Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Muchas gracias a todos los que leen este fic. Besos para todos.


Capítulo 9

Bella se sentó en el sofá con su cabeza en sus manos. Edward estaba sentado obedientemente en sus rodillas a su lado en el piso, sus manos reposando en el descanso a su lado. Ella había estado sentada así por quince minutos, y Edward ocasionalmente le daba topes a su pierna con su cabeza, pero cuando no respondió por quinta vez, se detuvo y esperó.

Alice se había ido con un brillo en sus ojos, después de darle un vistazo lánguidamente largo a la figura desnuda de Edward. Bella no quería que sus amigos supieran de Edward, y ahora que Alice sabia, todos lo harían. Y luego estaba el tema de Ben. No quería herir sus sentimientos, y si llegaba a él que ella estaba entreteniendo hombres desnudos en su apartamento, podría hacerse una idea equivocada.

Después de preocuparse por eso por unos momentos, Bella resolvió rápidamente no perder más tiempo. Lo que sea que sus amigos iban a decir sobre ella, ella no tenía control sobre eso, pero lo que si podía hacer esa maximizar su tiempo con Edward.

Poco antes de que Alice hubiera venido, había descubierto que Edward estaba extrañando el contacto físico que obtenía de los lobos. Colocó su mano en su cabeza y él la miró expectante. Quitó su cabello despeinado de su rostro, y notó que todavía se sentía sucio.

—Espera aquí— dijo Bella, teniendo una idea.

Después de reunir las cosas que necesitaba —champú, acondicionador, un peine, espuma modeladora y una toalla— y los puso junto al lavabo, Bella regresó a la sala en busca de Edward.

Podía darse cuenta que cada vez que salía de la habitación quería seguirla, pero lo había hecho quedarse quieto las veces suficientes, que lo asustaba hacer la elección por su cuenta. Se sintió un poco disgustada consigo misma cuando lo vio sentado esperando pacientemente que regresara.

—Deja de tratarlo como a tu perro, Bella— se reprendió. Aunque, sabía que parte de la razón por la que se separaba de esa manera era la atracción que sentía por Edward. Él tenía una naturaleza suave y gentil, y cuando se emparejaba con su apariencia y el hecho de que estaba desnudo todo el tiempo, era difícil no distraerse.

Caminó hacia él y le ofreció su mano para ayudarlo a levantarse del suelo, pero él solo frotó su rostro contra ella, así que Bella tuvo que arrodillarse y de hecho tomar su mano en la suya. Él se levantó lentamente con ella, la posición erguida claramente no era su manera favorita de moverse, pero podía darse cuenta que no era completamente ajena. Le hizo preguntarse cuanto tiempo había estado en el bosque y si recordaba algo de su vida anterior. No que sería capaz de decir si lo hacía.

Bella caminó al lado de Edward, en lugar de al lado de él, mientras iban a la cocina. Silenciosamente lo guio al lavabo y luego le mostró que quería al inclinarse y poner su cabeza en el lavabo. Cuando se levantó, paso a notar que su pequeña demostración había ganado su atención.

Se inclinó y Bella aprovechó la oportunidad de disfrutar la vista también. Su cuerpo era delgado y tonificado y Bella pensó, casi perfecto. Edward hizo un ruido sordo y Bella recordó su misión. Abrió el agua y tiró de la boquilla de pulverización, sosteniéndola sobre el cabello de Edward para mojarlo.

Edward se retorció al sentir el agua en su cuello, y Bella pasó sus dedos a lo largo de su cuero cabelludo para aliviar su miedo o incomodidad. Agregó champú y comenzó a trabajar. La espuma salió casi negra y Bella hizo la nota mental de cambiar sus sabanas y fundas de almohada. Enjuagó y agregó una segunda ración de jabón, usando las uñas para masajear y arañar la descuidada piel bajo el cabello de Edward. Un contento y bajo ruido sordo salió del pecho de Edward, y Bella sonrió.

Después de una aplicación generosa del acondicionador, Bella levantó a Edward y enrolló la toalla alrededor de su cuello, usándola para exprimir algo del agua. Sentó a Edward en la silla de su cocina y empezó a peinar su pelo. Agarrando la espuma modeladora, roció un poco en su mano y empezó a trabajar. Le encantaba la sensación de suavidad de los mechones en sus manos, y por los ruidos que estaba haciendo, a él también le gustaba.

Bella olvidó todo sobre estilo, y sus movimientos se volvieron más reconfortantes que nada. Cuando terminó, su cabello estaba casi derecho al frente, pero cuando Bella lo vio no pudo evitar pensar que le sentaba.

—Quiero enseñarte algo— dijo, yendo al refrigerador.

Edward mantuvo sus ojos en ella mientras ella sacaba un bloque de queso y una botella de agua. Se sentó en la mesa y se sentó en la silla al lado de él.

Bella abrió el agua y tomó un trago, mostrándole cómo hacerlo. —Agua—dijo, y le entregó la bebida.

Edward miró a la botella y luego a Bella. —Ag-ua— dijo, y luego otra vez, —agua.

Bella sonrió y asintió para darle aliento. Luego tomó el queso y le cortó un pedazo. Le dio una mordida y luego se lo entregó a Edward. —Comida.

Edward miró al bloque naranja con sospecha, y Bella se preguntó si todavía se sentía enfermo como antes. Pero luego tomó la rebanada ofrecida y la puso en su boca, masticando y luego sonriendo.

—Comida— repitió, escupiéndole pequeños trozos de queso a Bella.

Bella rio y se sacudió las escamas de comida, antes de agarrar el agua otra vez. —Agua.

—Agua— Sostuvo el queso orgullosamente.

—No— dijo Bella, sacudiendo la cabeza. —Agua— Le entregó la botella.

—Comida— Edward respondió sosteniendo el queso otra vez.

Bella rió alegremente. —Sí, comida.

Después de compartir una rápida merienda en la noche, Bella no pudo evitar pensar en lo buena compañía que era Edward. No podía comunicarse plenamente, pero era interesante verlo y está interesado en ella, una combinación que no había visto en muchos chicos.

El estado de animo de Edward parecía estar mucho mejor desde que su cabello fue lavado, y Bella supo que su contacto había ayudado. Estaba acostumbrado a que los lobos lo rodearan y se rozaran contra él, y Bella quería asegurarse de que esa necesidad fuera cumplida.

También quería una forma de que Edward comunicara esa necesitad, así que tomó su mano y la llevó a su rostro, susurró suavemente, —Toque.

Edward tropezó con la palabra, el sonido de la 'q' era difícil que su lengua lo hiciera, pero se acercó lo suficiente que Bella fue capaz de entender lo que estaba diciendo. Él llevó la mano de ella a su rostro y repitió la palabra, haciendo que Bella se sonrojara ante la intimidad de todo esto.

Entonces Edward puso los dedos de ella en sus labios, extendió la mano y tocó los de ella con los suyos, repitiendo otra vez, —Toque.

Bella se encontró inclinándose hacia Edward aunque no hizo ningún esfuerzo consiente para hacerlo. Él era como un planeta, tenía su propia gravedad independiente que la jalaba cada vez que se acercaba demasiado. Edward empezó a inclinarse, también, bajando su cabeza para encontrarse con la de ella. Esperó, conteniendo el aliente por su beso, pero él se movía insoportablemente lento. Así que antes de que llegara a sus labios, Bella contuvo el aliento en una respiración rápida por falta de oxígeno y luego su boca cubrió la suya.

Edward estaba apretado contra ella y Bella podía sentir su dureza en su estómago. Lo que normalmente la avergonzaría, la hizo gemir, y eso hizo que Edward empujara sus labios más duramente contra los de ella. Bella aligeró el peso, para poder picotear juguetonamente a sus labios un par de veces antes de sacar su lengua para pasarla por su labio inferior.

La mano de Edward se alzó de repente hacia su boca mientras retrocedía abruptamente. Una sonrisa juguetona llego a su rostro y se volvió a inclinar, lamiendo la comisura de la boca de Bella. No era exactamente lo que Bella tenía en mente pero pensó que esta era la manera en la que los lobos se mostraban afecto entre sí.

Bella sonrió y dio un paso hacia atrás, haciendo que Edward se quejara en señal de protesta. Había pensado que el momento había acabado pero la expresión en el rostro de Edward claramente expresaba rechazo. Inmediatamente, se movió hacia él y puso sus manos en sus mejillas. Cuando él se pegó a ella otra vez, él dejo salir un gemido de dolor y podía sentirlo palpitando contra su estómago. Se preguntó si sabía cómo darse liberación. Si nunca había visto una mujer antes, ¿había estado realmente excitado alguna vez?

No había duda en su mente que estaba atraída por Edward, pero Bella aún no estaba lista para dormir con él. Podía, sin embargo, ayudarlo un poco. Tomando su mano, lo llevó a su dormitorio. Él se sentó en un lado de su cama y esperó mientras Bella se debatía.

—Me vale— dijo para sí misma, y agarró el dobladillo de su camiseta, sacándola sobre su cabeza. Edward hizo un ruido sordo y se movió en la cama.

Cuando Bella subió a la cama, se dio cuenta que Edward estaba tanto ansioso como inseguro. Se tendió junto a él y el rostro de él cayó, asumiendo que era la posición para dormir, pero cuando ella se apoyó en un codo, y deslizó la otra sobre su pecho, él gimió otra vez.

—¿Esta esto bien?— preguntó mientras su mano se acercaba a su erección. Sabía que no obtendría una respuesta verbal, y cuando sus caderas se arquearon hacia ella, consiguió permiso para proseguir.

Envolviendo sus manos alrededor de él, se movió lentamente, pero pronto sintió que su mano era demasiado seca. La llevó a su boca y dejo que su boca la lamiera un par de veces mientras Edward la miraba con sumisión. Cuando estuvo agradable y húmeda, regreso a él y lo bombeó otra vez.

Edward miró su mano como si fuera la cosa más fascinante del mundo, y tal vez en ese momento, lo era. Bella, sin embargo, se sentía cohibida al ser vigilada, y necesitaba distraerlo, así que agarró su mano y la colocó en su seno. Esto quitó la atención de Edward de su mano rápidamente, pero distrajo a Bella en una manera diferente.

Edward jugó con el peso en su mano, probando con apretones ligeros y apretones firmes. Observó como el pezón se endureció y lo apuntó y él jaló y rodó el pequeño botón con sus dedos. Bello se sintió sonrojar con deseo y llevó su pelvis al lado de su cadera, presionando para recibir algo de fricción para sí. Edward hizo el ademan de rodar hacia ella, pero Bella tenía suficiente claridad para detenerlo al bombearlo otra vez, más duro y más rápido.

Las caderas de Bella empezaron a imitar los movimientos de su mano mientras trabaja en Edward con más ahínco. Empezó a corvetear salvajemente en su mano y el deseo crudo en su cara era hermoso. Bella nunca había visto a un hombre dejarse ir así, a Edward no le importaba impresionarla, o aumentar su ego, solamente estaba perdido en la sensación que ella estaba creando para él, y eso por si solo tenía a Bella pulsando mientras Edward se liberaba.

El lio pegajoso que yacía en el estómago de Edward no parecía extraño para él, así que Bella asumió que había tenido un orgasmo antes, aun si solo fue un sueño húmedo. Edward había soltado el pecho de Bella, pero todavía lo miraba con asombro, como si hubiera hecho todo el trabajo.

—Toque— Edward sonrió perezosamente, y Bella rio.

Agarró una caja de pañuelos de la mesita de noche y limpió el pecho de Edward mientras él yacía ahí, débil. Cuando ella terminó, la estaba viendo, su rostro esta vez, y sintió su aliento detenerse en su pecho. Cuando se tendió junto a él, él apoyó su mano en su estómago, y se dio la vuelta.

Bella sintió su aliento aunque mientras se quedaba dormido, y ella bostezó.

Cambiare las sabanas mañana, pensó.