DISCLAIMER: Todos los personajes y/o lugares conocidos del mundo de HARRY POTTER le pertenecen a la maravillosa escritora J.K. ROWLING. Sólo la trama es mía.


Este fic participa en el mini reto de Febrero "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.


PRIMERA NOTA DE LA AUTORA: Este fic tiene exactamente según word 500 palabras y de mi lista de doce personajes de la Tercera Generación, este fic trata sobre: Albus Severus Potter. Mi palabra es: Frio.


UN ULTIMO Y FRIO BESO


—No estés triste. Es día de San Valentín—le dijo su esposa con una débil sonrisa.

Su esposa estaba muriendo por su culpa. Había sido atacada por un licántropo y estaba muy mal herida. Pero no había sido un licántropo cualquiera, sino un alfa y las heridas de un alfa eran incurables en los muggles.

En ese instante su esposa volvió a retorcerse de dolor y él la agarró de la mano tratando de mitigar su dolor. No sabía cómo podría sobrevivir sin ella.

Recordaba cuando la conoció una noche en medio de una misión en el mundo muggle. Estaba herido. Había sido mordido por un licántropo alfa, al que luego había asesinado. Se había escondido en su jardín, huyendo de otros licántropos, cuando de repente se abrió la puerta trasera de la casa y ella apareció con una mini pala en la mano. Se veía adorable con su cabello pelirrojo alborotado y sus hermosos ojos color esmeralda. Inmediatamente había quedado prendado de ella y comenzaron una amistad, que terminó en matrimonio y con el nacimiento de una hermosa niña.

— ¿Recuerdas cuando nos conocimos?—preguntó.

Albus asintió porque no se creía capaz de contestar sin romper en llanto.

—Jamás me he arrepentido de haberte ayudado aquella noche, Al—dijo sonriendo, pero esa sonrisa se volvió en una mueca, cuando volvió a retorcerse por el dolor.

Albus se sentía impotente y frustrado por no poder ayudarla. Por no salvarla.

—Tengo frio. Abrázame por favor—dijo ella rompiendo en llanto.

Albus no podía contener más las lágrimas que bajaban por su rostro. Levantó la cobija con extremo cuidado y se adentró en la cama acunando a su esposa en sus brazos.

—Cuidaras de nuestra hija, ¿cierto?—preguntó mirándolo asustada y Albus asintió—Quiero que busques una buena…—Albus comenzó a negar con la cabeza—Si, si lo harás. Quiero que encuentres una buena mujer que te haga feliz y te ayude a cuidar de mi bebe—decía rota en llanto.

Albus seguía negando con la cabeza, pero Emmalee posó su fría mano en su mejilla y lo miró a los ojos.

— ¡Promételo! Por favor, Al…—decía volviendo a retorcerse de dolor.

Albus asintió.

—Em… yo—decía lleno de remordimientos, pero Emmalee le puso un dedo en sus labios silenciándolo.

—Lo sé. No fue tu culpa. No debí ir al bosque a buscarte, pero Hugo había ido a buscarte para ir a cazar al licántropo que se escondía en el bosque prohibido y yo solo quería protegerte. No te enojes con Scorpius, yo lo obligue a que me llevara.

—Per…-decía roto.

— Bésame, Al—dijo interrumpiéndolo.

Albus acercó sus labios a los de ella y la besó tiernamente.

—Te… amo… Al—decía gimiendo por el dolor.

—Y yo a ti, mi amor—dijo en susurro sobre sus fríos labios antes de darle un último beso.

Su esposa había muerto.

—Perdóname, mi…amor—decía sollozando y acunándola en su pecho.

Lo último que se escuchó en todo San Mungo fue un ensordecedor y estremecedor aullido.


SEGUNDA NOTA DE LA AUTORA: No era así el fic original o sea la primera versión, pero corrigiendo se me ocurrió esta terrible y trágica idea. No sé qué les parecerá, pero espero que les guste. Me hubiera gustado hacerlo un poco más desarrollado, pero el límite de palabras me limita y me frustra.

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