solo tienes dos opciones

Esta era una de esas situaciones es las que desearías con todo tu corazón que una zanja se abriera en la tierra y te tragara alejándote todo lo posible de las personas que se encuentran frente a ti pero claro era de suponer que el pelirrojo no lo intentaría sin tener refuerzos la conocía muy bien demasiado tal vez, al punto de saber que en una cena con su familia sería imposible negarse sobre todo con la señora weasley que estaba mirándola desde su lugar en la mesa, suspiro y miro al chico que tenía una gran sonrisa en el Rostro satisfecho por su obra, ya era demasiado silencio tenía que hablar.

-Por supuesto que si señora Weasley será un placer acompañarles- Soltó para satisfacción de Ginny que le miraba desde el otro lado de la mesa casi rogándole con los ojos que le acompañara.

-Es un lugar magnifico Herm, ya verás.- Atino a decir la pelirroja que con la noticia de que se iba toda la familia ( incluido Harry) no estaba precisamente cómoda, era como un bofetada en toda la boca, de esas que te dejan un muy mal sabor. Y tal vez solo tal vez si se encontraba acompañada por Hermione que sabía exactamente por lo que ella estaba pasando pudiese llevarlo un poco mejor, aunque la pelirroja tenía que confesar que era un poco egoísta de su parte pues Hermione había estado huyendo de su hermano en esa última semana y ahora tendría que pasar dos semanas completas a su lado.

Pero era precisamente al pelirrojo al que mas le animaba la noticia miro a Hermione que parecía ocultar su rostro de indignación con una cálida sonrisa y sonrió también aunque claro debía admitir primero que llevaba sonriendo como un tonto desde que le había abierto la puerta de su casa hacia un par de horas y pude estuviera vestida como siempre con un pantalón negro de tela y una blusa verde militar en V pero practicante su cara había cambiado, su semblante, su aura, su TODO y es que parecía que llevaba años sin verla, sin escucharla, había entendido en pocos días que se le hacía ya muy difícil mantenerse alejado de ella, tomo la copa de vino que estaba frente a el y la levanto en el aire llamando de atención de su familia.

-Señores por unas Maravillosas y merecidas vacaciones- Miro de reojo a Hermione que sonería un poco atontada y abrumada, los demás integrantes de la familia brindaron en son del pelirrojo.

- pues bien, nos iremos en una semana nos encontraremos en el aeropuerto y alquilaremos un coche grande para que pase a buscarnos allí- sentencio el señor Weasley.

-yo ya he hablado con alguien para que acomoden las habitaciones y las salas comunes para todos nosotros- la mujer rechoncha al lado del señor de la casa era quien hablaba ahora.- ¿Querido has conseguido el permiso? - ahora se dirigía a Harry que pretendía pasar desapercibido.

-Si Molly, Gracias a la ayuda de Percy y su oportuna llamada, mis jefes accedieron- En cuanto la señora Weasley se había ofrecido para que Percy hablara con los fejes de Harry sabía que su plan de escabullirse se habían ido al traste, gloriosamente cuando le comunico a Percy que no era necesario que lo hiciese, que no era más que una excusa este no exigió una explicación todo lo contrario parecía bastante compresivo con la situación- Asique para mala suerte de ustedes tendrán que soportar mi presencia - aunque el comentario consiguió sacar algunas sonrisas, no era más que un indirecta un poco acongojada para una pelirroja que no le había sostenido la mirada en toda la noche, sin importar que se encontrara sentada en la dirección opuesta de la mesa justo frente a él.

La cena termino como lo previsto el viernes siguiente tomarían todos un avión a Derry - Irlanda del Norte, habían quedado de encontrarse con Percy, Charlie y Bill directamente en el aeropuerto y Ron llegaría con los demás para evitar cualquier camarógrafo entrometido que pudiera llegar a molestar a los más pequeños, el viaje prometía, prometía ser un completo desorden porque así había sido siempre y a ahora eran muchísimos más que cuando eran unos niños. Hermione y Harry se despidieron cada uno y se marcharon de la misma manera que los demás integrantes de los Weasley que aun tenían que solucionar algunos asuntos antes de asegurarse un par de "Tranquilas" semanas familiares.

El tiempo parecía ir en su contra parecía que hubiese sido ayer la invitación a ir de vacaciones con los Weasley parecía tan lejano el día en que se iría a Irlanda, pero no ahí estaba ella empacando las ultimas cosas en su maleta marrón, Ron la había llamado la noche anterior para informarle que pasaría primero por Harry y le dejaría en casa y luego pasaría por ella así no habría tanto barullo con los vehículos de todos y al parecer según lo que le decía su reloj faltaba poco menos de una hora para eso sucediera, por fin cerro su maleta y reviso que en casa no faltaran muchas cosas por cerrar, ventanas, grifos, puertas, el gato, se alarmo un poco al no ver por ninguna parte al animal pero pronto recordó que se lo había llevado a su madre para que esta se encargara de él mientras la morena estaba de viaje, recogió sus cosas y se puso su abrigo guardo el gorro y los guantes en su bolso según le había comentado George que había decidido volver a ser su amigo, en Derry hacia mucho frio en el invierno y solía nevar con mucha frecuencia.

Iba a sentarse en el sofá del salón pero justo cuando se disponía a hacerlo el timbre de su puerta sonó, le molesto un poco pues aun faltaba media hora para la llegada del pelirrojo, pero en cuando abrió la puerta este traía tal cara de felicidad que podía invadir toda la casa el solo con su sonrisa.

-llegas pronto- EL pelirrojo paso por la puerta y le dio un abrazo fuerte- ¿se puede saber por qué tanta felicidad?- dijo liberándose de ese estruendoso abrazo.

-No, nada-Sonrió sin poder evitarlo de oreja a oreja con la manos en su pecho- Es solo que hoy nos vamos de viaje todos en "Familia" y eso me pone de muuuy buen humor quería.

-Pues aprovechando tu buen humor ve a bajar mi maleta que esta sobre la cama- se alejo de él contagiada ahora por esa blanca sonrisa, que le invadía por completo de una extraña sensación de paz absoluta.

-Como ordene mi capitana, sus deseos serán ordenes- inclino su torso en una ridícula demostración de respeto y subió corriendo las escaleras.

Hermione se quedo allí parada en medio del vestíbulo esperando ver pronto a que aquel pelirrojo descendiera de nuevo hacia el salón no sabía cómo debía tomar esa extraña felicidad que ahora la embriaga tal vez porque el chico no había hecho señas de querer hablar acerca del tema del beso o porque quizá de tanto que había rehuido su presencia había comenzado a extrañarle, se giro un poco sobre sus talones y vio su reflejo en el cristal de un cuadro en la pared , tenía una sonrisa gigante y bobalicona en el rostro definitivamente era por él , se observo un minuto más y por poco suelta una carcajada su rostro era un poema pero la sensación en su pansa con esa mescla de angustia y felicidad no paraba haciéndola sonreír a un mas, recordó verlo subir por las escalera y quizá era la misma sonrisa con que él había llegado- es tan encantador- pensó en voz alta sin percatarse que el pelirrojo ya bajaba por las escaleras.

-Si, ya lo me lo han dicho muchas veces- Hermione solo lo miro pero no pensaba reprocharle nada.

-Debemos marcharnos ya, se hace tarde- dijo mirando al reloj mientras él la observaba con una sonrisa si se podía aun mas amplia al ver como la chica no negaba su declaración anterior.- deben estar esperándonos.

-Lo dudo mucho- El sabía perfectamente que su casa en este momento era un completo lio.

La puerta metálica se abrió al completo dejando paso al vehículo en el que venían los dos chicos Ron aparco lo mas alejado de la puerta pensó Hermione pero no lo entendió, en cuando comenzó a caminar hacia la puerta de la casa lo primero que vio fue un montón de maletas y a Harry sentado en el primer escalón de la entrada con senda cara de aburrimiento que en cuanto los vio se puso en pie y se acerco a ellos.

-¿Que ha pasado?-Pregunto Ron al reconocer su maleta en el portal junto a otras.

-Tu madre ha enloquecido ya - dijo el moreno - Hola Hermione - sonrió mientras estrechaba la mano de la castaña antes de continuar hablando- ha tirado todo lo que ya estaba listo fuera porque George aun no había despertado, además angelina se apunto de último momento y aun no ha llegado Ginny ha empacado como cinco maletas y no sabe qué hacer con ellas y la furgo que debía recogernos aun no llega lo que ha hecho que tu madre grite a Arthur y ya luego todo ha sido alboroto dentro - le relato al pelirrojo mientras enumeraba con la manos los hechos acontecidos, Ron solo negó con el rostro.

-¿Crees que debería entrar a saludar?- Hermione hablo a Ron que miro con duda a Harry… ambos guardaron silencio-¿Por qué tengo la sensación de que ninguno va acompañarme?

-Si quieres yo te dejo un espacio en la escalera…- comento Harry encogiéndose de hombros.- Pero yo dentro no regreso, que me da migraña.

- ¿y tú?- miro al pelirrojo que seguía sin darse por aludido y comenzó a silbar ignorándola completamente- Como pueden ser tan cobardes- Hermione rondo los ojos y armándose de valor se dirigió a la puerta de la casa que se encontraba abierta de par en par.

La primera planta de la casa se encontraba completamente desierta entro en el salón principal y solo vio al señor Weasley pegado silenciosamente con el auricular del teléfono de casa, el hombre que tenía una prominente calva en forma de aureola le hiso una seña con la mano en forma de saludo y luego con el dedo índice señalo las escaleras que conducían al segundo nivel de la casa, la castaña le regalo una cortes sonrisa al patriarca y luego con un poco de cautela se tomo de la barandilla que debía llevarla hasta el segundo nivel, iba despacio, pero poco a poco comenzó a escuchar un crujir de zapatos que al percatarse del suelo de madera le pareció muy normal en cuanto paso por la curva que hacia la escalera para dar en la parte superior pudo ver a la chica del servicio quien había abierto por vez primera las puerta de esa casa para ella arrastrando mientras corría con una maleta abierta.

-¡Ginny Basta! No pienso discutirlo más- escucho la voz de la señora Weasley y se animo a subir el completo de las escaleras- Por el amor de Dios George Weasley ¿cómo es posible que aun no hicieras tus maletas? María Date prisa - La señora Weasley apareció por el pasillo mientras su voz seguía alcanzando una agudeza insostenible- HErmione Querida que puntual eres disculpa por… - su voz había regresado a su dulzura natural-¡Ginevra Weasley no te atreva a…!-Había visto a su hija arrebatar la maleta a María la empleada y cerrar la puerta de un portazo-¡Ginny abre la puerta ahora mismo!- Retumba la puerta con la mano mientras Hermione miraba escandalizada a la empleada que parecía que se desvanecería en cualquier momento-María dame la llave- dijo con siseo de manera amenazadora a la empleada que automáticamente saco un manojo gigante de llaves de su falda.

-Es como quinta vez que hacemos esto y sigo sin poder alcanzar la otra puerta- LE dijo la jovencita a Hermione que miraba el espectáculo sin compresión.

Las señora Weasley tomo el Manojo de llaves en la mano y comenzó a probar llave por llave nuevamente en cuento lo consiguió vio que Ginny metía con mucha prisa un cumulo se zapatos y objetos varios a la Dichosa maleta, Ginny bufo en cuanto la vio pero no paro, para sorpresa de Hermione la rechoncha mujer que llevaba un vestido largo de flores vino tinto se agacho arrebatando la maleta del suelo y vaciándola de nuevo ante la mirada de histérica de Ginny, jalo la maleta pero su hija intento tomarla, HErmione pensó en intervenir pero la empleada le hizo un seña con la mano de negación para que no lo hiciera. En una extraña fuerza la señora Weasley arrebato la maleta de la mano de su hija y se la lanzo a maría que la tomo como si de un juego de futbol americano se tratara y comenzó a correr hacia la salida de la habitación.

-¡Necesito esa maleta madre! No pienso andar descalza por toda Irlanda.

-Tu hermano también la necesita además ya llenaste tres maletas con tus cosas con eso debe ser más que suficiente- argumento la señora que luego de la batalla ganada se dispuso a marcharse.- y deja ya de compórtate con una muchachita caprichosa Ginny que llegaremos tarde..

-Pues ya esta, esta niñita caprichosa no va a ninguna parte sin sus zapatos- La pelirroja se sentó sobre su cama de brazos cruzados, su madre al notarlo se giro.

-Tienes dos opciones Ginny o te quedas sola o te vas con nosotros con lo que tienes tú decides.- y sin más salió de la habitación por el pasillo.

Hermione espero a que Ginny se calmara un poco y salió por el pasillo a cerciorarse de que la mujer ya hubiese salido hacia la habitación del otro extremo.

-Pues ya esta no voy-pero antes de parecer fastidiada o frustrada estaba enojada pero tranquila- un problema menos.

-Deja de decir tonterías Ginn- se atrevió a hablar despacio la castaña mientras acercaba al cumulo de zapatos.- no necesitas todo tu armario para hacerle frente a lo que paso con Harry- ese era el problema no eran los zapatos, no era la Ropa, era el rechazo de Harry lo que la tenia completamente fuera de si.

-No quiero hacerlo HErm… no quiero ir-Su voz sonaba más tranquila.

-Ginny si yo voy tu vas, que aquí la valiente eres tu- dijo con una sonrisa.- además te necesito y yo estaré ahí por si algo no sale como debe- intento darle ánimos- ¿además de que has llenado tres maletas sin zapatos?

-No tengo ni idea.- confeso la pelirroja- lo único que sé es que esta mañana recordé que no había puesto zapatos en las maletas- se puso en pie frete al cumulo de zapatos

-Escojamos algunos y ya veremos en qué maletas las metemos, a puesto a que tu hermano aun tiene espacio y yo en mi maleta de mano también.

-Vale, tienes razón tenemos que salir de aquí hoy- juntas se agacharon y comenzaron a rebuscar entre los zapatos mientras aun en el fondo se escuchaban los gritos de la señora Weasley pero ahora con su hijo que al parecer recién salía de la ducha.

Escucharon el sonido del furgoneta al entrar en la casa mientras bajaban cargadas con unos pares de zapatos, en cuanto salieron vieron la cara de Ron, Harry y el Señor Weasley que les miraban extrañados, ellas solo se acercaron a la maletas que encontraban en el suelo y sin preguntar siquiera a quien pertenecían comenzaron a meter por los lados los zapatos.

-¿Qué haces?- preguntó Ron al ver que metían un par de botas negras en su maleta.

-Solucionamos uno de los problemas de tu madre- contesto Hermione haciendo un poco de fuerza para cerrar la maleta.- ¿Como vamos de tiempo?

-Pues creo que aun llegamos- miro su reloj de pulsera y metió las manos en sus bolsillos- será mejor que comencemos a subir todo- Dijo observando como su padre abría el gran baúl de la furgoneta que venía buscarlos.

-Vamos chicos todos arriba, todos arriba, si angelina no llega en cinco minutos le dejaremos un mensaje- la señora Weasley salió de la casa asustando a los que se habían mantenido en completa calma Ron y los demás se pusieron en marcha y Ginny y Hermione subieron de prisa a al vehículo no quería sufrir mas de lo que ya habían sufrido.

-Sin angi no me voy mama- ahora era George quien se negaba a subir a auto mientras los demás subían las maletas.

-Esto va a terminar con mi nervios- comenzó a decir la señora Weasley pero para suerte de los todos los oídos presentes un taxi aparco en la entrada y de él descendió una morena con una coleta alta.

Geroge salió corriendo a ayudar a su novia con su equipaje mientras los demás subían y se acomodaban en la furgoneta que ya se ponía en marcha, pero la señora Weasley estaba paraba en la puerta corrediza blanca esperando a que los chicos que venían corriendo subieran para poder partir al fin.

El camino se hizo lo más rápido que se pudo al final llegarían con un par de minutos de retraso pero llegarían o eso repetía una y otra vez el señor Weasley que iba sentado al lado del chofer. Y así sucedió con quince minutos de retraso llegaron al aeropuerto y como se habían imaginado había dos reporteros en la entrada que se encargaron de retratar el desorden familiar, todos entraron a hacer el check-in ante la atenta mirada de las personas a su alrededor, pero aunque habían llegado un poco tarde al parecer ir acompañados con Ronald Weasley Jugador de futbol y Percy Weasley consejero del alcalde que les esperaba en la puerta del aeropuerto les había hecho ganar un par de puestos en la fila.

-Pensamos que no llegarían- Dijo Bill en cuanto vio que su familia aparecía por fin en la sala de embarque.

-Por un momento yo también lo pensé cariño- Confeso Molly con su cara un poco mas pacifica después de haber dejado las maletas.- casi que no salimos.

-Me alegro de todo corazón de no haber estado presente- dijo Percy sonriendo ante la imagen caótica que venía a su mente.

-Claro porque me imagino que tu madre si deja dormir-era Audrey quien se quejaba de su compañero y miraba ahora a sus suegros- Su hijo nos ha despertado a Molly y a mi con tres horas de anticipación e hicimos las maletas desde ayer- se veía un poco molesta- ¿díganme a quien salió y porque me toco a mi?

-¿A quien salió? no tengo ni idea, aunque con lo frenética que se ha puerto Molly hoy tal vez a ella aww- se quejo Arthur al recibir un codazo de su mujer- pero te has llevado lo mejor Audrey LO MEJOR- miraba con cara de perrito a una señora Weasley que abría los ojos como si pudiese devorar con ellos.

La calma que habían conseguido todos luego de pasar a la sala de abordaje en la que sus mentes se distrajeron de nuevo pensando en revistas, aviones que salían, niños que corrían, duro poco, en cuanto dijeron que tenían que ubicarse la familia Weasley se amontono intentando formar una desprolija fila lo único bueno eta que en esta ocasión se encargaría una azafata de que cada uno de ellos tomara sus lugares respectivos dentro el avión.

Aunque bueno los mas jóvenes hicieron sus propios cambios por comodidad a Harry le había tocado con George que le hizo señas a Ginny que no estaba dispuesta a moverse del lado de angelina pero luego de un empujón de su hermano mayor no le quedo otro remedio, aunque ella se encargo de hacer que Charlie ocupara su lugar alegando que le sedería la ventanilla con mucho gusto ignorando por completo la cara del chico de los ojos verdes que no le quitaba ojo de encima ( ni que estuviera apestado Ginny, le susurro cuando ella practicante pasaba sobre él para darle paso a su hermano , pero olímpicamente ella lo ignoro y aprovechando el desorden Ron convenció a su madre de que esos lugares no eran suyos y se sentó allí con Hermione que solo sintió ser halada hacia los asientos.

Iba a ser un viaje definitivamente muy extraño eran demasiados con intereses desmedidamente distintos cada quien estaba intentando mantener sus asuntos en completo orden sin perder la calma solo debían soportar dos semanas juntos como todos los años, al final sabían todos que este viaje les dejaría gratos recuerdos.

-El lugar te va a encantar- Dijo Ron cerca al oído de la morena tomando repentinamente su mano sobre el asiento.

-ya me han dicho todos que es un lugar muy bonito-no pudo evitar el nerviosismo que hacía que su vos sonara mas entrecortada y trato de soltarse disimuladamente de la mano del pelirrojo que sonrio.

-Tenemos que hablar- Dijo el al ver la reacción de su aun amiga completamente decidido a importunarla.

-¿ahora?- no, no podía en ese instante no, hasta que no estuviera en un lugar en el que pudiera salir corriendo no.

- tienes dos opciones Herm ¿Ahora o nunca? Dirían algunos- le miraba con esos ojos azules como si quisiera atravesar los color miel de ella y conseguir conocer hasta el mas diminuto de sus pensamientos.

-Preferiría nunca, pero eso para ti no es posible , Ron ahora no, cuando todos estemos más tranquilos te prometo que hablaremos-Ron suspiro profundamente se moría por hablar claro con ella pero al parecer no lo iba a conseguir tan fácilmente, dejo de mirarla fijándose en un punto perdido en el suelo y suspiro

-Está bien, será como tú quieras que sea- la miro de nuevo y dejo un corto beso en la mejilla de la castaña pero sin rosar siquiera sus labios.

El vuelo fue relativamente corto casi dos horas debido a los cambios climáticos y a las turbulencias con lo cual los señores Weasley descansaron profundamente cuando pisaron tierra firme, en cuanto salieron del aeropuerto buscaron la furgoneta blanca que el señor Weasley había alquilado por teléfono y pronto vio un a un hombre con una prominente barriga y un mondadientes en su boca que tenía un letrero con su nombre. Arthur se acerco a aquel caballero que le miraba a la expectativa.

-Disculpe- llamo la atención de aquel hombre que lo miraba detallándole- Yo soy Arthur Weasley- estiro su mano y el hombre hiso lo propio bajado el letrero.

-mi nombre es Earl- dijo y saco unas llaves de su bolsillo- esta son las llaves de la furgoneta blanca que se encuentra en el último lugar del aparcamiento si le da con este botón- señalo el mando de la alarma- la encontrara, aquí tiene el recibo mi jefe se comunicara con usted para saber cuándo debe recogerla, y eso es todo. Ha! Lo olvidaba los papeles del vehículo están en la guantera, ahora si adiós.

El hombre se despidió de un atónito pelirrojo que por alguna extraña razón había pensado que el chofer venia incluido junto con el transporte, se giro y toda su familia seguía mirándole dentro del aeropuerto, respiro fuerte.

-¿Papa estas seguro que sabes cómo llegar?- Charlie intentaba persuadir a su padre para que le dejase pedir ayuda a un guía y no intentara hacerlo solo como pretendía.

-¿Que tan difícil puede ser hijo? Solo tenemos que mirar el mapa, las indicaciones de la carretera y ya está- repentinamente el pelirrojo parecía animado con la idea de conducir un coche para quince pasajero por Irlanda.

-Que frio hace- se quejo Angelina que iba cargando sus maleta con mucha prisa pues el abrigo que traía puesto era muy fijo y sentía que el frio se colaba por cada costura hasta su piel.

-Y fuera de la cabaña es peor - se quejo Ginny que iba un poco mas cargada que los demás y eso que su madre le ayudaba con una de sus maletas-pero daría lo que fuera por estar allí y no acá con este frio tan espantoso.

-No está muy lejos de aquí si mal no recuerdo- Percy cargaba a su pequeña que parecía un pequeño esquimal lleno de abrigos.- aunque si papa no consiguió un chofer supongo que nos será un poco mas difícil llegar- Bill lo miro con preocupación mientras pasaba por la cabeza de Fleur otra bufanda.

-Muy bien, se supone que este es nuestro auto-Ron miraba con incredulidad se veía bastante viejo y desvencijado el blanco de la camioneta estaba parcialmente corroído y arruinado.-¿Es una broma no?

Todos se hacían la misma pregunta es mas la pregunta principal era si esa cosa seria capas de encenderse, el señor Weasley acciono la alarma mas por confirmar sus sospechas aunque ya se imaginaba de que ese era su vehículo y así fue las luces traseras de color amarillo parpadearon dos veces y los seguros se subieron, y sin pensárselo dos veces angelina se subió a furgoneta todo lo rápido que pudo pues el frio ya la estaba matando cosa que imitaron los demás pues si no había más remedio no lo había.

-Y donde se supone que pondremos la mil maletas de Ginny- pregunto Bill después de dejar a su pequeña Victorie en brazos de su madre en la parte de atrás de la furgoneta junto con Angelina.- en el baúl de esta cosa no hay como.

-Pues sera en el techo, ¿quiza?- Dijo George como si fuera algo obvio que para eso eran los arneses que se encontraban allí sueltos, mientras sacaba un abrigo de la maleta de su novia que parecía haber tomado un color morado en los labios.

Una a una fueron sujetando las maletas más grandes de la familia sobre la parte alta de la camioneta y las más pequeñas las llevarían dentro junto a los demás aunque lo mas gracioso de todo fue la cara de pánico que pusieron todos cuando la furgoneta tardaba mas de un par de minutos en encender haciendo que la señora Weasley perdiera nuevamente la paciencia hasta que al final lo consiguió y se pusieron en marcha al principio llegar a la ciudad no fue tan difícil es mas fue básicamente muy sencillo, el problema llego cuando salieron de la ciudad en busca de su cabaña, y aunque el paisaje verdoso que se encontraba cubierto por una no muy espesa capa de neblina sobre si a los ojos de la pelirroja fueran hermosos comenzaba a cansarse, nunca habían tardado tanto en llegar, pero como si no iba a ser así, si se habían saltado ya dos entradas sin querer, lo que implicaba recorrer mas kilómetros en vano buscando un retorno. Llevaban dos horas y media de camino en coche y aun no había ni un atisbo de pradera donde todos recordaban se encontraba el lugar, nuevamente la familia comenzaba a desesperarse incluso Percy que se había mantenido tranquilo había perdido la paciencia y le había arrebatado el mapa a Charlie que gruño como un perro.

-Si definitivamente es por aquí- sonaba alentadora la rechoncha señora haciendo que las chicas se calmaran un poco- ya estamos muy cerca- repitió luego de un tramos de un camino que no estaba pavimentado y que estaba cubierto con pequeñas piedras

-Papa más despacio- Grito Ron de repente a al ver que su padre perdía un poco el control del vehículo porque el suelo se encontraba húmedo.

-No pasa nada- dijo pero no pudo evitar pegar un gran frenazo cuando esto sucedió de nuevo haciendo que todos dentro del vehículo gritaran de conmoción y el no tuviera mas remedio que apagar el coche- ¿están todos bien? Pregunto luego de reaccionar, miro para atrás todos parecían bien algunos asentían otros solo lo miraban con pánico- Ya falta poco lo prometo- encendió el coche de nuevo luego de un par de intentos pero para su sorpresa y la angustia de su hijo Charlie que le miraba intentar, por mas que ingresaba el primer cambio el coche no responda y parecía resbalar una o otra vez.

Instintivamente Charlie y Ron descendieron del vehículo y se dieron cuenta de que la llanta trasera del coche se había quedado atascada dentro de un barrizal en el camino, Charlie se llevo las manos a la cara y Ron sintió una pequeña punzada de rabia en su interior.

-Malas noticias chicos- Charlie se asomo por la ventanilla cerca a Percy- tendremos que escoger o empujamos o seguimos el recorrido caminando.

La respuesta fue contundente era mejor que Los chicos empujaran mientras solo Fleur y Audrey se mantenían dentro con las más pequeñas sería muy agotador seguir el recorrido caminado.

-Vale chicos a la cuenta de tres…-Grito Arthur sacando la cabeza por la ventanilla - Empujad fuerte-Ginny, Angelina y Hermione miraban atentas como Billy, Charlie. Percy, George y Ron se acomodaban estratégicamente para sacar del lio al carro-Uno, Dos Tres…- el padre de los pelirrojo aceleró el coche pero este en vez seguir su marchar resbaló a un mas y comenzó a hacer una lluvia de barro con la llanta que tomo desprevenidas a las chicas que miraron atónitas como pequeñas manchas de barro cubrían completamente su ropa.

-¡Para papa haaaa! -Ginny gritaba llamando la atención de sus hermanos que no pudieron evitar romper en una carcajada al verlas a las tres cubiertas en barro pero sobre todo a Ginny que parecía que se hubiese hecho una mascarilla Marron.

-Chicos, algunos de ustedes tendrán que coger del lado de la llanta y levantar para poder Salir… los demás empujaran de nuevo-dijo el hombre ignorando a su hija que estaba completamente bañada en la textura marrón.-Vale, a la cuenta de tres esta vez- los chicos asintieron- Uno, Dos, Tres -el señor Weasley piso el acelerador al máximo y los hicos empujaron con todas su fuerzas un par de segundos mas y ya estaba habían salido del lodo.

Rápidamente todos se subieron de nuevo a la furgoneta inclusive las chicas que estaban cubiertas en barro se subieron al coche para intentar limpiarse, el patriarca de la familia aceleró lo máximo que pudo y en cuestión de quince minutos ya se podía otear en la lejanía un cumulo de arboles que tenía en medio un camino, cosa que lleno de alegría a la familia, el señor Weasley aparco lo más cerca que pudo a la era Hhermosa, costaba de tres niveles o eso parecía a la vista de Hermione y terminaba en forma rectangular en el techo, estaba rodeada por una pequeña reja de madera blanca un poco alta que daba hasta sus hombro y en una esquina había cuatro postes de madera y un techo de tejas metálicas que simulaban un parqueadero, la casa tenía un color blanco nieve y orillas de color Marron oscuro, había una gran grupo de ventanas de cristal en el segundo nivel que además tenia un balcón que lo atravesaba por completo, con ayuda de todos consiguieron abrir la casa y dejar las maletas en la parte de casa constaba de cinco habitaciones divididas en los dos niveles superiores de la casa y cada uno con pequeñas salas comuniones amobladas, La madre de los pelirrojos traía una hoja de papel que dejo sobre la mesa para que todos pudieran ver la distribución: en las tres habitaciones del segundo nivel estarían en una mama y papa Weasley, en las segunda estarían Bill, Fleur y la pequeña Victorie y en la tercera Percy, Audrey y Mollly en el tercer nivel solo había dos habitaciones una bastante Grande que tenia cuatro camas individuales en las que dormirían Charlie, George Ron y Harry y en la segundo Angelina Ginny y Hermione.

-Muy bien ahora que lo tienen claro hacer el favor, de ir a darse una ducha todos y a sacarse el barro que van a dejar todo perdido- Esa fue la orden de la matriarca y así se cumplió cada quien tomo sus maletas a excepción de Ginny que nuevamente necesito ayuda y se fueron a sus dormitorios.

En el segundo nivel estaba todo muy tranquilo pues solo los hombres debía lavarse y arreglarse para la cena además tenían baños privados en sus habitaciones , pero en el tercer nivel reinaba el caos solo había dos baños y había que compartirlos entre todos Charlie había sido el más fuerte de los chicos y casi a empujones se había hecho con la ducha y Angelina practicante había corrido sacando sus cosas de la maleta y metiéndose en la ducha ahora los demás estaban haciendo una asentada fuera de la puerta de cada baño esperando que salieran y golpeando de vez en cuando.

-Hermanita tu look de hoy debe ser inmortalizado-George venia amenazante con una cámara hacia donde se encontraban las chicas tiradas lo que hizo que ambas se levantaran como un resorte.

-No te atrevas George Weasley- grito Ginny mientras empezaba a correr por la instancia con su hermano detrás intentando sujetarla, adentrándose en la habitación que compartiría con las demás chicas.

-Me voy a buscar algo de ropa limpia- dijo Harry colocándose en pie y entrando en su habitación, dejando a Hermione solos en el pasillos, mientras el pelirroja volvía a encender la llama de sus ojos mientras se detenía en la castaña que parecía completamente distraída.

-Qué guapa estas- Ron se acerco peligrosamente a la castaña que se encontraba contra la pared.

-No te rías de mi Ronald Weasely-dijo con un tono frio y rondo los ojos- que esto se me está secando en la piel.

-Ya , la piel- Ron se acercaba cada vez mas lo suficiente para poner sus manos contra la pared a los costado de Hermione que no podía y al parecer tampoco quería moverse- Tu siempre has tenido una linda piel- susurro estando mas cerca.

-Para Ron no hagas esto…- Decía girando su cabeza hacia los lados imaginándose lo que podría suceder si le daba tiempo de que la hechizara con sus ojos .

-Mírame…- le exigió el chico acercándose un poco mas haciendo que el aliento de Hermine se esfumara en ese momento no tenia más remedio que mirarle y eso la dejaba inevitablemente a un centímetro de la nariz del pelirrojo y haciendo que sus ojos se perdieran sin ninguna salida cercana en esos ojos azules que ahora mismo habían anulado por completo su voluntad racional - tienes Dos opciones - dijo pausadamente en un susurro que la castaña se la antojo seductor- o me besas o te beso-El chico subió su mano repasando con sus ojos cada centímetro de la cara de la castaña y vio como esta se mordió el labio inferior ante el contacto de su mano con su piel, apretó un poco mas con la mano que ahora se depositaba suave en la cintura de la chica y se acerco, se acerco de a poco despacio disfrutando de la cara de pánico y de deseo que ponía su amiga frente a él, mientras más cerca estaba, el corazón de ella mas se aceleraba parecía que en cualquier momento podría darle un infarto, pero en cuanto sintió los labios de Ron ponerse sobre los suyo paso de rápidas palpitaciones a un parada total, todos se fue todo se desvaneció, solo estaba ese tacto delicado que se mecía en su boca con ternura con dulzura, despacio saboreando, pero las manos hacían lo que no hacia la boca y Ron apretaba con un poco mas de fuerza su cintura a cabeza nuevo movimiento de sus labios haciendo que la castaña perdiera momentáneamente la cabeza, hasta que sintieron una luz segadora que les daba de lleno en la cara haciendo que aun sus ojos cerrados y distraídos se sintieran molestos, Ron giro y allí estaba su hermana interrumpiendo de nuevo pero no estaba sola estaba con George a quien se le había disparado la cámara solo de ver la imagen del pelirrojo con la castaña