Bueno, ya regrese, perdón la tardanza, pero estoy trabajando en un nuevo fic, que espero le guste a mucha gente, porque sinceramente la idea es buena.

Los personajes y espacios son de la invención de J.K. Rowling, y no es mi intención un plagio, solo me divierto y entretengo a otras personas.

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My Only Exception

Ehm, bueno esta es la primera vez que escribo en un diario, asi que no se como empezar, no quiero esas payasadas de "Querido diario" que he visto en libros y películas muggles, si lo adimito, me gustan esas cosas muggles, de no ser por mi tío, me convertiría en muggle, es increíble como le hacen para salir adelante sin magia, tienen el poder de destruir 20 veces la Tierra, y todo eso lo hicieron solos, sin magia.

Bueno, creo que ya empiezo a entender, ahora dejemos las cosas claras, libro no puedes decirle a nadie nada, NI UNA PALABRA, de lo que yo te diga, o mejor dicho escriba, no puedes porque estos son mis pensamiento sin ningún tipo de represión, así que si alguien se atreve a leerte me condenara y me castigara, por eso nadie debe ver esto, mucho menos mi tío, pero bueno, ahora que hemos dejado las cosas claras, empezaré de verdad.

Te voy a presentar a todos mis amigos, primero esta Minwick, mi elfina; ella es muy buena conmigo, siempre me peina y me baña, también me da de comer y cocina delicioso, ella es como mi mamá, aunque sin llegar a suplirla, porque mi mamá es irremplazable. Después esta Blaise, el es un chico de color, que es muy gracioso y bromista, hace mucho lo dejé de ver, pero espero que nos reencontremos algún día, Theo que es mi mejor amigo en todo el mundo, no se porque me acorde de Blaise antes que de Theo, pero la cosa es que Theo es la persona mas genial en todo el universo, siempre que venía nos la pasábamos jugando y riendo, igual lo deje de ver hace mucho…

-Señorita, es hora de comer- dijo Minwick asomándose por la puerta de mi habitación-.

-Ya voy, gracias.-

Bueno diario, supongo que es todo por hoy, tengo que ir a cenar, pero te prometo que hablaremos mañana.

Hermione.

-Minwick, necesito que me ayudes- le dije a la elfina en cuanto llegué a la cocina, por lo general como ahí, ya que no me gusta comer en el comedor, es muy solitario, solo como ahí cuando mi tío y sus amigos vienen.

-¿En que puedo ayudarla amita?- los enormes ojos saltones de Minwick me miraban fijamente, se veía emocionada, casi nunca le pido que me ayude, por lo general solo hace las cosas siguiendo una rutina aburrida que nosotras hemos impuesto- dígame, por favor.

-Quiero que me ayudes a cerrar esto- le enseñe mi diario, es un libro pequeño rosa, que tiene un broche dorado con una hebilla, lo encontré un día en mis cosas viejas, seguramente es un regalo de mi padre, ya que había una carta con su sello personal pegada a el, pero preferí no abrirla.

-Señorita, si me permite preguntar, ¿en donde lo obtuvo?- su rostro era de total sorpresa, al parecer se le hizo raro que yo lo tuviera, seguramente no era para mí.

-Lo encontré entre mis cosas viejas. ¿Por qué? ¿Hay algún problema con que yo lo tenga?- pregunté desafiante

-No señorita, no por supuesto que no- la elfina agitaba las manos efusivamente- por favor, señorita perdóneme, no fue mi intención que malentendiera las cosas- la elfina estaba a punto de colapsar, estaba a punto de golpearse con la mesa.

-No, ni se te ocurra golpearte- le dije con tono amenazante, es muy molesto que se ponga a llorar, empieza a hacer mucho ruido, rompe las cosas y se lamenta a mis pies.- ahora dime, ¿porque te sorprende que yo tenga esto?

Levante el libro, prácticamente la elfina lo tenía en la cara.-Contéstame.-le dije agitando el libro frente a su cara.

-Ese diario, se lo iba a dar el amo, su padre en su onceavo cumpleaños, para celebrar que era la edad- las lágrimas resbalaban por sus mejillas y llegaban al suelo, se veía en verdad triste.- la edad, en que usted podría ingresar al Colegio Hogwarts, de Magia y Hechicería, es un diario que su padre encanto, para que en sus días en el internado, tuviera con que desahogarse cuando estuviera triste, o cuando tuviera ganas de contarle a alguien lo que hizo durante el día.

-Estas diciendo que- la mire sorprendida, no puede ser cierto, sería la peor cosa que me podrían dar mis padres- dijiste que lo usaría por si tuviera ganas de contarle a alguien lo que me pasaba, entonces, todo lo que yo escribiese iría directo a otro papel, para que mi padre leyera todo lo que hacía.

Mire enfadada a la elfina, no podía creer que mi padre fuese así de entrometido- Dijiste que él lo encanto, en donde esta el pergamino o el libro a donde llega todo lo que escribí.

-No hay un libro o pergamino, lo que usted escribiera, hiría directo a los pensamientos de su padre, de esta forma solo el sabría lo que le sucedía, pero ya que el no esta con nosotros, lo que usted escriba, llega directo a mi mente- yo miraba incrédula a la elfina, tenía una sonrisa radiante en el rostro- por supuesto que yo jamás querría tomar el lugar de su madre, ese solo le corresponde a ella, nunca ha sido esa mi intención despúes de llevar 10 años cuidando de usted.

-Bueno, entonces te ordeno que no le…

-Tranquila señorita, escuché todo lo que le dijo al diario, es como una orden directa de usted, así que no tengo que decir nada, sus secretos me los llevaré conmigo cuando muera, no se preocupe.

-Bueno, entonces quiero que me ayudes a cerrarlo- me molestaba un poco que ella supiera todo lo que me pasaba, pero Minwick tenía ya varios años sobre este mundo, entonces ella podría ser una buena consejera- y cerrarlo bien.

-No comprendo, disculpe, pero a que se refiere con cerrarlo- hizo un ademán con las manos de cerrar un libro.

-A lo que me refiero es a cerrarlo con un hechizo y que solo yo lo puede abrir.

-Ah bueno, entonces le pondré un hechizo a su diario, un hechizo muy poderoso, el libro solo la reconocerá a usted, deberá asignar alguna palabra o frase que haga que solo usted lo pueda abrir, piense en algo.

Que, en que palabra podría guardar todos mis secretos, de que palabra dependerán mis opiniones.

Flashback

-Querida, esta pintura es una pintura soberbia, es hermosa ¿No lo crees?

-Hermione, la palabra perfecta para describirte sería soberbia.-

-Sin duda un trabajo soberbio, extraño, pero tiene tu estilo y orgullo por todas partes.-

-No hagas caso de lo que los demás te digan, una persona soberbia, orgullosa, logra cosas maravillosas, los soberbios tienen mucha perseverancia, intentan e intentan hasta conseguir lo que quieren.

Fin Flashback

-¡Eso es! Ya se que palabra escoger, mi padre me lo decía a cada rato, soberbia, pero tiene que sonar diferente- la elfina y yo nos pusimos a pensar, tiene que sonar diferente, para que no sea fácil de reconocer.

-¡Superbia! Puede ser así como suene la palabra- mire a Minwick con extrañeza, ¿de donde había sacado la palabra? Y más importante ¿en que idioma esta?

-Del idioma latín, aprendí a hablarlo hace muchos años, cuando me llegó una etapa en que no quería tener amos, me sentía capaz de ser libre, un mago muy bueno me lo enseño, no recuerdo muy bien como se llamaba, pero respeto mis decisiones en todo momento- su ceño estaba fruncido- era un viejo loco, a quien se le ocurre dejar que una elfina sea libre, debió haberme puesto en su lugar, pero de todas formas le agradezco mucho lo que hizo por mi.

-Perfecto, es un poco obvio pero suena bien, ahora pon el hechizo a el libro- Minwick hizo unos ademanes sobre el libro y pronunció unas palabras raras- ¿Ya esta?

-Si amita, ahora necesito que le susurre al libro la palabra secreta, de esta forma nadie nunca podrá abrir el libro además de usted, solo acerque el libro a su boca, piense en que es lo que quiere lograr diciéndola, osea que proteja sus preciados secretos, y ya que proteja el libro, la protección llegara a mi que soy la receptora de sus palabras.

Acerqué el libro a mis labios, pensé con todas mis fuerzas lo que quería, "Quiero que esta palabra proteja a mi libro, quiero que solo yo pueda abrirlo al pronunciar la palabra, quiero que mis secretos solo los sepa yo y mi elfina, quiero que se cierre el libro a las demás personas, y sobretodo, quiero que mis enemigos no lo puedan siquiera ver"

-Superbia-susurré al libro, cerré mis ojos y esperé, sentí una ligera brisa, seguramente fue mi imaginación, porque cuando abrí los ojos todo se veía igual. El libro no había cambiado, pero tenía ahora un grabado extraño en la cubierta.

-Señorita, esta hambrienta o prefiere irse a dormir-

-No, tengo hambre, quiero comer- Minwick me sirvió la sopa, la carne y pastel de chocolate para el postre, mientras estaba comiendo recordé algo muy importante- Minwick, ¿mañana es mi cumpleaños?

-Si, no puedo creer que no se haya acordado señorita, y si lo piensa es su onceavo cumpleaños, así que encontró el libro a tiempo.

-Tienes razón, bueno, me voy a dormir, estoy cansada, se nos fue toda la tarde con el diario, bueno de todas formas no importa, ahora solo yo puedo abrir el libro.

A la mañana siguiente Minwick me despertó con un enorme pastel de chocolate que sostenía temblando sobre su cabeza, nos dirigimos a la cocina y la elfina me empezó a cantar "Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, feliz cumpleaños amita, feliz cumpleaños a usted", no tarde nada en pedirle que cortara el pastel, chocolate, mi favorito, después de dos rebanadas, me fui a mi cuarto para ponerme mi ropa. Estaba a punto de ponerme los vaqueros muggles cuando escuche que Minwick me gritaba alarmada.

-Señorita, su tío y compañía vienen hacia acá, rápido alístese- me dijo a través de la puerta.

-Esta bien- casi cayéndome, llegué a mi armario, me quite la camiseta muggle rosa que traía y la suplante por una túnica morada, demasiado elegante, peor mi tío le había ordenado a una mujer que me buscara algo elegante y serio, según sus palabras, en las mías serían, de vieja y aburrido, lo único bueno que tenía ese maldito traje era el color.

-¡Minwick! ¿¡Dónde esta la niña!- la voz de susurro de mi tío seguro se escuchó por toda la casa-Hermione, ven acá.

-Ya voy tío- me apresuré a cambiar mi cabello, piel y ojos de color.

-Feliz cumpleaños, querida sobrina-el tono falso de su voz me causa repulsión, sabrá el que es un muy mal actor-Ven te tengo un regalo, muy especial por cierto.

Me acerqué cuidadosamente, comprobando por el rabillo del ojo que mi cabello fuese corto y negro, mire mis manos, eran blancas, no pálidas, pero no eran el tono mas o menos bronceadas que tenían naturalmente.

Entré a la sala de estar, había un paquete envuelto en la mesilla, los colegas de mi tío estaban alrededor, como estatuas, en las sombras y al margen, el lugar que les correspondía.

-Ábrelo-me ordeno, le miré con reproche- te gustará querida.

Asentí con la cabeza, me acerqué mas al regalo y suavemente lo fui desenvolviendo, un sobre y un paquete alargado estaban dentro.

-Abre el sobre Hermione- me dijo Bellatrix, una mujer con cabello negro y rizado, muy hermosa, aunque en sus ojos se veía un atisbo de locura, siempre he creído que esa mujer esta enamorada de mi tío, no entiendo porque si el tiene cara de serpiente, además esta casada.

Abrí el sobre y saque la carta que contenía, obviamente no era una tarjeta de amor y feliz cumpleaños escrita por mi tío. La desdoblé y empecé a leer en voz baja.

"Estimada señorita Gaunt.

Estamos orgullosos de informarle que ha sido aceptada en el Colegio Howarts de Magia y Hechicería, adjuntos a esta presente, vienen las listas de útiles y uniforme que va a necesitar para su curso escolar.

El día primero de septiembre de este año, tiene que presentarse en la estación muggle de King Cross, entrar por el andén nueve y tres cuartos y abordar el tren, le recordamos que esta prohibido que los menores de 17 años usen magia fuera del colegio, aun cuando sea diestra en el arte de usarla.

Atentamente

Minerva MacGonagall

Subdirectora del Colegio"

-¿Qué hay en la caja?-pregunté a mi tío, la caja era alargada y podía ser un estuche para una flor, dudo que mi tío me diera una flor, un collar, no no es tan sensible como para hacer eso, entonces tenía que ser- una varita…

-Eres lista niña, servirás de mucho cuando… ¡Ah!- un hombre le había dado un codazo en las costillas, obvio iba a decir algo de lo que no tengo que enterarme, se desde hace tiempo que mi tío me quiere utilizar para propósitos que no son los correctos.

-Ábrelo- volvió a ordenar mi tío, esta vez no lo mire, con cuidado le quité la tapa a la caja, para alguien normal, eso hubiera sido solo un palo de madera con figuritas, pero para mi era algo mucho más importante, mi primera varita mágica. He leído millones de libros sobre ellas, sirven para canalizar el poder y la magia que tenemos dentro, la varita tiene que elegir al mago, pero la verdad no se si esta funcione conmigo.

-Si la varita elige al mago…¿Cómo diablos voy a usar esta si me la has traído tu?- nunca he podido evitar usar un tono altanero con mi tío, no es mi persona favorita en todo el mundo si a eso vamos- ¿cómo están tan seguros de que la varita funcione si no me ha elegido?

-Disculpe señorita, pero soy yo quien debería responder a esa pregunta-dijo Minwick

-¡Cállate! Como te atreves a insinuar que sabes la respuesta a esa

-No Bella, esa elfina efectivamente sabe la respuesta-la susurrante voz de mi tío se escuchó algo molesta.-Cuéntale..

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Bueno eso es todo por hoy espero que les haya gustado este capítulo, Wooow llegué a las dos mil palabras, es lo más que he escrito en mi vida. Para que vean que si me esfuerzo jeje, bueno nos vemos

OooKarlaooO

Si ya se es horrible que dejen un capítulo en suspenso….