U.U Han de querer matarme por no haber actualizado pero tuve demasiada tarea, apenas salí de vacaciones mil disculpas…

Les recuerdo los personajes de esta historia no son de mi propiedad.

Capitulo 3. Una venganza muy cruel.

Habían pasado exactamente tres días de aquel beso, ella tan solo pensaba los motivos que lo habían orillado a hacerlo y hasta ahora no encontraba una respuesta lógica ¿Por qué? Porque la había besado si ellos dos se odiaban a caso el…

—Kag, Kag —se vio abruptamente interrumpida —¿Qué pasa? mama —pregunto asustada.

—Es lo que te pregunto ¿Qué te pasa? te noto distraída.

—A…a… mi nada —contesto a su pregunta y salió corriendo hacia la puerta de su casa.

—Estas niñas de hoy en día, ocultando las cosas —negó con la cabeza.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—¡Rayos! Llego tarde —pensaba mientras corría a toda velocidad a tomar un bus —Espero que Sango tenga todo listo —se rio torcidamente.

Al llegar a una casa color verde no lo pensó dos veces y toco el timbre hasta que al fin vio a su salvación al pie de la puerta a su queridísima amiga Sango.

—Pasa Kagome —entro a la casa y se sentaron en los cómodos sillones.

—Hola, Kagome ¿Se te ofrece una soda? —pregunto amablemente la mama de Sango quien venia entrando por la parte de la cocina.

—¡Oh ¡ no muchas gracias señora Sayuri.

—Entonces las dejo para que platiquen —y se fue.

—Ahora si Kag, ¿Para que quieres jabón derretido? —le pregunto extrañada ya que Kagome le había hablado a las 3 de la madrugada solo para decirle que si le conseguía las cosas y ella como buena amiga le dijo que si.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Señora Sukiomi ¿Y Kagome? —pregunto Inuyasha demasiado interesado, pues aun era sábado y muy temprano, y Kagome no estaba en casa.

—Fue a casa de Sango, aunque debo confesarte que últimamente mi hija se la pasa en la luna, muy pensativa, pero me da la sensación de que se ha enamorado.

Eso último a Inuyasha le cayó como un balde de agua fría y automáticamente dejo de beber su jugo.

—¿Ena…enamorada? —pregunto conteniéndose de romper el vaso de cristal que aun sostenía en sus manos.

—Si, pero no creo que se trate de Koga, me da la sensación de que es alguien mas —lo dijo mirándolo e Inuyasha inmediatamente acomodo su postura echando una sonrisa forzada ya que no le causaba gracia que Kagome se haya enamorado de alguien tan idiota como Koga, claro era el punto de vista de el

—Si me disculpa señora voy de salida, al rato nos vemos —y se dirigió a la salida de la cocina.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Kagome ahora si te perdí ¿De donde sacaste tan descabellada idea? —le regaño Sango levantándose inmediatamente del sillón —Me niego rotundamente no pienso ayudarte en esa venganza —le dijo Sango cruzándose de brazos.

—Por favor Sango, hazlo por mi ¿Si, si, si? —la miro ojitos tristes y con sus manos en forma de ruego —Además se lo merece —contesto con el ceño fruncido.

—Ah… esta bien Kag con esa mirada no puedo decirte que no —le contesto y Kagome se levanto y le dio un fuerte abrazo a su gran amiga.

—Entonces manos a la obra, lastima que Ayame se haya ido ese día que llego el tarado de Inuyasha y ya no pudo conocerlo será hasta la próxima semana, pero estoy segura que lo detestara tanto como yo —afirmo con una sonrisa.

—Mucho bla, bla y nada de acción —y se dirigieron a la cocina.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras tanto…

—Miroku dime ¿Por qué has venido de Estados Unidos hasta acá? y no me vayas a salir con eso de que me extrañabas porque no te creo hay un motivo y exijo saber cual es —respiro hondamente —Así que te escucho —y se sentó cómodamente en el sillón de su amigo.

—Inuyasha amigo ya te lo dije, quería vacacionar conocer el lugar donde naci —contesto un tanto nervioso conocía a Inuyasha y no se quedaría tan tranquilo hasta obtener una respuesta que lo satisfaciera por completo, pero no se podía arriesgar ya que Sesshomaru no tendría piedad de el, además le hacia un bien a su amigo.

—Esta bien Miroku confiare en ti, porque eres mi amigo —le dijo aunque muy en el fondo de el, algo le decía que tenia que investigar llegar hasta las ultimas consecuencias, algo no andaba bien en Estados Unidos.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Jabón derretido —pregunto Kagome con un una pequeña libreta en las manos vistiendo un delantal y un toque blanche en la cabeza al igual que Sango.

—Listo —contesto Sango con una montaña de cosas necesarias "según ellas".

—Horno encendido —pregunto.

—Listo.

—Gusanos de tierra —volvió a preguntar.

—¡Puaj! Listo —contesto llena de asco, así sucesivamente hasta que consiguieron todo lo necesario.

Paso exactamente una hora y tenían ya todo preparado solo lo metieron al horno y esperaron 2 horas para que estuviera su prodigioso "postre".

—Kagome ¿Estas segura de lo que vas a hacer? —le pregunto Sango admirando la pequeña venganza sobre la mesa.

—Claro que lo hare ese idiota ya va a saber quien es Kagome Higurashi Fujiwara.

Sango solamente negó con la cabeza cuando su amiga mencionaba su nombre completo no había poder humano que hiciera que entrara en razón, haría hasta lo imposible por lograr su objetivo.

—Pe…pe…ro

—Nada de peros Sango si estoy diciendo que lo hare es porque así va a hacer —contesto irritada.

—Vámonos Sango para regalar esto a mi "amigo" —antes de que pudieran salir la mama de Sango les hablo.

—¿Ya se van? —pregunto —¿Ustedes hicieron ese pastel? —dirigió la mano hacia el pastel color amarillo y ellas…

—¡NOO! —gritaron las dos al unisonó.

—¿Por qué? —pregunto Sayuri extrañada.

—Porque… porque no es de nosotras nos lo encargo un compañero, por eso mama —y se fueron rápidamente.

—Eso estuvo cerca —se pasaron las manos por la frente en señal de alivio.

—Es una lastima se miraba tan rico —pensó Sayuri.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Llegaron a la casa de Kagome…

—Mama e ¿Inuyasha? —pregunto Kagome demasiado interesada que hasta su mama se quedo de una pieza era raro que su hija preguntara por el, y mas porque desde que había llegado no hacia otra cosa que insultarlo.

—El joven salió hija, ya no debe tardar —le contesto su mama.

—¿Papa y Sota y la abuela? ¿Dónde están? —pregunto.

—Fueron a la casa de la tía Natsuki —contesto sonriendo —Ya llegaron por mi nos vemos luego chicas —se despidió de ambas.

Escucharon que la puerta se abrió, a Kagome hasta le brillaron los ojitos al ver a Inuyasha entrar por la puerta, no por su guapura mas bien por otra cosa :/

—Inuyasha —lo saludo amablemente Kagome que hasta el la miro extrañado.

—Hola Kagome —le regreso el saludo.

—Quería pedirte que intentemos llevarnos mejor y para demostrarte que mis intenciones son buenas te he preparado un delicioso pastel —le mostro el pastel y el miro con los ojos desorbitados.

—Kagome ¿Te sientes bien? —le pregunto tocándole la frente.

—Si estoy excelente ¿Por qué?

—Nada más, pensé que no me perdonarías lo de la fotografía

—Digamos que no soy una mujer rencorosa —le dijo conteniéndose las ganas de estrangularlo —Pero vamos a la cocina para que disfrutes de mi regalo, lo hice yo misma.

Sango solo negó la cabeza obviamente sin que Inuyasha la mirara.

Llegaron a la cocina el agarro un plato y se dispuso a probar el pastel…

—¿No gustarían compartirlo conmigo? —pregunto a lo que ellas rápidamente negaron con la cabeza.

—¡Oh! No nada de eso es un regalo exclusivo y solamente para ti —contesto —Basta de tanta palabrería y trágatelo —pensaba Kagome.

Inuyasha poco a poco se iba acercando al trozo de pastel a cada paso que lo tenía mas cerca Kagome ponía cara de gozo y una sonrisa demasiado cínica.

Hasta que por fin Inuyasha le dio una pequeña probadita y lo escupió para afuera.

—Qué…que demonios, esto sabe a jabón con ¡Diablos! ¿Gusanos? —se acerco enfadado hacia ella —Lo hiciste al propósito ¿No es cierto? Ya decía yo que eran demasiadas atenciones.

Kagome lo miraba horrorizada Inuyasha la miraba como si quisiera matarla tal vez y Sango tenia razón y se le había pasado un poco la mano.

—Yo… yo —antes de que dijera algo Inuyasha se encontraba subiendo las escaleras hacia el cuarto.

—Te lo dije —le sermoneo Sango.

—Ya lo se Sango no tienes que reprochármelo…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Kagome Higurashi esto no se va a quedar así —pensaba Inuyasha con rabia tenia apretada sus manos en un puño —Juro que me las pagaras —grito enojado pero aun sin que ellas pudieran percibir sus palabras.

Agarro el teléfono —Miroku necesito que me consigas algo… mañana te cuento —y colgó enfadado.

—Ahora a este que mosca le pico —se preguntaba Miroku.

Continuara…

Aquí acaba el capitulo 3 espero que les haya gustado me tomo mi rato hacerlo ahí me dicen que les pareció nos vemos muy pronto hasta luego…