Capítulo II
"¡Ya no eres mi prometido!"
Aquella frase revoloteaba una y mil veces por la cabeza de Akane y la perseguía a donde fuera. El Dojo, el instituto, por la calle y hasta en sueños. Lo había dado todo por Ranma pero el muy estúpido se burlaba de ella y sus sentimientos sin siquiera vacilar. Pero sobre todo no valoraba sus esfuerzos. Cuando el ogro planteó el desafío, Ukyo y Shampoo sonrieron -las muy cerdas-; era su oportunidad para arrebatarle a Ranma. Su seguridad les importaba un comino. Solo ganar. Ella, en cambio, lo hizo todo por él. Incluso aprender a cocinar bien. Si las otras dos tuvieron sus platos listos en un santiamén, ella se pasó en vela los cinco días de plazo, intentando una y mil recetas, hasta hallar una que supiera suficientemente bien. Ni había dormido en esas ciento veinte horas seguidas ni lo había deseado. Tan solo pensaba en una cosa: en librar a Ranma del peligro. Su plato, quizá no fuera el mejor pero rebozaba sacrifico y amor. El de las otras estúpidas, tan solo soberbia y falsedad.
Durante la misma mañana del desafío vinieron a visitarle Shampoo, Ukyo y hasta Kodachi Todas falsamente preocupadas por la salud de su prometido.
-¡Pero qué cara llevas, Akane! -exclamó Ukyo al verle-. Imagino que no duermes bien por el miedo. No te preocupes con esta tarta, Ranma quedara libre seguro.
Y otro tanto le dijeron las otras dos cuando llegaron. A menudo le miraban con desdén o se reían entre ellas.
-¿De qué os alegráis tanto, si se puede saber? ¿Tan egoístas sois que preferís poner en peligro a Ranma con tal de sacar ventaja en nuestra estúpida confrontación? ¿No entendéis que si perdemos, morirá y ya no será de nadie?
Pues eso mismo -pensaron las tres-. Si no es mío que no sea de nadie. Así de mezquinas eran frente Akane, aunque luego se hicieran las dulces en presencia de Ranma.
Y el muy cerdo de Ranma, prefería llenarse el buche y hacerse el tonto antes que abrir los ojos ante esa evidencia. Akane podía aceptar que no la quisiera a ella, incluso anular el compromiso si hacía falta pero jamás de los jamases permitiría que terminara con alguna de esas tres.
Y mientras Akane pensaba en todas estas cosas no se levantaba de su futón. A su lado, infinitas pelotillas de papel, mudas testigos de su llanto, aguardaban a que Kasumi las recogiera. Al rato, efectivamente, pasó la hermana mayor por su cuarto y comenzó a limpiar.
-Déjalo, hermana. Cuando me levante ya lo haré yo.
Kasumi le sonrió con su típica dulzura y le contestó:
-Mejor que lo haga ahora. Me parece que pronto tendrás visitas.
A Akane le latió el corazón con fuerza. Como fuera el idiota de Ranma para medio disculparse, machacando su autoestima con frases sobre su falta de talento para las labores femeninas, le partiría en dos con su mazo.
-Akane, Akane -susurraron desde la ventana-. Por favor, escucha.
-¡Vete!
-¿Es eso realmente lo que quieres? Ahora no hay ni ogros, ni rivales, ni distracciones. Solo tú y yo. No tenemos excusas para no entendernos. Es una oportunidad única en la vida y no pienso dejarla pasar.
Akane se volteó, sorprendida. Era la primera vez que le decía más de cuatro palabras juntas sin pronunciar su inseparable muletilla: "marimacho".
-¿Qué quieres?
-Prueba esto, por favor.
Akane miró a su prometido con desconfianza. Llevaba entre las manos una diminuta cuchara de plata.
-¿Qué es?
-Tú solo pruébalo, por favor. Sé que es difícil pero confía en mí.
Akane se acercó hasta Ranma hasta quedar casi frente a frente, ambos en cuclillas y a solas. Despegó sus labios con timidez y finalmente se bebió el contenido de la cucharilla. ¡Era su caldo!
-¿A que está bueno?
-No… no lo entiendo…-titubeó Akane.
-Ahora lo entenderás. Pruébalo otra vez. Pero en esta ocasión utiliza este cucharón, el que Nabiki le ofreció al ogro.
Akane volvió a despegar sus labios, ya completamente entregada a la lógica de su prometido. Él la miraba por vez primera con amor y calma. Sin celos, miedos ni indecisiones.
-¿Lo entiendes ahora? Si usas el cucharón sabe fatal. Nabiki nos ha engañado a todos para salvarme a su manera. Imagino que nunca pensó que iba a lastimarte así.
-¿Pe…pero cómo lo has descubierto?
-Fue fácil. Era un plato que habías preparado para mí. ¿Cómo podía irme de la gruta sin probarlo antes?
-¿El ogro dijo que era espantoso y aún así lo has probado?
-Yo creo en ti. Y solo en ti. Da igual lo que digan los demás. Y menos aún, lo que diga un monstruo.
-¿Así que da igual lo que diga yo? –exclamó Yusuf-Den-Parim que lo había oído todo desde la ventana-. Pues yo digo que me habéis engañado y que por tanto, ya no tengo por qué respetar tu vida, muchacho.
Dichas estas palabras, el ogro pronunció las palabras mágicas y volvió a atrapar a Ranma en la botellita.
Fin del Capítulo II
Historia bonus (por amor)
Minefine7, la visionaria
Sobre los fics
-¿Tú escribiendo fics? No durarás ni una semana. Seguro que te aburres en dos días.
-¿Historia bonus? Al público de estos fics solo le interesa leer cosas de Ranma y Akane. Nadie va a leer tonterías sobre tu vida.
-¿Todos tus oneshots juntos? Es un formato que no gusta. Nadie te va a comentar.
-Tú sigue escribiendo. Probablemente sea lo única que te comente pero no es razón para dejarlo.
-Otro fic con Ibuki y ahuyentarás a tus fans.
-¿Un edificio de narrador? ¿A quién le puede parecer romántica una historia así?
-Sí cambias algo de un capítulo viejo, se te borran los reviews.
-No se puede comentar desde el móvil.
-Jajajaja. ¿Llegar a 600 reviews antes de que se cumpla un año de la publicación de tus oneshots conjuntos? Jajajaja. ¿Cuántos vas a escribir? ¿600? No sé si tendré fuerzas de comentarte a todos. Además, como mucho harás veinte…
Sobre Gohan cuando estaba en la tripa
-Tú eres tímido. Yo soy tímida. Cuando nazca Gohan, seguro que será igual a nosotros.
-Se la pasará escondido en un rincón leyendo libros en soledad. Tendremos que resistir las ganas de sentarnos a leer con él y deberemos ejercer de padres atentos para obligarle a salir un poco a tomar aire fresco.
Sobre mí
-Te gusta Aburrida-a-más-no-poder
-Eres tan bueno y callado que seguro que cuando peleemos, te ganaré todas las discusiones (yo diría que el marcador va más o menos así: Sensei: muchas, Minefine7:0)
-¿Por qué no podemos ser felices?
-Si el Sensei me dice que tengo una basurita en el ojo, debe de ser verdad. Él nunca me mentiría.
-Niles jamás quedara con Ce Ce Babkok. ¿No ves que se llevan mal?
Y por fin llegamos a la peor de todas: "¿Qué tiene de romántico un "dibujo animado" sobre un hombre que cuando se moja se transforma en chica?" Sí, sí, sí, lo dijo y además lo dijo así. En ese momento ni sabía lo que era un animé. Después de esto, ¿podemos considerarla una autoridad sobre lo que es romántico y lo que no? ¿Realmente perdí la apuesta sobre lo de la Balada de Ranma y Akane? ¿O deberíamos considerarlo un resultado desierto?
Fin de la historia bonus (por amor).
Comentarios
Estimada minefine7. "¡Nunca los dejan ser felices!". ¿A qué me suena esa frase?
Estimada Ai. Yusuf no espía. No, que va. Solamente siente curiosidad sobre lo que es el amor. Nada más. Seguramente si la escena se hubiese tornado lemon, se hubiese marchado sin decir nada.
Estimada Akyfin02. Claro que era cortitos y tan cortitos que publiqué los cuatro primeros en el mismo día.
