ME VUELVES LOCA
CAPITULO 3
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Estoy tumbada en la bañera, tratando de mentalizarme para mi noche de juerga con Sakura. No recuerdo la última vez que fui con ella a una discoteca, cuando éramos jóvenes nos pasábamos el día arreglándonos y preparándonos para las actividades nocturnas. Hay que ver lo que me ha conducido semejante actitud: dos padres desaparecidos y una falta de dinero permanente.
-Mama, ¿no eres ya muy vieja para ir a la discoteca?
-Si- respondo a mi encantadora hija. –Muchas gracias por recordármelo.
-La madre de mi amiga no va a las discotecas.
Pero es que la madre de tu amiga es una fastidiosa ama de casa que hornea pasteles caseros y prepara sus propias bolsas de cumpleaños. No expreso esta opinión, porque quiero que mi hija crezca respetando a sus mayores, aunque algunos sean como la maldita madre de su amiga que disfruta de su vida perfecta.
-¿No te alegras de que todavía me apetezca pasármela bien?
Mei reflexiona antes de contestarme.
-Podría enseñarte unos pasos de baile para que hagas el ridículo.
-De acuerdo, adelante.
Cualquier cosa por mantenerla callada. Ahora bien, tengo la firme intención de hacer el ridículo esta noche, ya que puede transcurrir mucho tiempo hasta que vuelva a tener la oportunidad. Vamos a ir a un espantoso bar frecuentado por empleados de oficina donde se lleva a cabo un mercado de carne fresca. Además el precio de las bebidas es excesivo y la música suena a tal volumen que resultara imposible entablar una conversación. Creo que será horrible, lo que es un signo evidente de que me estoy haciendo vieja antes de tiempo.
Mientras Mei me enseña esos horrorosos pasos de baile, que la verdad solo me dejan en claro que los programas de televisión solo fomentan que mi hija en futuro sepa como desempeñar un trabajo en un teibol dance, me termino de arreglar, mientras cambio y doy de cenar a Ryu. En eso suena el timbre. Seguro es la niñera, se llama Tenten, y me la ha recomendado una amiga, según dicen es muy buena, sin embargo Tenten se ha presentado con su novio Lee y eso me resulta de lo más sospechoso. Todos los Lee que conozco han sido enfermos lascivos con más tentáculos que un pulpo, lo peor es que les he dejado para la cena y por error les mencione que pueden tomar lo que quieran ( incluyendo las cervezas ), sin mencionar que me da dolor de cabeza como se están "sobando" como se decía en mis tiempos, sus muslos entre si y ellos piensan que no me doy cuenta, pero ya es tarde para decirle a Sakura que no puedo ir.
-Estas muy guapa, mama- me dice Mei
-Gracias, cariño.
-¿Vas a encontrarnos un padre nuevo esta noche?.
No tengo palabras para expresar lo mucho que me duele su pregunta.
-Me parece poco probable- El tipo de hombre que voy a conocer en esa discoteca será posiblemente del que deba huir como la peste.
-De acuerdo, no volveré tarde, a la cama a las nueve, sean buenos – entonces me giro a Tenten y Lee- Y ustedes también, sobre todo ustedes.
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Cuando Sakura entro alegremente en el salón, Gaara, Yumi y Ayami , se encontraban sentados en el sofá viendo un programa de deportes. Decir que estaban pegados al televisor era quedarse corto. Ninguno de ellos miro en la dirección de Sakura.
-¡TACHAN!- Exclamo ella en un intento de provocar, algún tipo de reacción.
Con aire desganado, Yumi y Ayami apartaron la vista de los jadeantes famosos de tercera categoría, en cambio Gaara, sus ojos siguieron adheridos a los pechos exuberantes y saltarines de la famosa "Stunade –senju". Sus hijas ya bañadas y enfundadas en pijama presentaban un aspecto adorable. Yumi se chupaba los mechones de su largo cabello rosa mientras que Ayami que apenas tenia pelo , se contentaba con el chupete. Mientras su marido no tenía nada de adorable.
-¿Parezco una mujer capaz de despedazar a un hombre y comérselo vivo?
-Si- respondió Yumi, que era toda la aportación que una niña de 3 años podría dar, Ayami con 12 meses , aplaudió con entusiasmo. Gaara por fin levanto la vista.
-Si- dijo antes de devolver su atención al televisor.
Solo hasta cierto punto Sakura estaba dispuesta a echarle la culpa al trabajo de Gaara. Llevaba 10 años con el mismo trabajo monótono, abriéndose paso diario al tráfico, cada vez peor, ir a oficinas, reparar equipos informáticos que invariablemente habían sido inundados por el café, o golpeados por algún objetos, pero esto no solo estaba destruyendo su alma, sino también su matrimonio. A los 32 años, no entendía como no podía ser más ambicioso, y tratar de buscar un mejor empleo.
La mayor parte de las discusiones que mantenían últimamente tenía que ver con el hecho de que, en palabras de Gaara, Sakura se daba la gran vida al quedarse en casa cuidando a las niñas.
Gaara se quejaba de su suerte, porque lo único que tenía que hacer después de un dia de trabajo era, sentarse el tiempo suficiente en ver la tele, pedir su cena y tumbarse en su cama, en cuando Sakura no terminaba su jornada hasta que caía rendida en la cama, sin fuerzas para hablar y aún menos para hacer cualquier otra cosa. Y menos mal, porque desde hace mucho tiempo la actividad bajo la sabana no era demasiado intensa. Sakura podía contar con los dedos de la mano las veces que ella y Gaara habían tenido relaciones desde el nacimiento de Ayami. Por el contrario, se quedaría sin dedos de las manos y pies, a la hora de calcular las discusiones sin sentido que habían mantenido durante el mismo tiempo.
Sakura cargo su bolso, era hora de marcharse. Pensó en despedirse de Gaara con un beso pero cambio de opinión.
-Hasta luego- dijo
Gaara suspiro profundamente. –Si-
Sakura se dirigió al vestíbulo y agarro su saco, antes de ponérsela se miró en el espejo entero junto a la puerta. Estas preciosa se dijo. Bueno exactamente preciosa no, pero desde luego muy pasable. Nada que unos kilitos de menos y un estiramiento fácil no quitaran.
Bestia sexual – gruño—Grr . De pronto una oleada de incertidumbre la invadió y se quedó mirándose en el espejo. Eres una bestia sexual- se dijo con firmeza- Y no permitas que tu marido ni ninguna otra persona te convenzan de lo contrario.
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Naruto y Sasuke se bajaron del taxi y atravesaron la calle en dirección de la discoteca. Por encima de sus cabezas se miraba un letrero en neón que decía: CINCUENTA POR CIENTO. Sin duda, se trataba de una divertida alusión al hecho de que el 50% de los matrimonios terminaban en divorcio, estadística que Naruto estaba mas que familiarizado gracias a su amable abogado. La acera estaba abarcada por mujeres a medio vestir que no parecían consientes del frio ni que de ese tipo de ropa no le favorecían a sus muslos.
Naruto empezaba a dar marcha atrás.
-Solo de pensarlo, me cuesta respirar.
Sasuke agarro a Naruto del codo y lo condujo hacia su funesto destino.
-Naruto, si fueras una cría de foca ya te habría golpeado con un palo hasta matarte.
-Sasuke, entiéndelo, hace 15 años que no piso una discoteca. Y ya entonces las odiaba.
-Tranquilo- respondió Sasuke- Va a ser genial.
-¿Cuál es tu definición de genial?
-Muchas mujeres. Muy poca ropa.
-No estoy preparado para esto.
Su poco comprensivo amigo, lo obligo a atravesar la puerta y pago la tarifa para entrar. Naruto jamás había visto tal ambiente. Ahogo un grito, mientras paseaba la vista por la sala, por todas partes se veía mujeres con la pinta de prostitutas.
-Bueno- dijo Sasuke- no esta nada mal ¿eh?
Naruto se encontraba estupefacto.
-Veo gente divorciada- acertó a decir entre jadeos, con una vos sacada de la película "el sexto sentido". Sasuke le dio una palmada en la espalda.
-Pues ya acostúmbrate colega. Ahora eres uno de ellos.
-Sonríe, hombre- le siseo Sasuke- pareces un psicópata asesino.
-No puedo-
-No muerden.
-Seguro que si- preso de los nervios, Naruto inspecciono a las mujeres.-Se nota que muerden.
-¿No pensaras que el divorcio ha afectado tu autoestima?- Pregunto molesto Sasuke.
Naruto exhalo un suspiro. –Lo siento- Sasuke también exhalo.
-El tío Sasuke cuidara de ti. ¿Alguna vez te has metido en un lio por mi culpa?
-Si- respondió Naruto.
Su amigo adopto una expresión resentida. –Solo aquella vez-
-Y Shion, nunca dejo de recordármelo.
-Bueno Shion es agua pasada. ¿Sabes cual es tu problema? Eres demasiado quisquilloso.
-Pero es que todas tiene brazos de cargador de muelles.
-¿Ves a que me refiero? – Sasuke señalo el extremo contrario de la pista. –Esas dos no están mal-
Naruto siguió el dedo de su amigo. En lo alto de una mesa, al otro lado de la sala Hinata Hyuga, su nueva secretaria, y una amiga suya estaban ejecutando un baile al estilo Britney Spears. Naruto tuvo que mirar dos veces, pues no daba crédito a sus ojos.
-¿Te apetece pasar un rato con ellas?
-Puede que si.
Sasuke se quedó perplejo.
-Venga, vamos.- Apresuro Naruto.
La cerveza de Sasuke se detuvo a medio camino hacia sus labios.
-¿Cómo? ¿Ahora mismo?
-Sí.
Mientras se encaminaban hacia ellas, Sasuke no daba crédito a la repentina actitud de su amigo. -¿Qué has hecho con mi amigo " la cría de foca a medio morir"-
-¿Pero no esto era lo que querías que hiciera?- Naruto avanzo hasta detenerse frente a Hinata y su amiga, ellos las observaban, Naruto no se había percatado de aquella aptitud en la entrevista de trabajo, si podría calificarse de esa manera e ignoraba como podría serle de utilidad durante las horas de oficina, pero el hecho de que su secretaria supiera moverse de aquel modo, le alegraba de sobremanera.
-Hola- dijo Naruto tras unos momentos.
Hinata bajo la vista y quedo petrificada.
-Hola- respondió, mientras a toda prisa se tiraba hacia abajo el vestido.
-Así que te ibas a acostar temprano- observo Naruto.
-Y esta es tu patética discoteca para solteros- Hinata esbozo una amplia sonrisa y Naruto la ayudo a bajar de la mesa. -No hago esto habitualmente- aclaro.
-Lastima- respondió Naruto. Nunca se había alegrado tanto de encontrarse con alguien.
La amiga de Hinata que también había dejado de bailar, fue rodeada en la cintura por los brazos de Sasuke.
-¿Qué tal si alguien nos pone al corriente? – Pregunto Sasuke.
-Les presento a Sasuke- dijo Naruto.
-Y ella es Sakura- Añadió Hinata.
- Y esta es Hinata- dijo Naruto a su amigo, mientras se fijaba en que este aun seguía con las manos en la cintura de Sakura. –Hinata es mi nueva secretaria, va a convertir a mi horrible tienda de coches usados en un imperio, aunque no sabe usar la computadora, ni preparar el té.
-¿Y qué más da?- Sasuke brindo a Hinata su sonrisa más resplandeciente y luego se froto las manos. –Señoritas, ¿Nos permiten invitarlas a una copa?
-¿ No era mala idea mezclar el trabajo y el placer?- Pregunto Hinata.
-Dadas las circunstancias, considero que resulta de lo más agradable- respondió Naruto al tiempo que sonreía como hace mucho tiempo no lo hacía.
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Una vez en la calle, el aire gélido golpeo el rostro de Naruto como una bofetada. Hinata se encontraba de pie a su lado, un tanto sonrojada por el frio. Naruto sintió deseos de besarla, lo que le provocaba un sentimiento extraño, porque no se le había ocurrido que alguna vez iba a querer besar a otra mujer que no fuera Shion. No es que le hubiera invadido una oleada de lujuria por su secretaria-aunque unos cuantos pensamientos lujuriosos si andaban extraviados por ahí- se trataba mas bien del agradecimiento por el hecho de que Sasuke no hubiera podido endosarle una bestia esa noche. Además no se le ocurría mejor forma de pasar esa situación que con Hinata.
Volvio la vista hacia Sasuke, su amigo se encontraba entrelazado con la atractiva de Sakura. Sasuke nunca había considerado su condición de soltero un problema. A pesar de su gran amistad eran muy diferentes. Naruto siempre deseo una vida hogareña estable, dos hijos. Coche familiar, barbacoa de ladrillo y una linda casa. Tal ves algunas personas nacían con el gen del matrimonio y otras no. De ser cierto, su amigo carecía definitivamente de ese gen.
Mientras el reflexionaba sobre estos asuntos, Hinata caminaba alado de el soportando el frio y tiritaba bajo su fino abrigo. Había en ella cierta fragilidad que incitaba a Naruto a sentirse protector. Sasuke y Sakura empezaron a dirigirse hacia la parada de taxis, cuando llegaron, Sasuke se dio media vuelta y tomo la palabra:
-Sakura y yo nos vamos en el mismo taxi.
Hinata puso cara de preocupación, como era natural y se acercó a su embriagada amiga, jalándola del brazo.
-Saku,¿ segura que estarás bien?, me preocupas, no estás en tus 5 sentidos y ni siquiera te molesto que Sasuke te estuviera agarrando el trasero toda la noche mientras se besaban descaradamente.
-Estaré perfectamente Hina, no te preocupes por mí.
Dicho esto, regreso tambaleándose alado de Sasuke, también borracho.
-¡Hasta luego, colega!- grito Sasuke a Naruto mientras agitaba la mano en señal de despedida. Acto seguido le dedico un giño pícaro al tiempo que introducía a Sakura en el taxi.
Hinata frunció el ceño cuando el vehículo se alejó.
-Debería haberme ido con ella- empezó a morderse una uña- ¿Se puede confiar en él?
-Desde luego que no- respondió Naruto.
La frente de Hina se arrugo más a causa de la inquietud- Me imaginaba la respuesta.
-Ya que nuestros respectivos amigos se han ido juntos. ¿Compartimos también un taxi?
-¿Puedo confiar en ti?
-Con los ojos cerrados.
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El taxi se detiene frente a mi puerta, al igual que la escena en los bailes lentos, se trata de una situación embarazosa. ¿Acaso no ya soy mayor para seguir preocupándome por estas cosas?. El ambiente en el taxi es cálido y la compañía agradable. No me quiero marchar, pero antes de que la situación pueda estropearse me deslizo sobre el asiento para apartarme de Naruto.
-Bueno, nos vemos mañana.
-Rebosante de alegría y entusiasmo, acuérdate.
-Hare todo lo posible.
-Ha sido estupendo-Dice Naruto- Gracias.
-¿Crees que mi jefe se de cuenta de que me he pasado la noche bebiendo y bailando y me ponga de patitas en la calle?
-Lo primero, quizá, lo segundo, de ninguna manera.
Una vez fuera del taxi, respondo:
-Lo he pasado muy bien. Buenas noches.
Naruto me sonríe y acto seguido cierra la puerta del taxi antes de mirarme por última vez.
-Adiós.
Mientras se aleja, agito la mano, luego observo como se aleja y me pregunto si el contaba con que lo invite a pasar para tomar un café o algo, me falta entrenamiento para interpretar las señales, es uno de los peores síntomas de ser divorciada. Al abrir la puerta, decido hacer todo el ruido posible para mi niñera. Tenten y Lee están sentados castamente en el sofá, veo las latas de cerveza vacías y una pizza a medio comer. Tal vez fui injusta con ellos al pensar mal, puede que hayan pasado la noche viendo televisión y cenando.
-Hola- saludo- ¿todo bien?
-Sí, los niños están perfectamente.
-Muy bien- respondo mientras busco dinero en mi bolso y se lo entrego. –Bueno gracias por todo.
En el momento que llegan a la puerta, me doy cuenta que algo se asoma por debajo de uno de los cojines, tiro del objeto y con cuidado de no tocarlo mas de lo necesario.
-Toma- le dijo a Tenten antes de que tenga oportunidad de escapar- Puede que lo necesites.
Extiendo el dedo del que cuelga la ofensiva prenda y devuelvo la micro tanga a su dueña.
Con aire altivo, Tenten me lo arranca de un tirón y sale corriendo sin ni siquiera pedir disculpas. Tengo que sonreír para mis adentros antes de recordarme que nunca, jamás permitiré que mi hija trabaje como niñera.
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Estoy sentada tras el escritorio de Naruto y quien me viera se daría cuenta al instante de que sufro una resaca monumental.
-¿Mas café?- pregunta el.
Hago un gesto afirmativo con la cabeza. Aunque me encuentro a medio morir, podría enamorarme de este hombre. Tiene la paciencia de un santo, además de un toque maestro con el hervidor de agua. Me entrega otra taza de intensa y estimulante cafeína.
-Por lo que veo, tendré que aumentar el presupuesto para las bebidas calientes.
-No, esto no pasa muy a menudo, lo de anoche fue un caso aislado, te lo aseguro- He llegado a la conclusión de que a mi edad la mezcla de alcohol y minifaldas no son convenientes.
-Lastima-Mi nuevo jefe me sonríe por encima de su taza y eso hace que me sienta nerviosa.
Examino los montones de papeles que se alzan enfrente a mi y me esfuerzo por mantener la cabeza quieta mientras desplazo los ojos. –No parece un gran comienzo de mis medidas de choque para sacar a flote tu imperio económico, lo siento.
-Estos asuntos llevan su tiempo, por el momento quédate sentada y empápate del ambiente.
-Tenemos que hablar de mis funciones.
-¿Ah sí?
-Veras- digo yo- la verdad es que no me veo como secretaria.
-¿Acaso por qué careces por completo de las técnicas de secretariado?- bromea Naruto.
-Entre otras cosas.
- Y dime ¿Qué quieres ser? – pregunta el- ¿directora general?¿jefa ejecutiva?, ¿vicepresidenta de sujetapapeles?.
-Me veo más como una ayudante ejecutiva y asesora comercial. -Aun debo estar borracha, pienso yo-
-Ah, perfecto.
-Elaborare estrategias y declaraciones de objetivos, confía en mí, será pan comido.
Cuando le entrego mi taza para que la rellene de nuevo, la puerta de la oficina se abre de improvisto. Una mujer joven, de físico atractivo, vestida de pies a cabeza con ropa deportiva, se encuentra en el umbral y resopla, como si le faltara el aliento y Naruto se muestra tan desconcertado que solo puede tratarse de una persona.
-¿Puedo ayudarle? – pregunto en tono jovial, mientras que Naruto sigue paralizado, de pie. La recién llegada se gira bruscamente para mirarme. Ahora le toca a ella quedarse desconcertada.
-Hola Shion- dice Naruto tras una incómoda pausa- ¿Qué haces aquí?
-Estoy entrenando- voy a participar de nuevo en un maratón.
-¿Otra vez?- pregunta el.
-Otra vez- replica ella con sequedad- Me faltan unos kilómetros y tengo que practicar.
No puede evitar que los ojos se le vallan en mi dirección y francamente, a mi no me engaña. Hay decenas de parque en los que podría haber elegido para entrenar, no tiene la menor necesidad de arriesgarse al envenenamiento por dióxido de carbono recorriendo las aceras que rodean la tienda de vehículos usados por Naruto. Además esta seca de los pies a la cabeza, estoy habituada al fraude a gran escala, por lo que detecto los indicios reveladores a mil metros de distancia. Sin embargo no parece que a Naruto le suceda lo mismo.
-Se me ha ocurrido acercarme a saludarte.
-¿Por qué? – pregunta el.
Se me escapa una sonrisa de modo que entierro mi cara en la pila de papeles y finjo estar ocupada, mis oídos no tiene problemas a la hora de concentrarse, claro esta, incluso cuando Shion baja el tono de voz.
-Sigo siendo tu mujer-sisea ella.
-Solo te quedan unas semanas- puntualiza Naruto- He firmado los papeles de divorcio.
-Naruto, estoy tratando de ser considerada en lo referente a ese asunto.
-Yo también.
Shion me lanza una mirada mordaz, dando por entender que no quiere hablar del tema en mi presencia. Naruto sigue su mirada.
-¡Ah!- dice- Te presento a Hinata, Hinata Hyuga.-
Me pongo de pie y me paro junto a Naruto, no sé por qué pero la presencia de esta mujer me irrita hasta límites insospechados y creo que ella también tiene el mutuo sentimiento. Shion es hermosa su melena a la mitad de la espalda y rubia se mueve de forma seductora, su figura es tan buena que muchas la apuñalarían y yo me incluyo en esa lista, pero se percibe que es antipática y ya tiene pequeñas arrugas, aunque creo que es mas joven que yo, un vejestorio con 2 hijos. Por mucho que lo intento no comprendo como Naruto podía formar pareja con ella. No se lo merece ni por casualidad.
-Soy la ayudante ejecutiva y asesora comercial de Naruto.-me presento.
-Mi … ayudante ejecutiva- corea Naruto con cierta vacilación y me lanza una mirada de desconcierto.
-Y asesora comercial- apunto.
-Y asesora comercial.
Naruto y yo sonreímos alegremente. Shion, sin embargo parece muy disgustada.
-¿Desde cuándo?- pregunta.
-Eh … - dice mi jefe
-Desde hace siglos- le informo- Vamos a ampliar el negocio a escala internacional.
-Vaya- dice Shion-, eso es estupendo, si, estupendo claro que si- La verdad no da la impresión de que le parezca estupendo.
-¿Podemos ayudarla en algo más?
-Eh … no- dice Shion, vuelve la vista a Naruto, en busca de ayuda o algún aporte, pero el parece zombi. –Bueno me tengo que marchar.
-Claro, hasta luego. –dice Naruto.
Me lanza una mirada gélida como diciendo que abre ganado la batalla pero no la guerra, yo me pregunto por qué una mujer que acaba de abandonar a su marido ha mostrado ser tan malévola con alguien quien claramente considera una rival. Sin despedirse de mi, se da la media vuelta y sale, miro como esquiva algunos charcos, desde la ventana y se sube a su BMW, Esbozo la sonrisa propia de que mis intuiciones y su pociones eran correctas. A mi no me engañaba. Miro hacia Naruto , de pronto se pone triste y eso me parte el corazón.
-Ojala fueras mi abogada- comenta en voz baja.
-Así que esa es la mujer que desconoce las estrías, ¿viene a saludarte con frecuencia?
-Nunca.- se frota la barbilla y en su rostro se muestra la confusión. –Es la primera vez, te lo aseguro.
-Quiere que vuelvas- afirmo yo.
-No digas tonterías- Naruto se echa a reir ante la sugerencia.
-Hablo enserio, las mujeres entendemos estos asuntos-
No voy a contarle que la vi subirse a su coche y eso del entrenamiento era pura patraña.
– Puede que el machete el carnicero este perdiendo atractivo.
-Ya me han hecho esa broma.
Vuelvo a sentarme en el escritorio y resisto la tentación de tumbarme sobre el y quedarme dormida. Naruto me pasa otra taza de café.
-Perdona por no haberte invitado anoche a pasar a mi casa.
-No, nada de eso, no te preocupes. –Suspira- ¿ Entonces vamos a ampliar el negocio a escala internacional?
Le dedico una sonrisa, y afirmo con la cabeza.
-Pues da la casualidad de que mañana tengo una reunión importante con un empresario japonés- Vamos a hablar sobre el futuro concesionario de vehículos. -Naruto se aproxima a mi, es un hombre tan agradable que me hace sentir cosas extrañas por dentro, y no es esa mi intención, en absoluto.
-Entonces ¿me acompañas? –pregunta el.
-Ya lo veras- respondo- seré tu mejor carta.
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:D ¡Hola!, muchas gracias por sus comentarios
Espero les esté gustando la historia, estuve pensando y me parece que esto da como para seis o más capítulos, aun no estoy segura, pero lo estaré actualizando lo más pronto posible.
Para los que saben, tengo un canal en YouTube, y bueno me andan preguntando cuando subiré nuevo video, pues les aseguro que mi intención es subirla este fin de semana, pero no prometo nada, por favor sean pacientes, no es fácil para mí, y aunque no lo parezca hacer los videos me consume mucho tiempo, no tengo un solo día libre y tengo que hacerlo por ratos y por eso me tardo tanto.
¡PERO DE QUE LO SUBO, LO SUBO! X)
Un beso, gracias por leer.
