Hola a todos por aqui, bueno por fin vengo a traerles el capitulo 3 de esta historia, no quiero continuar sin antes agradecer sus reviews en verdad me alegra mucho verlos y saber que les va gustando.

Bueno antes de seguir, por ahi lei un comentario de que Harry/Hermione son hermanos y algo de incesto... (Aunque a decir verdad no le encuentro el sentido a esto, donde dice que son hermanos? son amigos es todo Hermione es Granger, Harry es Potter y si me preguntan harían la combinación mas genialosa de apellidos Potter-Granger, eso es bueno para sus hijos, no? pero bueno no me pondré a discutir cuestión de gustos cada quien tiene los suyos y yo respeto a JK y a todos a los que les gusta el Canon, a mi no me gustan nada y por eso me tienen aquí escribiendo o tratando de escribir de esta pareja)

Entonces después de ese testamento la verdad no pensé que tenia que aclararlo pero si a alguien no le gusta esta pareja no se si sea bueno que vea la historia porque es 100% Harmony, lo siento no escribo nada que no sea asi xD

Para los que adoran a este par, disfruten la lectura.


CAPITULO III

Desde que tenía memoria habían sido él y Jean. En este mundo solo estaban los dos, apoyándose el uno con el otro porque la muerte les había arrebatado a una temprana edad a sus amorosos padres.

Nunca comprendieron —y lo dejaron por su bien— el hecho de que físicamente no eran para nada parecidos, él con cabello rubio y ojos grises y con una piel tan pálida que según palabras de Jean "parecía un pequeño fantasma", no tenía absolutamente nada que ver con aquella castaña tanto de cabello como de ojos.

Pero no importaba, eran hermanos.

Suspiro un poco mientras caminaba por los pasillos de la Universidad donde actualmente él y Jean estudiaban.

Como estaban en carreras distintas era poco el tiempo que la veía en clases, aun así, procurando que ella no lo notara en ocasiones paseaba por los rumbos de su hermana con el único fin de ver que estuviera bien.

Era muy sobre protector con ella, lo sabía y esto en ocasiones le traía pequeñas discusiones con su hermana. Pero simplemente no lo podía evitar.

Desde aquel accidente que ambos habían tenido con sus padres hace tres años y desde que él la vio en aquel hospital se juró a si mismo que jamás le pasaría algo malo.

Era cierto que él también había estado internado en aquel lugar, donde gracias al doctor Patterson había superado el trauma de ver a sus padres morir, aun así y por más esfuerzos que hizo el doctor con él no se había recuperado del todo.

Porque simplemente lo que fue de su vida antes de aquel accidente se había quedado como un confuso recuerdo.

Era extraño decir que no recordaba nada de su infancia, ni si quiera recordaba a su hermana; aquel día cuando el doctor Patterson se lo informo simplemente pensó que el hombre estaba bromeando. ¿Él con una hermana?

Después se enteró que gracias al golpe su memoria se había dañado, y aunque habían hecho progresos a tal punto que a veces tenía pequeños flashazos de su pasado, él no se sentía bien con eso, pero cuando vio a Jean aquella tarde todo cambio.

Era cierto que en un principio sintió una repulsión hacia ella que no supo explicar, pero con el tiempo todo cambio, después de salir de ese hospital e irse a vivir juntos se habían hecho inseparables, había noches que Jean se despertaba llorando a causa de sus sueños, mismos que según le habían explicado era el escudo que su hermana se había hecho por la pérdida de sus padres.

Enarco una ceja al recordar un nombre que ella había dicho una noche de esas.

¿Harry Potter?

Jean asintió mientras las lágrimas viajaban por sus mejillas y un ligero rubor se extendía por su rostro, era claro que estaba avergonzada al contarle aquello.

Lo único que hizo fue abrazarla con fuerza y decirle que todo iba a estar bien, mientras la hacía dormir de nuevo no pudo evitar sentir una extraña furia hacia aquel nombre.

No entendía, no comprendía porque aquel nombre causaba que algo en su interior ardiera.

Odio.

Él odiaba aquel invento de su hermana, por qué, aun no lo tenía claro.

Cansado de caminar busco un lugar donde sentarse, afortunadamente en aquella universidad lo que sobraban eran bancas, tomo uno de sus libros y se dispuso a leerlo cuando unas delicadas manos taparon sus ojos, supo quién era, solo había una persona a la que él le permitía ese tipo de juegos.

— Jean.

Su hermana se rio un poco y se sentó a su lado.

— Eso es trampa.

— ¿Trampa?

— Si, siempre sabes que soy yo.

— Te conozco, es todo.

Jean le sonrió mientras daba un vistazo a su libro.

— ¿Enserio, no te aburren las finanzas?

El chico no pudo más que encogerse de hombros, no es que las adorara, pero alguien tenía que hacerse cargo de la pequeña fortuna que sus padres les habían dejado al morir, era cierto que eran dentistas, pero al fallecer el seguro les dio una buena suma de dinero, así que él, cómo el hombre de la casa cuidaría del patrimonio de él y de su hermana.

— Me gustan, así como a ti te gusta cuidar enfermos.

Jean al escuchar el comentario de su hermano enarco una ceja.

— ¿Qué tiene eso de malo?

— No dije que fuera malo.

Mientras él se dedicaba a pensar en su futuro como futuro administrador, ella se había inclinado por la medicina, y es que Jean tenía potencial para ayudar, desde que había salido de aquel hospital sabía que se había jurado a ella misma ayudar a las personas, así como la habían ayudado a ella.

Ella iba a contestar, pero en ese momento dio un brinco, agitada, al parecer había recordado algo.

— ¿Estas bien?

Algo de biblioteca y libros salió de los labios de su hermana mientras esta salía disparada hacia la biblioteca.

Él le sonrió y antes de poder decirle que la esperaría, su hermana había desaparecido de su vista.

Negó con la cabeza mientras el mismo se ponía de pie e iba hacia su última clase, iba hacia allá cuando se sintió observado.

Últimamente le pasaba demasiado.

Así que como cada vez que eso pasaba detuvo sus pasos y estudio su alrededor.

Nadie lo veía.

Sacudió la cabeza tratando de quitarse la paranoia; pero lo que Benjamín Grey no sabía era que efectivamente un par de ojos vigilaban muy de cerca sus pasos.

Draco.

-OOOoooOOO-

¿Dónde está?

Un movimiento de su varita basto para que aquel ser se retorciera en el suelo, estaba lo suficientemente débil para acabar con él, para por fin después de tantos años ponerle fin a aquella pesadilla, pero no podía, no aún.

Una fría risa que logro se estremeciera, dio un vistazo a su alrededor esperando que ella fuera la última carta de aquel que se podía llamar de muchas maneras menos humano.

Pero no estaba.

Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no desmoronarse ahí, sentía las cálidas lágrimas en sus mejillas, sentía la desesperación y el miedo en cada célula de su cuerpo, porque no temía por él, temía por ella.

Desde hace tiempo se había preparado para aquel día, desde el momento en que ella desapareció de esa manera, se preparó mentalmente para dar su vida por ella porque sabía que ese era el fin, y él estaba dispuesto a pagar el precio porque volviera.

Su vida misma.

Así que, al estar ahí, finalizando la lucha que todos esperaban y no verla en batalla le asusto.

¿A quién buscas, Potter?

Sintiendo como la furia se apoderaba de su razón lanzo una maldición hacia aquel mago que simplemente se retorció en el piso sin hacer ruido alguno, la respiración de ambos era agitada, es por eso que le costó un poco de trabajo entender las palabras de aquel ser.

No la volverás a ver, nunca más.

La sonrisa que se dibujó en aquel rostro logro que algo en su interior se rompiera.

Estando fuera de sí, grito la maldición asesina y Voldemort se fue para siempre.

Quedo en su rostro la sonrisa idiota que le había dedicado, él sintiendo como perdía todas las fuerzas cayo de rodillas a solo unos metros de aquel que por tanto tiempo odio.

Tenía que ser una broma.

Se quedo con la vista perdida en la nada repasando los acontecimientos del último año.

Él supo desde el inicio que la desaparición de la chica no podía ser algo bueno, después las búsquedas interminables por parte de la Orden, las teorías de lo que pudo haberle pasado, no olvidaría como se puso cuando le sugirieron que tal vez ella se había ido por su propia cuenta.

— "¡No, ella no me dejaría!"

Y tenía razón, tiempo después se enteraron que todo había sido un plan por parte de Voldemort, plan que él sabía a donde los llevaría; a él sacrificándose por la chica en la batalla final, es por eso que ahora al estar ahí y no verla le causo un gran dolor.

Estaba tan perdido en sus pensamientos que no escucho como la gente se empezaba a juntar a su alrededor, sintió unas manos sobre sus hombros y se giró para ver como Ginny le sonreía dulcemente.

Harry, deben ver tus heridas.

El chico negó con la cabeza dando de nuevo un vistazo a su alrededor, al parecer este gesto fue suficiente para que la pelirroja entendiera que buscaba.

Harry, ella no vendrá.

Negó de nuevo para poco a poco ponerse de pie y caminar hacia ningún lado, tenía que encontrarla, seguramente estaba cerca, Ginny lo alcanzo rápidamente y tomo su mano, lo obligo a mirarla a los ojos y con lágrimas bañando su rostro le dijo aquellas palabras que tanto se negaba a aceptar.

Esta muerta, Harry. Hermione está muerta.

No, ella… ella debe de…

Ginny lo abrazo con fuerza.

Murió.

Aunque se negaba a aceptar las palabras de su novia, no pudo evitar ponerse a llorar en aquel campo de batalla mientras cientos de ojos estaban sobre él, todos entendiendo por qué el "salvador" se venía a desmoronar ahora, todos entendían el por qué él estaba así, después de todo, el mundo mágico entero sabía que ella había muerto por su culpa.

Porque no había nada peor que ser la mejor amiga de Harry Potter, porque él no la había protegido lo suficiente, porque él creyó que Hermione Granger era lo suficientemente poderosa como para defenderse ella sola, después de todo ella no era la frágil Ginny Weasley.

Harry soltó a Ginny y totalmente fuera de si comenzó a golpear el piso con sus puños hasta que estos comenzaron a sangrar de manera alarmante, muchos le pedían se controlara, pero no podía… simplemente no podía aceptar aquella realidad.

Hermione, no estaba muerta.

Y él la iba a encontrar.

¡Hermione!

Fue lo último que salió de sus labios antes de caer desmayado, porque esa era una promesa que él iba a cumplir, la iba a encontrar…. La tenía que encontrar, porque no se la podían quitar, no a ella.

-OOOoooOOO-

¡Hermione!

— ¡HARRY!

Despertó de su intranquilo sueño mientras las lágrimas viajaban sin pena alguna por sus mejillas, su garganta ardía, tardo un segundo en comprender que aquello se debía a sus gritos, sin parar de llorar llevo las manos a su pecho donde inútilmente trataba de aplacar aquel maldito dolor que de la nada había aparecido.

No comprendía.

No entendía.

¿Qué demonios le pasaba? ¿Por qué sentía ese dolor en su interior? ¿Por qué sentía ese vacío? ¿Qué estaba mal con ella?

Siguió llorando sin control hasta que alguien toco con delicadeza su puerta.

— Jean, ¿Estas bien?

Lloro con aun más fuerza al ver que había despertado a Benjamín, era cierto que ya le había contado de aquellos absurdos sueños, pero aún no superaba la vergüenza que de él supiera la manera tan infantil que tenia de afrontar sus problemas.

Sin darle tiempo para contestar, Benjamín entro a su habitación y al verla en ese estado se acercó a ella poco a poco, sin decir palabra alguna la tomo entre sus brazos y comenzó a consolarla, le decía que todo iba a estar bien, que solo era un sueño y ella en verdad quería creerle.

Tenía que creerle.

Después de un rato y una vez que calmo, su hermano busco su mirada.

— ¿Qué fue ahora?

Bajo la cabeza avergonzada, ¿Cómo decirle? ¿Cómo explicarle que lo único que había ocasionado sus lágrimas era la imagen de su Harry imaginario destrozado, sangrando y gritando su nombre… o al menos el nombre que ella tenía en sueños?

— Él me busca.

Noto como su hermano se tensaba un poco y suspiraba preocupado.

— Creo que tenemos que hacerle una visita al doctor Patterson.

Ella quiso negarse, decirle que todo estaba bien, que solo había sido un absurdo sueño pero no era así y es que cada día que pasaba aquellos sueños se hacían más reales, un día se había sorprendido murmurando palabras que según sabia en sus sueños eran hechizos.

Asintió mientras Benjamín besaba su frente.

— Todo va a estar bien, Jean, solo necesitamos un poco de magia.

Era claro que aquello solo era una broma por parte de su hermano, pero al escucharla no pudo evitar sentirse miserable.

Se abrazo más a Benjamín mientras abría la boca para decir aquellas palabras que tanto quería creer.

— La magia no existe.


Y si, adivinaron eso es todo por hoy :B

Como ven aquí se aclaran algunas dudas, podemos estar tranquilos Harry Potter existe :B no es eso genial *.*

Así que como adivinaran nuestra Hermione es Jean... y Benjamin... no es el hermano perdido de Draco, es Draco... lo que nos lleva a la pregunta de quien les hizo esto? interesante no creen?

Debo decir que Voldemort en verdad estaba seguro de la muerte de Hermione, él planeo todo esto, pero no planeo que todo saliera así.

Otra cosa importante, han pasado tres años desde que internaron a Hermione-Jean en aquel hospital y dos desde que supo"tenia un hermano" osea que los "Grey" llevan dos años viviendo juntos ahora Hermione-Jean tiene 20 añitos.

El recuerdo de lo que paso con Voldemort/Harry, sucedió cuando Hermione conoció a Benjamin como su hermano, osea un año después de la desaparición de la castaña.

¿Confuso?

¿Que les pareció? ¿Tienen alguna teoría? ¿Creen que Harry acepte el hecho de que Hermione esta muerta? ¿Hermione-Jean seguirá teniendo esos sueños?

Como notaron Benjamin-Draco odia al Harry Potter de Jean, el odio entre ambos perdura... y esto no cambiara

Entonces es todo ahora si, espero sus comentarios, jitomatazos y/o dudas aquí estaré para tratar de aclararlas todas, gracias por sus comentarios y por leer esta loca historia, hasta la próxima.