Hola, otra vez! Debo agradecer otra vez sus comentarios, son muy buenos. 😆

Los personajes no son míos, pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es completamente mía.

Disfruten!


Debo decir que mi cabaña(si se le podía llamar así) era digna de un rey, todo estaba cuidado hasta el detalle.

Las paredes eran de un blanco luminoso, él suelo era de un mármol tan blanco como la cal, en las paredes colgaban relucientes armas listas para ser utilizadas, todas ellas plateadas y brillantes ,llamándola a que se pusiese la armadura que había en una esquina coger todas las armas que pudiese junto con el escudo para poder estar lista para la batalla,para luchar.

Pero eso no fue lo que de verdad llamó su atención en un principio.

En el centro de la estancia se encontraba un roble majestuoso de tronco grueso y retorcido, con abundantes ramas y solo era raro encontrarse con aquel árbol en medio de la sala, sino que era una locura! Pero eso no es todo .

ERA COMPLETAMENTE BLANCO

Desde de la corteza del tronco hasta las hojas y desde las ramas colgaban aquellos frutos que eran como cristales que brillaban por la luminosidad de aquella habitación proporcionando miles de pequeños arco iris. Eso era la bomba que la conduciría hasta la demencia.

Quirón viéndome muda, me explicó que todas las cabañas tenían un símbolo y que el de los hijos de Zeus era aquel árbol, porque el roble significaba fuerza, sus frutos de cristales la luz y la blancura significaba la bondad en nosotros, la inocencia.

Aquella noche Quirón me ayudo a desempacar las maletas en mi habitación mientras me contaba sobre los semidioses. Estuve distraída un par de veces por la hermosura de mi habitación blanca con algunos toques de azul en los objetos que yacían allí. Pero eso no quería decir que cuando la admiraba Quirón me diese una colleja en la nuca frunciendo el ceño por no prestarle atención, y tenía que volver a explicarlo.

Quirón me informo de que los semidioses son el resultado final de la unión de un dios y un ser humano. Debido a que estos niños son mitad dios ,tienen unos muy buenos reflejos una afinidad por el griego o la lengua del latín, y tienen poderes dentro del reino de su padre. Muchos de ellos también tienen hiperactividad y la dislexia.

Cuando un semidiós llega a cierta edad, normalmente a la temprana adolescencia, sus poderes empiezan a manifestarse.A esa edad es cuando los semidioses lanzan un perfume, que los monstruos son capaces de detectar. Este aroma será más fuerte si el niño comprende que es un semidiós. Además, si el semidiós es hijo de un dios poderoso, el olor puede llegar a ser aún más fuerte. Si el niño no se entera de que es un semidios o son hijos de un dios menor, los monstruos pueden pasarlo por alto. Es en esta época son escoltados hasta el Campamento Mestizo generalmente por sátiros, los protectores, dónde son colocados en una de las cabañas , cada una para un dios del Olimpo.

Los semidioses no son totalmente indistinguibles de los humanos. Ellos tienen la esencia de una forma divina, que ellos heredan, algunos hasta heredan casi todos los rasgos de sus padres divinos.

Usando sus legendarios dones y poderes. Muchos han llegado a ser grandes héroes, reyes, dictadores, etc.

Algunos mestizos son guiados hacia el Campamento mestizo a través de su instinto de supervivencia.

Después de lo que me contó, se despidió de ella diciéndole que a las 7 tenía que estar en el campo de entrenamiento.

Se durmió, intentando asimilarlo todo de golpe.


Estaba en el claro de Edward, y había una figura de espaldas a ella en el centro de este, el sol brillaba tanto que se extrañó poder abrir los ojos sin entrecerrarlos, pero aun así no se atrevía a que aquella luz le diera totalmente. Puso una mano en su cabeza intentando resguardarse de él mientras caminaba hacia el hombre de espaldas a ella.

Pensó esperanzada que podía ser Edward. Cuándo llegó hasta él, le toco el hombro y le giró, pero no pudo verlo porque el hombre brillaba tanto o mas que el sol, su luz la dejaba ciega y puso sus dos manos delante de su cara y la volteó.

"No tengas miedo"susurró una voz masculina en su cabeza, no era la de Edward, pero sentía como si la conociese de toda la vida.

"No tengas miedo del cielo y mucho menos de la luz"continuo susurrando"deja que el viento entre en ti, controlalo, siéntelo , una electricidad incontrolable forma parte de ti y hace que tu sangre recorra tu cuerpo ,deja que la luz te ilumine, que te cuide y vele por ti, estas cosas jamás te harán daño Bella, porque ellas forman parte de ti, ellas te completan, ellas son tú. "cuándo la voz ronca y masculina paró de susurrar, ella apartó las manos dejándose llevar por la seguridad que sentía.

Y cuándo ella las apartó, se sintió increíblemente fuerte y poderosa.Y él tenía razón ,ninguna de esas cosas que sentía le hizo el más mínimo daño.

Abrió los ojos y vio los ojos de aquel hombre que le susurraba frases con un tono de protección.

Esos ojos...esos ojos que la miraban con cariño...esos ojos que ocultaban una tormenta contenida de rabia...había un cielo dentro de esos ojos...

Esos ojos eran los suyos.


- Bien quiero presentaros a una nueva integrante-Quirón alzó su voz potente-se llama Isabella Swan y es hija de Zeus ,espero que la recibáis , haced los equipos!

-Hola! Mi nombre es Percy, soy el jefe del equipo azul y ella es Annabeth ,jefa del equipo nos falta un integrante serás de mi equipo, te explicaré como funciona esto...

Percy era muy amable conmigo y descubrí que era hijo de Poseidon ,por lo tanto no convertía en primos.

Después de equiparme con los ecudos y casco ,me dieron una espada, yo tenía miedo, jamás había hecho daño a nadie, pero me aseguraron que solo habrían heridas menores fáciles de sanar y que no me preocupase, que actuase con el instinto.

Y comenzamos a correr, mi equipo en busca de la bandera contraria. Todos se cubrían entre sí, como un buen equipo.

Llegamos hasta la colina, donde casi se encontraba mi cabaña, Percy que iba al lado mío para cubrirme se perdió, no había rastro de él ,ni de los otros ,estaba sola . Así que corrí hacia donde se supone que estaba la maldita bandera.

La vi ,la tenía tan cerca.

Oí como unos pasos corrían en mi dirección para atacarme, me gire cuando estaba muy cerca para blandir mi espada contra él. Le corté la mejilla.

Y empezó la lucha . Él iba aventajado por la experiencia y yo trataba de esquivarlo, y parecía que funcionaba hasta que aparecieron dos más.

Eran ágiles y sentía como me hacían cortes cuando luchaba con un momento me dieron un golpe por la ,tres contra uno y encima por la espalda.

Ya no podía más, me habían magullado la cara y sabía que no volvería a levantarme a no ser que curasen las miles de cicatrices, que de seguro dejarían marca.

"No temas"susurró de nuevo la voz que había aparecido en mi sueño la noche anterior"Jamás tienes que olvidar que la luz nunca te hará daño, es tuya ,igual que el aire que respiran, igual que los cielos y la electricidad. La luz velará por ti, ella te cuidará, deja que te cuide"

Abrí los ojos y me entregué al cielo.

La luz hacía que mi cuerpo resplandeciese ,levanté mi mano con curiosidad, la herida estaba ahí, pero un rayo de luz la iluminó, y la herida brillaba ante mi cerrándose ante ella.

* La luz me protegerá, la electricidad recorre mis venas, el aire forma parte de mi...y...puedo controlar el cielo!*

Un relámpago rompió el cielo mientras me levantaba más fuerte que nunca.

Casi todo el campamento me observaba ,miré a los chicos con los que había estado señalé que estaba preparada para luchar.

Uno se decidió ser el primero, no cogí la espada, mientras venia corriendo blandiendo su arma, lo esquive con un giro, dándole un codazo en la espalda para que se acerco y le di una patada en el pecho ,tirándolo .Yo sabía que el que faltaba era el más ágil. Di un voltereta ,trasladándome a su espalda, pero él fue rápido y se giró, pero le quite el arma con una patada, ahora seria con las manos, cuerpo a cuerpo, el chico era bastante grande, y me recordó a Emmet, el me atacó primero, le esquive y no se que hice pero de repente estaba haciendo el pino provocando que mis pies le dieran en la cara con suma fuerza. Volví a ponerme en pie ,y le miré, había caído y se estaba sujetando la nariz dio pena, había sido un buen luchador, le tendí mi mano para ayudarle a ponerse en é hacia la bandera roja y la alcé, mi equipo gritó viniendo hacia mi ,habíamos ganado.