(xxxHolic y sus personajes son propiedad de CLAMP)

"Ella será amada" Capítulo 2: Tres caminos cruzados

-¿Será cierto que yo…?

Su oración fue interrumpida cuando Watanuki chocó contra la puerta de su apartamento.

-¡Ah, maldición, dolió!

Intentando inhibir el dolor que causó el golpe con la puerta, buscó sus llaves y entró finalmente para ponerle fin a su día. Mientras tanto, la profesora Yuuko, en su propia casa trataba de concentrarse en organizar la clase del siguiente día, que por razones de un divorcio reciente no podía poner demasiada atención. Y en la casa de Domeki, éste no conciliaba el sueño como todas las noches, rodaba de lado a lado en su cama, pensando que así podría encontrar cierta comodidad para dormir. Tres personas, tres almas, tres caminos cruzados, un solo destino que estaba entrelazado… tan sólo eran un par de alumnos… que guardaban sus sentimientos por la nueva profesora…

A la mañana siguiente, Watanuki entró a la escuela como cualquier otro día y recorrió los pasillos y subió las escaleras para llegar a su salón. Sin embargo, pasó por el aula de maestros de preparatoria y la profesora suplente, salía justo en ese momento con un montón de material para sus clases; intentaba mantenerlo en sus manos y brazos, mientras iba repasando las lecciones que daría ese día. Cuando las cosas finalmente cayeron al suelo, Watanuki estaba a unos pocos metros de ella.

-¿Le ayudo a llevar su material al salón, profesora? -preguntó un poco apenado, arrodillándose ante esa mujer.

-Sí, gracias.

-Debe estar muy ocupada si necesita cargar tantas cosas.

-Bueno, es asunto del divorcio…

Sorprendido, el muchacho se paralizó unos instantes.

-¿Di-divorcio…? ¿Acaso usted…?

-Sí -respondió desconsolada– Estoy a unos días de consumirlo. Trabajo de profesora para pagar los gastos que implica: el abogado, los trámites…

-Emm… claro. Lo que pasa es que jamás pensé que fuera divorciada…

-No importa. La gente que no me conoce siempre dice eso -explicó un poco molesta, mientras que recogía sus cosas– Pero la familia de mi ex marido…

-Ya entiendo. Ya está todo recogido, ¿la ayudo a llevarlo a…?

-Sí, gracias.

Así, ambos partieron hacia la primera clase, platicando sobre la escuela, las cosas que la maestra podría encontrar allí… era el primer momento que Watanuki pasaba con su nueva profesora y titular.

-Escucha, llegamos ya; creo que es mejor que te vayas a tu salón y…

-No, este es mi salón. Usted es mi titular.

-Oh, entonces pasa tú primero.

-Gracias -respondió sonrojado.

Movió la puerta y llevó todo el material al fondo del aula; la profesora lo miraba y no despegaba sus ojos de él. Por su mente cruzó un pensamiento vago.

"Ese chico… me ayudó sin pedir nada a cambio. Es muy amable. Debería hacer algo para recompensarlo por eso. ¡Ya sé! Se lo diré al acabar la escuela".

Mientras que el muchacho acomodaba las cosas, no dejaba de tener una sonrisa en el rostro, que por cierto, estaba iluminado. Tal y como si hubiera sido tocado por un ángel. Como si esa mujer fuera aquél ángel que lo tocó.

La mañana dio paso a la tarde, y con ella las clases terminaron. Yuuko recogió sus cosas y Watanuki se había quedado un poco más tarde. Domeki y Himawari se habían marchado unos minutos antes.

-Joven Kimihiro -lo llamó aquella voz celestial.

-¿Si? ¿Se le ofrece algo, maestra?

-Quería agradecerte por lo de la mañana, y me gustaría compensarte por haberte molestado.

-No, no es necesario. Eso sólo lo hice porque era lo correcto.

-No, no. En serio quisiera poder compensar lo que hiciste por mí… y pensé en invitarte a comer al lugar donde quieras.

Watanuki no quitaba la mirada de su atractiva profesora. Los ojos rojizos de ella tampoco se alejaban de la mirada del joven estudiante. La única cosa que Yuuko deseaba era que el muchacho aceptara la invitación propuesta.

-Está bien -accedió finalmente el chico ruborizado.

-Sólo dime a dónde y…

-A mi casa. Yo invito.

-Pero, eso no sería justo. Mejor vayamos a otro lado y así yo seré quien…

-No, maestra. No se moleste en serio -le dijo suavemente– Es algo que yo quiero hacer.

-Bueno, entonces vamos hoy. Claro, si es que no hay inconveniente.

-Por supuesto que no. Vayamos, entonces.

Aparentemente, Watanuki no tenía problemas en cuanto a lo que eran sus relaciones fuera del colegio. Lo de Himawari ya era un problema minimizado; casi sin importancia. La sonrisa que no se le iba probaba que para él, al mirar a la profesora… no había ni existía nada más…

Notas del autor:

¡Y aquí está el segundo capítulo! ¡Yeeey~! Es genial estar de regreso.

Pongamos las cartas sobre la mesa sobre el FanFic, ¿sí?

Sé que desde el principio se nota a leguas lo que pasará después: el típico, famosísimo y temido… "triángulo amoroso"; en especial este que es entre estudiantes y una profesora, lo cual me pareció una excelente idea. Es loca, a veces es atroz, y deja tantos cabos sueltos que uno tiene que unir… ah… estoy demente. Y a pesar de todo eso, no se crean el cuento del final "felices por siempre" ni que todo está escrito de una vez, ¿eh? De una vez les advierto…

Bueno, ahora a esperar el tercer capítulo. ¡Sayo!