Capítulo V
Ranma y Genma avanzaban a los golpes -como acostumbraban- en dirección del Dojo Tendo cuando un puñetazo mal dado por parte del padre, provocó que ambos cayeran en un riachuelo cercano.
-¡Ah! ¿Qué es esto? -exclamó Ranma cuando se encontró sin comerlo ni beberlo, frente a frente con un oso panda- ¿Dónde está mi padre?
El panda hizo aparecer un cartelito tras otro mientras un más que desconcertado Ranma le atacaba: ¡Soy yo! ¡Tu padre! ¡Caímos en las fosas de Jusenkyo! ¿Recuerdas?
Pero Ranma no lo recordaba. Porque para él la maldición no había tenido lugar. De hecho, el panda se defendía de un muchacho en lugar de una chica con coleta. Y a Genma pronto le dio igual. Al fin y al cabo, repetían la misma rutina de siempre: entrenar a todas horas y lo hacían en la dirección que a él más le convenía. El Dojo estaba cada vez más cerca.
Unas calles más adelante, sin embargo, entre Ranma y el enorme panda se interpuso una chica despampanante: Shampoo. La primera sensación de Ranma fue de rechazo. Pero diferente al acostumbrado. Un rechazo cálido y suave. Conscientemente odiaba por vez primera su mueca de engreída que le afeaba el rostro y borraba todo atractivo del resto de su cuerpo. Inconscientemente, sentía que ya le conocía y que aún sin agradarle demasiado era parte de su mundo. Desde hacía unas horas tenía el horrible presentimiento de haber perdido algo importante pero sin saber qué era. Algo en Shampoo le indicaba que ella quizá pudiera conocer la causa de su malestar.
Shampoo, por su parte, tenía bien estudiado su plan de acción. Dejaría a Ranma por el momento tranquilo y se ocuparía de su verdadero objetivo: Genma. O lo que es lo mismo, conseguir que le declaren prometida oficial y tomar la delantera.
-Yo tener que hablar con honorable padre de Ranma -le dijo mientras le rociaba con agua caliente-. Tener que cumplir promesa hecha a mi bisabuela.
Mientras Ranma veía como Genma y la chica abandonaban poco a poco su posición bajando la voz, pensó que probablemente no se estaba gestando nada bueno entre ellos y que quizá le convendría intervenir. Por otra parte se trataba de una oportunidad fabulosa para escapar de las conspiraciones de su padre. Aquellos primeros instantes de libertad en años -aunque para él solo hubiesen pasado unos minutos- no podían desperdiciarse.
Mientras tanto, por la otra acera iban avanzando Akane y Ukyo que habían unido fuerzas para hallar al joven extraviado. Ranma observó a ambas con curiosidad. La segunda no le resulta desagradable como Shampoo pero tampoco le atraía en demasía. Simpática pero normalita -pensó. Y a su lado estaba la chica misteriosa que le había liberado. Un rostro generoso con un dejo de ferocidad y sin embargo sin rastros de maldad o egoísmo. Es decir, una ferocidad infantil. Propia de una mujer impetuosa y apasionada que todavía no era mujer y siendo niña, canalizaba su pasión con ira. Todo eso fue capaz de ver Ranma a primera vista. Demasiado para una primera vez. Como si aquella mujer no tuviera secretos para él o de tenerlos, ya hiciera bastante tiempo que los había descubierto. Porque pese a todo, lo que la memoria no podía recordar porque no había sucedido, los demás sentidos lo tenían impregnado en cada una de sus células. Y así, sin saber muy bien cómo ni por qué, Ranma entendió que lo que a él le faltaba -lo que había perdido instantes atrás- era ella. También entendió, en aquel estado de clarividencia en que parecía estar, que se acercaba un gran peligro, que iba en dirección a ella y que solo él podía hacerle frente. Se trataba de cinco demonios similares a Yusuf-Den-Parim, pero pequeñitos y con alas. En un instante rodearon a ambas muchachas, desecharon a Ukyo e intentaron llevarse volando a Akane.
Cuando Ranma se lanzó sobre un puente, un carro y dos techos consecutivos para tomar impulso y finalmente alcanzar a los monstruos a unos treinta metros de altura, Genma se olvidó de Shampoo y comenzó a correr en dirección de su hijo. Pronto caerían irremediablemente si es que antes no se lo cargaban los mismos demonios que no cesaban de acosarle a diestra y siniestra. Ranma, mientras tanto, se aferraba a Akane con tanta fuerza que a la postre consiguió desprender las garras de todos los ogros de su cuerpo y comenzaron a caer. Si nadie lo remediaba, ambos morirían en el intento de conocerse. Uno de los demonios, el más grande de todos llevaba un ala medio rota y porfiaba inútilmente por remontar vuelo. Fue sobre este último que Ranma logró treparse en el último momento. Así, con el monstruo bajo sus pies y su amada en brazos, Ranma cayó al suelo amortiguando buena parte del impacto.
Genma llegó hasta su posición y le increpó de mala manera.
-¿Por qué has arriesgado la vida así por esa? Si no la conoces de nada.
No necesito conocerla para saber que es importante para mí. Además ella ha hecho lo mismo por mí antes. Me ha salvado del ogro.
-¿Dices qué es importante para ti? Quítate esas ideas de la cabeza y espabila que pronto conocerás a quien realmente te interesa. A tu prometida: Shampoo. Además, ¿desde cuándo piensas cosas tan románticoides tú? ¿Cómo puede ser tan importante una desconocida?
-Aquí mismo -se señaló Ranma la cabeza- no lo es. Pero aquí, se señaló la boca del estómago-, sentí que si algo le pasaba, aunque fuera un rasguño, no podría perdonármelo jamás.
-En serio, hijo. Hoy estás muy raro.
Cologne se asomó al caldero, miró a Yusuf y dijo:
-Pues yo no le veo nada inmaduro. Al contrario.
-Tienes razón, madre. Es el subconsciente. Sus pensamientos son los de un niño tímido. Pero el subconsciente recuerda las experiencias vividas hasta ayer y se resiste. Ranma se lo ha explicado muy bien a Genma. Aunque en su mente todavía no conoce a Akane, su corazón sigue amándola.
-O sea que has perdido.
-Yo no diría eso. Reconozco que he subestimado la fortaleza del amor de esos renacuajos pero se me ocurre que todavía tengo un par de objetos mágicos que pueden serme de provecho en la situación actual. Y quieran aceptarlo o no, tu bisnieta ya es la heredera oficial.
Fin del Capítulo V
Historia bonus (por amor).
Mi primera cita con minefine7, el queso y una guerra que dura ya más de una década y media.
Como ya expliqué en el capítulo 84 de mis oneshots a minefine7 no le gusta el queso. Y sin embargo…cuando tuvimos nuestra primera cita…mi intuición masculina me dijo: "Hay que llevarla a cenar, no tienes mucho dinero y no sabes exactamente qué plato le puede gustar y cuál no. Llévala pues a una pizzería. A todo el mundo le gusta la pizza, no es caro y además tenemos que comprobarlo, solo le falta una cosa para ser perfecta…que no le gusten las olivas que se suelen poner sobre las pizzas. ¡TODAS PARA TI!". Todo eso me dijo mi intuición en plan súper romántico: pensando que a partir de entonces me dejaría comerme todas las olivas de la pizza. ¿Acaso imaginar en tu primera cita que podrías zamparte de allí hasta el fin de tus días más olivas de las que te tocan no es más romántico que balada de Ranma y Akane? Pensadlo bien. ¡Ya la veía como la mujer de mi vida! ¡La mujer con la que iba a compartir todas nuestras futuras pizzas! Claro que lo que no sabía era que no le gustaba el queso. ¡NO LO SABÍA! Fue recién una semana después, cuando ya había pasado nuestra cita y ya se había comido media pizza (olivas incluídas…igual es perfecta….ya contaré por qué) que me contó que no le gusta el queso.
-¿En serio?
-De verdad –respondió tajante-, no me gusta.
-¿Estás segura? –le insistí, sorprendido-. ¿Sabes, al menos, que el Artículo 37, fracción IV, de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos de hecho si prohíbe que no te guste el queso…es obligatorio?
-Nn-no lo sabía. Tampoco es tan grave…es cuestión de gustos.
Y entonces estallé. Era la primera vez que la atrapaba en una mentira y encima bastante gorda.
-¡Claro que es grave! Es gravísimo. Hace una semana te comiste tres porciones de pizza en nuestra primera cita porque te dio vergüenza decírmelo. Yo pasándomelo genial y tú sufriendo en silencio. No creas que no me halaga que hicieras un sacrificio así por mí pero no hace falta…podíamos haber ido a cualquier sitio (y encima te comiste todas tus olivas –pensé para mis adentros).
Minefine7 me miró con esos ojos tan sinceros y profundos que solo es capaz de poner una persona totalmente inocente. Imposible que mintiera.
-No sufrí. Me encantó. Además no era de queso. Era de mozzarella. No es lo mismo.
-Claro que sí. Es un tipo de queso. Es como si mi hijo me dijera: "no me comí una araña; me comí una tarántula" (nota del autor: vale, esa última frase no la dije así tal cual, era otro ejemplo pero me pareció más enfático contarlo así).
Desde entonces sigue, aún tantos años después, esa disputa dialéctica sin resolver. Yo sostengo que se comió la pizza…por amor. Y que sigue ingiriendo ahora pizzas para cubrir su mentira inicial. Y ella, que la mozzarella no es queso. Eso sí, cuando cocina pizzas, se compra un bote entero de olivas extra que pone en un platito aparte para que cada quien se sirva la cantidad que considere necesario.
Solo un detalle más que agregar. Gohan odia el queso. Su comida preferida es la pizza y…sostiene lo mismo que minefine7 palabra por palabra. Ambos juran y perjuran que nunca hablaron del tema y que a mi hijo, el come arañas, se le ocurrió solo la disociación. Y habrá que creerles puesto, que para ser sincero, yo nunca le manifesté tampoco mi deseo de comerme sus olivas y sin embargo…ha encontrado una forma de solucionar un problema que ni conocía que existía. Ah, sí…a Gohan también le chiflan las olivas.
¿Y Bulmita? Bulmita es la única coherente de la casa. Odia el queso y odia la pizza…porque tiene queso.
Fin de la historia bonus (por amor).
Comentarios
Estimada minefine7. Para los que no me creían….publico cuatro capítulos en secreto y todo bien pero en el quinto…(el primero que presencia ella desde este lado del ordenador) ya sale la amenaza censuradora: "Me gusta cómo estás llevando la historia; creo que no me hace falta desenfundar la katana por ahora". ¿Broma? ¿Amenaza? ¿Advertencia? ¿Censura pura y dura? Vosotros diréis.
Estimada Ai. Así es Ranma. No necesita acordarse de las cosas para hacer lo correcto. Casi siempre actúa por instinto y así le va.
Estimada Akyfin02. Scooby dooby doo. Ya sé quién es Yusuf-Den-Parim en realidad…-saca máscara-…es Haiku-kun. Increíble. Y se hubiese salido con la suya si una chica entrometida no hubiese mentado al perro más famoso de la tele (con perdón de Lassie).
