¡Hola! No esperaban verme tan pronto, ¿Verdad?
Bueno, estuve inspirada y decidí traerles el quinto capítulo. Ya saben, para enmendar que me haya tardado un poco. Además de que probablemente en la semana que viene no pueda actualizar porque voy a estar presionada por mi examen. ;3; ya estoy preocupada de hecho. X'D
Bueno, en fin. Seré breve.
Algo de música les ayudará.
Lilith D. Dram
Capítulo. 5. Donde las promesas nos traicionan
No sabía exactamente qué era lo que sentía. Bueno, quizá si lo sabía, furia, decepción y abandono. Miró la puerta verde frente a ella. El letrero 'Hatake Kakashi, Piano' parecía burlarse de ella, en serio tenía que ser una broma.
Apretó sus puños, sus nudillos palideciendo por la fuerza.
Él había dicho. "Nos vemos en clase". Después de su acostumbrada caminata nocturna. Después de aquél día en el que había perdido el bus, Kakashi no se había ofrecido oficialmente, pero él la había llevado hasta la puerta de su casa todos los días. Al menos durante la semana anterior.
Después de que se acercara más a su sensei, debido a su burda actuación en el bar, la verdad es que el alcohol tenía un efecto extraño en ella, podía darle todos los efectos usuales que otorga el alcohol, pero nunca olvidaba, su memoria era incluso mejor que en sus días "modo alcohol: desactivado". Sabía que se había emborrachado, sabía que había vomitado y sabía que lo había besado.
Le frunció el ceño a la puerta cerrada.
Una semana duro, solo una, caminando juntos, hablando ocasionalmente de nada en particular. Logrando superar sus miedos, después de todo, podía admitirlo, admitirlo no haría diferencia alguna. Ella no pensaba hacer nada al respecto de sus sentimientos. Después de todo no era la primera vez que le sucedía. Un amor no correspondido. Llamarlo platónico era algo más correcto.
'Hatake Kakashi, Piano' ¡Ese idiota!
Él no había prometido nada, la verdad que una promesa por su parte era algo demasiado tonto de esperar. Solo había sido Kakashi siendo Kakashi. Ella se portó como Sakura. Al fin, después de ese sábado había tenido un momento de claridad. Solo una cosa era más fácil que fingir lo mejor posible que no pasaba nada. Y entonces se inclinó por aceptar que había algo que nunca podía ser. ¿Por qué no podía ser? Lo llamaba sensei todas las veces que lo veía. El mundo en el que vivían los hacían maestro y alumna. Claro aunque se tomó su tiempo para meditarlo. Un día de resaca había sido suficiente para mostrarle hasta qué límites de estupidez estaba llegando. Entonces después de ese beso, pudo verlo claro. No iba a negar que le había encantado tenerlo aunque fuese un instante, todo para ella. Al menos sus labios, o su mejilla. Sentirlo como algo más. Ese momento terminó cuando la puerta se cerró tras su espalda. Y esperaba que se hubiera cerrado todo lo demás.
La semana que le siguió a ese instante había sido completamente terreno premeditado. Ella sabía que con ayuda de la excusa del sake podía poner una fachada amnésica. ¿Había dado resultado? Eso parecía. Kakashi seguía siendo su sensei. Ella seguía siendo su alumna. Y podía llevar una relación sana. Se encontró mirándolo a los ojos. Hablando fluidamente con él. Incluso sonriéndole con soltura. Aunque resignarse no era una de las cosas que más le atraían, en este caso era el único camino sano para ella. Él pareció más abierto a esta nueva Sakura, menos evasiva, más segura y más confiada. Avances notorios en su técnica al piano. Incluso se veía a sí misma siendo tanto alabada como molestada. Kakashi tenía la confianza suficiente para molestarla, ya no solo con excusa para animarla por sus "indescifrables cambios de humor", probablemente los hombres como Kakashi los llamaban "hormonas", sino para molestarla en serio, con el único placer de verla enojada. Una semana había hecho demasiado para ellos dos. Aunque en realidad seguían en el mismo lugar. Quizá tomando un rumbo hacía amistad, por así llamarlo. Sí, Kakashi y Sakura estaban formando una amistad. Quizá no era un lugar adecuado para una persona interesada en algo más, pero sin duda era el más sano para una alumna y su maestro. Probablemente estas habían sido cavilaciones suyas de las que Kakashi nunca estaría al tanto. Y así era mejor. ¡Gracias al cielo por eso!
"¡Ya me harte, Kakashi!" vociferó levantándose de la silla de espera. Maldijo a la puerta cerrada. "Una cosa son dos horas tarde en llegar y otra tres días sin venir a la escuela".
Miró el nombre de su maestro en el letrero. ¡Maldito Kakashi! Esa solo era la calma después de la tormenta, ¿no?
Le había regalado una semana de aparente estabilidad emocional y entonces había desaparecido.
"Lo-lo siento Sakura, no he tenido reporte de que haya venido hoy tampoco" se disculpó Shizune con una sonrisa un poco arreglada y otro tanto asustada por la mirada de la pelirrosa.
"Por favor, Shizune-san, he esperado en esa silla por tres días, ¡tiene que haber una forma en la que me entere que ha pasado con el i—rresponsable de mi sensei!" pidió Sakura calmando su temperamento pero sin evitar que su tono sonara un poco tosco.
"Ah, creo que hay una forma después de todo" le dijo mirándose repentinamente pensativa. Empezó a buscar en los archiveros.
"¿Cómo?" Sakura se acercó al costado de la morena mirando por su hombro.
"El conservatorio es muy celoso con sus maestros, son lo mejor de lo mejor en todo el país, así que nos tomamos la libertad de tomar los datos de nuestro personal, ya sabes, por situaciones como ésta" le explicó mientras sacaba un montón de folders.
Sakura la siguió hasta el escritorio. Mirando las manos agiles de Shizune descartar las carpetas que no eran de su interés.
"Hatake Kakashi" detuvo su dedo sobre un folder en especial. Mirando el nombre inscrito en ella Sakura asintió. "Bien, te daré su número. Supongo que siendo su alumna debes de tenerlo. Así sirve y podrías hacerlo llegar más a tiempo. Tsunade-sama agradecería eso también" le sonrió.
Sakura asintió. No estaba muy familiarizada con la directora, pero por las señas que había tenido de Naruto era terrorífica y probablemente no le gustaba nada la idea de que su personal fuera irresponsable. Kakashi, por ejemplo.
"¿Shizune-san?".
"¿Sí, Sakura?" preguntó sin despegar la vista del folder.
"Tener su número me hubiera servido antes, ya sabe, llevo tres días sin clases". No pudo evitar que su voz sonara algo apesadumbrada.
Shizune levantó su vista del documento, algo avergonzada. "Lo siento, Sakura, es solo que no estamos muy acostumbrados a la idea de Kakashi-san teniendo alumnos. Lamento que hayas perdido clases".
Algo en la cabeza de Sakura hizo clic. Negó rápido con la cabeza intentando esfumar la cara avergonzada de Shizune. Intentando disipar algo de su decepción también. "Es cierto, ¿no? Kakashi-sensei solo ha tenido un alumno más después de todo" le sonrió.
Shizune le devolvió la sonrisa. "Así es, hace unos años que se graduó su único alumno". Sacó una hoja del folder. "Datos personales, ¿Tienes en donde apuntar?"
Sakura sacó su celular y asintió. Momento de la confrontación.
"Siete-Siete-Siete-Cuatro-Tres-Nueve-Cero" le dijo mientras la veía asentir. "Bien, todo tuyo entonces".
Sakura guardó el número con el nombre de "Baka" después lo cambiaría, pero por ahora se lo merecía, además no es como si alguien, Kakashi, lo fuera a ver.
'Llamar'
Se volvió hacia Shizune y con los labios le dedicó un "gracias", ella asintió y volvió a su tarea. Sakura se encaminó al pasillo solitario dando vuelta a la esquina. Esperó.
Bip
Bueno, estaba marcando, solo esperemos que no fuera impuntual también al contestar.
Bip
¿Qué le diría? 'Hola Kakashi-sensei, disculpe pero… ¡¿Dónde carajos está?!'
Bip
'Hola sexy, ¿por qué no me despertaste antes de irte de la cama?' no, aunque probablemente le gustaría molestarlo, ahora no estaba de humor.
Bip
Apretó el teléfono escuchando un pequeño crujido. Tenía que calmarse, pero no era conocida por ser una persona paciente.
Bip
"¡Carajo, Ka—!"
¿Sí?
¡Mierda, Mierda!
¿Hola?
'Sakura, ¿qué esperas? ¡Habla!' se regañó mentalmente.
¿Eres tú Genma? Te dije que te pagaré ya que tenga dinero.
"No alcanzarías a pagarme ni con tu vida".
Solo hubo silencio del otro lado. Pero no esperaba hablar hasta que él comenzara.
¿Sakura?
Sonrió internamente.
"¿Cómo supo, sensei?" le preguntó alargando el honorífico.
Solo a ti no te bastaría mi vida como pago.
"Adivine por qué, sensei"
Silencio por otros segundos muy largos.
Perdón. Suspiró. Tuve una emergencia de último momento y no tenía como contactarte.
"Y entonces solo esperó que sería demasiado inteligente cómo para saber que no vendría".
Contaba con algo parecido. De hecho estaba esperando tu llamado. Pero no te preocu—
"¿Que no me preocupe me dice?" preguntó irónica, con una risa entre dientes que le helaría la sangre a cualquiera. "Se marcha por tres días seguidos, no deja aviso a nadie y abandona mis clases, no, no estoy nada preocupada". Aunque su tono era suave y sedoso, el veneno de seguro le llegaría vía telefónica, solo esperaba que le llegara directo a la artería y se ahogara con su lengua.
Si le avise a mi arrendador. Suspiró de nuevo. No abandoné tus clases, Sakura. Le pedí a alguien que me supliera. De hecho me ha llamado para confirmar hace un poco. Para mañana lo verás.
"¿Otro maestro?"
Sí, no te preocupes, es igual o mejor que yo. Lo conozco bien, aprenderás mucho en mi ausencia.
"¿Cuánto tiempo se irá sensei?" no pudo evitar que su voz sonara algo dolida. El hecho de que se resignara a que nada sucediera entre ellos no significaba que no odiara el hecho de no verlo.
¿Kakashi? ¿Con quién hablas? Se escuchó una voz femenina al otro lado de la bocina. Ya es tarde.
Ok, podíamos mandar al carajo por un momento la resignación. ¡¿Quién mierdas era esa?!Muda en furia no pudo responder nada.
Nuriko, dame un segundo ¿Sí? Le habló a la voz femenina. Nuriko, Sakura recordaría ese nombre. Probablemente lo anotaría en su lista negra. Sakura volvió con voz fuerte pero rápida. No te preocupes, tu nuevo maestro es bueno en lo que hace. No le confiaría mi alumna favorita a cualquiera.
Un 'pero soy su única alumna' murió en su garganta, seguía enojada por la voz, mejor dicho por 'Nuriko'.
Volveré en unas semanas. Se buena con tu nuevo maestro, Sakura-chan.
Se escuchó un ruido de interferencia que interrumpió el "ok" de Sakura.
Sakura-chan, lo siento. Pero tengo que robarte a tu sensei un ratito. Ya volverá en unos días. ¿Sí? ¡Ciao! A eso solo le siguió un "Nuriko" de reproche por la voz de Kakashi y después simplemente se cortó toda comunicación.
Bip—
Sakura evitó aplastar su celular entre unas furiosas manos. Temblaban con el hecho de contener su furia. ¡Maldito Kakashi!
El hecho de que por el momento caminaban alumnos por el pasillo la detuvo de estampar su celular contra la pared. Si bien su furia estaba dirigida hacia su maestro, no negaba que algunas de sus maldiciones estuvieran dirigidas hacia una desconocida fémina cuyo nombre empezaba con 'N' y terminaba con 'uriko'.
"Solo espera que te vea, Kakashi" gruñó mientras guardaba furiosa su teléfono en el bolso. Y comenzó a caminar a zancadas grandes y furiosas rumbo a la salida.
Clap Clap Clap
¿Cómo se atrevía? ¡¿Cómo?!
Clap Clap Clap
Algo le decía que su nuevo maestro iba a pagar un poco por las acciones de su maestro. Alguien tenía que pagar a final de cuentas.
Clap Clap Clap
Continuó caminando, acercándose a la esquina que daba hacia el pasillo de la salida. Sin disminuir la fuerza de sus pisadas, que bien podían marcarse en el suelo.
Clap Clap Clap
El ruido de sus propias pisadas no la dejaban escuchar nada más, es más el ruido de sus pensamientos era suficiente para abstraerla de toda existencia a su alrededor. Era solo ella y su furia. Solo ella y sus pensamientos asesinos.
Clap Clap Clap
La esquina estaba tan cerca.
Clap—
"¡Maldita sea!" escuchó una voz gritar en disgusto.
Se vio a sí misma en el suelo, de trasero. Había chocado con alguien en su apuro por salir. Y por favor que esa persona en el suelo sobándose la retaguardia solo fuera una persona que coincidía mucho con la descripción de Senju Tsunade. La directora de la escuela.
La furia de Sakura se drenó en un instante, demasiado rápido, dejándole un sudor frio en la nuca. Estaba frita.
"¿Te vas a quedar ahí como estatua?" le preguntó con un tono muy violento.
Sakura se puso de pie de inmediato, haciendo que la cabeza le diera vueltas. Pero aún así eso no la detuvo para ayudar a Tsunade a ponerse de pie.
"Tsunade-sama, perdón, es que tenía prisa y no me—"
"Suficiente, ¿Cuál es tu nombre?" la interrumpió frunciéndole el ceño.
"Sa-sakura, Haruno Sakura" bajó la mirada y le hizo una reverencia.
"Ven a mi oficina, Sakura". La pasó y continuó su camino, de regreso al pasillo de administración.
Sakura esperó un momento, siguiéndola con la mirada, pero entonces se dio cuenta que hacer esperar a la directora no era una buena opción, no importa que tan aterrado de caminar estés. Dio unos pasos vacilantes en la misma dirección que la directora. Los latidos de su corazón dolían contra su pecho. Sus manos sudaban y su mente pensaba qué rayos había hecho en su vida anterior que en la presente el destino parecía jugarle una tras otra y tras otra más.
"Tsunade-sama, tengo las formas que me pidió" Shizune salió de su escritorio caminando hacia el lado de la directora. Pero Tsunade levantó una mano deteniendo el camino de su asistente. Shizune le lanzó una mirada a Sakura, notando su presencia. Y pareció entenderlo, la mirada que le dedicó fue una de 'Sakura, estas muerta, eres una buena persona, te recordaré'.
"Vamos" le indicó a Sakura que había detenido su paso ante la abrumadora mirada de Shizune. Y caminaron de nuevo hacia la oficina con un letrero que decía 'Senju Tsunade, Dirección'.
Sakura sintió que era más difícil tragar con cada paso más cercano a la oficina. Subió la mirada hacia la espalda de Tsunade. Esperaba que tuviera piedad.
_o_
Kakashi se tomó un momento para mirar el instrumento frente a él. Un cello. Su brillo le devolvía el reflejo de su figura sentada sobre un banquillo, a su lado un hermoso piano negro de cola. Siguió el camino de las cuatro cuerdas, mirando cada vez más hacia arriba. Encontró una mano.
"¿Sigues enojado?" le preguntó una voz cantarina. Él no la miró a los ojos, simplemente devolvió su mirada hacia la caja del cello.
Escuchó un gruñido. "Kakashi, estas aquí para ayudarme, si no me hablas ¿cómo lo harás?"
Kakashi se tomó un momento antes de suspirar. Era cierto, tenía que ayudarla, lo había prometido. "De acuerdo".
"Perdón" dijo la voz cantarina en sincera disculpa. "Prometo que no volveré a molestar a tu alumna si tanto te disgustó".
El negó. No era exactamente eso lo que lo había molestado. Probablemente ni siquiera estaba molesto con la mujer frente a él. Quizá estaba más molesto con él mismo. Aunque no entendía bien por qué.
"No es nada, Nuriko, solo mantente fuera de mis asuntos". Le pidió, aunque era una advertencia, su tono fue suave. Elevó su vista hasta la mujer frente a él. Unos ojos marrones le devolvieron la mirada. Ella asintió para él. "Bueno, ensayemos un poco, ¿quieres?"
De nuevo asintió. Enredando nerviosa una mano nívea en su cabello marrón. Buscó su asiento tras el cello y tomó su arco esperando a Kakashi.
No tenía sentido decir que había esperado tres días una llamada que había sido cortada abruptamente. Y no de la manera que le hubiera gustado. Bueno, no es que a Sakura le molestara ni nada. Se giró hacia el piano buscando consuelo, pero se encontró con un poco de nostalgia en su pecho. Otra cosa que extrañaba era su piano. Y aún así la sensación del marfil pareció calmar toda sensación hasta mitigarla completamente.
El sonido del cello le acarició, estaba ahí para ayudarla después de todo. Se olvidaría de todo por unos momentos, y entonces un punto en su mejilla le picó. Recordó una sonrisa suave. Tenía permitido recordar una cosa al menos ¿no?
_o_
"¿Recital?" preguntó aún sin creerlo.
Tsunade suspiró tras su escritorio con ambas manos unidas frente a su rostro. "Sí, en dos semanas hay un recital de la escuela. Es para demostrarle al gobierno que debe seguir financiándonos. Y bueno, un alumno de cada instrumento debe participar."
"Eso lo entiendo, Tsunade-sama, pero ¿yo?" se apuntó con un pulgar mirando dudosa a la rubia frente a ella. La mirada que le devolvió Tsunade era una de comprensión. "Llevo pocos meses como alumna de piano de este conservatorio, no niego que he aprendido mucho, pero tampoco como para que la vida laboral de esta escuela caiga en mis hombros".
Tsunade soltó sus manos y se recargó en su cómoda silla. "Sakura, ya hemos contemplado eso, si hubiera una persona más preparada créeme que iría en tu lugar, pero…"
"¿Pero?" la incitó a continuar.
"El idiota de Kakashi nunca ha aceptado a ningún alumno, y hemos estado posponiendo este recital año tras año. Hasta que llegaste tú, lo lamento ya no podemos darnos la oportunidad de posponerlo otro año más, perderíamos nuestro apoyo económico. Y el conservatorio Konoha tendría que dejar de funcionar".
Sakura se sentó de nuevo en la silla frente al escritorio. "¿Cómo lo voy a hacer si Kakashi-sensei se ha ido?"
Tsunade levantó una ceja en desconcierto. "¿Se fue?"
Sakura asintió. Demasiado conmocionada para explicarle lo del maestro suplente. Pero de todas maneras Tsunade no parecía muy sorprendida por la desaparición de Kakashi.
"Conociéndolo, no te dejaría sin un suplente a sabiendas de que se acerca el recital".
"¿Él sabía?" preguntó llevando su trasero al borde de la silla, interesada.
Tsunade asintió.
"¿Por qué no me dijo nada?" preguntó frunciendo el seño confundida.
"Según en sus palabras, no quería ponerte bajo presión, dijo que no era bueno por el momento. Estaba preocupado por ti". Tsunade la miró significativamente, como queriendo buscar respuestas en los ojos de Sakura, ahí solo encontró sorpresa y más dudas.
Se preocupaba por ella. Sakura negó un momento sacándose toda especulación que pensaba a querer tomar lugar en su cabeza y suspiró. "De acuerdo, daré lo mejor de mí".
Tsunade asintió. "Trabaja duro, esperamos lo mejor. Tu sensei confía en que lo harás." Esperó una respuesta de Sakura, pero no hubo nada "ya eres libre de irte".
Sakura asintió, hizo una reverencia y se volvió hacia la salida de la oficina. No sabía cómo lo iba a lograr, pero tenía que hacerlo. Su determinación no la iba a defraudar, ni a ella, ni a la directora, ni a la escuela, ni a él.
_o_
Miró los papeles dentro del cajón del banquillo. Un desorden total. Tsk. Kakashi siempre había sido un desorden. Buscó las partituras que le había indicado.
'Sakura'
Se detuvo en una hoja en especial, no era una melodía completa, tampoco estaba impresa. Estaba escrita. ¿Una nueva composición? La descartó en seguida. Buscando de nuevo. Volvió su mirada hacia el reloj. Diez minutos tarde, si Kakashi era una persona impuntual y desorganizada, él no lo era y una cosa que no iba a permitir era impuntualidad.
"Tu alumna se quita puntos, Kakashi" separó las partituras que buscaba de las demás y cerró el banquillo. "Has bajado en tus estándares de selección por lo que veo".
Se sentó frente al piano mientras acomodaba las partituras. Entonces fue en ese momento cuando unos pasos apresurados irrumpieron en el aula.
"Lo lamento, había mucho tráfico hoy…" escuchó una voz agitada que tras haber comenzado fuerte, perdió potencia hasta morir. La puerta se cerró. Y escuchó unos pasos vacilantes detrás de él.
"Llegas tarde, Sakura".
_o_
Se le había hecho tarde y aunque su plan inicial era hacer sufrir a su maestro suplente, terminó rechazándolo, ¿y si terminaba siento una persona con el temperamento de Tsunade? Probablemente terminaría sin poder cumplir su promesa hacia su abuela, al menos no con cada uno de sus dedos rotos.
Maldijo cuando el camión terminó perdiendo otra luz verde debido al tráfico, después del cuarto, dedujo que lo mejor sería ir a pie. Quedaban unas dos cuadras antes de llegar al conservatorio, y ya eran las seis de la tarde con cinco. Aún podía lograrlo.
Corrió, empujó gente y cruzó imprudentemente las calles. Pero el canto celestial que acompañó su llegada a la entrada del conservativo fue un alivio. Corrió por los pasillos hasta detenerse en una puerta verde. Abierta para ella.
"Lo lamento, había mucho tráfico hoy…" comenzó entrando en el aula, pero su excusa murió en su garganta.
Estaba preparada para no ver a su maestro encorvado sobre el banquillo, o sentado en la silla a lado del piano con las narices metidas en su libro pornográfico. O simplemente no verlo, porque siendo sinceros 'puntualidad' no era su segundo nombre. Pero nada, nada en este mundo lo había preparado para lo que vio.
Él no se volvió. Su mirada se detuvo en su figura recta sentada sobre el banquillo. Una postura que ni ella con una tabla amarrada a la espalda podría tener. Aún a pesar de ese estado rígido de su espalda, poseía gracia en cada parte de su cuerpo, como si él estuviera hecho para amoldar ese puesto a la perfección.
Cerró la puerta tras de sí en modo mecánico. Y se encontró meditando cada uno de sus pasos.
"Llegas tarde, Sakura". Pronunció en tono frío. Aún sin volverse hacia ella. Su voz, grave incluso llevando un tono involuntariamente seductor. Era inconfundible para ella, aún a pesar de los años que llevaba sin escucharlo hablar.
Se detuvo a unos considerables pasos a su espalda. Y entonces lo vio comenzando a volverse hacia ella. Aún a pesar de todo, no necesitaba verle el rostro para saber quién era. Ese cabello, esa voz y esa actitud. Tenía que ser él. Podría engañar a alguien, pero no a ella.
"Sasuke-kun" pronunció débilmente. Y unos ojos oscuros le devolvieron la mirada, nada sorprendidos de verla después de tantos años.
"Kakashi no me dijo que fueras impuntual" apuntó sin emoción al hablar. Poniéndose de pie y haciéndola sentir pequeña e indefensa. Sobrecogida por su mirada fría.
"¿Có-cómo lo conoces?" preguntó en un hilo de voz, mirando y a la vez no a esos orbes oscuros.
Le dedicó una sonrisa de suficiencia que solo duró unos segundos. "Yo también fui su alumno".
Misterio resuelto, el otro alumno de Kakashi no era otro más que Sasuke Uchiha, por alguna razón esto no la sorprendió tanto.
'Infierno, aquí voy' pensó volviendo a considerar sus motivos para estudiar en esa escuela. Su abuela entendería si renunciaba ahora, ¿no?
¿Por qué él? ¿Por qué ella? ¿Por qué sobre todas las personas él?
"Comencemos" se volvió hacia un costado, pasando de ella totalmente y caminó hacia la silla con gracia en sus pasos. Eso le hizo extrañar tremendamente el paso desganado de Kakashi. Pero ahora, Kakashi se había disuelto de su mente. Ahora sólo estaba ese sujeto frío mirándola con impaciencia.
Caminó hacia el piano. El olor característico de Kakashi había desaparecido. Después de tres días de abandono probablemente era lo más lógico. Pero ahora la esencia de Sasuke inundaba todo y no se sentía capaz de obligarse a expulsarlo de sus sentidos.
Algo en su interior se quebró, ¿qué carajos le estaba pasando? No lo sabía, lo que sí sabía era que sus manos temblaban.
¡Ya se! La vida no podía ser tan bella después de todo. XD me emocioné escribiendo este cap.
Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo disfruté escribiéndolo. Los comentarios los agradezco infinitamente ;w; . Gracias por el apoyo hasta ahora. Cualquier error, gracias por ayudarme a notarlo, en verdad que los releo y siempre se suele escapar algo.
Nos vemos.
Lilith D. Dram
