¡Hola! De verdad lo lamento, pero estoy en trabajos finales en la uni, u.u y tuve que suspender muchas cosas, incluyendo esta historia. Me ausenté tanto que no sabía cómo continuar la historia. X'D Fue difícil, escribía y borraba, luego volvía a escribir y volvía a borrar. Pero logré encontrar la trama de nuevo y aquí estoy otra vez.
Pero bueno, ustedes no están aquí para leer excusas. :'D
Un agradecimiento para esas personitas que agregaron esta historia a sus favoritos y que siguen la trama hasta ahora. No tienen idea de los ánimos que me dan para continuar *w*.
Bueno, sin más. (No olviden un poco de música). Los dejo leer.
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto, pero me gusta jugar un poco con ellos.
Lilith Dram.
Capítulo. 6. Cuando nos damos cuenta.
Miró a la esbelta y hermosa figura de Kurenai-sensei, observándola desde su puesto en el escenario. Sus manos se aferraron en los posa brazos de su butaca.
"Démosle un aplauso, ella representa a la escuela con el instrumento de piano, tiene diecisiete años, su nombre es Haruno Sakura" asintió para ella y con sus temblorosas rodillas se puso de pie. "Es alumna de Hatake Kakashi". Escuchó a Kurenai-sensei dar más descripciones. El nombre de la pieza, el autor de la misma. Una pequeña reseña de ella misma, y del medio año que llevaba siendo estudiante del conservatorio y la primera alumna de Kakashi después de algunos años sin tener otro alumno de piano.
Caminó hacia el escenario, sintiendo su corazón latir dolorosamente contra su pecho. Sus manos sudando y aferrándose a la tela negra de su vestido.
'Puedo hacerlo, puedo hacerlo' se repitió mentalmente, dándose ánimos. Aunque honestamente sentía que si se descuidaba un poco más lo último que vería sería el techo. No era un persona con pánico escénico, es más hasta podía considerarse un poco extrovertida. Pero de algo le había servido la extensa presión y responsabilidad que había cargado Tsunade-sama en sus hombros. Si no tocaba bien, la escuela dejaría de ser financiada. Y solo Kami-sama sabía lo que esa mujer iracunda le haría.
Subió cada uno de los escalones. Escuchando los aplausos de los espectadores martilleando en su cabeza. Sentía el pulso acelerado en la vena de su sien.
La luz la cegó un poco. Cada paso hasta el centro del escenario fue automático. Recordando los consejos de Kurenai-sensei.
'Debes caminar derecha, derecha' se recordó mentalmente con la voz de Kurenai. 'Y ahora, una reverencia, lenta y con gracia'. Se detuvo en medio del escenario, justo debajo de un enorme reflector. No podía ver bien a todas las personas, pero reconocía la sonrisa enorme de Naruto, casi podía verlo levantando un pulgar para ella. Y también Ino, quien sonreía apremiante mientras aplaudía delicadamente. Y a Hinata, quien minutos antes había representado a los cellistas, majestuosamente y sin ningún error. Asuma-sensei, Lee, Neji, Tenten, Gay. Todos estaban ahí. Inclusive él, quien había sido su maestro suplente las últimas dos semanas. Sentado en la primera fila, impasible, a un lado de su rubio mejor amigo.
Pero por más que siguiera paseando su mirada. Él no estaba ni estaría. Kakashi aún no volvía. Y por más que hubiera cierta camaradería y confianza entre ellos. Por más que la hubiera animado por teléfono un día antes, por más que fueran alumna-maestro. No estaba. Y no podía evitar el vacío que dejaba su ausencia.
Se puso recta de nuevo. Miró a Kurenai-sensei una última vez, oculta detrás del telón. Ella asintió de nuevo y entonces supo que era momento de acercarse al piano.
Ahí estaba, negro, brillante. Invitándola más que asustándola.
El piano de Kakashi.
Caminó a paso tranquilo, la calidez de la luz sobre ella comenzaba a atenuar al frio del sudor en sus manos. Tragó saliva. Silencio. Ruidoso silencio en sus oídos. Zumbaba con persistencia, queriendo acabar con la poca cordura que la estaba asaltando. Pero esta vez, esta vez podía convencerse de que lo haría.
Se sentó en el banquillo negro de piel. Sintiendo esa mano cálida de Kakashi recorrer su espina hasta lograr el ángulo adecuado para tocar el piano. Inspiró en concentración. Tenía que logarlo. Con un último suspiro. Subió las manos al teclado del piano. Limpio y frío.
Era el momento de empezar.
_o_
"Vuelve a hacerlo"
Las manos de Sakura se detuvieron en seco sobre las teclas, era la tercera vez que volvía a comenzar. No se volvió para mirar la voz que se lo pedía, o más bien se lo ordenaba. No se sentía segura. Sus manos comenzaron a sudar.
"Sí". Al menos podía mantener su voz algo firme. Pero sus manos la delataban.
Y entonces silencio, no escuchó nada. Es como si estuviera sola, cómo si solo fueran ella y el piano. Como si él no estuviera.
Comenzó de nuevo, mentalizándose.
'Kakashi, Kakashi, es Kakashi, está ahí sentado leyendo su libro' se dijo mentalmente mientras sus manos se deslizaban sobre el instrumento. Parecía funcionar, le hubiera gustado no necesitar los ojos abiertos, porque aún podía verlo por el rabillo del ojo, sentado a un lado de ella. Se obligó a clavar la vista en las notas de las partituras.
"Sakura, vas a destempo" se levantó de la silla. "Es un compás de tres cuartos, tu lo tocas así" posó su mano sobre las teclas y cada dedo, aunque obligadamente desordenados, parecían tocar con infinita gracia y empezaba a dudar mucho que se pareciera a la melodía que ella tocaba. "Pero es así, en esta parte hay un crescendo". Y si antes su mano le había parecido agraciada y fluida, tuvo que hacerse a un lado para permitirse, además de una posición más segura, una vista más detallada de su nuevo maestro tocando como si hubiese practicado esa pieza de por vida.
"Entiendo". Asintió débil a su lado, sin mirarlo.
"Parece que aún no" se volvió para mirarla a los ojos y ella no pudo sostenerle la mirada. "El recital es en muy poco tiempo, ¿tienes una idea de lo importante que es?"
"Entonces, ¿Por qué no lo haces tú?" dejó que la frustración que estaba sintiendo hablara por ella, pero es que simplemente no podía permitirse ni permitirle que le hablara así.
Él la miró por un momento más. Poco dispuesto a discutir regresó a su silla. Y supo que lo había hecho enojar. Sakura resopló al volver al piano. No se iba a disculpar con él. Menos él sobre todas las personas.
Devolvió sus manos a las teclas. Escuchándose, sentía que había una mejoría, esta vez llevaba un ritmo más lento, pero estaba segura de que estaba tocando la tecla correcta en el tiempo correcto. No lo vio aproximarse a corregirla. Pero probablemente eso era porque estaba enojado.
'Kakashi-sensei, te extraño' pensó Sakura, con un poco de tristeza. Aunque aún era poco tiempo del que llevaba sin verlo, el solo pensar en esas dos semanas pre-recital, y que tendría que afrontarlo sola, bueno no sola, tenía a Sasuke. Lo cual podría resumirse en estar 'Sola'. Pero bueno, Kakashi estaba en quién sabe dónde, con sabrá Kami-sama quién. Bueno, no había olvidado su nombre, Nuriko. No podía evitar sentirse abandonada, y desplazada.
Si.
"Sakura, ahí no es Si, es Do" corrigió desde su asiento. Bajó la mirada a su mano derecha. Estaba presionando la tecla Si. Enrojeció. "Vuelve a empezar".
Asintió y volvió a empezar. Al menos ahora no era el ritmo ni el tempo.
Tenía que esforzarse, no importaba si Kakashi ya no estaba, no importaba si ahora Sasuke era quien lo suplía, no importaba si quiera el pasado con él. No le importaba nada más. Iba a tocar en un recital, tenía que esforzarse, no por nadie, ni por la escuela. Por ella misma solamente.
Tocó, con cada nota impregnada de ardiente sentimiento.
_o_
"Sakura, ven, siéntate a un lado de mí" la pequeña niña miró hacia la figura de su abuela, ella le abría los brazos con una sonrisa en su bello rostro. Las arrugas no habían hecho otra cosa más que darle un aire cariñoso, ella de seguro era sin lugar a dudas la mujer más hermosa del mundo. Su cabello era de un marrón aún conservado, si había alguna cana en su melena ésta estaba bien escondida. Su piel blanca parecía aterciopelada, algunas arrugas en su expresión, y más cuando le sonreía de esa manera tan afectuosa.
Sakura caminó hacia ella, limpiándose las lágrimas con sus manitas. No podía recordar por qué lloraba, la imagen de su abuela sentada en el piano le daba paz, la reconfortaba. Sintió los brazos de su abuela tomando los suyos, en un gesto cálido y suave. La levantó un poco y la ayudó a sentarse en el banquillo frente al piano.
"¿Quieres tocar un poco, pequeña?" la abuela acarició su cabello y Sakura le sonrió mientras asentía emocionada. "Pero antes, dime ¿Qué te paso?"
Sakura ladeó su cabecita, intentando recordar. Entonces su rodilla le pico. Miró hacia ella, ¡era cierto! Había caído cuando intentaba seguir una luciérnaga, que en realidad había resultado ser una fea palomilla. Sus ojos se cristalizaron con el recuerdo del dolor de la caída.
La abuela le sonrió y acarició su cabello. "No debes llorar, Sakura. Aquí está la abuela". Apuntó al piano. "Además, los pianistas no suelen llorar frente al piano. ¿Qué canciones te gustan más, las felices o las tristes?".
Sakura miró a su abuela mientras sorbía su nariz. "Feliz". Dijo con su vocecilla decidida. Observó a su abuela asentir.
"Entonces, para tocar una canción feliz, tienes que estar feliz". La rodeó con su brazo y comenzó a tocar una dulce melodía que mantenía una tonadita alegre, con un ritmo que hizo que el corazón de Sakura palpitara a la par. Los labios de Sakura se movieron inconscientemente hacia arriba. El calor de la canción y el de su abuela le habían reconfortado de nuevo. "¿Cómo te sientes ahora?".
"Feliz, Baa-chan" Sakura levantó sus manos para detener las de su abuela. "Yo quiero".
La abuela sonrió, y tomó la manita de Sakura. "Debes tocar ésta tecla primero, y después esta de acá adelante". Arrastró la pequeña mano en cada tecla. "¿Ya lo tienes?"
"Ya lo tengo, Baa-chan".
_o_
Kakashi no estaba muy seguro de qué podría esperar, si bien era cierto que era una persona tranquila y bastante indiferente a su alrededor. Ahora no era algo que pudiera aplicar, ya que se encontraba retorciendo un pequeño panfleto en sus manos. No era una persona ansiosa, probablemente lo hacía por aburrimiento. Pero no podía negar que al escuchar que Sakura era la siguiente en tocar, pudo sentir una ligera presión en su pecho. No había visto a su alumna en casi un mes, y lamentaba haberla dejado sola en ese momento. Pero confiaba en que Sasuke sería incluso mejor maestro que él.
"Kakashi, ¿Qué esperas? Después de los últimos dos números seguimos nosotros" la voz de Nuriko le llegó desde atrás. Sintió su mano sobre su hombro. Entonces la tuvo a su lado y se detuvo a observar a la pelirrosa caminando recta hasta el escenario. "¿Esa es tu alumna?"
"Sí".
"¿No es muy rosa?" preguntó algo burlesca la joven a su lado, pero él no se molestó en regañarla, o siquiera para prestar atención a los comentarios de su amiga.
El vestido negro de Sakura se movía fluido con ella, contrastando con su piel blanca. Su cabello lejos de ser algo por lo qué reírse, era de admirarse, se veía en orden, sedoso. Pero lo que más le llamó la atención a Kakashi fue su caminar, estaba nerviosa, claramente. La veía trasladarse a un paso algo mecánico, pero estaba bien, era su primer recital en público, lamentaba que tuviera que ser bajo la presión de "salvar a la escuela".
"¿Te vas a quedar a verla?" inquirió Nuriko poniéndose en frente de él ocultando a Sakura de su vista.
"Solo un poco".
Nuriko suspiró exasperada y lo dejó solo.
_o_
"Ya lo sé, sensei, sé que todo mundo estará ahí. ¿Busca animarme o hacerme sentir más nerviosa?" escuchó la voz de Sakura exasperada al teléfono.
Sonrió mientras afinaba las cuerdas de un gran cello. "Solo espero que estés lista para lo que va a pasar mañana, es todo."
"¿Es todo? Nada de un, 'Vamos, Sakura, maña te saldrá muy bien'. ¿En serio?" la voz de reproché de Sakura casi lo hace reír, pero sabía que eso sería malo para su integridad humana, Sakura solía molestarse demasiado fácil. O al menos eso le decía el tiempo que llevaba siendo su maestro. Que aunque seguía siendo relativamente poco, lo recordaba vívidamente. Al menos Sakura solía tener en la frente algo como un letrero que decía: 'No te metas conmigo o sufrirás'.
"Vamos, Sakura, mañana te saldrá todo muy bien". Repitió un poco abstraído en las cuerdas. Necesitaba un tono un poco más agudo.
"Eso no sonó nada convincente, sensei" lo reprendió. "Acaba de repetir lo que le dije".
"Claro que no, yo le agregué un 'todo', así que es distinto".
"Ah, ya veo. Muchas gracias por tan honesto apoyo, Sensei". El sarcasmo de Sakura fue tan mordaz que los oídos de Kakashi zumbaron.
"Mejor dime, ¿Qué tal va todo con tu nuevo sensei?". Kakashi hubiera tomado todo a la ligera, pero sus manos se detuvieron en el cello mientras el silencio de Sakura se hacía más y más largo. Depositó con cuidado el cello en el suelo y tomó su teléfono de entre su hombro y su oreja. Aún seguía marcando estar en una llamada, así que podía estar seguro de que no se había cortado. "¿Sakura?"
"¿Mmm?".
"¿Qué tal las cosas con Sasuke?" preguntó mientras casi fruncía el ceño.
"Sasuke-kun, él…" titubeó "… él, está bien".
Kakashi suspiró. No podía negar que lo había sospechado, pero esperaba que Sakura fuera más fuerte después de todo. "¿Te has enamorado de Sasuke?"
La respuesta de Sakura fue un sonido de ahogamiento al que le siguió una letanía de improperios. "¡¿Está loco?! ¿Yo? ¿De él?" la voz de Sakura por más ofendida que sonara, a Kakashi se le antojó más ansiosa.
"Me lo temía, cuando Sasuke fue mi alumno, todas las demás estudiantes, de todas las edades, lo miraban embobadas y se sonrojaban al verlo pasar. Y eso que apenas era un crío." Admitió con un suspiró de resignación. "Yo esperaba que tu no pasaras por eso, ya ves, pensé que eras más centrada, Sakura-chan".
"Esta es la peor llamada previa a recital que se ha recibido en la historia, Sensei". Lo regañó la voz ofendida de Sakura.
"Pero no lo has negado, Sakura-chan".
"¿Para qué necesita que lo niegue? No es verdad de todas maneras, la pregunta me ha ofendido".
"Vale, te creeré". Le cedió sin convencerse aún.
"Y ese tono de incredulidad aún me ofende, Kakashi-sensei". Aunque la voz de Sakura era tan dulce y suave como el terciopelo, podía sentir el veneno picándole el oído y la mejilla a través del teléfono.
"Sí te creo".
"¡Lo ve!".
"Está bien, no te creo. ¿Feliz?". Se dejó caer en la silla y el respaldo crujió contra el peso de su espalda.
Entonces solo un suspiro largo de Sakura. Y luego silencio.
"¿De verdad te enamoraste entonces?".
"¿Y a usted que le importa?" la voz de Sakura sonó débil, tanto que Kakashi se preguntó si la llamada estaba teniendo interferencia.
"Bueno, no sería bueno que te enamoraras de quien es tu maestro".
Silencio de nuevo.
"Mañana lo harás bien, Sakura". La animó Kakashi no muy seguro de cómo seguir hablando.
"Sí, claro". Sakura suspiró. "De hecho, tengo que practicar un poco, Sensei".
"Yo tengo que ir por ahí también".
"De seguro solo va a leer ese libro pornográfico".
"Probablemente". Admitió mientras sonreía bajo su cubre bocas.
"¿En qué parte va?" inquirió la voz más calmada de Sakura.
"Casi al final".
"No, me refería a la trama del libro". Lo corrigió suavemente.
"¿Ya eres mayor de edad?".
"Prométame algo, sensei". La voz de Sakura sonó abruptamente firme, tanto que Kakashi sintió sus cejas arquearse.
"Te regalaré una copia cuando seas mayor, ¿ok?". Le ofreció adivinando.
La risa de Sakura resonó a través del auricular. "Eso no, pero ahora que lo menciona, prométame otra cosa también". Kakashi no respondió nada en espera. Así que Sakura continuó. "Prométame que hará lo posible por asistir mañana, aunque sea un rato. Aunque se haya acabado el recital y sea solo para felicitarme por seguir viva".
Kakashi se tomó unos segundos para pensarlo y otros para hacer cabrear a Sakura. Escuchó unos golpecitos del otro lado de la bocina. Seguramente era Sakura golpeando los dedos en alguna superficie. Podía escucharlos chocar contra la madera. 'Tap-tap-tap-tap'.
"La respuesta es para hoy sensei, aunque bueno, si no puede hacer un espacio lo entende—"
"Iré" prometió.
"¿De verdad?" la voz incrédula de Sakura sonó demasiado dulce. Como a un niño al que le prometen que lloverán regalos en Navidad ya que se ha portado muy bien. "¿Jura que estará ahí?"
"Lo prometo". Le aseguró.
"Gracias sensei, ahora sí que es una de las mejores llamadas previas a un recital". La voz de Sakura fue tan cálida que sintió algo en su pecho estremecerse.
"Pero trata de no enamorarte tanto de Sasuke en mi ausencia, es inmoral". La voz de Kakashi se lleno de falsa preocupación.
"Y entonces lo arruina todo de nuevo".
"Lo siento". Se disculpó con una sonrisa en la voz que ella reconocería.
La sensación en su pecho extrañamente aún no se iba.
_o_
Las manos de Sakura, solo podían describirse de una forma. Apasionadas.
Naruto la miró con admiración desde su puesto entre el público.
"Wah, Sakura-chan ha aprendido mucho en poco tiempo". Halagó en voz alta. "Sabía que Kakashi-sensei sería un buen maestro".
"Yo también le di clases, dobe" le recordó Sasuke a su lado.
"Sí, bueno, tu también fuiste alumno de Kakashi-sensei".
Sasuke ya no respondió. Él también miraba a Sakura, aunque quizá su mirada era más reservada que la de Naruto. También había algo de sorpresa. Ella no llevaba tanto tiempo aprendiendo a tocar el piano. Y aunque ella misma admitía ser más buena en teoría que en práctica, justo ahora mostraba lo mucho que había avanzado en el piano. Si de ella sola dependiera salvar a la escuela, sabía que tendrían muy buenas chances de hacerlo.
"¿Pudieron solucionarlo?" la voz de Naruto interrumpió la línea de pensamientos de Sasuke. Se volvió hacia él sin ninguna expresión en su rostro marfil. "Ya sabes, lo que había pasado".
Sasuke frunció el ceño mientras cerraba los ojos escuchando la música del piano. Volvió a recargarse un poco en su butaca. "Algo hablamos".
"¿Entonces?" inquirió el rubio curioso.
"No creo que sea el mejor momento para hablarlo, Naruto". Le reprendió Sasuke con paciencia.
"¿Por qué?" la decepción en la voz de Naruto era muy palpable.
"Porque en primer lugar, Sakura está tocando ahora. Tú eras el que estuvo insistiendo mucho en querer verla tocar. En segundo lugar, hay mucha gente aquí que quiere escucharla tocar también. Y finalmente, porque precisamente hay mucha gente aquí". Sentenció y varias personas alrededor regresaron a sus asientos y se pusieron rígidas al saberse descubiertos queriendo escuchar la conversación. "Hablaremos luego sobre eso, punto".
"De acuerdo". Naruto suspiró, pero regresó su vista a Sakura animado. Era cierto, Sakura-chan estaba tocando ahora, lo justo era apoyarla.
_o_
Necesitaba practicar más, eso estaba claro. Pero que Sasuke se lo repitiera cada 15 minutos o menos no le ayudaba nada, ni mejoraba su humor.
"Sakura-chan, no has tocado tu ramen" escuchó la voz de Naruto a un lado de ella.
"Lo siento, Naruto, estaba distraída". Se disculpó mientras tomaba sus palillos. "Aunque, de hecho, ¿alguien podría decirme por qué estamos aquí?".
Naruto se sorprendió y giró la cabeza, extrañado. "Para celebrar que Sasuke ha vuelto de su gira de pianista".
"Es solo por una temporada". Agregó Ino mientras veía a Sakura con preocupación.
"Ya lo sé, pero… ¿Por qué ramen?". Preguntó Sakura mientras veía el tazón con un poco de desagrado.
"¡Porque es el favorito de Sasuke!". Defendió ruidosamente Naruto.
"No es mi favorito." Lo corrigió calmadamente Sasuke.
"Bueno, de acuerdo, es mi favorito. Pero me gusta celebrar con mi comida favorita. ¿Qué hay de malo en eso?" Naruto hizo un puchero mientras se cruzaba de brazos frente a la barra.
Sakura suspiró, levente animada. Aunque Naruto fuera un cabeza hueca y escandaloso. Siempre, siempre sabía cómo animarla. "Ok, Naruto. Pero solo por hoy aceptaremos tus excusas".
Naruto sonrió mientras volvía a la tarea de terminar de comer su ramen.
"Sakura". Escuchó el susurro de voz de Ino a su otro costado.
Sakura se volvió lentamente hasta ver a la rubia que le pedía acercarse un poco más. "¿Qué sucede, Ino-cerda?".
Ino le frunció el ceño mientras negaba. "Esto es serio, frentona".
"Pues ponte seria, cerda".
Ino suspiró y miró preocupada a su amiga. "¿Cómo lo estas llevando?"
Sakura frunció el ceño en fingida confusión, ya sabía a dónde iba el asunto, pero eso no significaba que quisiera hablar de ello. "No sé a qué te refieres".
Ino ladeó la cabeza en incredulidad. "Aún… tú… ¿Sientes algo por él?"
Sakura no pudo evitar sentir su cara arder. Pero torció su gesto en ofensa y disgusto. "¿De quién? No te entiendo".
La Yamanaka bufó molesta. "Naruto, ¿Quién más sino?" dijo sarcástica.
"¿Naruto?" la voz de Sakura se hizo más aguda por la sorpresa.
"Hablo de Sasuke, frentona. No te hagas". Ino intento hacer su voz más suave, pero estar corta de paciencia no le ayudaba en nada.
Sakura suspiró mientras se volvía a su ramen. Aunque en realidad ahora todo lo que hacía era juguetear con él. "No quiero hablar de eso ahora, y mucho menos aquí".
"Pero eventualmente tendrás que hacerlo". Le recordó Ino, con un molesto sentido común que Sakura odio.
"Ya lo sé".
_o_
No sabía cómo es que habían terminado caminando juntos, pero ahí estaba él, acompañándola camino a su casa. Bueno, para ser sinceros sí sabía cómo. Ino le había insistido a un poco feliz Naruto sobre acompañarla a hacer unos encargos en la florería. Naruto, tras una serie de pellizcos por parte de Ino, que solo Sakura fue capaz de ver, terminó accediendo a dejar a Sasuke y a Sakura caminar solos de regreso a casa.
"Gracias". La voz de Sakura apenas sonó como un suspiro. Un suspiro muy ahogado si vamos a describirlo.
"¿De qué?". Ojalá la voz de Sasuke no fuera tan fría, Sakura ya sentía que el sereno del anochecer se hacía más gélido.
"Por aceptar ser mi maestro suplente". Soltó apenas, aún un poco suave.
"Hmp". Fue todo lo que respondió. Y claramente Sakura estaba bullendo por dentro.
'Tum. Tum. Tum.'
Sakura se preguntó qué sonido era ese. Y entonces se dio cuenta que ella había dejado de caminar. Miró hacia adelante y vio la espalda de Sasuke alejándose.
"Sasuke-kun, necesitamos hablar". Su voz se elevó por la ansiedad.
Sasuke se detuvo y se volvió a medias.
"Sabía que ibas a ser una molestia".
_o_
Podía sentirlo, la pieza estaba llegando a su fin. Su corazón estaba latiendo al ritmo de la pieza. Ya no le importaba si las demás personas la miraban. Aunque honestamente un punto a favor era que estaban fuera de su ángulo de visión.
Sentía paz, esa paz que solía sentir cuando su abuela tocaba. Ahora ella la sentía tocando las teclas del piano de Kakashi. Sentía como la música se colaba a través de su piel y llegaba a su torrente sanguíneo. Llenándola de esas melódicas vibraciones y adrenalina. Sentía sus manos inquietas, atacando las teclas en el momento preciso y soltándolas cuando la vida de esa nota perecía.
Estaban culminando los últimos cuatro sistemas de la pieza. Un crescendo y entonces más y más notas. Un dulce arpegio. Y entonces simplemente un piano con unas notas más dulces. Lento y más lento, prolongando el último suspiro de la pieza.
'Esto es para ti, baa-chan' pensó Sakura mientras tocaba la última nota.
Lo había logrado. Había terminado.
Y entonces, silencio.
Despegó lentamente las manos de las teclas y las llevó a su regazo. Sus rodillas se sentían algo débiles por el tremendo alivio que la asaltó. Pero fueron los aplausos y las sonrisas del público lo que la devolvió a la vida.
¡Lo había logrado!
Dio unos pasos hasta situarse frente al público de nuevo y mientras sentía su corazón latir con júbilo, hizo una reverencia con un poco menos de gracia por el temblor en sus piernas.
Los aplausos de las personas la llenaban de demasiadas cosas. Orgullo, satisfacción, realización. Todo. Amaba esa sensación.
Bajó las escaleras del escenario y caminó hacia los brazos de Naruto que ya la esperaba en el pasillo.
"Sabía que lo lograrías, Sakura-chan, ¡lo hiciste genial!" Naruto acarició su espalda en el abrazo.
"Gracias, Naruto. Estaba muy nerviosa allá arriba". Le confesó mientras lo soltaba.
"No parecía, en serio. Parecía que habías tocado toda la vida". Le aseguró el rubio mientras le sonreía de oreja a oreja y levantaba un pulgar en aprobación.
"Lo has hecho bien, Sakura". La voz fría de Sasuke llegó hasta ellos.
Sakura le sonrió. "Gracias, Sasuke-kun".
"¿Solo bien? Fue más que eso, bastardo" le reclamó el rubio inconforme.
Sakura caminó lentamente, no muy segura de sus pasos y aferró al Uchiha en un abrazo, que fue obvio él no esperaba, porque sus brazos tardaron en reaccionar. Hasta que finalmente la rodeó en un gesto menos cálido que el de Naruto, pero igual de real.
"Gracias, en serio".
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Aunque Kakashi le había asegurado a Nuriko que solo se quedaría poco rato mirando a su alumna. Había mentido, o al menos de eso se dio cuenta después, ya que la vio terminar y se sintió honestamente orgulloso de su alumna. Solo Kami sabía todo por lo que había pasado en esas tres semanas sin verla y previas al recital. Sabía que Sasuke no había sido fácil de tratar. Más conociéndolo. Pero al verla tocar, sabía que Sakura había superado todas las pruebas.
La vio majestuosa, acariciando a su piano con la fuerza de su intenso sentimiento. La pieza parecía una excusa para tocar el alma de cualquiera. Era en realidad como ver a Sakura recitar y hablar a través de las teclas de marfil.
Cuando termino la miró. Estaba claramente aliviada. Su reverencia aunque menos mecánica fue más torpe. Contrastando enormemente con su interpretación.
Sonrió. Mientras aplaudía un poco.
Aunque la vio buscar un poco con la mirada. Unas pequeñas expectativas murieron al ver que a quien buscaba su alumna era a Naruto.
Él le había prometido verla tocar, y sabía que ella no se había dado cuenta de su presencia en el balcón oscuro en el que estaba, él había cumplido. Pero algo en él esperaba que ella lo buscara entre el público. Al menos algo que detonara que le importaba que él cumpliera su promesa. No entendía por qué carajos esperaba algo así.
Y entonces, la vio abrazarlo y lo sintió.
Aunque por la llamada que habían tenido, Sakura había sonado muy renuente a hablar sobre cómo era su relación con su nuevo maestro, se había esforzado en aclarar que nada fuera de la estricta relación 'maestro-alumna' había pasado. Pero la expresión corporal que detonaba decía otra cosa. O al menos eso le parecía a Kakashi. Al principio había bromeado acerca del 'te enamoraste de Sasuke' que había tenido por teléfono con Sakura. Pero ahora, no sabía por qué le incomodaba encontrar que quizá sí era cierto. Y sobre todo ver al témpano de hielo de su ex-alumno correspondiendo al abrazo.
Pero si tenía que admitirlo, no le gustaba.
Suspiró un poco queriendo quitarse el disgusto del pecho. Y entonces le dio la espalda a todo y caminó por donde minutos antes había desaparecido Nuriko. Ya casi era hora y tenía que estar despejado.
Pero algo en su pecho se negaba a abandonarlo.
Tiró el panfleto destruido con algo más de la fuerza necesaria.
Ya no entendía nada, ni a sí mismo últimamente.
Espero que haya completado sus expectativas después de un mes sin nada de nada.
La verdad me divertí escribiendo. Ya casi llegan mis vacaciones, así que tendré más tiempo.
Si nos damos cuenta, el drama y el misterio empiezan. XD Me encanta molestar a algunos personajes XD
Gracias por tomarse el tiempo de leer y seguir esta historia hasta este punto. ¡Capítulo 6 *w*!
¡Nos leemos!
Lilith D. Dram
