Capítulo VII
Aquella noche Yusuf-Den-Parim volvió a pronunciar sus palabras mágicas para materializarse en el Dojo de los Tendo y se llevó a Akane. Cuando la muchacha despertó, se encontró una vez más en una especie de palacio dentro de una gruta y a su lado, al ogro que le observaba dormir.
-¿Y ahora qué quieres? Empiezo a creer que de verdad tendré que usar la fuerza contigo.
-Lo mismo de siempre -repuso Yusuf-Den-Parim-. Que te olvides de ese muchacho. Mira mi caldero. Él ya se ha vuelto a olvidar de ti. Le he encerrado otra vez en una botellita mágica. Cuado despierte y le liberen, ya no recordará nada de la Akane de siempre, su prometida, ni de la Akane que besó hoy, la de los "tonos".
-Mientras sigamos enamorados, sé que al final volverá a mí.
-El amor es ciencia, humana. Ya he retirado el primer componente de vuestra receta de amor: el conocimiento mutuo. Y ahora quitaré uno más de su cabeza, tu presencia.
-Es igual, lo que intentes. Él vendrá a buscarme.
-No creo. No sabe que existes, no sabe que te he secuestrado. No hay razón alguna para que te busque.
-Vendrá.
-En tal caso, es un trato. Tú te quedas aquí conmigo hasta que acuda el renacuajo a buscarte y pronuncie tu nombre. Y si tarda una eternidad, pues te pasarás la eternidad conmigo…
-Vendrá.
Yusuf-Den-Parim exhaló un resoplido de disgusto.
-¡Deja de repetir eso! Todos los humanos sois iguales. Necios y engreídos. ¿Acaso realmente crees que el "Amor" es algo tan mágico que todo lo puede?
-Vendrá.
-¿De verdad? ¿Tanto confías en un estúpido humano que tardó siglos en confesar sus sentimientos?
-Vendrá.
Entonces Yusuf-Den-Parim bramó una serie de juramentos en su idioma original de los que Akane solo pudo entender el final: "¡Que te calles!"
-Vendrá -volvió a desafiarle.
-No, no lo hará. Y aunque lo haga por casualidad. No será capaz de verte -esparció unos polvos mágicos sobre Akane-. A partir de ahora serás invisible para él. Ni te verá ni oirá nada de lo que digas o hagas. Os moveréis en dos dimensiones paralelas.
-Vendrá -dijo Akane una vez más.
-Lo dudo. Y aún así, si no te ve, ¿qué chance hay de que pronuncie tu nombre en voz alta?
El gesto de Akane era glacial pero sereno. Sin odio ni miedo.
-¡Vendrá! Y mucho antes de lo que imaginas.
Es inútil debatir con humanos, mucho menos educarles -pensó Yusuf-Den-Parim-. Si tan solo pudiera quitarle ese estorbo del corazón, Akane sería la novia perfecta: guapa y valiente. Pero con tantas emociones no me sirve. Primero tendré que transformarla en una ogra como yo.
Y así se pasó toda la noche Akane, repitiendo el mismo verbo una y otra vez. Como si el tiempo se hubiese detenido en el mismísimo instante en que le alejaron de Ranma y solo pudiera volver a andar cuando se cumpliera aquella profecía que sus labios no paraban de pronunciar. Al amanecer, Pe-chan se abrió paso entre unos Tendo que, sorprendentemente para él, parecían no conocerle de nada. Nabiki le perseguía con una escoba por las escaleras mientras Kasumi aguardaba con otra al pie del salón. Tres o cuatro escobazos más tarde, arribó al cuarto de Akane y lo halló vacío. Y al rato, se topó con Ranma encerrado en la botellita.
Si Ranma se hubiese quedado a hablar con Ryoga cuando este le liberó, quizá se hubiese ido al traste el plan de Yusuf-Den-Parim, ya que Ryoga recordaba absolutamente todo. Si al menos, lo hubiese hecho con alguien de la familia, por lo menos se hubiese enterado de que una tal Akane estaba desaparecida. Sin embargo, Ranma no desperdició un segundo en nimiedades tales como enterarse de qué hacía allí, quién le había liberado o dónde estaba. En cuanto se vio libre, saltó por la ventana y empezó a registrar todas y cada una de las casas del vecindario en busca de aquello que había perdido. No sabía bien qué era pero tenía la certeza de que algo importante le faltaba. Ryoga intentó seguirle pero a las dos o tres calles debió de extraviar el rumbo porque ya no se le vio más. Así, pues, Ranma abandonó el Dojo de los Tendo sin saber nada de Akane, su ausencia, ni siquiera su nombre. Tan solo que debía encontrar algo cuya naturaleza no lograba recordar.
Una semana después, tocó a la puerta de una iglesia abandonada.
-Vete, humano -le respondió uno de los pequeños ogros idénticos a Yusuf-Den-Parim que había atacado el día anterior a Akane-. ¡No se te ha perdido nada por aquí!
-¡Precisamente! -repuso el muchacho. Se me ha perdido algo y solo me queda este sitio en todo Nerima por revisar.
Los ogritos bajaron la mirilla de la puerta y se miraron con horror. De sobra sabían por la experiencia anterior lo fuertes que eran sus puñetazos. Por el momento estaban a salvo pues Ranma ya no les recordaba pero era mejor no contradecirle.
Akane y el ogro observaban la escena desde lo más alto del campanario.
-¿Qué te dice la ciencia sobre esto, Yusuf-kun? He dicho que vendría y vino.
-Ha sido casualidad. Pasa por aquí como por todos los demás sitios. Para no dejarse nada sin revisar. Si realmente el "Amor" es más fuerte que la "Ciencia" como aseguras, tendrá que ser capaz de sentirte y recordarte.
Efectivamente Ranma recorrió la iglesia de arriba abajo sin hallar ni rastro de lo que fuera que provocaba su carencia. Por momentos, incluso, llegó a estar frente a frente con Akane. Ella le gritaba, besaba, hablaba y hasta pegaba con el mazo pero era inútil. Ranma no le percibía en lo más mínimo.
Al final el muchacho abandonó la iglesia y se sentó en la acera a llorar. Ya no sabía dónde seguir buscando. Akane también lloraba, asomada al campanario. De pronto, una lágrima de la jovencita resbaló por su mejilla, luego se deslizó por la piedra de la barandilla del campanario y finalmente, cayó al vacío. Justo debajo, a unos cuarenta metros se encontraba Ranma evacuando su dolor. Cuando aquella lágrima entró en contacto con su pecho, el muchacho simplemente se estremeció.
-¡Akane!
El ogro volvió a pronunciar mil millones de maldiciones en su idioma original, ininteligibles para ambos amados. Mientras tanto Ranma escaló la torre de la iglesia y se enfrentó a su enemigo.
-Arggggh -protestó Yusuf-Den-Parim-. ¿Cómo puede una simple y estúpida lágrima trascender el tiempo y el espacio? ¿Cómo puede romper dos embrujos al mismo tiempo?
Con este último desenlace, el ogro perdió la paciencia y pronunció su último hechizo. Poco después, la nube mágica volvió a rodear a ambos enamorados y les hizo desaparecer.
-¿Qué has hecho? -interrogó Cologne que había presenciado desde su celda la escena entera- ¿A dónde les has enviado?
-A uno al polo norte y al otro, al polo sur. También he vaciado sus memorias de todo recuerdo. La botellita es un encantamiento más sutil pero frágil. Este en cambio es irreversible.
A continuación Yusuf-Den-Parim, llamó a dos de sus ogritos y les transformó. El primero se convirtió en un apuesto joven que odiaba comer y el segundo, en una chica tímida que era capaz de leer los pensamientos de los demás. Las almas gemelas y enlaces perfectos para Ranma y Akane según dictaba la ciencia. Luego, les envió junto a sus parejas científicamente más idóneas.
Ranma despertó en un desierto de hielo. Miró a ambos lados sin hallar mayor cobijo que una depresión en la tierra que parecía albergar menos nieve. En aquel recoveco, sentada sobre una piedra de hielo, una jovencita, tan delicada y pura como la nieve, comenzaba a hablarle.
-No tengas miedo, amor mío. Me llamo Ibuki. Sé que no recuerdas nada pero yo todo lo sé sobre ti. Sé que estás perdido y confundido. Y que aún así me encuentras irresistible. Eso es porque soy tu amor perfecto. Acércate a mí. Yo te contaré toda tu vida. Por ejemplo, de sobra sé también que lo que más temes es confesar tus sentimientos y que te hieran. Por eso callas. Jamás te animarás a revelar tu amor a nadie, salvo a mí. Por eso soy tu enlace perfecto. Porque no hace falta que digas nada. Puedo leerlo en tu corazón.
-Lo siento -dijo Ranma-. Pero estoy enamorado de otra mujer. Y si realmente eres capaz de leer mis sentimientos como aseguras, verás que no miento.
Ibuki cerró los ojos. Inhaló el aire fresco que le rodeaba, tres veces y exhaló también en tres ocasiones el cúmulo de vapor que sus pulmones habían calentado. A continuación, miró al cielo y dijo:
-Señor, señor, Yusuf-sama. No miente. El humano realmente sigue enamorado de otra.
Mientras tanto, en el polo sur, una escena idéntica se había desarrollado con Akane como protagonista.
-Señor, señor, Yusuf-sama –decía una tal Hachiro mirando al cielo-. No miente. La humana realmente sigue enamorada de otro.
Yusuf-Den-Parim dejó salir otro bramido de su garganta, uno tan potente y angustioso que incluso los enamorados en ambos puntos cardinales del planeta fueron capaces de oírlo.
-¿Qué ha pasado? ¿Por qué? ¿Cómo es posible que rechacen al amor de sus vidas científicamente demostrado por otro que ni siquiera recuerdan haber experimentado?
-¿No entiendes que están enamorados? -le replicó Cologne-. Ante eso nada puede hacer la ciencia, salvo sonrojarse y admitir que es menos poderosa que el "Amor". Solo podrás quitar aquel sentimiento de sus cuerpos, arrancándoles el corazón.
-Y eso mismo pienso hacer -bramó otra vez Yusuf-Den-Parim.
Fin del Capítulo VII
Historia bonus (por amor).
Y por fin apareció Ibuki en Cocinera por amor. Ahora sí, siento que el mundo ha perdido una inconsistencia más y ya es más coherente y correcto. Solo me falta que se arregla la crisis mundial, que se declare paz por tiempo indefinido en los diferentes puntos de conflicto bélico y que Minefine7 reconozca que la pizza tiene queso. De todas estas, solo veo dos posibles a corto plazo…lo de la crisis es fácil. Solo hay que conseguir que los políticos den su brazo a torcer y reconozcan que se han equivocado. Lo de las guerras…otro tanto de lo mismo. Lo del queso…tendría que reconocer que el sabor de la mozzarella es tan diferente al de los otros quesos que existe la posibilidad de que realmente exista alguien a quien solo le guste ese tipo de queso. Y la verdad, no me veo agachando la cabeza y aceptando algo así. Pese a todo, he de reconocer que un día me vine con una pizza de roquefort y me la tiró por la cabeza…(estaba buenísima).
Para finalizar, una última reflexión. ¿Cuándo demonios empecé a llamar "olivas" a las aceitunas?
Fin de la historia bonus (por amor).
Comentarios
Estimada minefine7. ¿Ranma y Akane? ¿De conejillos de Indias? No, que va. Yo sería incapaz de algo así. Que sepas que a partir de ahora, en cuanto empiece la colección de oneshots seré súper fiel a las personalidades originales de los personajes.
Estimada Ai. Es estadísticamente imposible que el amor le gane a la ciencia. 2 + 2 es cuatro. La pizza tiene queso. Y las lágrimas al caer no hacen "plimp". Por eso mismo estoy en condiciones de asegurarte que Yusuf tiene todas las de ganar en este duelo singular. A menos, claro, está que Akane tenga algo que decir en el asunto (plafui)…
