Perdonad por la demora, las nuevas clases me han arrebatado todo mi tiempo. Aparte he pasado por una horrible depresión como escritora. Sinceramente, aún estoy deprimida en ese término. Pero quiero terminar mi fic y darle un final.
Falta poco para el final. Posiblemente, en dos capítulos más (aparte de este) finalice el fic. Gracias a todos los que lo han seguido desde el principio y a todos los que se han enganchado después.
Disclaimer: Snk no me pertenece, ojalá, entonces haría que la historia de mi fic pasase realmente en el manga.
Los hechos que se narran en este fic no tienen porqué aparecer en la historia real, son pura invención mía. Si no te gusta la pareja de Levi y Hanji o simplemente eres de mente cerrada no sigas leyendo. Hay un precioso icono de buscar para que busques algo que realmente quieras leer, no pierdas tu tiempo con esto si no te interesa.
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Arrastraba sus pies con cansancio. Llevaba desde temprano buscándola. No era la primera vez que desaparecía sin dar motivos. Pero los días pasados tampoco había dado señales de vida.
Ya era el 3º día que Hanji Zoe no aparecía en su escuadrón. Su mano derecha, Moblit, le buscaba como acostumbraba a hacer. Su capacidad para desaparecer era tal que incluso
Era una buena líder, eso no lo dudaba. Pero últimamente no parecía tomarse su trabajo en serio. Desaparecía sin dar explicaciones, no daba órdenes. Como segundo al mando en su escuadrón, aquellos días le tocaba dirigirse a la oficina de comandante a recibir la instrucción diaria.
Al entrar en la sala, comprobó que efectivamente, y por 4º día consecutivo su jefa no se encontraba en su puesto para recogerla. Se dirigió a la mesa del comandante y le saludó.
- Buenos días, Moblit, aquí tienes tu trabajo para hoy - la sonrisa de Erwin parecía una disculpa por el comportamiento de la mujer.- Creo que Hanji hoy tampoco...
- C-comandante. ¿Cree que la capitana está deprimida?
- Ah, no lo se, ¿por qué crees eso? - intentaba disimular, pero su sonrisa parecía obviamente forzada.
- Ya hace más de una semana desde que le requisaron aquel cuaderno de la soldado muerta en combate. Ya que no le han permitido capturar más ejemplares, aquello era todo lo que tenía para estudiar, así que quizás...
- No creo que sea eso, Hanji sin duda lo habrá superado ya. - intentó con disimulo expulsar al muchacho de la oficina para obtener privacidad. -Además, Hanji está enferma, esta mañana me pidió permiso para ir junto a un par de reclutas al hospital. No te preocupes más.
-No sabía que la capitana estuviese enferma...- se arrodilló con solemnidad y prosiguió a salir de la sala.- ¡Espero que Hanji-san esté en activo cuanto antes, señor!
- D-descuida.- sonrió con una sonrisa aún forzada.
El cuaderno de Ilse Lagner. Como si el gobierno pretendiera ocultar la existencia de aquel misterioso titán que describía la joven Lagner en su diario, se procedió a requisar dicho objeto. Ni siquiera avisaron a la tropa de reconocimiento.
Sucedió de un día para otro. Nunca obtuvieron ninguna razón para ello. Meras órdenes que cumplir. El gobierno intentaba ocultar algo. Pero Hanji ya se había adelantado a sus pasos.
-¿Cuándo le diréis al chaval que Hanji les entregó una copia y se quedó con el original?- Mike caminó hasta su superior que aún temblaba en la puerta.
- No creo que deba saberlo nadie que no seamos ninguno de nosotros. Ella misma tomó la decisión de hacer una copia exacta para prevenir esa situación sin consultar a nadie. De momento prefiero confiar en su instinto para ello.
- Pero el muchacho es de su confianza. Además, decirle que está enferma ha sido un poco...
- No ha sido ninguna mentira.- Erwin giró sobre sus talones y se reacomodó en su puesto.- Es cierto que Hanji me ha pedido esta mañana permiso para ir al médico. Ha venido expresamente Riko a acompañarla y Nanaba se ha ofrecido a supervisarla.
Rivaille contemplaba la charla en silencio. No parecía enferma la última vez que la vio. Pero si que era cierto que llevaba semanas extraña y pensativa. Incluso había comenzado a pasar más noches en compañía de las chicas de su barracón que con él.
No quería pensar que sintiese celos, pero su extraña distancia le resultaba rara. Como si pretendiese ocultar algo.
- Levi, ¡Levi!- La voz de su comandante le sacó de sus pensamientos.- Preguntaba si tu sabes qué le pasa.
- No lo sé.
- Esta chica... quizás deba hablar con ella seriamente cuando vuelva. No podemos encubrir más tiempo sus extrañas escapadas.- Volvió su mirada a Rivaille, que permanecía pensativo.
Mike comenzó a reír en voz baja en una esquina, llamando la atención de sus compañeros.
- ¿Qué te hace tanta gracia?- bufó Rivaille endureciendo su voz.
- Una mujer, que va al médico en secreto acompañada de sus mejores amigas...- siguió riendo cada vez más audible. Sus compañeros le miraban con confusión.- Venga ya, ¿en serio no os habéis dado cuenta?
- ¿De qué se supone que debemos darnos cuenta? - Rivaille se ponía nervioso por momentos. No parecía agradarle demasiado permanecer en ese estado de confusión absoluta.
- No puede ser...- Erwin supo por fin hacía donde iban dirigidas las palabras de su compañero. Agarró a Levi por la camisa y lo estampó contra la pared.- ¡Me niego a darte su mano!
- ¿Su mano?¿De qué estáis hablando? - la firme mano de Mike se posó sobre su hombro como si se burlase de él.
- Rivaille, querido amigo, Hanji está embarazada.
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Colocó con suavidad su cabeza sobre el estómago de la mujer. Era caliente y agradable. La maternidad era un hecho científico realmente interesante. La cantidad de conexiones y vínculos que se generaban en la madre a través del cordón umbilical siempre le asombraba.
Las propiedades curativas que se obtenían de la observación de este último, la lactancia...
- No noto nada, ¿no da todavía patadas?
- Claro que no, Hanji, apenas han pasado 2 meses. Es muy pequeño todavía para eso.- le retiró su cabeza de su vientre y se recostó hacia atrás.
Nanaba y Riko tocaban con curiosidad también su vientre. No era muy común que las reclutas del ejército tuvieran oportunidad de conocer a una mujer embarazada.
- ¿Cree que va a ser niño o niña? - especialmente Nanaba estaba asombrada ante el misterio de la vida.
- Aún es pronto para eso. - Bebió un sorbo del vaso que había cerca suya y volvió a preguntar.- ¿Erwin sabe que estáis aquí?
- No, él cree que estamos en el hospital porqué yo estoy enferma - Hanji se rió alegremente - Es demasiado honesto para pensar que le he mentido... demasiado...inocente.
Un silencio incómodo se hizo. Arrastradas por su superior, Nanaba, Petra, Renne, e incluso su amiga Riko habían llegado a conocer el secreto de la mujer. Todas cautivadas por la belleza de la gestación.
Helenka confiaba en Hanji, por lo que no le disgustaba que otras mujeres conociesen de su paradero, pero sabía que aquellas visitas frecuentes iban destinadas a un fin.
- No puedes esperar hasta siempre para decírselo...- comenzó a decir.
- Estoy esperando el momento adecuado... es solo eso.- sabía que era una vil mentira, pero aún no se sentía demasiado segura para hablar de ese tema.
- Pero ya se empieza a notar, no creo que Erwin se crea que simplemente has engordado.- La mujer permaneció en silencio, mordiendo su labio inferior.- Riko, Nanaba, ¿podríais ir a comprar algo de comer? Tengo hambre.
Riko comprendió enseguida que quería disponer de privacidad y hablar con ella a solas. Sacó a la confusa Nanaba de la habitación y salió de aquella casa.
- Puedes hablar si quieres, ellas ya se han ido.
-...
- Helenka, ¿tienes miedo de estar embarazada?- los puños de la mujer se cerraron con fuerza sobre la falda que cubría sus piernas.- Si es por miedo a que Erwin lo deje sin padre, se que él es lo suficientemente fuerte para-
- No me preocupa eso - habló al fin.
- ¿Entonces?
- Hanji yo...- tragó saliva y soltó las palabras lo más rápidamente que pudo.- Ya he estado embarazada antes. - Hanji abrió sus ojos con sorpresa.- No, no fue de Erwin, fue poco antes de conocerle. Tuve un aborto antes de dar a luz.
La chica de cabellos castaños escuchó con atención. Aquella situación le había resultado demasiado inesperada.
- Tengo miedo... de matar a mi hijo de nuevo... no podría soportarlo.- Hanji agarró las manos de la chica mientras sus lágrimas caían sobre sus manos.- Es por eso que no puedo decírselo...
- Helenka, no va a pasar nada, ¡vamos a estar contigo!¡Ya verás como todo sale bien!- la mujer temblaba.- Dime, ¿si es niña como la llamarás?- preguntó intentando animarla.
La mujer se secó las lágrimas y pensó en la pequeña niña postrada en la cama que nunca llegaría a abrir sus ojos de nuevo. La hermana de Erwin.
- Elga...
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Los tres hombres discutían entre ellos desde aquella mañana. El hecho de que Hanji pudiese estar embarazada les había alterado. Especialmente a Rivaille, que continuaba en estado de shock.
-¿No te podías quedar quieto? - Erwin aún agarraba a su subordinado con fuerza que parecía estar ausente. - ¡Me niego rotundamente a dártela!
- Venga, comandante.- inquirió Mike intentando relajar el ambiente.- Deberá dejarlo responsabilizarse de sus acciones.
- ¿Responsabilizarme? - su voz sonaba extrañamente asustada.
- Claro, casarte y esas cosas.- Mike se reía de la cara descompuesta de su compañero y no podía estar más contento ante la situación, especialmente cómica.
- ¿¡Casarme!? - Erwin respiró hondo le soltó de su agarre.
- No pienso dejar que te escabullas de esta situación. Tomaste la decisión de acostarte con ella y aunque me duela, Mike tiene razón.
-...
- Erwin, creo que no le oye, sigue en estado de shock - zarandeó una mano delante de su cara sin demasiado éxito.
- Levi, escúchame bien.- colocó sus manos sobre sus hombros y acercó su rostro lo suficientemente cerca del suyo para que le escuchase con atención.- Te casarás con ella, tendréis el niño y luego te mataré, ¿de acuerdo?
- ¡No es mi culpa! ¿¡Cómo iba a saber que quedaría embarazada!? - Erwin le propinó un rodillazo en el estómago haciéndole rodar por el suelo.
-¡¿Cómo que no lo sabías?! ¿¡Para que os he proporcionado protección durante todos estos años!? ¿¡Tanto te cuesta ponértelo!? - Rivaille se levantó en tono amenazante y derribó a su superior sobre su escritorio.
- ¡Claro que lo he usado!¡Cada vez!¡No soy tan irresponsable!- ambos hombres comenzaron a pelear mientras Mike contemplaba la escena con tranquilidad.
- Chicos...
- ¡Sabía que debía matarte antes de la primera vez que lo hiciste con ella!
- ¡¿Ah sí?!¡Pues mátame ahora!
- Chicos...
- ¡Después de que cumplas con tu responsabilidad te la voy a cortar!
- Chicos...
- ¡Venga, vamos, atrévete!
- ¡Ya, ya! - Mike se interpuso entre ambos usando sus largos brazos para mantenerlos separados.- Ya ha quedado bastante claro vuestra postura. Levi, Erwin tiene razón: no puedes evadir tu responsabilidad ahora.
-...
-Y tú Erwin, no eres el padre de Hanji. A mi también me impresiona que esté embarazada, pero no podemos hacer nada...
Unas voces alegres se oyeron en el pasillo. Unos cadetes pasaban por la zona.
Echaron un vistazo a la oficina. Mesas tiradas por el suelo, sillas rotas, papeles aún volando por el aire...
- Arreglemos esto antes de que nadie lo vea - sugirió Rivaille.
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Las 4 mujeres bajaron de los caballos. Riko ayudó a desmontar a la mujer embarazada.
- Bueno, señora Helenka, ha sido un placer conocerla. Pero debo volver a mi escuadrón.- acarició la barriga de la mujer y ésta sonrió para sí.- Espero poder conocerte pronto, pequeño. Adiós Hanji, nos veremos en la inspección dentro de 3 semanas.
Se despidieron de la chica de cabellos plateadas observándola montar alejándose de allí.
Helenka temblaba con miedo.
-No te preocupes, todo va a salir bien. - Hanji agarró su mano y la ayudó a andar.
El día había sido bastante duro. Tras una larga charla, había conseguido convencer a la mujer de confesar su gestación a su esposo.
Helenka aún permanecía traumatizada recordando como sus manos ensangrentadas sostenían a su hijo no nato. Muerto debido a un horrible golpe de manos de un criminal en su huida. Su cuerpo prácticamente desarrollado no consiguió sobrevivir. El padre de la criatura, no volvió a dar señales de vida tras aquello.
Desde entonces, la mujer había procurado evitar relacionarse sentimentalmente con nadie. Hasta que le conoció a él. Entonces, sus instintos sobrepasaron su lógica, arrastrándola a un torrente de sentimientos.
Ella deseaba que su hijo naciera. Pero temía que el día del parto volviera a ocurrir algo similar. Hanji había conseguido convencerla para obtener permiso y apoyo especial para que su período de embarazo lo pasase en el lugar más seguro posible.
Las calles de Shingasima no eran las más seguras de la ciudad amurallada.
Avanzaba poco a poco. Aún era de día, había bastante luz en el cielo, así que su cuerpo ligeramente hinchado no pasaba desapercibido entre los reclutas que la veían avanzar.
Finalmente llegaron al edificio que estaban buscando. La primera vez que cruzó aquellas puertas fue para terminar con aquella relación antes de que se profundizase más. Ahora que las volvía a cruzar para confesar el resultado de su estrecha conexión.
Su mano se agarró aún más fuerte a la de la joven muchacha. Era mucho más joven que ella, pero su valentía y arrojo le sorprendían.
- Hanji, ¿puedo pedirte un favor? - su voz sonaba entrecortada y triste. Hanji percibió su nerviosismo y sujetó con aún más fuerza su mano. - Si alguna vez, Erwin o yo faltásemos, ¿cuidarías a nuestro hijo?
- Eso ni lo dudes...
Nanaba abrió la puerta y se presentó primero en el despacho. A su izquierda, su superior sonreía con diversión contemplando a Erwin y Rivaille, que parecían exhaustos. Como si hubieran tenido algún tipo de desacuerdo.
- Vaya, Nanaba, ¿ya habéis vuelto? ¿Cómo se encuentra Hanji? - Los dos hombres con aspecto cansado se giraron rápidamente hacia la puerta ante el último nombre.
Hanji entró por la puerta y una mujer de cabello rubio suelto se sujetaba a su espalda con cierta vergüenza. Los tres hombres, ajenos a la realidad, realizaron una conexión algo infructuosa.
-Entonces... es cierto...- Erwin contempló a su esposa esconderse tras Hanji con las mejillas sonrojadas, mientras su subordinada sonreía en tono de disculpa - ¿Por eso la has traído? ¿Para que te ayude a confesarlo?
-¿Ayudarme a confesar? - Hanji se sorprendió ante la frase.- Yo...- intentó decir.
- No importa, vamos a ayudarte en lo que podamos. ¡Y ten por seguro que no dejaré que él se escabulla!
- E-espera un momento, ¿qué es lo que- La mujer embarazada se separó de ella intentando comprender la escena. Sin duda su marido no se había percatado aún de su estado.
Rivaille, desde su puesto parecía intentar ganar coraje ante la situación. Nanaba se había acercado a su jefe y le había confesado el porqué de la aparición de la esposa del comandante en el cuartel.
- Señor Zakarius, ¿no deberíamos arreglar el malentendido antes de que vaya a más?
- Nanaba...- le puso su mano suavemente en la boca a la muchacha y la abrazó por atrás.- Tú contempla la escena y diviértete...
Rivaille finalmente se acercó a Hanji y se agachó delante de ella sujetando su mano. Su rodilla estaba hincada en el suelo. Erwin abrazaba a su esposa mientras las lágrimas salían despedidas de su cara con orgullo.
Helenka no podía estar más confundida ante la escena.
-L-levi... ¿qué se supone que estás haciendo?- El hombre permaneció en silencio por unos segundos hasta que habló por fin.
- Yo voy a asumir mi responsabilidad.
-¿Cómo?
- Hanji, se que estás embarazada y es culpa mía así que...
-¡¿Cómo?! Yo no estoy...- el pequeño hombre ignoraba sus palabras y seguía hablando.
- No voy a dejarlo a su suerte, me encargaré de que reciba los mejores cuidados y..
- Te estás confundiendo... yo no...
- Rivaille y yo batallaremos lo que haga falta con el consejo para que te dejen tenerlo.- ahora Erwin sujetaba su otra mano y se había separado de su esposa.- ¡No vas a estar sola!
- Chicos, no se de que me estáis...
- Te compraré un anillo. Y yo también lo llevaré.
-...- Hanji miraba horrorizada a Mike que reía alegremente desde una esquina. Seguramente el artífice de todo aquel malentendido.
- Organizaremos vuestra boda como la mía, podrás ponerte un bonito vestido.- ahora era Erwin quién empezaba a desvariar. Hanji se quedaba sin palabras siendo la víctima de la escena. - Y ten por seguro que me aseguraré de que "él" no vuelva a hacerte pasar por esto.
- En serio, creo que os estáis confundiendo. Yo no estoy...
- Hanji- el hombre se incorporó y se coloco frente a su rostro. Aún sostenía su mano con firmeza y le parecía notar cierto temblor - Cásate conmigo.
La risa de Helenka interrumpió la solemnidad del momento. Había entrado en aquellas puertas asustada por como iba a afrontar aquel problema. Pero no podía reír más fuerte.
Era terriblemente cómica la situación. Como ambos se mostraban tan serios y dedicados ante el "falso embarazo" de la joven muchacha. Le dolía el estómago de reír.
- Helenka, ¿qué te ocurre?- su esposo se giró hacia ella extrañado de su actitud.
- Hanji no está embarazada.- sujetó con firmeza la mano de su esposo y la colocó sobre su vientre.- Soy yo.
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Observaron desde la distancia como su comandante besaba por última vez a su esposa mientras acariciaba su estómago con extrema alegría. Deseaba más que nada en este mundo pasar su vida con ella, pero debido a su cargo no podía.
Mike la ayudó a subirse al caballo y se montó detrás suya.
- La llevaré segura a su casa, señor... Hasta que consigamos que la trasladen a un sitio mejor. - Agarró las riendas con fuerza dándole seguridad a la mujer embarazada.
- No te preocupes. - miró a su esposa con orgullo – Lo conseguiré. No dejaré que ese niño crezca en un mal ambiente.
La mujer lloraba sin cesar. El miedo que había llegado a sentir había desaparecido completamente.
Su comandante se quedó un rato viendo como el caballo que transportaba a su esposa embarazada avanzaba con lentitud, para no provocarle ningún problema.
- Oye, Levi...- dijo por fin tras aquel rato de largo silencio – Lo de casarnos... ¿iba en serio?
-...
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Bueno, lo dicho en dos capítulos más acaba este fic. Espero daros un final pronto.
Muchas gracias por los ánimos. Aún sigo algo deprimida. Pero intentaré darle un final a la poquita gente que me sigue, os agradezco mucho el apoyo, de veras.
Quería agradecer de alguna manera el apoyo, porque es la primera vez que intento escribir un fic, tan largo y tan complicado de argumentar (al menos a mí me ha costado relacionar puntos de la serie con mis historias). Así a imitación de Navy Blue Glasses, que me inspira mucho esa chica, si no conocéis su fic de "Notre Familie" os lo recomiendo, voy a agradecer también los 100 reviews. Pues el caso es que querría mandarle un detalle, un dibujo o algo hecho por mí (la insignia del ejército bordada con el nombre del susodicho, tranquilos, se bordar) a quien me deje el review nº100 (si es que llego a 100, claro, jaja).
De momento, aún no se que haré para el afortunado. Pero al menos me gustaría dar un detalle. Cuando vea quién es me pondré en contacto con él y le preguntaré personalmente que le apetecería de entre las cosas que yo puedo hacer.
De nuevo, muchas gracias por el apoyo, y nos vemos en los dos últimos capítulos.
