Capítulo 4 Loca decisión

—¡Kihara! Estás aquí.

Minato se alegró al ver que la chica había regresado pronto a casa. Él ya se estaba preparando para ir a buscarla personalmente.

—Sí aquí estoy. Tengo sueño, así que me voy a dormir. —Mencionó la chica mientras se dirigía a su habitación ocasional. —Por cierto, ya que estoy aquí, ¿Qué se supone que haré?

—¿A qué te refieres?

—Me refiero a que si voy a pasar todo el tiempo en esta casa, sin hacer nada.

De nuevo, Minato se sorprende por la pregunta de Kihara, en realidad ni siquiera él había pensado en ello.

—¿Y qué quieres hacer?

—Quiero conocer gente nueva, me parece que los aldeanos de Konoha no son tan malos como pensaba. De hecho, antes me topé con un chico muy interesante.

—Con que interesante… —Pensó en voz alta el futuro Hokage. —Deberías tener cuidado cuando andes por la aldea.

—¿Porqué?

—Tú misma lo dijiste en algún momento. Las naciones están en guerra y puede que alguien quiera vengarse de Kumo si…

—¿Estás diciendo que me van a matar si digo quién soy? Lo sabía. La aldea de Konoha no es tan diferente a como me la imaginaba. Se interesa en la guerra así como las demás aldeas enemigas.

—Sólo ten cuidado. Sobre todo de revelar el nombre de tu clan.

Esto despertó la curiosidad de Kihara, no sabía por qué debía tener cuidado ni porqué su clan tenía conexión con el asunto. Ni siquiera se imaginaba lo que esto significaría para su futuro. Aun así, ella solo movió la cabeza en forma de afirmación a sus palabras. Sea lo que fuere que estuviera ocurriendo, ella lo sabría a su tiempo.

—¿Ocurre algo, Minato? —Le preguntó el Hokage segundos después de que el rubio entrara a su oficina.

—Tengo algunas cosas qué discutir con usted, Lord Hokage.

—Puede pasar. —Mencionó un hombre de cabello negro de unos 40 años, que estaba sentado en una pequeña, pero elegante habitación cerrada completamente.

—Permiso, me dijeron que querías verme, padre. —Habló un chico después de entrar a la habitación e inclinarse en forma de respeto.

—Sí, tengo una misión para ti, espero que la realices al pie de la letra, todo está escrito en el pergamino. —Dijo con voz ronca el hombre de cabello negro —Es de suma discreción. Ya que eres el hijo con mayores habilidades que tengo, confiaré en que puedas terminar la misión satisfactoriamente.

El chico tomó el pergamino y lo comenzó a leer en voz baja. No le tomó más de un minuto en leerlo.

—Vaya, había esperado esta misión durante mucho tiempo, y parece que va a ser más sencillo de lo que imaginaba. Lástima, porque me encantan los retos.

—Esta misión significará el ascenso que tanto habías estado esperando. Así que hazlo rápido.

—Una semana es lo que necesito. Sólo eso.

Sonrió con mucha determinación y confianza. Después de todo era el mejor de todos los de su edad.

—¿Dormiste bien, Kihara? —Le preguntó Kushina.

—Mejor que nunca. —Respondió la rubia, aunque pasó toda la noche sin poder dormir. Era imposible para ella estar tranquila en un lugar como ese. Aunque hacía lo imposible para no hacerlo notar.

—¡Kihara! Que dicha que ya despertaste, traigo buenas noticias para ti.

—Minato, ¿Estás seguro de que es una buena idea? —Le preguntó dudosa Kushina de sus locos inventos.

—Sí, ya verá que todo saldrá bien.

—¿A qué se refieren?

—¿Te acuerdas de lo que hablamos ayer en la noche?

—¿Qué los aldeanos me quieren matar? —Dijo la rubia, después de unos minutos de tratar de recordar.

—¿En serio le dijiste eso? No le hagas caso. —Recalcó Kushina.

—Lo siento —Se disculpó Minato rascándose la cabeza —Eso no era lo que quería decirte, más bien, iba a darte esto.

Minato sacó una hoja con el siguiente título: "Solicitud de matrícula para la Academia de Konoha"

Realmente era una idea muy loca. Kihara pensó en dos posibles razones por las cuales Minato estaba haciendo todo esto.

Primero, estaba enloqueciendo.

Segundo, quería que ella se instalara permanentemente en la aldea.

—¿Por qué razón quieres que me matricule en esa estúpida academia? ¿Acaso quieres que me quede a vivir aquí?

—No, es sólo temporal, puede que estés ahí solo unas cuantas semanas y listo. Así no te aburrirás.

—No, jamás me vas a convencer, nunca iré a esa tonta academia.

Un día después….

—¿Por qué rayos estoy aquí?

Se podía ver la academia ninja a unos cuantos metros y muchos chicos y chicas que entraban y salían de ese sencillo edificio. Todavía Kihara no podía creer cómo rayos llegó ahí, pero la verdad es que le parecía atractiva la idea de estar ahí y conocer a más personas. Puede que por casualidad se encontrara con alguien que fuera menos extraño que aquellos dos varones de aquel día.

—Ya sabes lo que tienes que evitar.

—Sí, ya me lo repetiste muchas veces. —Le respondió a Minato quien la acompañó hasta la entrada del edificio.

Lo único que Kihara debía evitar era hablar sobre Kumo y su clan. Y, aparte de eso, podía hacer lo que quisiera, o ese era el trato al que había llegado con Minato.

Apenas Minato se marchó, la rubia se dispuso a cruzar la entrada de la Academia, aunque de manera extraña, apenas se percató, ya estaba en el suelo.

—¿Pero que rayos…?

Kihara no pudo terminar su frase, ya que fue interrumpida por un chico de alta estatura para su edad, que estaba frente a ella

—Hey, ¿No sabes que si chocas con alguien como yo, deberías disculparte? Perdedor.

Nota: Hola, aquí les dejo el siguiente capítulo. Igual que el otro no es muy largo, sin embargo ya avancé un poco más, y me salté algunas partes que eran un poco innecesarias.

Para mí, desde el siguiente capítulo en adelante, es donde comienza la trama. xD

Recuerden que agradezco sus comentarios, me hacen querer seguir escribiendo al saber que hay personas a las que les gusta la historia.

¿Quién es ese chico?¿Cuál será esa misteriosa misión? ¿Cómo le irá a Kihara en la Academia?

Descúbrelo en el próximo capítulo.