ME VUELVES LOCA
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X—X-X-X-X-X—X
Dos largas horas después mas tarde, aparco frente a la casa de Sakura. Naruto sigue sentado a mi lado, ha oscurecido por completo.
-¿Estas seguro?- pregunto.
-Claro que si.
Nos bajamos del coche y caminamos hasta la puerta, llamo con los nudillos a la puerta y espero hasta que Sakura abre, con Ayami sujeta la cadera. Eleva las cejas sorprendida.
-¿Te acuerdas de Naruto? –pregunto.
-No mucho- admite con cierta timidez. – Aunque desde ese entonces, he oído hablar de ti a menudo.
Genial, gracias, Sakura.
-Bueno- digo mientras atravesamos el umbral- Naruto también sabe mas cosas sobre mi y ha venido a conocer a los niños.
-Estas loco- suelta Sakura con una sonrisa.
Entramos a la casa. No se a que se habrá dedicado mi amiga hoy, pero seguro que no tiene nada que ver con las tareas domesticas. Nos abrimos camino entre juguetes hasta que, en el salón, encontramos una hilera de niños en el sofá que, hipnotizados, miran los dibujos animados.
-Estos dos son míos- explico al tiempo que Ryu se baja de un salto del sofá y sale disparado hacia mis piernas.
-Saluden a Naruto.
-Hola- dice Mei.
-Naruto es mi jefe.
-Ah.
-Hola- dice Naruto con tono vacilante.
-¡Hola!- grita Ryu a pleno pulmón.
-Hola- Naruto se inclina hasta la altura de mi hijo y de inmediato es recompensado por el detalle.
-¡Doggy!- exclama mi hijo, y le entrega su peluche. Tengo que decir a favor de Naruto que no retrocede espantando como seria lo normal. Tomar a doggy es como coger una pelota de tenis empapada de babas de un perro labrador.
Yumi se baja del sofá y con el pulgar en la boca, se apoya de mi pierna.
-Hemos comido con el tío Sasuke.
Naruto deja de juguetear con doggy. Yo clavo la vista en Sakura por encima de la cabeza de los niños. ¿Qué era eso de que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad?
-¿El tío Sasuke?
Mientras Sakura se encoge de miedo. Naruto se dirige a mi moviendo los labios en silencio ¿Mi Sasuke?
-¿De verdad tesoro?- le digo a Yumi.
-Es simpático, se mete las patatas fritas por la nariz- nos cuenta.
Con aire resignado, Naruto asiente en señal de confirmación: Si, mi Sasuke
-Mama y yo tenemos que hablar, ¿Por qué no van todos al jardín a jugar un momento?- hago una señal a Sakura para que suelte a Ayami y me acompañe a la cocina- ¿Te importa hacerte cargo de los niños un momento, Naruto?
-Claro que no- responde con voz temblorosa- lo hare encantando.
-Mei, ayuda a Naruto- decreto.
- De acuerdo- Me responde mi hija.
Saco a Sakura de la sala y me la llevo a la cocina, escucho a Ryu llorar, pero me da igual. Naruto tendrá que resolverlo. Cierro la puerta a nuestras espaldas y respiro profundo para no matar a mi amiga.
X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-
Miro a mi amiga cara a cara mientras me apoyo contra la puerta para evitar interrupciones, no puedo evitarlo, estoy indignada con Sakura y noto que las mejillas se me encienden por momentos. Antes de que yo pueda articular palabra, ella se me adelanta.
-Hemos comido juntos, nada mas.
-¿A dónde fueron?
-A un restaurante italiano del centro- Sakura cruza sus brazos en modo desafiante- por primera vez en mi vida no se trataba de un McDonalds, de modo que no le he arrancado la ropa en la piscina de pelotas.
-Pero se te ha pasado por la mente.
-Pues claro, pero por mucho que haya fantaseado con un revolcón en la paja, llevaba unos niños que me lo impedían, por cierto, uno de ellos era tu hijo.
-¿Has llevado a los niños?
-No tenia elección.
-Pudiste no haber ido.
Sakura se da la media vuelta y recoge una cesta de ropa. La planta de un solo golpe en la mesa y saca la tabla de planchar, la cual también sufre de una arrastrada, seguida de un azote. Después le da el mismo trato a la plancha e introduce el enchufe en la pared con tanta fuerza, que me sorprende que el yeso no se agriete. Me esfuerzo por suavizar mi tono de voz:
-¿Por qué haces esto Sakura?
-Porque me aburro Hinata, porque mi vida es una mierda. Estoy aburrida de Gaara. Estoy aburrida de los niños. Estoy aburrida de mi misma. Y de pronto aparece un hombre que me considera atractiva, divertida y no me ve como otro electrodoméstico más.
-Para ti estará muy bien- tercio yo- pero ¿tienes idea de lo que se siente en el caso contrario?
-No- responde con voz queda.
-Eso es por qué Gaara por muy aburrido y desagradecido que sea, no es un adultero. Puede que no sea cariñoso, puede que ya no haga saltar el resorte del colchón, pero al menos sabes donde pasa las noches.
Sakura se rehúsa a mirarme.
-Es un hombre fiel- prosigo- y está a tu lado – la garganta se me contrae-. Además, nunca te ha puesto la mano encima.
Sakura suelta la plancha de un sopetón. Respira con dificultad y no consigo descifrar el torbellino de emociones que se le cruza en el semblante.
-¿Y si eso ya no me basta?
- Tiene que bastarte.
-¿De modo que tengo que sentirme agradecida porque dispongamos de una cuenta corriente continua y por qué no se dedique a darme puñetazos?
Sus palabras me estremecen y, por unos instantes, Sakura se muestra arrepentida.
-No conoces a Sasuke, puede tener una mujer distinta cada noche.
-No es esa clase de hombre.
-¿Cómo lo sabes?, no puedes asegurar nada, y arruinar tu vida por una noche de pasión, acaba con esto ahora que puedes.
Sakura se apoya en la tabla de planchar. Su espíritu de lucha se ha evaporado y levanta los ojos llorosos hacia mí.
-A lo mejor es demasiado tarde.
Un chillido ensordecedor de Ryu me impide enterarme de mas, porque Sakura y yo salimos disparadas hacia el jardín.
Naruto sujeta al niño con los brazos estirados y se gira hacia nosotras, para enseñarnos que mi adorado hijo, que desnudo de la cintura para abajo, se acaba de hacer pis en la parte delantera del elegante traje de Naruto. Mi jefe me brinda una sonrisa débil.
-¿También se considera esto un gran honor en la zona de la que procedes?
Sakura y yo estallamos en carcajadas. Me apresuro a socorrer a Naruto y le arranco a mi pesadilla de niño de los brazos.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-XX-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-
Naruto y Hinata se encontraban junto al coche de ella en el patio de exposición de la tienda. Mei y Ryu estaban en el asiento posterior con los cinturones abrochados.
-Me marcho, tengo que cocinar la cena.
-¿Mas pescado?
Hinata se echo a reir.
-Gracias por lo de hoy. Espero no haberla J-O-D-I-D-O del todo- deletreo la palabrota, al tiempo que lanzaba una mirada de culpabilidad.
-Tranquila, todo saldrá bien.
-Tambien siento lo del traje.
-No pasa nada, nada que la tintorería no pueda resolver.
-Yo me encargo de la cuenta- insistió Hinata- Me das el recibo y ya esta.
-No te preocupes.- Naruto saco un sobre del bolsillo- Aun no he hecho un papeleo ni nada de eso- admitió- pero ya que se ha acabado la semana, aquí está tu sueldo de los últimos días.
Hinata agradecida, tomo el sobre.
-¡Ay Naruto- exclamo- no sabes lo mucho que significa para mí!
-¿A qué te refieres? ¿ A que ahora podrás pagar la cuenta de la tintorería de otros hombres al que tu hijo haga pis?
-Es mi primer paso en la escalera hacia la independencia.
-Acabaras por darte cuenta que la independencia se parece más a una rueda de molino que a una escalera.
-Es un momento simbólico para mi.
Naruto se sonrojo.
-Pues me alegro de haberlo compartido contigo.
-Te agradezco mucho que me hayas contratado –dijo Hinata- y que no te enfurezcas cuando te avergüenzo frente a clientes importantes, ¿Por qué será que me la paso arrastrándome ante ti, Uzumaki Naruto?
-Ni idea- respondió el- pero me gusta. Y si quieres hacer penitencia, encárgate de mis papeles en la oficina, ordenándolos y archivándolos.
-Claro que me encargare- prometió Hinata.
-Tus hijos son estupendos ¿sabes?- observo Naruto- Aun no controlan del todo los esfínteres, pero, en todo caso, son estupendos.
-Si, son buenos niños- hinchada de orgullo observo Hinata a sus hijos con ternura- No la tienen nada fácil- de pronto adquirió una expresión de vulnerabilidad- con su padre fuera de casa y todo lo demás.
-Debe estar loco- dijo Naruto- Si fueran mios, no podría estar lejos de ellos.
-Pues su padre no parece pensar así.
-¿Por qué no los llevamos de excursión?- sugirió antes de pensárselo mejor- Mañana, por ejemplo, podríamos ir a visitar los castillos en la próxima cuidad o a la costa.
-¿Y que pasa con la tienda?
-No abriré – respondió el- Es una de las pocas ventajas de ser el jefe, el negocio anda fatal, además no creo que pase nada, si no abro por unas horas- la voz se le fue quebrando- Si es que quieres y ya sabes, no estas ocupada …
-No- Respondió Hinata- Me encantaría, mas bien nos encantaría-
-De acuerdo, ¿alguna sugerencia?
-No, los niños no han salido desde hace siglos, cualquier sitio, mas alla de nuestra calle será genial.
-Estupendo- respondio Naruto- En ese caso, podemos volver a Londres, ¿Vamos a la torre?-
-Genial.
-Pensare en algo.
-Naruto- suspiro ella- eres increíble.
-No es verdad- replico el.
-Lo es, muchas gracias. ¿No te causara ningún problema con Shion?
-¿Por qué iba a ser así?- pregunto el- Tu y yo somos unos amigos y compañeros de trabajo que vamos a pasar el dia fuera con tus niños. Nos pienso violarte delante del castillo de Londres.
Aunque ahora que lo pensaba, la idea le atraía bastante. Pero ¿en que estaba pensando? Seguro el exceso de martinis en el almuerzo le había afectado. Iba a ser un dia de diversión con Hinata y los niños. Sin ataduras. Sin proposiciones románticas. Sin hacer manitas. Sin nada de eso.
-Lo pasaremos bien- declaro Naruto- Podemos hablar de trabajo si eso te hace sentir mejor.
Hinata lo beso en la mejilla.
-Eres un hombre adorable.
-Bueno pues hasta mañana, quedamos aquí a las 10.
El podría ser un hombre adorable, pero bajo ningún concepto iba a permitir que su madre le viera ponerse en marcha con Hinata y sus hijos, sobre todo si iba a contarle una posible reconciliación con Shion. Kushina haría una interpretación exagerada de los hechos. Y es que ni siquiera el mismo sabía a ciencia cierta cómo debería interpretarlo.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-XX-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X—X-X-X
El dia empezó envuelto en una cada de nueva que a medida que nos encaminábamos a Londres se dispersaba. El sol, bajo en el horizonte como es una esfera blanca que reluce como una bombilla. Para entretenerse Mei arroja el aliento en la ventanilla y dibuja corazones en el vapor condensado. Ryu está durmiendo como un angelito.
Naruto y yo, un tanto azorados, ocupamos los asientos delanteros y escuchamos la voz alegre y aguda de Robbie William- la elección ha corrido a cargo de Mei- Pero a medida que avanzamos a gran velocidad, la niebla se desvanece y sej al descubierto un perfecto cielo azul. Entonces se que va a ser un dia maravilloso.
Nos aparcamos y nos metemos en el metro, otra novedad para mis hijos. Mei trata de aparentar indiferencia pero tiembla de la emoción. La majestuosa fortaleza de la Torre de Londres surge a la vista.
-¿Es verdad que la reina vive aquí?
La voz de Mei denotaba un cierto temor reverencial.
-No- respondo- se ha mudado a otro sitio.
-Si yo fuera la reina, viviría en este castillo y daría todo mi dinero a los pobres.
Naruto, empuja la sillita de Ryu. Tengo que decir que se le ve muy cómodo en ese papel. Me pregunto si la gente que nos mira nos toma por una familia, y semejante pensamiento me produce una sensación de bienestar. ¡Es tan agradable no tener que lidiar sola con los niños!.
Naruto sube a mi hijo a sus hombros y sonríe con benevolencia a mi hija, que se encuentra en plena representación. Me pregunto si este hombre interrumpirá mi racha de mala suerte. No me atrevo a considerar la idea, puesto que la vida ya he a herido mucha veces. Estamos codo a codo, nuestros brazos se rozan, y siento deseos de coger le la mano,, pero no lo hago. Entonces tengo que recordarme que va a volver con su mujer, que no está libre y que mis fantasías no tienen ningún sentido. Intento no pensar que Shion es un bruja que no se merece a un marido como Naruto.
Terminamos la visita guiada en el edificio que alberga las joyas de la corona y hacemos cola junto a un flujo continuo de norteamericanos, alemanes y una mezcla de razas europeas. En una película al estil Disney, nos muestran la colección de valor incalculable de joyas y reliquias. Mientras Ryu duerme en brazos de Naruto, Mei abre los ojos como platos.
-Quiero ser princesa- declara.
Me complace que mi hija empiece a comprender el valor de la ambición. Me encantaría que llegase a tener una profesión, excepto la de bailarina de club nocturno. Como ya he comentado antes, su talento parece inclinarse en esa dirección. Pero confió en que este tomando nota de todo lo que ve.
-Vamos a almorzar- sugiere Naruto.
Asi que nos dirigimos a un establecimiento revestido de madera de pino cuyas gruesas vigas están adornadas con lanzas y sables. Encontramos una mesa, y después de amenazar a Mei con una decapitación como en las que hacían en el castillo , si no cuida bien de su hermanito, Naruto y yo nos marchamos en busca de comida. Hacemos cola y ordenamos.
-Has sido muy amable al traernos- le digo.
-Tonterias- con un gesto de mano, le resta importancia al comentario. –Me encanta haber tenido un excusa para venir, me la estoy pasando en grande.
-Los niños se te dan muy bien.
-Bueno- responde con timidez- supongo que será la novedad. Si fueran mis propios hijos, les estaría gritando, como veo que hacen todos los demás.
Coloco mi mano en su brazo, sonriéndole.
-No lo creo.
Antes de que Naruto pueda responder, llegan cuatro raciones de patatas fritas y colocamos los vasos llenos de Coca-Cola. Nos encaminamos de vuelta a la mesa y descubrimos que Mei ha conseguido una sillita alta para su hermanito y ahora se encuentra felizmente amarrado a ella.
Naruto toma asiento y yo procedo a ejercer de madre, distribuyendo los platos de comida.
-Den las gracias a Naruto. – ordeno a los niños. Esta excursión debe estar costándole una fortuna, pera ha insistido en que no piensa aceptar un solo centavo de mi.
-¡Ga!- dice Ryu en su sillita.
-Gracias- Dice Mei.
-Y gracias de mi parte- digo yo mientras me siento y me recuerdo a mi misma que debo abstenerme de manipular la comida de Naruto.
Mei examina una patata y la sopla como si estuviera demasiado caliente.
-Naruto …- empieza decir con voz amable.
Naruto levanta la vista de su plato con aire expectante.
-¿Si?
Albergo la esperanza de que valla a formularle una pregunta inteligente, que demuestre que ha estado prestando atención y que ha sabido apreciar el valor educativo de la excursión.
Naruto y yo, somos todo oídos.
Mei inclina la cabeza hacia un lado.
-¿Te gustaría casarte con mi madre algún día?
Pero no, parece que no fue el momento para preguntas filosóficas ni discursos.
Naruto se ruboriza, aunque menos que yo.
-Y-ya estoy casado – tartamudea.
-Ah- Mei frunce el ceño- Enrique VIII tuvo 6 mujeres. ¿No puedes deshacerte de la tuya y casarte con mi madre de nuevo?-
De modo que si había aprendido algo del recorrido. .
-Pues no, la verdad- responde el con voz ronca- Solo es posible cuando eres rey.
-Ya veo- mi hija digiere la respuesta y luego regresa su atención a sus patatas fritas- ¡Qué pena!- exclama.
Siento ganas de regañarla o de disculparme ante Naruto, pero las palabras se niegan a acudir en mi ayuda, porque reconozco que yo misma no lo podría haber expresado mejor.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-XX-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-XX-X-X-X-X
Estoy casado, decía Naruto para si. Lo repetía una y otra vez, dejando que la frase le recorriera el cerebro de un lado a otro. Estoy casado.
El problema residía en que ya no se sentía casado. Si, había accedido a volver con Shion, per por algún motivo desconocido, la información no había llegado a alcanzar sus conexiones cerebrales.
Tras abandonar la torre de Londres, poco después del almuerzo, se había dirigido hasta la pista de hielo. Instalaron a Ryu en la cálida y colorida guardería durante una hora, mientras ellos se encaminaba hacia la carpa donde se alquilaban los patines. La verdad, le había costado dejar al niño, aunque fuera por poco tiempo. Los hijos de Hinata eran maravillosos.
Paso un mal rato cuando vio a Hinata y a Mei riendo tan cálidamente, enfundadas en sus patines alquilados, dispuestas a lanzarse al hielo, pues pensaba que nunca serian pareja, ni formarían una familia, Naruto deseaba que su vida fuera esa, pero teni que recordarse a si mismo que se trataba se un sueño imposible.
Tomo asiento alado de Hinata en el húmedo banco y contemplo sus patines. A el se le había ocurrido lo de ir a patinar, pero no contaba con que introducir sus pies en una botas húmedas las cuales ya habían acogido una docena de pies sudorosos iba a darle tanta repugnancia. La sensación era espantosa, y se preguntó si aquella cosa le resultaba tortuosa, ¿Cómo sería regresar a la cama con su mujer?. Aparto ese pensamiento de su cabeza.
-¿Todo bien?- Pregunto Hinata con una sonrisa. Tenia las mejillas encendidas a causa del frio y, al ponerse de pie con los patines, se tambaleo ligeramente.
Naruto alargo el brazo y la tomo de la cintura.
-Ya te tengo.
Hinata se ruborizo aun más.
-Esto del patinaje, nunca ha sido lo mío.
-Dame un minuto.
Naruto termino de atarse los cordones de sus patines y apretó la mano de Hinata con firmeza, mientras la conducía por la pista con paso cauteloso. Mei demasiado independiente para que alguien la cogiera de la mano se agarro a la barandilla y se fue abriendo camino entre la multitud.
Hinata le brindo una amplia sonrisa y luego se lanzo a realizar 3 escapadas tambaleantes.
-Es divertido.
Si, lo era. No había nada como volver a comportarte como un niño para despojarte de las preocupaciones de la edad adulta. Además, el marco resultaba digno de fotografía. La pista estaba rodeada de antorchas con llamas de color naranja y sonaba música clásica.
La mano de Hinata se notaba pequeña y cálida, lo que a Naruto lo hacia sentir grande y protector. Era un sentimiento muy agradable. Con Shion siempre tenia la impresión de estar cometiendo un error. Se hallaban a medio camino cuando Hinata, falta de aliento, exclamo:
-¡Necesito un descanso!
Naruto la guio hacia la barandilla y cuando tiro de ella para apartarla de un grupo de patinadores, Hinata se le quedo pegada al pecho mientras trataba de recuperar la respiración. Tenía la nariz tan sonrojada como las mejillas, y la boca contraída por el frio. Levanto los ojos hacia el, y con los labios un tanto separados, esbozó una sonrisa. Habría sido tan fácil inclinarse un poco, solo un poco y besarla … Rozar sus labios con los suyos, suavemente. Naruto inclino su cabeza.
Mei, con un gesto de determinación en el rostro, se estrelló contra las piernas de ambos y la magia se rompió.
-Esto si que es genial- afirmo.
-Te estas portando muy bien, cielo- dijo Hinata y planto un beso en la cabeza de su hija, mientras esta se volvía apartar con paso vacilante.
Naruto también se moría de ganas de besar a una persona, la que se encontraba justo delante de él.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X—X—XX-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-
Me gustaría que el día de hoy no terminara nunca, aunque estoy cansada y he comprendido que no formare parte del equipo de patinaje en las próximas olimpiadas. Mi hijo también esta agotado, sentado en su sillita la cabeza se le cae por delante y sospecho que una vez en camino, se la pasara durmiendo. Mei como siempre conserva mas energía que el conejo rosa de Duracell, y avanza a paso de baile mientras le da explicaciones a Naruto sobre lo que es Genial y lo que no. Ambos comen una golosinas que le compraron un vendedor callejero en la estación del metro.
Naruto se gira hacia mi y me da una, mientras la mordisqueo, contemplo pensativamente la imagen frente a mis ojos. Mei toma de la mano a Naruto y se lo agradable que resulta eso. Ojala Naruto pudiera ser un elemento permanente en nuestras vidas, ojala que los días de excursión como este formaran parte habitual de nuestro calendario.
Empieza a anochecer y se encienden las luces en Londres. La vista es hermosa, exótica, como si se tratara de un decorado de película.
-Deberíamos volver a casa- Comenta Naruto.
Le cojo la mano y se la aprieto con fuerza.
-Naruto, ha sido un dia maravilloso, enserio.
El me estrecha la mano como respuesta.
-Tenemos que repetirlo- asegura- Pronto.
La mirada que intercambiamos denota que ambos somos conscientes de que eso es imposible.
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X—X-X
Hinata termino de atar a Ryu, completamente dormido, en su silla de coche. Mei beso a Naruto con timidez y le dijo:
-Gracias por la excursión. Ha sido genial.
Acto seguido, se alejo dando brincos y se subio al asiento, alado del conductor.
Se encontraban en el patio de exposición de coches de Naruto, y a hora en que Ryu se iba a dormir ya había pasado, Hinata termino de asegurarlo y regreso junto a Naruto. Vacilo unos instantes y luego se impulso hacia arriba y le dio un suave beso en la mejilla.
-Por ser un hombre extraordinario- dijo con un hilo de voz.
Antes de que el tuviera oportunidad de responder, Hinata se subio de un salto al coche y se alejo conduciendo. Naruto se paso la mano por la mejilla en la que ella le había besado, al tiempo que notaba que una amplia sonrisa iluminaba su rostro. Después se dirigió a la fría y oscura caseta. Notaba una satisfacción que desconocía desde hace meses. Sentía que había visto su propio destino como cabeza y sustento de una familia. Y sabia que clase de familia quería. Lastima que las circunstancias fueran complicadas. Los hijos de Hinata era estupendos y lee proporcionaba una familia formada con la que compensaría el tiempo perdido. Pero ya que iba intentarlo de nuevo con Shion, tendría que alejar semejantes pensamientos de su cabeza.
Se encontraba revisando unos documentos antes de marcharse a casa cuando, como convocada por sus pensamientos, Shion hizo entrada.
-Hola- saludo
Naruto pego un grito en la silla.
-¡Demonios!- exclamo- por poco me da un infarto.
-He estado esperando a que volvieras- anuncio con una voz tensa.
Naruto se preguntó que parte de la escena con Hinata habría presenciado y por qué no había dejado verse antes.
-¿Has estado fuera todo el día?- pregunto
-Si- respondió sin mas el.
-¿Lo has pasado bien?
-Si
No sin asombro Naruto cayo en cuenta de que ya no era asunto de Shion lo que el hiciera o dejara de hacer y por primera vez en su vida, le molestaba contárselo.
-¿Qué tal va todo?- pregunto ella.
-Pues maso menos como ayer.
-Chouji se ha marchado.
-¿A dónde?
-Se ha ido para siempre.
-¿Tan pronto?
-Lo nuestro se ha acabado- respondió ella con un sollozo.
Se acercó a Naruto, le rodeo con los brazos y le apretó con fuerza, Naruto no sabía muy bien donde colocar sus brazos. Aquella espalda que antes le resultaba tan familiar y que conocía con los ojos cerrados, de pronto parecía que pertenecía a un extraño.
-Naruto, puedes volver a casa.
-¿A casa?
-Si, a casa- repitió Shion.
¿No era su casa el dormitorio que había ocupado de niño? Desde luego que no podía ser su casa el lugar donde Shion había estado compartiendo con su reciente novio. Naruto cayó en cuenta de que se había pasado los últimos 6 meses a la deriva, sin rumbo. Y ahora que había conseguido lo que había soñado : Chouji el carnicero, de patitas en la calle y el, el bueno de Naruto, de vuelta en su hogar y su cama con su mujer, se daba cuenta de que algo no estaba bien. Algo había cambiado, algo que en ese momento no alcanzaba a acertar. ¿Acaso Shion no era la única mujer para el? Tal vez Naruto ya tenía la misma visión de su futuro con ella. Clavo la vista más allá del hombro de Shion, en el patio de exposición de los coches, mientras ella se acurrucaba contra el, Por alguna extraña razón, Naruto se alegraba de que no pudiera verle la cara, porque no estaba seguro si su expresión era de felicidad o de tristeza.
X-X-X-X-X-XX-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X—X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-
¡Hola! :D
¿Cómo están? Yo Estoy súper cansada, tengo mil pendientes pero ya saben me tome un descanso para poder terminar el capitulo y subirlo. Me encantan sus lindos rewiews, y sus comentarios en mi Facebook acerca de la historia, asi como todos aquellos que me envían mensajes en Youtube.
¡Me emociona saber que realmente les esta gustando! n_n
Les tengo buenas noticias para los que me preguntan por los tomos, en una semana salgo de vacaciones en la escuela y en el trabajo, lo cual me da bandera blanca para ponerme al corriente en Youtube y subir otro capítulo aquí. Así que espérenlo ¿vale?.
Les mando mil besos y abrazos, muchas gracias por seguirme, esperen el siguiente capítulos, se pondrá mejor
¡Nos leemos pronto!
