Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

No pensaba publicar hoy; pero hay un viaje imprevisto, y no quise dejarlos colgando. Gracias a los que comentaron, a los que me agregaron a sus favoritos y empezaron a seguir la historia. También, gracias a los que leyeron, y a los que releyeron (estoy feliz que el numero de veces que el primer capitulo fue leído es mayor al numero de lectores del mismo.


Capítulo 2

La tierra alrededor de ella era suave, más suave de lo que recordaba cuando cayó. Bella mantuvo los ojos cerrados, y si los animales que atacaron estaban todavía alrededor, pensó que era mejor si ella se hiciera la muerta. Después de todo había estado desmayada por quien sabe cuánto tiempo y todavía estaba viva, quedarse quieta era su mejor apuesta.

Se esforzó por escuchar, y cuando no oyó ningún ruido, abrió sus ojos. Bella jadeó cuando no era el cielo abierto lo que vio sino lo que parecía un techo de roca. Sus alrededores eran obscuros pero no muy negros. Había sido el anochecer cuando corrió de Ben, y el hecho de que todavía lo fuera le decía que no había estado afuera mucho tiempo, o de lo contrario fueron muchos días. No se había sentido como si fueran días.

Ella no tuvo tiempo para notar el pequeño agujero que era la única forma de entrar o salir de la espaciosa cueva o el hecho de que estaba acostada en una cama de musgo, porque un gran hocico se acercó a su rostro y olfateó.

Bella tragó con dificultad, no quería hacer ningún movimiento repentino; pero su pecho estaba desobedeciendo esa orden, saltando arriba y abajo como un niño en una cuerda de brincar. Ella miró al gran lobo gris, que estaba por encima de ella, él ladeó su cabeza hacia ella pero sus orejas estaban atrás y Bella sabia suficiente de animales para saber que no era una buena señal.

El lobo puso su enorme pata en el pecho de Bella y ella sintió el peso de ella aplastándola. Ella era una mujer pequeña, y si el animal ponía su peso completo en la pata, era probable que le aplastara la tráquea. Un gruñido llego del otro lado de la cueva y Bella cerró los ojos.

Había más de uno, pensó. Bella empezó a decir sus oraciones.

Bella no anticipó el próximo toque ya que sus ojos estaban fuertemente cerrados. Cuando la cálida pata entró en contacto con su rostro, ella gimió; pero sus ojos se abrieron de golpe cuando sintió los familiares dígitos (1) de una mano humana.

—Gracias a Dios— Dijo presa del pánico. —Tienes que sacarme de aquí, son lobos. —

El hombre encima de ella se inclinó hacia adelante e inclinó su cabeza a un lado, no diferente a lo que el gran lobo había hecho antes.

—Lobos— dijo otra vez por énfasis, pero el hombre continuaba mirándola confuso. — ¿Hablas?—

Cuando él no le respondió de Nuevo, Bella se deslizó hacia atrás y se puso en sus manos y rodillas, cerrando sus ojos de vergüenza, y aulló en voz baja. —Lobos— dijo de nuevo.

El sonido hizo al hombre reaccionar y se acercó a ella sobre sus manos y rodillas. Ella abrió los ojos de nuevo y miró al hombre moverse. Ella estaba sorprendida por eso. Nunca había vista a nadie moverse con tanta gracia en sus manos y rodillas así. Él se acercó a ella con cuidado, manteniendo contacto visual con ella. Eso le dio a Bella un momento para procesar su apariencia.

Sus ojos resaltaron primero. Intensos y obscuros, tanto que a simple vista, uno probablemente asumiría que sus ojos eran cafés, cuando de hecho eran verdes. Sus pestañas eran largas y curvadas en tal forma que cualquier mujer se pondría celosa. Su rostro estaba bronceado y cubierto de una espesa barba que era casi color borgoña. Su cabello, aunque sucio, era de un color que Bella nunca había visto antes. No muy rojo, y no del todo dorado, no podría ser llamado más que bronce.

Luego sus ojos bajaron por su cuello, y ella se encontró jadeando otra vez.

Estaba desnudo.

Estaba desnudo y estaba presionada su cara con la de ella, frotando su polvorienta mejilla contra la de ella y luego por la parte posterior de su cuello, uniéndolos por la curvatura.

Bella tenía una gran burbuja de espacio personal, grande como el tamaño de un cuarto, y este hombre desnudo y sucio no solo la había penetrado (2), si no que estaba revolcándose en ella como en un arenero gigante. En cualquier otra situación, Bella habría retrocedido, y posiblemente cacheteado al hombre, pero lo que vio sobre su hombre era mucho más preocupante.

El gran lobo gris que ella pensó había sido ahuyentado por el extraño desnudo estaba parado detrás de el con tres de sus aun más grandes amigos, El más grande era un lobo tan negro como la noche, y parecía estar un poco enfrente de los demás. El lobo color rojizo era el segundo más grande y es al que Bella le pareció más llamativo. Había uno más pequeño color café chocolate que miraba a Bella una expresión casi divertida, si los lobos tenían la habilidad de expresar emociones.

—No te muevas— Bella le susurro a su aliado. Dejaría que se frotara contra ella todo lo que quisiera, siempre y cuando él pudiera encontrar una manera de salir de la cueva, porque ella no podía ver ninguna.

—Mierda, mierda, mierda— Bella murmuró mientras el lobo gris se acercaba ante el sonido de su voz

El hombre volteó su cabeza para ver que había llamado la atención de Bella y gruñó cuando vio al lobo acercarse.

—Tal vez no deberías hacer eso—puntualizo mientras el lobo mostraba sus dientes.

El hombre se levantó de sus rodillas a sus pies, pero mantuvo sus manos en el piso. Gruñó y mostró sus dientes.

Este era el momento, Bella estaba segura de que iba a morir. Con un hombre loco. En una cueva y para rematar, virgen.

Pero algo sorprendente paso, y cuando el hombre se levantó, el lobo gris retrocedió. Bella no tenía idea de cómo un hombre desnudo y desarmado había asustado a un lobo, pero no quería cuestionar un milagro tan pronto después de hacer sus paces con Dios.

El lobo gris se bajó en su vientre y el hombre se acercó mientras Bella miraba, atónita. Él extendió y colocó su mano en la parte superior de la cabeza del lobo y la rascó. El lobo parecía disfrutar sus atenciones, pero cuando miró a Bella, quitó su mano y trotó fuera de la cueva.

El hombre se volteó hacia Bella pero ahora ella le tenía miedo. Era claro para ella que él estaba con ellos y eso significaba que no estaba con ella. Ella se sentó en su trasero y trató de meterse en una esquina en la pared mientras el hombre gateaba hacia ella. Se había bajado otra vez hacia las rodillas pero Bella no pudo evitar el llanto mientras lo miraba acercarse.

—Por favor, por favor— Ella susurró entre respiros

Sus lágrimas lo pararon en seco y miró de nuevo a los otros lobos varias veces por consejo. Él hizo un ruido extraño que venía de pecho e hizo una seña con su cabeza, eso indicó a los otros lobos que salieran.

Cuando la última cola (3) había salido por la entrada de la cueva, se dio la vuelta. Sentado sobre sus rodillas, se sentó y espero que Bella se calmara. Cuando se dio cuenta que él no estaba tratando de hacerle daño, se arrastró uno par de pasos hacia él y luego se incorporó en cuclillas. Se movió rápidamente más allá del hombre hacia la entrada de la cueva, pero hizo un alto cuando oyó un gemido atrás de ella.

Volteando, vio al hombre mirarla fijamente con sus grandes ojos; se veía quebrado y triste.

—No me mires así— Bella suplicó de la misma manera que uno podría hacer con un cachorro rogando por un premio extra.

El hombre se inclinó para escuchar pero era claro que él entendió poco o nada de lo que Bella había dicho.

— ¿Tienes un nombre?— preguntó, y después rodó los ojos. Por supuesto él no podía responder, si no entendía inglés, probablemente no lo hablaba tampoco. Bella lo intentó de nuevo, esta vez dando golpecitos en su pecho. —Bella…Bella. —

Espero para ver si él iba a responder. Él movió su boca, tratando de formar los sonidos. Él golpeo su pecho mientras su voz rasposa dijo.

—B…B…Bell…Bell-la-la.

Bella soltó una risita, y rápidamente culpó a sus nervios.

—No, yo soy Bella— dijo golpeado su pecho de nuevo.

Esta vez él respondió de inmediato. —Bell-la— Otra vez, él golpeó su torso, solo que esta vez Bella notó algo en su muñeca.

Bella le extendió la mano, la palma hacia arriba, y él hombre se echó para atrás. Ella mantuvo la mano inmóvil hasta que él volvió a su actitud neutral, y ella señaló a su muñeca y luego a la de él. Él miro hacia la pulsera tejida en su brazo y la cubrió con su otra mano en un movimiento protector.

"No voy a tomarla, sólo quiero verla", dijo Bella suavemente, con la esperanza de dar a entender su intención a través del tono si no otra cosa.

Él la miro a los ojos, estudiándola cuidadosamente, y luego se arrastró lo suficientemente cerca de ella que se podrían tocar. Bella tomó su brazo extendido y paso los dedos sobre la tela. Ella rozó su piel ligeramente y él se estremeció. La cabeza de Bella se alzó, preocupada que lo había espantado, pero él no parecía asustado. Había una expresión mucho más primitiva en sus ojos que hizo que Bella soltara su mano. Mientras trataba de alejarse, sus grandes dedos envolviera su pequeña muñeca y Bella sintió el pánico aumentar. Antes de que tuviera una verdadera oportunidad de luchar, él puso su mano en su muñeca para que ella pudiera sostenerla de nuevo.

Bella tentativamente sostuvo su brazo de nuevo, su pecho golpeteando mientras veía su rostro en busca de señales de peligro. La miró a los ojos y luego volvió a mirar la pulsera. Bella siguió su mirada y llevo su otra mano para tocarlo. Ella titubeo sobre la baratija tejida antes de pellizcar el tejido y girarlo sobre su muñeca.

Ella estaba sorprendida de ver una palabra tejida al reverso. Era una pequeñez pero se sintió mejor. Viendo hacia arriba, sonrió al hombre, temporalmente olvidando la tensión anterior.

—Edward— dijo, — tu nombre es Edward.

Él la miró extasiado, pero no volvió a hablar. Así que ella sostuvo su palma contra su pecho y dijo —Bella— y luego todo su pecho —Edward. —

Él bajó la vista hacia la mano en su pecho y ella la quitó rápidamente. Él subió la suya y la colocó en el lugar que la de ella acabada de dejar. Él la miró su rostro mostrando su intento por entender.

—Edward— repitió.

—Ehd-weeerd— repitió y luego levanto sus cejas. Bella asintió con la cabeza.

Edward soltó un ladrido que sonaba parecido a una risa. La carcajada estaba en alguna parte entre animal y humana y Bella sintió parte de la tensión irse. No pudo evitar reírse entre dientes con él mientras él encontraba algo de alivio en tener un nombre.

Bella respiró profundamente y dijo por su propio bien y no el de Edward. —Necesito regresar al campamento.

Él no hizo ademan de detenerla esta vez, y mientras se acercaba a la entrada de la cueva, notó lo obscuro que estaba afuera. El anochecer había terminado y ahora la única luz era de la luna. Solo el pisar fuera de la cueva hacia que Bella se sintiera nerviosa de nuevo. No sabía adonde los lobos se habían ido, pero sin duda no había sido lejos.

Ella dio unos pasos hacia la noche y se sintió insegura. No tenía idea de qué camino tomar y estaba vestida solo en sus piyamas. Era verano, pero la noche aún era fría, y Bella solo tenía los calcetines en sus pies. Preguntándose si el extraño hombre lobo (4) podría ayudarla, Bella se dio la vuelta, solo para ser sorprendida por Edward de pie atrás de ella.

Se quedó torpemente en sus dos pies, como si no supiera como obtener el equilibrio de esa manera. Dio un paso tambaleante hacia Bella y ella extendió la mano para sostenerlo. Sus ojos bajaron hacia donde su piel tocaba la de él. Él hizo un gesto con su cabeza, para que ella regresara a la cueva. Ella miró hacia el bosque y luego de regreso a la entrada de la cueva.

Sería estúpido intentar encontrar su camino de regreso en la oscuridad. Razonó consigo misma. Edward la dejo ir a la cueva antes de dejarse caer en sus manos y seguirla a través del agujero.

Se puso de pie, encorvada ligeramente en la cueva. Que era de aproximadamente cuatro pies y medio de altura (5) por lo que se podía parar, siempre y cuando se doblara de la cintura y encorvara su cabeza. Ella miró como Edward se acurrucaba en un ovillo en el suelo entre ella y la entrada.

Lo miró por un minuto antes de hundirse hasta el suelo. Se agachó en el frío suelo y llevo sus piernas al pecho. No paso mucho tiempo antes de que ella se encontrara temblando. Se obligó a dormir, esperando no darse cuenta del frío, pero mientras más pensaba en eso, más difícil era.

Primero sus pies se sintieron adormecidos, y eso luego viajo por sus piernas. Su cuerpo trato de producir calor mediante la vibración de la columna en su espalda. Sintió dolor donde estaba tensa, pero era incapaz de detenerse, estirarse no era una opción.

Bella oyó a Edward moverse atrás de ella, pero no tenía la energía para girar y mirarlo. Lo sintió justo atrás de ella y estaba agradecida de que estaba ahí. Esperaba que él le hiciera cucharita pero se equivocó con su naturaleza una vez más.

Edward tomó su gran mano y manoseo su estómago hasta que giró en su espalda, y luego se puso él mismo contra ella, llevando su pierna sobre las de ella, sus brazos sobre sus estómago, y finalmente su cabeza en su pecho. La posición se hizo aun más intima por el hecho de que él estaba desnudo, pero con el calor saliendo de él hacia su cuerpo, a Bella no le importó. Al menos no estaba excitado.

Se tardó un rato para que Bella se empezara a calentar, pero incluso con el calor adicional del cuerpo de Edward, tuvo dificultades para conciliar el sueño. Incapaz de estar inquiera bajo su gran cuerpo, Bella cerro los ojos y trato de contar ovejas. Después de casi un centenar, se encontró a la deriva. Cuando Bella despertó, había tres cosas de las que estaba segura.

Estaba calientita

Estaba rodeada de pieles.

Y Edward era mucho más feliz de lo que había estado la noche anterior.

Bella clasificó sus problemas y decidió que la erección matutina quedaba en segundo lugar contra la grupa del gran lobo rojizo que descansaba junto a su cabeza. En especial porque de ellos dos, el lobo estaba despierto.


Anotaciones:

1: Digito, relacionado con dedos, es una palabra rara en español, pero era eso o dactilar (por que la palabra dedos sonaba peor). También, el orden de la oración fue cambiada para mejorar la fluidez de la narración.

2: La burbuja (no a ella)

3: De lobo, no de fila, la palabra era tail, no line. Suena raro en español, pero en ingles pone una imagen mental bastante clara.

4: Wolf man no werewolf. No hay elementos sobrenaturales en esta historia.

5: 1.37 metros.