Kairi pov:

-¿Gremio kingdom hearts?- el castaño asintió alegremente, mientras que el peli-plateado sonrió orgullosamente, seguramente "aman" ese lugar.

Hice una mueca e hice una pose mostrando duda, ellos esperaban una respuesta, pero realmente yo ya sabia la respuesta, solo quise inquietarlos un poco. Mostré una sonrisa y puse una mano en la cadera.

-no, gracias – ellos se sorprendieron, pero luego el castaño mostró una cara ¿triste? O ¿dolida? Dios, sentí como el arrepentimiento me inundaba ¿Arrepentimiento? ¿Por qué? No hice nada grave, solo rechace una oferta.

-¿Por qué? ¿Ya tienes gremio? – el castaño se veía algo destrozado, pero aun así pregunto.

-no, no estoy en ni un gremio, y no estaré en ninguno-me dejo desconcertada el brillo de sus ojos. Sus ojos tenían un brillo de esperanza pero a la vez herido.

No espere a otro segundo para marcharme de ese lugar, estoy perdiendo mucho tiempo con ellos. Y no debo de perder la pista de esa persona.

Sumida en mis pensamientos en que debía hacer si me encontraba a esa persona, que no me di cuenta que los dos sujetos de antes, me agarraron de los brazos. El peli-plateado agarro mi brazo izquierdo y el castaño el derecho.

Forcejeé, grite; cuando me di cuenta que entre los dos son muy fuertes, y los maldije. Mientras que ellos tenían una gran sonrisa en la cara y se reían a carcajeadas por cada maldición que les dedicaba.

Me di por vencida y me deje guiar, claro que eso hice varias veces para poder escapar, pero cada vez que lograba escapar, ellos me atrapaban, son muy veloces.

En esos momentos, me di cuenta que me falta entrenar y fortalecerme más.

- ¡Llegamos, aquí esta nuestro gremio! – el castaño me sonrió felizmente, la verdad es que, cada vez que me sonríen, yo me tengo que esforzar, en reprimir una sonrisa. Exacto las sonrisas pueden hacerme sonreír.

Eche un vistazo al lugar, realmente era sorprendente y fuera de lo que esperaba.

Era un edificio grande, hecho de madera con unos colores muy llamativos pero tampoco pasan a ser muy extravagantes, se veía que tenia 2 pisos ¿me pregunto para que dos pisos? Alrededor tenía su jardín y algunos árboles, supongo que quisieron darle un poquito de vida a esta zona.

También tenía una entrada y una barda pero no les puse atención realmente.

Estaba tan sorprendida que no me percate que mis dos secuestradores comenzaron a moverse, llevándome adentro de su gremio. Abrieron la puerta, sentí como cada parte de mi cuerpo se tensaba, me puse nerviosa, entre mas gente veía, mas nerviosa pe ponía.

¿Por qué le temo a la gente? por mi pasado, si todo hubiera sido como la de cualquier niña normal, esto no me pasaría. Tampoco me arrepiento, pero si me hubiera gustado que hubiera sido mejor.

Me puse aun más rígida cuando la mirada de todos los presentes se dirigían a mí, detesto ser la atención. Trate de safarme y salir corriendo, pero me fue imposible, porque mis secuestradores leyeron, sintieron, provinieron mis intenciones y me sujetaron más fuerte.

-¡Suéltenme! ¡Ya les dije que no quiero nada que ver con gremios, yo ya tengo algo en que ocuparme!- por mas que forcejeaba para escapar de este lugar y de las miradas, ellos no me dejaban, si no fuera por que alguien me "ayudo"

-¡Sora! ¡Riku! ¡¿Qué significa esto?! – la voz se escuchaba ronca, eso me dio a entender o que era un señor en su tercera edad o es un señor enfermo de la garganta o puede ser un joven con voz de viejo. Realmente me a tocado ese tipo de personas que ves su físico y escuchas su voz, y te quedas impresionado por la voz tan diferentes y realmente se te viene a la cabeza la frase "¡esa voz no le queda!" siento un poquito de pena por ellos, ya que son burlados por la gente. ¿Quiénes se creen que son para tratarlos así?

Volviendo a lo anterior, el propietario de la voz ronca venia de un señor con una apariencia mayor de 40 o 50. Era alto pero no exagerado, su cabello era negro, recogido en una cola de caballo dejando un mechón al lado izquierdo de la cara, sus ojos son de color gris, tal vez un poco más oscuros. Su traje es uno muy extraño, pero no pasaba a ser desagradable, y tenía una cicatriz desde la frente hasta la mejilla del lado derecho.

-¡Maestro! – Grito el castaño - ¡veras…! – el peli-plateado interrumpió al castaño haciendo que el hiciera una mueca mostrando un poco de disgusto

- queremos que esta chica se una al gremio – se escucharon algunos gritos, supongo yo que de asombro, otros se quedaron callados, pero todos sin excepción, tenían mirada de asombro.

- ¡pero yo no…! -

- ¡Maestro Eraqus! ¡Hemos vuelto! - ¿Eraqus? ¿El es el maestro Eraqus?

Estaba realmente asombrada, tal vez el sepa donde esta el. Mire atrás para ver a la persona que grito hace un momento, y me quede impresionada a ver a tres personas llegar.

Del lado izquierdo se encontraba un chico que parecía tener un poco más de 25 años. Su cabello era castaño y algo puntiagudo, sus ojos eran color azul. Era el mas alto de los tres, y tenia un buen cuerpo.

En el medio era una mujer, la cual parecía tener unos añitos menos que el anterior, también era alta, pero no tanto. Tenia cabello corto de color azul, sus ojos eran del mismo color que su cabello. Tenía un buen cuerpo, uno envidiable.

Y el del lado derecho era un chico, que al parecer era el menor de los tres, no era chaparro, de hecho le llegaba casi de la misma estatura a la mujer de a lado. Su cabello era color rubio, en un estilo despeinado, sus ojos son color azul. Tenía un buen cuerpo, pero no como el castaño.

Realmente se ven muy fuertes y muy unidos, ya que los tres llegaron con una sonrisa en sus rostros, aunque no duro mucho sus sonrisas al ver al gremio para luego verme a mí.

Creo que habrán mal entendido las cosas.

Y efectivamente, ya que en tan solo unos segundos yo ya estaba en el piso, fuera del agarre de mis captores. Con un pie enzima de mi, en mi espalda, mientras que me apuntaban listos para atacarme.

Se que tal vez era inútil pero estoy harta de saber que soy débil ante ellos, debo esforzarme.

Pose mi brazo derecho en el piso, para usarlo como apoyo, para cuando hiciera mi movimiento, no me cayera. Me levante un poco y con mi mano izquierda, empuje como pude aquel pie que me lastimaba. Y sorpresivamente funciono. Rápidamente puse de apoyo mi pie derecho, a la vez que me impulsaba hacia atrás con el mismo pie.

Los tres se impresionaron, pero volvieron a su compostura para volver a atacar.

- ¡Espera…! – grite, pero no me hicieron caso, se estaban acercando peligrosamente.

El castaño, estiro un brazo atrás de el para hacerlo puño, y con su magia convertirlo de piedra, la peli-azul hizo unas dagas hechas de agua, y el rubio hacia unas esferas de viento en sus manos.

Venían a una buena velocidad y me dieron a entender que no se iban a detener, así que no me dieron otra opción que defenderme.

Convoque mi larga lanza afilada para detener el ataque de la peli-azul y el castaño, aunque tuve que alzar una pierna doblada para apoyarla en la lanza y me protegiera por completo del golpe del castaño y para el rubio solo le agarre la muñeca del lado donde tenia la esfera, el solo ataco con una mano.

Los tres se sorprendieron y yo estaba nerviosa, un poco asustada, si me pude proteger completa, fue por pura suerte, ellos realmente son muy fuertes y más peleando juntos.

-¡Aqua! ¡Terra! ¡Ventus! ¡Paren de una vez! Ella no es un enemigo – dicho esto, ellos se tranquilizaron y volvieron a su postura normal.

- si no es una enemiga ¿porque estaba sujetada así? ¿Por qué todos tenían cara de asombro? - guarde mis armas y me senté en el suelo, comencé a respirar un poco agitado.

Tengo que tranquilizarme.

Observe la imagen y vi que todos estaban distraídos, esta puede ser una oportunidad para escapar, pero realmente necesito hablar con el maestro Eraqus. Me trate de levantar, sin embargo alguien me detuvo.

- ni se te ocurra huir – el peli-plateado sonreía burlonamente, porque creyó que me atrapo. Lo ignore y puse algo de atención a lo que estaba adelante de mi. Los tres estaban impactados.

-¡¿Qué sora y riku quieren que ella se una al gremio?! - el maestro asintió y ellos solo se quedaron mirándome sin saber que hacer o que decir. Hasta que la peli-azul corrió hacia a mí y tiro un grito de ¿felicidad? Que casi nos deja sordos a todos, o principalmente a mí.

- ¡genial, otra mujer en el gremio! Lamento el ataque de antes, creímos que eras un enemigo y atacamos impulsivamente, mi nombre es Aqua, ¿Cómo te llamas? Espero seamos buenas amigas, Oh por cierto Terra es mío, así que no intentes ir tras de el – al final me sonrió pero la verdad es que no le entendí casi nada a todo lo que dijo, hablo demasiado rápido.

Los presentes solo sonrieron por lo que… ¿Aqua? Dijo, ¿es eso común? ¿O solo porque ella estaba muy feliz?

- lo siento, pero realmente no tengo intenciones de unirme al gremio – sus caras me volvieron a mostrar asombro ¿es que no tienen otras facetas? – pero si me gustaría hablar algo con usted, maestro Eraqus – el mencionado mantuvo su cara seria, a la mejor no tiene ni idea de lo que voy a decir.

- ¿usted conoce a "Diz"? -