¿Por qué no los destruyen?

-Ese es el problema: Los cristales no pueden ser destruidos aunque se quisiera. Los cristales son la llave a una uerza ilimitada que no cualquiera puede controlar. Se pensó ponerlos en una cripta o santuario, pero eso era muy llamativo, asi que desde entonces los cristales están a la vista de todo el mundo.

-¿En serio?- dijo Gorem.

-Si - afirmó Julie - Titania dijo que aquellos que poseen uno de los cristales jamás se da cuenta de lo que tiene, pero la voluntad de esta joya hace nacer en su poseedor un deseo de conservarla. Eso es lo que el la secta llamamos "guardián involuntario".

-¿Y ustedes que son? - preguntó el bakugan.

-Mensajeras y ayudantes de los últimos guardianes voluntarios que quedan - contestó - La misión que nos dió Titania era que debíamos ayudar a Dark Dragon a conseguir los cristales que robaron. Ella dijo que lo encontraríamos en la fiesta... Pero no hay señales de el.

/Con Dan, en una mesa/

-¿Y por dónde andabas que no te encontramos? - le preguntó Keith, quien llevaba tiempo buscándolo.

-Bailando - respondió con naturalidad.

-¿Y se puede saber con quién? - dijo el rubio interesado.

-Con Lady Misaki - contestó.

-¿Y era linda? - preguntó aún mas interesado.

-No lo sé, me concentré mas en no pisarle vestido - mintió, pero un sonrojo en las mejillas lo traicionó - Aunque noté que tenía un tatuaje algo extraño.

Un grupo de nobles pasó por detras de los jóvenes, y uno de llos se detubo al oírlos hablar de ese tema.

-¿Un tatuaje extraño? - inquirió el rubio - ¿Como era?

Dan tomó una servilleta y con un poco de ponche dibujó el símbolo.

"¡No puede ser, es una de los nuestros!" pensó el noble que se hbía detenido, quien era nada mas ni nada menos que nuestro buen amigo Dark Dragon "Si lo que dijo mi hermana era verdad, mejor me cayo la boca y sigo buscando.

/En la mesa, con los invitados principales/

-¿Quién es el chef? Porque debo felicitarlo por este maravilloso banquete - comentó Hydron dirigiéndose a las hermanas Sheen.

-Les prometimos a nuestros cocineros el anonimato - contestó Serena con una sonrisa - No les gusta ser el centro de atención,son muy humildes.

-Bueno esto es una fiesta ¿No? - dijo Jin poniéndose de pie - Fabia ¿Quieres bailar?

-Claro amor - contestó la hija del gobernador, tomando la mano de su prometido y caminando a la pista de baile.

En eso, entre todas las parejas que bailaban, reconocio a su hermana adoptiva, bailando muy pegada a un joven rubio de ojos violetas. También vio a Barodius con una joven condesa, y a la "marimacho" despidiendose de un castaño de ojos rojizos. Pero lo que mas capturó su atención fue un joven de tez blanca, en contraste con el corto azabache de sus cabellos lacios, andar elegante, y unos penetrantes ojos dorados.

"Es...Perfecto" se dijo asi misma "Y a comparación de Jin es un dios". Pero su felicidad se fue al retrete al ver con quién estaba bailando aquel joven: Alice Gehabich

"No voy a permitir que esa mocosa rusa me quite lo que es mio por lo que caiga en estas playas me perteneces". Con esos pensamientos fue que continuó vigilando con cautela a la pareja.

Todo el mundo parecía divertido, la cual estaba muy animada; diversión que se vio derrumbada al escucharse disparos fuera del palacio...

Continuará...

Antígona: ¡Hola hola gente linda!

Zinger: ¡YA llegó por quien lloraba!

Antígona: ni que fuera para tanto.

Zinger: Jeje, hoy estoy de buen humor, espero que todos esten pasando unas felices vacaciones... o lo que queda de ellas.

Antígona: Es una lástima que todo lo beno tenga un fin, pero ni modo. Espero que este capitulo les sea de su agrado, y ya comienza lo interesante. Además agradecemos todos sus comentarios, realmente nos alientan a seguir.

Zinger: ¿Quiénes serán aquellos que se llevaron los cristales?

Antígona: ¿Quiénes son los encargados de protegerlos?

Zinger: ¿Será nuestra tripulación lo suficientemente fuertes como para soportar un ataque fuera de su territorio?

Antígona: ¿Serán las chicas capaces de mantener oculta la verdad por mucho tiempo?

Zinger: todo esto y mucho mas en...

Zinger y Antígona: ¡En el proximo capitulo de "La Secta"!