Capitulo 2. ¡No puede ser!

—¡Ay! —se escucho un grito proveniente de la sala —J aja… aparte de gritona ¡TORPE! —le dijo Inuyasha quien iba pasando por la sala muy despreocupadamente.

—¡Arg! Me las vas a pagar —murmuro Kagome entre dientes levantándose del frio piso toda despeinada ya que se había caído del sillón, había olvidado por completo que dormía allí.

—Te escuche —le dijo el asomando su cabeza para verla con una sonrisa burlona.

—IMBECIL…

Se fue molesta al cuarto de sus padres no sabía el porqué de un día a otro prefería estar toda la mañana en la preparatoria que en su propia casa, se dirigió al comedor y vio a sus padres que la miraban con una gran sonrisa.

—Hija —le hablo Seiya.

Ella se acerco a él viendo que el sostenía una caja envuelta en papel de regalo color rosa y en la mesa un gran pastel de chocolate.

—Muchas felicidades hija perdónanos se que ayer fue tu cumpleaños y lo olvidamos —le dio un gran abrazo entregándole su obsequio, ella lo miro impresionada y feliz al menos se habían acordado.

—Muchas gracias papa

—Si hija lo sentimos —esta vez la abrazo su mama llevándola para que tomara asiento.

—No se preocupen los perdono —les contesto.

—Gracias hija… por cierto hoy dormirás en el cuarto de huéspedes e Inuyasha en el de al lado.

—Eso espero —contesto ignorando el comentario hacia Inuyasha.

En eso su ameno desayuno fue abruptamente interrumpido por Inuyasha quien portaba el uniforme de la Shikon esperen… un momento ¿Uniforme?... ¿Shikon?...

—¿Qué haces vestido así? —se levanto Kagome de la silla señalándolo acusadoramente con un tic en el ojo.

—¿Así?... ¿Cómo? —pregunto como si nada señalándose la ropa.

—Pues… pues con el uniforme de la Shikon —contesto irritada tomando de nuevo el asiento para desayunar.

—Ah… eso —suspiro.

—Qué bueno que bajas Inuyasha te estábamos esperando para desayunar el pastel del cumpleaños de Kag —le dijo Sukiomi alegremente.

—Mama por favor mi cumpleaños fue ayer —resoplo Kagome desde su lugar.

—No importa hija ahora a partir el pastel, no, no esperen falta Sota —se levanto abruptamente de la silla —SOTA —grito desde las escaleras hacia arriba.

En eso bajo Sota corriendo —¿Me perdí de algo? —pregunto Sota al ver un pastel de chocolate encima de la mesa.

—Si ayer fue el cumpleaños de tu hermana y se nos olvido —dijo como si nada.

Kagome en ese momento quería que se la tragara la tierra como podían estarla humillando de esa manera delante de su enemigo ahora lo más seguro que ha de estar sintiendo por ella es lástima.

—¿Ol…olvidaron su cumpleaños? —pregunto Inuyasha incrédulo.

—¡Uy! Eso es normal me acuerdo cuando la dejamos abandonada en el baño de un restaurant —contesto Sota riendo a carcajadas —La hubieras visto.

—SOTA HIGURASHI ya no digas mas —grito roja del coraje.

—Ok, ok me callo.

—Ahora si a partir el pastel —dijo la mama de ella —Por favor Inuyasha y Sota pónganse al lado de ella para la foto del recuerdo —dijo sacando la cámara de fotografías instantáneas.

Los dos hicieron caso al favor de Sukiomi y se pusieron de lado de ella en eso estaba a punto de tomar la foto cuando Inuyasha le piso el pie e hizo que saliera gritando.

—Listo, ya esta —les mostro la foto y Kagome se quería morir había salido mal gracias al pisotón

—¡Ay! Mama Salí fea —contesto quitándole la foto de su mano.

—Hermana la cámara no hace maravillas —contesto Sota comiendo del pastel de chocolate.

—¿Qué estas tratando de decir? —pregunto irritada —¿Qué estoy fea? —dijo de un largo rato al ver que su ya no tan querido hermano no le contestaba.

—Tú lo has dicho —le guiño un ojo y salió corriendo fuera de la casa para no ser alcanzado por su hermana.

—Tal vez y tiene razón —resoplo tristemente al recordar a Koga tal vez y por eso el nunca se fijaría en ella por ser fea.

—Hija ya es hora de que se vayan —les dijo su mama sacándola de sus pensamientos ella asintió y les dio un beso a ambos y se fue con Inuyasha

Estaban esperando el bus afuera pero definitivamente ella no le hablaría, después de que le arruino la foto del recuerdo.

—¿Tardara mucho el bus? —pregunto el molesto mirando su reloj ya tenían 10 minutos y el camión nada que pasaba.

—No lo sé porque me preguntas a mi —contesto pataleando levemente el piso ya que el camión se había demorado.

Inuyasha empequeñeció los ojos al escuchar la respuesta tan absurda de ella.

—No lo sé —se puso la mano los bolsillos y camino haciendo círculos al lado de ella —Tal vez porque tú eres de ese colegio —Ironizo.

En ese momento ella se sintió tan estúpida ya que ella sabía a qué hora más o menos pasaba el bus.

— ¡Oh! Lo siento es que no tengo cara de reloj —contesto dándole la espalda.

En eso llego el bus y ella se subió con Inuyasha pisándole los talones se sentó y vio como el tomaba asiento de lado de ella ya que a Sango hoy la llevarían sus papas, lo ignoro completamente no quería pelear.

Llegaron a la Shikon ella se bajo desganada entrando y vio a su amiga y se dirigió hasta ella.

—Hola Kag ¿Por qué esa cara? —pregunto intrigada al ver la cara de Kagome.

—Ni me lo recuerdes llego a mi casa una visita por una larga temporada.

—¿Pero de quien hablas?

—Mira —le mostro la foto del recuerdo.

—Vaya si que es guapo, ¿Pero porque pusiste marcador en tu cara? —elevo Sango una ceja hacia ella.

—Olvida mi cara enfócate en ese Guarro de pacotilla me cae mal no lo soporto ayer vacio toda la cena encima de mi ¡Arg! Me dan ganas de darle una paliza... es un tonto, engreído, arrogante, machista, mal cayente…

—Kag amiga —le dijo Sango haciendo señas que volteara hacia atrás pero ella estaba tan concentrada en su lista de insultos que no presto atención a Sango.

—Presumido y viste la cara de tlacuache remojado que tiene, no, no pobrecito con razón sus padres no lo quieren con ellos en los Estados Unidos —contesto divertida —Vamos Sango dime algo.

—Este… este yo… hay amiga del odio al amor solo hay un paso.

—¿Yo enamorarme de el? Jajá no tengo tan malos gustos amiga además me cae mal, si algún día yo me llegara a enamorar de él, que lo dudo mucho —se apresuro a decir —Se desataría la tercera guerra mundial —carcajeaba a más no poder.

—Lo mismo digo —escucho una tercera voz detrás de su espalda.

Dio la media vuelta lentamente y se encontró con un par de ojos dorados que la miraban de mil formas menos con odio.

—Yo…yo —titubeaba —Rayos ¿qué hago? —pensó.

—No digas nada ¿sabes dónde está el aula A12? —pregunto.

—¿Au…au..la A12? —tartamudeo.

—Sí, eres sorda ¿O qué?

—Ese es mi salón de clases —contesto.

—Que bien estaré en su salón —pensó Inuyasha aguantando una sonrisa —¿Y donde esta? —pregunto.

—Espera ya vamos nosotras para allá ven con nosotras —y se fueron caminando entraron y todas las chicas lo voltearon a ver.

—Hola —se apresuro en saludar Kikyo a Kagome esta ultima la miro con expresión extrañada.

—Hola —le devolvió el saludo.

—¿Quién es él? —pregunto Kikyo demasiado interesada y ahí Kagome se dio cuenta que solo la saludo para conocer a Inuyasha.

—El es… es… un amigo —contesto —Ja claro yo amiga de eso —pensó interiormente.

El se acerco a Kagome y vio a Kikyo.

—Hola soy Kikyo —Se presento ante Inuyasha.

—Mi nombre es Inuyasha Taisho —contesto a su pregunta por suma amabilidad nada mas ya que ella lo miraba como si fuera un pedazo de carne. El se retiro y se fue al pasillo del salon.

—¡Qué guapo esta! —pensó Kikyo a pesar de que ya tenía novio y se sentó a esperarlo ya se había demorado.

—Inuyasha —escucha una voz en su espalda y se giro para ver quien lo llamaba.

—Mi…Miroku pero ¿Qué haces aquí? —pregunto sorprendido.

—Quise cambiar de aires —contesto Miroku.

—Ya en serio ¿Por qué te viniste para acá? —pregunto incrédulo.

Miroku se rasco levemente la cabeza no podía decirle la verdad a Inuyasha era su mejor amigo pero Sesshomaru lo mataría y era joven y muy guapo para morir.

—Este… este pues veras amigo mío —se recargo despreocupadamente en el hombro de su amigo —Me vine porque… porque amm… pues te echaba de menos y me dije alcánzalo es tu mejor amigo.

—Si claro Miroku y a mí me gustan los hombres.

—No pensé que fueras de ese bando —escucho a Kagome reír a sus espaldas junto con su amiga Sango.

—No Kagome espera no es lo que parece… puedo explicarlo todo —intentaba vagamente recuperar su reputación.

En eso Kagome volteo a la entrada del salón y lo vio tan guapo como siempre esos ojos azules, definitivamente no lo dejaría de amar nunca.

Inuyasha quien lo vio todo se quedo de a cero ¿Qué le miraba a ese baboso?... Entonces su viaje a Japón fue para nada.

Se pasaron las clases e Inuyasha no dejaba de ver a Kagome era toda una cadenita Kikyo miraba a Inuyasha, el a Kagome, y ella a Koga, y el ojiazul miraba a ¿La maestra de literatura? O.o

Todos los alumnos se dirigieron a la cafetería y Kagome vio que un sinfín de chicas se acercaron a ella.

—Kagome ¿Cuál es tu dirección? —pregunto una de ellas pasándole inmediatamente su agenda personal.

Kagome se levanto rápidamente del asiento —Chicas, chicas ¿Para qué quieren la dirección de mi casa? —pregunto intrigada bebiendo de su jugo de naranja.

—Por esto —llego su mejor amiga y le paso el periódico escolar al verlo escupió su jugo de naranja en la mesa y se fue hecha una furia hacia Inuyasha.

—¿Puedes explicarle esto? —le aventó el periódico a la mesa de Inuyasha con sus manos en su cintura pataleando el piso de la cafetería.

El levanto una ceja hacia ella —El periódico escolar ¿No? —contesto restándole importancia al asunto.

—¡IDIOTA ESO YA LO SE! —grito irritada —Me refiero a lo que dice cómo pudiste hacer eso.

—Muy fácil las chicas del periódico preguntaron donde vivía y yo conteste con la verdad, y eso que no le has dado la vuelta al periódico.

—¿A qué te refieres? —ahora estaba asombrada.

Le dio la vuelta al periódico y no era nada más ni nada menos que la foto que se había tomado esa misma mañana donde salió mal gracias a él ¿Pero de donde la consiguió?

—¡ERES UN IMBECIL! Ahora mismo iré a desmentir que vives en mi casa o sea arruinas mi reputación G-U-A-RRO —arrastro las últimas palabras —JURO QUE ME LAS PAGARAS.

—Si claro pero yo se algo tuyo que no te conviene que nadie sepa y menos Kikyo —le guiño un ojo y se fue dejándola estática en su lugar.

—Kag, Kag amiga vámonos a cambiar porque toca Educación física —la jalo Sango de la mesa de Inuyasha y se la llevo a los vestidores.

—Buena broma le hiciste a Kagome, —le decía Miroku también en los vestidores, pero a diferencia que estos eran de hombres.

—Si acepto que se me paso la mano pero se lo merecía por hablar a mis espaldas —dijo poniéndose un short rojo con una playera blanca, en si Kagome no le caía mal pero adoraba verla enojada.

Llego la hora y todos los chicos salieron todas las miradas estaban sobre Inuyasha, Koga lo miraba con recelo pues él era el que solía tener las miradas de todas las chicas del institutito Shikon.

Empezaron a jugar voleibol el equipo de Kagome y Kikyo ya que eran las respectivas capitanas la cosa iba muy pareja en eso Kikyo aventó la pelota con todas sus fuerzas y le dio un pelotazo en toda la cara a Kagome se desmayo y no supo nada todo se volvió oscuro.

—¡Ay! Mi cabecita —Se toco levemente Kagome la cabeza sintiendo un curita sobre esta y estaba recostada en la camilla de la enfermería.

Se volvió a acostar porque en el pasillo escucho la voz de la enfermera y de Inuyasha no quería que él se riera de ella por haberse dejado pegar por una simple pelota de voleibol.

Escucho que las voces cada vez se acercaban más y se hizo la dormida.

—Lo dejo solo joven a ver si en rato mas despierta —y la enfermera se retiro dejándolos solos en la habitación.

El se acerco a ella —Kag… Kagome… Kagome —la llamaba y la movía pero nada que se despertaba.

Ella estaba en shock cuando sintió la respiración de Inuyasha tan cerca de su cara ¿Por qué? Se preguntaba "dormida".

El se acerco levemente y susurro ¿No tienes idea desde cuando quiero hacer esto? Y la beso suavemente ella estaba aturdida y sonrojada ¿Por qué lo hacía? No se suponía que eran enemigos.

Continuara…

Perdón se que me tarde pero no andaba muy inspirada que digamos el otro capítulo va a estar más interesante porque hay una gran pero gran sorpresa para Kagome nos vemos la próxima… Además tenía demasiada tarea :(