Beckett entro e el dormitorio donde hubiera pasado la noche de bodas con el amor de su vida, habia velas apagadas por todas partes y pétalos de rosa metido en una bolsa de plástico. Beckett se quedo parada enfrente de la cama, mirando la parta derecha, el lugar que normalmente ocupaba Castle, no se podía creer que ya no volviera más, que no la abrazara más por las noches. Allí seguía ella plantada enfrente de su cama con el vestido de novia puesto, intento tranquilizares, fue hacia el baño y se empezó a quitar el vestido, no pudo parar de llorar mientras lo hacía, se suponía que el vestido se lo tenía que quitar Castle, cogió el vestido y lo puso encima de un sillón, parecía que los Beckets estaban condenados a vivir solos. Se fue hacia el armario y cogió una camiseta de él, y se la puso y después unos shorts y se tumbo en su lado de la cama. Empezó a llorar, como hacía muchos años que no lo hacia, cogió la almohada y la abrazo, pero no era lo mismo, no quería un almohada lo quería a él, lo necesitaba, no sabia cuánto tiempo se llevo ahí tumbada, llorando, con una mano en su lado de la cama como si esperara encontrarlo. Se suponía que iban a tener un final feliz, se supina que iban a construir un futuro juntos, que tendrían hijos y que estarían el uno para el otro, siempre. Pero ella estaba sola, y no tenias ganas de nada, ni si quiera de vivir, se levanto y empezó a dar vueltas por la habitación hasta que se fijo que encima de una pequeña mesa había una botella del whisky favorito de Castle, se fue hacia él y se sirvió una copo pero justo antes de beber se acordó de su padre, no podía hacerle eso, no podía refugiarse en la bebida como había echo él. Decidió salir de aquel cuarto que la tenia loca, no podia estar alli todo le recordaba a Castle. Bajo las escaleras, no se escuchaba nada exceptuando las olas del mar, salió a la terraza y se tumbo en una hamaca, se puso a mirar las estrellas mientras escuchaba las olas de fondo, hubiera sido un momento perfecto si él hubiera estado ahí. No sabía si había pasado minutos o horas cuando una mano se poso en su hombro, giro su cabeza hacia la izquierda y se encontró una Alexis con los ojos rojos e hinchados.
-¿Me puedo tumbar contigo?- Pregunto en un susurro casi inaudible.
-Claro- dijo Beckett echándose hacia un lado para hacerle hueco.
-¿Tampoco puedes dormir?
-No, solo doy vueltas y vueltas.
-Igual que yo.- Las dos se quedaron en un cómodo silencio durante al menos media hora, mirando las estrellas
-Sabes, cuando era un niña, mi abuela murió y yo pues me puse muy triste, y mi madre me dijo que cuando una persona moría una nueva estrella se iluminaba en el cielo, y esa noche las dos fuimos a la azotea de mi edificio y estuvimos horas buscando la estrella hasta que encontramos una que, según mi madre era mi abuela. La noche que murió mi madre me pase la noche entera en la azotea, buscando su estrella, y la encontré o eso quiero pensar, no suelo creer en estas cosas pero en esos momentos duros me reconforta. Levo aquí horas, pero aun no he encatrado la estrella de tu padre, he visto la de mi abuela y la de mi madre pero no la de él- dijo sin poder evitar derramar unas lagrimas. Alexis, para sorpresa de Beckett, se abrazo a ella y apoyo su cabeza en su pecho.
-¿Y cuáles son sus estrellas?- pregunto Alexis, aunque ya tuviera 20 años, parecía una niña, tan frágil en los brazos de Beckett, esta tenía miedo de abrazarla muy fuerte por si se rompía.
-Pues mira, mi abuela es aquella de allí, la ves- dijo señalando un punto en el firmamento
-Si
-Y mi madre es aquella otra- dijo volviendo a señalar algún punto en el cielo. Las dos volvieron a permanecer en silencio, abrazadas, compartiendo el dolor de haber perdido a la persona que más querían.
-¿Qué vamos a hacer ahora sin él, Kate? ¿Cómo se supone que debo superar esto?
-Pues poco a poco, aprenderás a vivir con el dolor, y cada día te ira doliendo un poco menos.
-¿Lo superaras conmigo? No te irás ¿no?- Beckett se quedo paralizada, si seguía con las pelirrojas jamás lo superaría, pero tampoco podía abandonarlas.
-Pues claro, no me iré- la junto un poco mas con su cuerpo y quedaron mas abrazadas aun. Beckett se fijo en que Alexis se había quedado dormida. Al poco ella cayó en los brazos del Morfeo también, y como no soñó que todo lo vivido aquel día no era más que una vil pesadilla creada por su mente.
Martha se despertó y se asusto al no ver a su nieta en la cama, se levanto y fue hacia la cocina, el salón, el baño, nada no la encontraba, se le ocurrió que quizás estaría con Katherine, fue a su habitación y llamo, pero al no obtener repuesta entro y se encontró con la habitación totalmente vacía, ahora no solo tenía que buscar a su nieta sino también a su nuera, bueno si aun se le podía considerar nuera. Por intuición salió a la terraza y la imagen que vio la sobrecogió, allí estaban las dos dormidas abrazadas, parecían tan en paz, Martha decidió no despertarlas y preparar el desayuno, tenían que levantarse pronto para in a la ciudad, tenían que preparar el funeral de Richard. Mientras preparaba el desayuno algunas lagrimas caían por sus mejillas, aun no había podido llorar sin que la vieran, y aprovecho aquel momento de soledad. Cuando estaba terminando el desayuno, apareció Ryan, que había pasado allí la noche para poder llevara a las 3 a Nueva York.
-Buenos días Martha, ¿has dormido?
-Si un poco.
-Me ha llamado Gates, quiere veros en la comisaria
-Vale, termina de hacer esto y yo despierto a las dos
-Muy bien
Martha fue hacia la terraza y despertó a las dos.
-Alexis, Katherine, venga despertad tenemos que volver a la ciudad- las dos se fueron espabilando poco- El desayuno está listo- las dos se levantaron y fueron a desayunar en completo silencio. Ryan se fijo en que tanto Beckett como Alexis tenían unas caras horribles, ojeras, ojos rojos e hincados… Beckett se sentó en la mesa y se sirvió un café.
-Come algo Katherine, te sentara bien.
-No puedo Martha tengo el estomago cerrado.
-Bueno, te guardare algo por si te entra hambre de camino a la ciudad, nos tenemos que ir ya porque la Capitán Gates quiere vernos.
-¿Para qué?- pregunto Alexis
-Pues no lo se querida
-Nos querrá ver porque la investigación ahora la lleva nuestra comisaria y nos dirá como van.
-¿Pero que investigación? si fue un accidente- contesto Alexis
-Aunque sea un accidente hay que investigarlo e informar a la familia
-Bueno será mejor que nos vayamos, tenemos que llamar a la funeraria también- dijo Martha en un susurro, todos se levantaron y se fueron a vestirse para marcharse. Alexis, Martha, Kate Kevin eran los únicos que había en la casa, Jim volvió a la ciudad el día anterior con Paula y Gina.
Ryan condujo hasta la ciudad, Kate iba a su lado y las dos pelirrojas detrás. El viaje transcurrió en absoluto silencio nadie decía nada, cada uno iba pensando en lo suyo, y en el día tan duro que le esperaban. Cuando llegaron a la ciudad fueron directamente a la comisaria por orden de Martha. Cuando el clin del ascensor sonó los cuatros salieron del ascensor y media planta se giro para mirarlos, se les veía triste alguno incluso derramar alguna lagrima al ver a la familia de Castle, este era un hombre muy querido, y como para no quererlo. Beckett se quedo parada al ver la silla que estaba junto a su escritorio, donde él se sentaba para verla trabajar.
-Vamos- dijo Alexis cogiéndola de la mano al ver que comenzaba a llorar. Gates al verlos por el pasillo salió enseguida.
-Señora Rodgers, lo siento muchísimo de verdad, estamos todos muy afectados- dijo la que un dia fue la dama de hierro pero que hoy era una persona que había perdido un amigo. Le dio un abrazo a Alexis en muestra de apoyo y otro a Beckett- por favor entrar en mi despacho- pero al ver que Beckett fue a entrar se paró en seco- Lo siento Beckett pero le debo preguntar a Martha o Alexis si te permiten entrar, no eres familia directa.
-Lo se, no se preocupe.
-Pues claro que la dejamos entrar- dijo Martha, como ofendida.
-Muy bien, pasad por favor, Ryan, Esposito se encuentra con Tory ayúdale en la investigación
-Si señor.- y se alejo hacia la sala donde estaban sus dos compañeros.
-Sentaos por favor.- Beckett se volvió a sentir que estaba al otro lado, en el lado de las victimas como cuando tenía 19 años.- Muy bien os he llamado porque ya tenemos la autopsia, Lanie ha estado trabajando durante toda la noche. Al hacer la autopsia nos hemos dado cuenta de que…que, el señor Castle ha sido asesinado.
