Capítulo VI.

Al día siguiente, Akane se despertó en su habitación sin saber nada de Ranma ni de Genma. Lo último que recordaba es que caía cada vez más rápido y que unos brazos tan fuertes como gentiles habían alcanzado su cintura poco antes de desmayarse. No estaba herida pero se sentía fatal. Mejor dicho: entre deprimida y agotada. Como si se hubiese pasado toda la noche llorando en sueños y sin notarlo. Primero pensó que se resolvería todo remoloneando en la cama pero cuando notó que así su malestar solo empeoraba, decidió levantarse y ponerse a cocinar. Se había prometido a sí misma que practicaría en secreto al menos media hora por la mañana a diario. Y luego iría a buscarle. Daba igual donde se lo hubieran llevado Genma, Shampoo o Yusuf-Den-Parim, le hallaría.

Una hora más tarde Nabiki se acercó hasta la cocina con cara de cierta incredulidad. Masticaba un pastelito mientras sostenía otro con una mano.

-¿Le has ayudado tú, Kasumi?

-No ¿Por qué?

-No sé dónde se ha metido Akane pero me he encontrado esto en su habitación, sobre su bandeja de cocina. ¡Está buenísimo!

Akane en realidad estaba muy cerca, afuera sentada sobre una piedra junto a Ranma. Por primera vez en sus vidas hablaban solos sin que les interrumpieran.

-Verde.

-No.

-Amarillo.

-Tampoco.

-¿Celeste?

-Ni te acercas. Parece mentira que realmente no me conozcas -le reprochó Akane.

-Bueno, ya te lo he dicho infinidad de veces esta mañana. No te conozco. La primera vez que te ví fue en la cueva de ese ogro que me capturó.

-¡Que sí me conoces! Soy Akane, tu prometida. Tú te convertías en chica cuando te mojaban con agua fría y en chico, si lo hacían con agua caliente. Tenías un sinfín de prometidas pero solo yo era la verdadera. Y aunque cocinaba fatal y a ti no te gustaba, sé que a veces probabas mis platos a escondidas.

-Espera, espera. Lo de volver en el tiempo es raro aunque puede que me lo crea. Pero lo demás…imposible. Transformaciones, varias prometidas. Mi padre no puede ser tan irresponsable.

-¿Te refieres al panda?

-…

Entonces Ranma se puso a pensar de verdad y pronto notó que efectivamente su línea temporal, la de Akane y la de Genma no eran las mismas. A ellos les habían ocurrido cosas que a él no. Solo así se explicaba que hubiese tantos huecos en su memoria. ¿Cómo le había capturado Yusuf-Den-Parim? No lo recordaba. ¿Por qué se transformaban su padre cuando se mojaba? Tampoco lo sabía.

-Me rindo. ¿Cuál es? -preguntó Ranma, dejando salir un suspiro.

-¿Qué?

-Digo…¿cuál es tu color preferido? ¿No será el rosa, verdad?

-Nooo. La verdad que ninguno me gusta más que otro. Todos, incluso el claro y denso rosa, tienen por momentos tonalidades que les hacen bellos. Solo es cuestión de mirar bien.

-Te entiendo. Pasa igual con las personas. Hasta en los peores enemigos puedes hallar aspectos grandiosos si tienes la paciencia de buscarlos.

-¡Caramba, Ranma! Es la primera vez que me dices algo así, tan profundo.

-No lo sé. No recuerdo cómo era antes. A lo mejor es como tú dices. Sigo siendo el mismo pero con otra tonalidad. Un tono más abierto.

-Me gusta ese tono…ha de ser porque ya no somos prometidos oficiales ni tienes tu maldición. Por fin eres el Ranma normal que siempre debiste ser.

Y Akane por fin juntó el coraje suficiente para incorporarse hasta rozar sus mejillas con las de Ranma e intentar besarlo.

-No -dijo Ranma y le apartó-. Yo no soy de quien te enamoraste.

-¡Tonto! -exclamó Akane-. ¿No estarás celoso de ti mismo?

-Puede que sea intransigente en esto pero la atracción física solo es un porcentaje muy pequeño del amor. Lo que realmente importa son las experiencias compartidas. La calidad de aquellas multiplican el amor o provocan que se esfume. No niego que sienta atracción por ti pero está claro que no estamos sincronizados en vivencias. Sería injusto para ti. Si alguien pregunta cuándo nos enamoramos, ¿qué diré? ¿Que no me acuerdo?

-Dirás que cada vez que me ves, vuelves a enamorarte de mí, desde el primer día en que nos conocimos. Como me ocurre a mí contigo.

Ranma cogió la mano de Akane y acarició su palma con la yema de los dedos.

-Estamos jugando con fuego -dijo y la besó. El primer beso duró tan solo unos instantes. La segunda vez que se tocaron sus labios, ya no pudieron separarse.

Yusuf-Den-Parim se alejó de su caldero mágico echando espuma por la boca y envuelto en una nube de odio. Para avivar más su malestar, tuvo que oír los comentarios mordaces de Cologne.

-¿Qué te he dicho? Puedes interrumpir la consumación de su amor tantas veces como quieras pero jamás intentes separarles. Solo conseguirás el efecto contrario.

-Si no puedo separarles por las buenas, tendrá que ser por las malas.

Fin del Capítulo VI


Historia bonus (por amor).

Mi color preferido: el verde.

El de Gohan hasta los tres años era el rojo. Por Rayo Mcqueen (el coche de carreras de la peli de Pixar) y por tanto, me obligaba a que mi color preferido fuera el azul (por El Rey que también era bueno en la peli) y me prohibió que me gustara le verde (el color del coche malo). Luego comenzó a ver carreras de autos y a incubar un odio irracional hacia Ferrari por lo que se le ocurrió que su color preferido era el verde…pero sigue insistiendo en que el mío es el azul…

El color preferido de Minefine7: Rojo y además es de Ferrari. Todos los fines de semana tiene debates a muerte con Gohan sobre el tema.

El color preferido de Bulmita: Es obvio, ¿no? ¿A qué clase de princesa le gusta el negro o el marrón? A ninguna. Su color preferido es el rosa (en realidad y aunque no lo reconozca es otro que no voy a decir porque no es muy adecuado para una reina como ella).

El color preferido de Ibuki: El de sus ojos, los cuales admira durante horas por la mañana en su diminuto espejo de mano.

El color preferido de Hachiro: El negro, que es le color de los ojos de Ibuki.

El color preferido de Secretaria 4: El de los ojos de Ranma.

El color preferido de Aburrida-a-más-no-poder: ¿Yo qué sé?

El color preferido de Nabiki: verde dólar.

El color preferido de Kasumi: el blanco de los vestidos de novia.

Fin de la historia bonus (por amor).


Comentarios

Estimada minefine7. ¿Spammer por comentar seis capítulos? Se ve que no sabías lo que te esperaba.

Estimada Alissha. Me alegro de que te guste.

Estimada mechitas123. Sí, pobrecita, Akanita. Para variar, ya desde el principio le toca sufrir un poco.

Estimada Ai. ¿Qué estás insinuando? ¿Que Ranma no puede llegar a Dojo sin saber bien cómo orientarse? Si hasta Ryoga llega a veces...vale, es un error...a lo mejor lo trajo Akane.

Estimada Akyfin02. Me has pillado. Se suponía que era un guiño que solo minefine7 podía entender.