Hola a todos!!!
Ya se se supone que realmente el fanfic estaba terminado y se diran ¿?por que hay otro capitulo? pues justamente como se llama este capi, eso paso una confusion TERRIBLE CONFUSION me siento muy mal, ccomo se me paso subir ese, de verdad yo estaba al 100% segura que si estaba hasta que me entro la loquera de releerlo y nada me quedede asi O_O donde esta la peleaaaaaa buaaaaa y Maity, Mim¿?? y fue ahi que cai en la cuenta que me falto ponerlo buaaaaaa
Jajaja lo mas raro es que nadie notara que faltaba mmmmmm pero buenooooo mas vale tarde que nunca no creen
Minimo si sí se quedaron con la duda ya sera resuelta
Y si no diran "si es ciertoooo" jajaja
Bueno espero que disfruten este capitulo innedito para ustedes jaja!
Aclaro esto se supone que es el segfundo capitulo, entre la platica de Risa con sus padres y la platica de Otani con Mimi, en ese lapso de tiempo pasaron varias cosas que llevaron a Risa a tomar su decision y a recapacitar de su vida.
Besos y sorryyyyyy y de nuevo mil gracias!
Atte: MiMi StAr
Capitulo 2: Confusiones
La mañana la sorprendió recostada en el piso de su cuarto, Risa abrió lentamente sus ojos sintiendo el escozor en sus mejillas. Se levanto y suspiro con tristeza, miro el reloj que reposaba en su buró de noche donde números rojos anunciaban que eran las 11 de la mañana… ya debía de haber salido de casa, no llegaría al entrenamiento de Otani…
Con lentitud se levanto, dirigiéndose hacia su buró tomo el teléfono en sus manos y marco un número. La línea dio el tono de llamada y de pronto una voz contesto al otro lado de la línea
- Moshi mosh – un nudo se le hizo en la garganta al escuchar la voz de su amiga al otro lado y sollozo – hay alguien?
- Nobu… - un silencio se produjo la otro lado y de pronto pareció que algo se movió, pronto se escucho de nuevo
- Risa!? Que pasa estas llorando? – los sollozos cada vez se hacían mas largos
- Yo… no se que hacer…
- ¿Qué pasa? No me asustes Risa… - la pelirroja se quedo mirando el teléfono, sabia que no debía llamarla, desde hacia un año Nobu-chan se había ido a Hokkaido con su abuela a estudiar en la universidad, procuraban mantenerse en contacto, por eso no lo había resentido tanto su ausencia pero… ahora realmente la necesitaba, era su mejor amiga y se sentía tan confundida que necesitaba hablar con ella, pero estaban a muchos kilómetros de distancia y sabia que lo único que conseguiría con esa llamada seria preocuparla
- Yo… lo siento, no es nada…
- No me vengas con eso! Te conozco Koizumi Risa! Y a ti te pasa algo… - un silencio se formo entre ambas, quienes sin saber que hacer sentían como la distancia se hacia mas larga en momentos de necesidad – Risa… se que ya no estoy cerca como antes, pero siempre seré tu mejor amiga, puedes confiar en mi, siempre estaré contigo amiga, por favor…
- Nobu… - Risa sollozo mas fuertemente y sonrió, era verdad sin importar la distancia ella siempre seria su mejor amiga, la pelirroja suspiro y comenzó a platicarle a grandes rasgos lo sucedido la noche anterior con su familia
- Ya no se que hacer Nobu, se que tal ves estoy equivocada por no tener mas sueños que estar con el, se que es probable que el ni siquiera lo vea como una posibilidad pero eso es lo que quiero y no puedo evitarlo, pero me siento tan mal de pensar que todo este cuento de hadas pueda acabar…
- Risa… te entiendo…
- ¿De verdad?
- Si, aunque no lo creas, antes de que mi abuela se pusiera mal, yo deseaba lo mismo que tu, aun lo deseo, si por mi fuera nunca me hubiera alejado de Nakao-chi, pero a veces las cosas no son como uno quiere, y tenemos que tener planes alternativos para no dejarnos vencer por las situaciones; eso era lo que querían decirte tu padre anoche, no esta mal que lo desees, pero tienes que pensar en lo que pasaría de no ser así… - Risa se limpio las lagrimas con el dorso de su mano y asintió
- Entiendo
- Además, Risa has pensado que diría Otani de eso?
- Si, estoy segura de que me llamaría idiota y me cortaría, jajaja – la chica rió nerviosamente jugando con el cable del teléfono – no, realmente no lo eh pensado, y eso es lo que me da mas miedo…
- Creo que entonces deberías decirle como te sientes…
- No podría… me da miedo saber lo que piensa, pensar que el no siente lo mismo que yo me aterra
- Si el te ama como estoy segura que lo hace, no se molestara, tal ves se preocupara como todos, pero de cierta manera estoy segura que le alegrara…
- ¿Tu alguna ves se lo dijiste a Nakao-chi? – una risa se escucho al otro lado de la línea
- Por supuesto – Risa abrió los ojos sorprendida
- De verdad?
- Si
- Y que te dijo?
- Dijo que el se encargaría de todo, que adelantaría cursos y comenzaría a trabajar por las tardes para ahorrar dinero, y cuando tuviera el suficiente vendría a Hokkaido por mi para casarnos… yo le prometí que procuraría juntar también para no empezar nuestra vida juntos sin nada
- Vaya… que planeado se lo tienen…
- En realidad no son planes, es algo que deseamos, y debemos luchar por ello si queremos alcanzarlo… - nuevamente ambas chicas se quedaron calladas hasta que Nobu hablo – Risa…
- Si?
- Si realmente es algo que deseas lucha por el, pero no te puedes quedar esperando que todo siga igual, pero sobre todo debes hablar con el, estoy segura que entre los dos sabrán que hacer…
- Si tienes razón… Nobu gracias por estar conmigo
- No tienes que agradecer baka, eres mi mejor amiga! Sabes que siempre contaras conmigo
- Si, bueno ya te hice gastar mucho en tiempo, nos regañaran a ambas
- Ya lo se, de todos modos promete que me llamaras nada mas hables con el
- De acuerdo, cuídate Nobu y saluda a tu abuela de mi parte
- Bien, yo le diré! Nos vemos Risa
- Bay bay!
Risa colgó el teléfono y miro el reloj había pasado mas de una hora hablando con su amiga, sabia que el teléfono le saldría carísimo pero ahora ya se sentía mejor. Se levanto de la cama y se dirigió a la regadera, si se daba prisa aun podría alcanzar a Otani antes de que comenzara su turno en el Ikebe.
*******************
Poco antes del medio día, Otani se encontraba sentado detrás de su escritorio, esperando a que llegara la hora de salida, mientras sus alumnos terminaban de anotar los deberes del día siguiente en su libreta. El muchacho se rasco la cabeza algo desesperado, esa no había sido su mejor mañana, su reloj se le había descompuesto por lo que había llegado tarde a su propia clase, el material que tenia preparado fue arruinado por un grupo de padres de familia que un día anterior había ido a una junta a su salón, y para colmo, Risa no aparecía por ningún lado.
El chico castaño suspiro profundamente y miro de nuevo hacia sus alumnos, sabia que debía de concentrarse, pero la realidad es que estaba muy preocupado, desde que había despertado una sensación de ansiedad se había apoderado se su pecho y no lo dejaba respirar tranquilo, y aunque no sabia realmente el motivo de ello, tenia la sospecha que sea lo que fuere estaba relacionado a Risa, su Risa.
La campana sonó a las 12 en punto y todos los niños comenzaron a levantarse alegres de que las clases hubieran terminado.
- No olviden traer la tarea de investigación para mañana, y no quiero ningún tipo de excusa Okayasu-chan – el pequeño iba a protestar pero una niña mas pequeña llego corriendo y lo jalo del brazo
- Oni-chan vamos a casa! – Otani sonrió y comenzó a recoger todas sus cosas, por fin el salón de clases se vació y con paso apresurado salio del aula en dirección a la dirección para firmar su pase de salida, si se daba prisa, aun podría ir a buscar a Risa para invitarla a comer antes de entrar a sus clases.
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Risa caminaba lentamente por la acera que venia de la escuela primaria donde Otani se encontraba realizando sus prácticas, se le había hecho mas tarde de lo esperado y al final no lo había alcanzado.
- Parece que hoy no lo veré hasta mas tarde – la chica soltó un suspiro de resignación cuando de pronto sintió que algo le jalaba la bolsa, Risa dirigió su mirada a sus pies y vio a una pequeña de nos mas 5 años que intentaba agarrar el pequeño conejo que llevaba colgando de su bolsa. – Hola pequeña – le dijo sonriendo Risa y se puso en cunclillas frente a ella, la pequeña señalo el conejo que aun colgaba fuera de su alcance – El conejo… ¿te gusta? – la niña asintió, y en un rápido movimiento Risa saco el peluche de su bolsa y se lo tendió – toma te lo regalo –
El rostro de la pequeña se le ilumino y abrazo instantáneamente al peluche. Risa miro a ambos lados estaban en un tramo de calle donde había solamente negocios y no se veía que nadie la estuviera buscando
- Pero dime, que haces aquí tan solita ¿donde esta tu mamá? – la niña no le presto atención y siguió jugando con su nuevo juguete. Risa tomo a la niña de la mano dispuesta a buscar a su mamá, cuando de pronto una voz la hizo detenerse.
- AYU! DONDE ESTAS AYU! – al otro de la calle una señora de cabellos rubios y ondulados corría tomando de la mano a un pequeño niño y mirando por todos lado, la niña al verla jalo a Risa de la mano
- ¿Ella es tu mamá? – la niña asintió y nuevamente la jalo de la mano – bien vamos. – Risa se inclino y cargo a la pequeña para cruzar la calle y al llegar al otro lado de la calle se acerco a la señora
- Disculpe señora, ¿esta pequeña es su hija? – al escuchar la voz la mujer se giro y al ver a la niña en brazos de Risa sonrió
- Ayu! Aquí estas mi amor! – la niña alzo los brazos y su mama la cargo – muchas gracias señorita no tengo como agradecerle, fui a recoger a mi hijo de la primaria y en un descuido se soltó de la mano y ya no supe donde estaba, muchas gracias. – la pelirroja sonrió
- No tiene por que preocuparse, lo buenos es que no paso nada y tuve la oportunidad de encontrarla. – Risa dirigió la mirada hacia el niño que se encontraba a su lado y sonrió
- ¿Ike-chan? – el niño asomo su cabeza desde detrás de su madre y al verla sonrió
- Neeee-chan!! Mama ella es nee-chan, es la novia de Otani-sensei – la madre de ambos niños la miro y sonrió – ella nos lleva todos los dias cosas para comer después de los entrenamientos
- Vaya así que usted es la famosa nee-chan, mi hijo y mi esposo siempre me hablan de ustedes, no había tenido la oportunidad de conocerlos por mi trabajo… es una lastima que la conozca de esta manera
- No se preocupe, esperemos que tenga oportunidad de ir a ver jugar a Ike-chan a mejorado mucho en sus tiros, verdad Ike? – el niño sonrió orgulloso
- Espero que si, bueno muchísimas gracias señorita…
- Ah si lo siento, Koizumi Risa – la mujer le sonrió
- Yo soy Kido Kaoru, de nuevo muchas gracias!
- No hay de que! Fue un placer verlos, hasta luego Ike
- Adiós nee-chan – la mujer se despidió con una sonrisa y tomo a Ike de la mano llevando a la pequeña Ayu aun en brazos, la pequeña al ver a Risa le sonrió y le dijo adiós con la mano donde colgaba el conejo que le acababa de regalar.
Risa comenzó a caminar en dirección hacia la escuela de Otani sintiendo como una sensación de satisfacción se formaba en el pecho al recordar como la niña le sonreía abiertamente desde los brazos de su madre, ahora entendía por que a Otani le gustaba tanto trabajar con niños, su inocencia, ingenuidad y dulzura podía derretir hasta el corazón mas frió.
- Debe de ser un trabajo muy lindo… - de pronto se detuvo en seco y puso sus ojos en blancos, escenas vividas de los meses anteriores vinieron de golpe a su cabeza así como diversas ideas. Esa era la solución, como no lo había pensado, bueno si lo había hecho pero no seriamente. Risa sonrió y girándose sobre sus talones comenzó a correr en dirección contraria. Si todo iba como estaba pensando ya no tendría por que preocuparse de que sus sueños se perdieran contra la realidad.
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A las 5 de la tarde, Otani se encontraba en la plaza donde solían verse antes de que Risa entrara a su trabajo de media jornada y el regresara a clases. Normalmente se veían por las mañanas durante su entrenamiento con el equipo y por las tardes, pero ese día parecía que nunca lograría dar con ella, y si Risa no llegaba, no le importaría faltar a sus clases por ir a buscarla.
Y es que la realidad es que esa angustia que había sentido en la mañana no había desaparecido, en cambio había crecido y se había vuelto un miedo a no saber de ella, a que le hubiese pasado algo sin que el pudiera hacer nada para protegerla; había marcado constantemente a su celular y este se encontraba apagado, había llamado a su casa y le confirmaron que había salido desde antes del medio día y no había vuelto aun a casa; estaba preocupado, muy preocupado y sabia que no estaría tranquilo hasta que viera su hermosa sonrisa y la pudiera abrazar. En momentos como aquellos no le importaría si la gente se burlara de ellos por la diferencia de altura, no le importaba nada, solo quería verla, y saber que estaba bien.
Los minutos pasaban con rapidez y no la veía por ningún lado, por ultima vez abrió su celular y marco el numero de Risa, pero el mismo mensaje mataba sus esperanzas de poder escuchar su voz. Otani se dejo caer en la banca del parque y hundió su rostro en sus manos tratando de no perder el control, pero no lo logro. Con un movimiento rápido, tomo su mochila y comenzó a correr en dirección a todos los lugares donde podría estar, su casa, su trabajo, el karaoke, la escuela… Otani se detuvo en seco al levantar la mirada y ver el edificio de su antigua preparatoria en la calle de enfrente y como si fuera el destino allí estaba ella, saliendo por la puerta principal, con su hermosa sonrisa reluciendo en el rostro que tanto amaba. Otani suspiro de alivio y estuvo a punto de llamarla cuando de pronto una figura muy peculiar a su lado llamo su atención.
En ese momento toda aquella preocupación, toda esa angustia se convirtió en rabia, hacia las dos personas que reían alegremente en la acera de enfrente
- "Así que todo el tiempo estuviste aquí…" – el castaño cerro con fuerza los puños y sin decir ni una palabra se giro sobre sus talones y se fue del lugar.
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Risa caminaba con una enorme sonrisa pintada en los labios en dirección al parque donde sabia Otani debía de estarla esperando. Llevaba 20 minutos de retraso, sabia que se molestaría pero estaba segura, o por lo menos esperaba, que la noticia que le llevaba lograra alegrarlo con a ella cuando lo pensó.
El cielo ya comenzaba a teñirse de color rojizo y el sol se estaba ocultando lentamente en el horizonte cuando llego a la plaza, la cual extrañamente se encontraba casi vacía. Sin embargo esto no le preocupo y camino con mas rapidez hacia el lugar donde esperaba verlo, abrazando fuertemente contra su pecho un legajo negro. Al irse acercando la silueta que tanto había ansiado ver desde la noche anterior se fue haciendo mas clara y comenzó a correr. Lo encontró sentado en la banca, con la cabeza gacha y las manos entrelazadas
- Otani gomen! No pensé que se me haría tan tarde, pero te traigo muy buenas noticias, adivina – Risa tomo asiento a su lado y lo miro con una enorme sonrisa pero el chico ni se inmuto en su presencia - ¿Otani? – Risa se comenzó a preocupar, normalmente el no actuaba así, a menos de que estuviera muy pero muy molesto por algo - ¿te sucede algo? – otro silencio incomodo se hizo presente, y su paciencia se estaba comenzando a agotar - ¿piensas ignorarme todo el tiempo?
- ¿Se descompuso tu celular? – la chica abrió los ojos sorprendida, el castaño se giro y clavo su mirada en los ojos avellanados de ella
- Eh no, solo que anoche olvide ponerlo a cargar y se me apago así que lo deje en casa…
- Ah y no pudiste avisar en tu casa a donde ibas a salir?
- Eh pues, en realidad no tenia pensado ir a ningún lado, solo a verte a ti
- Sabes que no nos vemos hasta las 5, ¿Por qué saliste de tu casa desde temprano? – Risa comenzaba a sentir como su irritación iba en aumento con tanta pregunta
- Fui a buscarte a la primaria, pero en todo caso ¿Por qué tanta pregunta?
- ¿Por qué llegaste hasta esta hora si sabes que solo tenemos una hora para vernos? ¿Qué era más importante que pasar el tiempo que podemos juntos?
- Que rayos te pasa Otani, me esta molestando realmente con esa actitud
- Solo contesta
- No, ni mis padres me cuestionan tanto como tu – Risa se cruzo de brazos molesta y Otani se quedo callado, la miro durante unos segundos para después añadir
- Bien, entonces olvídalo, puedes irte con tu amado Mayti cuando y a donde se te pegue en gana, no me importa mas… - se giro sobre sus talones y comenzó a caminar, dejando a una Risa completamente sorprendida
- ¿Ma…maity? – las ideas comenzaron a aclararse en ese momento, la primera intención de la chica fue echarse a reír por los tontos celos de su novio, pero de pronto eso cambio y se puso completamente furiosa – Otani eres un… eres un COMPLETO IDIOTA! – y con fuerza le lanzo el legajo de cuero el cual le golpeo de lleno en la cabeza haciendo que este se girara sorprendido a ver a su novia que se acercaba molesta a donde estaba el - ¿Cómo si quiera puedes llegar a ponerte celoso de una tontería así, sin saber siquiera la razón por la que estaba con el? Además en dos semanas se va a casar cual es tu problema…-Risa comenzó a sollozar de la rabia mientras que Otani al miraba demasiado sorprendido para poder decir algo -eres… todo el día eh estado pensado, eh estado preocupada por nuestro futuro, y tu buscando ponerle fin a lo nuestro por una tontería como esta.
- Koizumi – intento hablar pero ella lo miro con rabia
- Otani no baka, tal vez realmente tú y yo no debamos estar juntos.
Y sin decir nada salio corriendo del lugar, perdiéndose entre las sombras de la noche que adornaban las calles de la ciudad. Un frió viento comenzó a soplar, moviendo las hojas de los árboles que se mecían con insistencia dando un ambiente de ansiedad, como si algo hubiese pasado. Pasaron los minutos y los faros de la plaza se prendieron con una luz tintineante, alumbrando a un joven que se encontraba con la mirada perdida dirigida hacia la profunda oscuridad. Sus ojos perturbados, sin entender lo que acababa de pasar, ¿que había sido todo eso?, se llevo con lentitud una mano a su rostro sintiendo el escozor del golpe que acababa de recibir de parte de su novia… pero lo que mas le había perturbado… no, mentido, lo que mas le había asustado eran sus ultimas palabras antes de marcharse corriendo del lugar
"Tal vez tú y yo realmente no debamos estar juntos"
- Risa…
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Koizumi corría lo mas que podían sus pies, intentaba huir, tenia que hacerlo, había hecho una tontería y no quería, no podía enfrentar las consecuencias de sus actos… no podía hacerlo. Sus pasos disminuyeron hasta que ya no pudo mas, se detuvo recargando su rostro contra la pared de un supermercado, sus lágrimas salían gruesas surcando su piel blanca, sentía las miradas curiosas de las personas al verla en ese lamentable estado… "siempre llamando la atención" las palabras que n una ocasión le había dicho su novio resonaron en su mente, sintiendo una fuerte punzada en su pecho. Sin poder evitarlo mas se escondió al lado de la maquina de refrescos hincándose y comenzando a llorar sin poder contenerse mas.
Por que siempre tenía que arruinarlo todo, él era lo único que tenia, por lo que había decidido esforzarse y ahora que lo tenía parecía que se empeñaba en alejarlo. Se arrepentía tanto de lo que había dicho que lo único que deseaba era disculparse y pedirle que lo olvidaba pero ¿Cómo hacerlo si se sentía tan insegura de su relación?
- ¿Risa-chan? – una voz la saco de sus pensamientos, asustada se giro para ver quien la había reconocido, no quería que nadie la viera, no así… al girarse se encontró con una chica que la observaba con preocupación en los ojos. La chica llevaba su cabello suelto bajo una boina negra y caía libremente sobre sus hombros, una blusa de resaque color rosa y unos pantalones capri de mezclilla, y en su mano izquierda una maleta negra. Al reconocerla, la pelirroja sonrió tristemente y sin decirle nada mas se levanto y se colgó de ella en un abrazo, escondiendo su rostro lloroso en su hombro.
- Mimi-chan! – la aludida demasiado sorprendida le devolvió el abrazo, permitiéndole desahogarse libremente.
La verdad es que siempre había sido alta, y siempre había llamado la atención sin importar lo que hiciera, y eso siempre le había molestado y sabia que en esos instantes la gente que pasaba por la calle miraba con curiosidad a un par de chicas de 1.72 metros de altura, pero en ese momento sin importar quien estuviera viendo, y se refugio en aquellos brazos que la habían recibido con cariño, hundiendo en ella su rostro del mundo y buscando de esta manera encontrar las respuestas a todas sus preguntas que no lograba responder.
