Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Muchas gracias a todos los que han mostrado interés en esta historia, y la han leído, han comentado en ella, agregado a sus favoritos o a sus alertas.


Capítulo 10

Bella despertó a los lengüetazos cálidos de la lengua de Edward en la comisura de sus labios. El acto debería asquearla pero lo que habían compartido la noche anterior había hecho a este inusual gesto de afecto dulce a sus ojos. Soltó una risita ligera y fue a sentarse, notando que Edward estaba en sus pies, con sus codos en la cama y su trasero en el aire. Lo sacudió un poco y Bella se rio con fuerza ante el estado de ánimo juguetón en que parecía estar.

Edward saltó hacia adelante y atrás atravesó de las piernas de Bella y Bella no pudo evitar querer jugar también. Deslizó sus piernas debajo de ella y se puso a cuatro patas, haciendo que el rostro de Edward se iluminara. Tomaron turnos para golpear las manos del otro en la cama, bromeando con el otro y adelantándose a las reacciones del otro. El rostro de Bella estaba estancado en una enorme sonrisa mientras se soltaba por primera vez en su vida. Le encantaba no sentirse avergonzada o cohibida mientras dejaba que sus instintos se hicieran cargo.

Animado por Bella devolviéndole su carácter juguetón, Edward se abalanzó repentinamente y Bella se encontró clavada a la cama. A diferencia de la última vez, que Edward había hecho esto, Bella no se desmayó, pero su corazón se aceleró igual. Bella miró hacia abajo mientras Edward estaba a horcajadas sobre su cuerpo, y se ruborizó. El ambiente cambio instantáneamente y Edward se volvió juguetón de una mantera distinta. Se inclinó y presionó su rostro contra el de ella, llevándolo hacia abajo hasta que estuvo en su cuello, acarició su pulso con la nariz y Bella subió sus manos para detenerlo. No era que no quería, pero la semana necesitaba ser sobre enseñarle a Edward como vivir en el mundo, no como estar en cama y hacer cosas (1).

Después de un viaje al baño, otra lección sobre bañarse, y un desayuno que consistía en pan tostado y fruta fresca, Bella se encontró perdida sobre qué hacer y lo que era peor, Edward estaba caminando de un lado al otro también.

Viéndolo caminar en sus pies y manos, Bella se preguntó si él iba a estar realmente cómodo caminando como un hombre. Lo había hecho con bastante facilidad, sin embargo Bella pensó que probablemente no le era tan ajeno como podría pensar. Edward se levantó justo cuando el pensamiento cruzo su mente y fue hacia ella, agarrando su mano y guiándola a la ventana. La tocó con su mano y Bella supo lo que quería.

— ¿Afuera?— Preguntó

Edward mantuvo sus ojos al frente mientras imitaba su palaba. —Afffu-era.

—Está bien— respondió, y fue a su cuarto, agarrando una vieja sudadera de Ben y unos pantalones de deporte que eran demasiado cortos para Edward pero que servirían.

Edward hizo un poco de alboroto mientras Bella trataba de ponerle la ropa, pero cuando entendió que no saldría afuera hasta que se vistiera se volvió mucho más cooperativo. No tenía zapatos pero Bella sabía que estaría bien sin ellos. Sus pies eran callosos y no era probable que sintiera las piedras o rocas si las pisaba.

Antes de que Bella dejara a Edward salir del apartamento, agarró un bolígrafo y tomó su brazo en su mano.

—Esto en caso de que te pierdas— declaró y lo miró. —Pero mejor no te pierdas. Quédate conmigo hoy. Quedar-Bella— Puso la tinta negra en su piel y escribió su número telefónico en su brazo junto con un simple mensaje de llamar al número si lo encontraban.

Edward parecía confuso con el grabado en su brazo pero estaba muy ansioso por salir del apartamento para gastar su tiempo aprendiendo. Bella tomó su mano y abrió la finalmente abrió la puerta, conduciéndolos a ambos al final del pasillo y fuera del edificio.

Un cambio notable fue visto en Edward en el momento en que el aire fresco lo golpeó. Mientras había sido juguetón con Bella esa misma mañana, Edward parecía ahora como si fuera capaz de respirar por primera vez en mucho tiempo. Bella se sentía de la misma manera, no quería hacer un hábito estar en su apartamento una gran cantidad de tiempo, en cambio prefería el parque cercano, y ahí es donde llevó a Edward.

Había gente alrededor pero el área no estaba abarrotada. El parque era pequeño y la mayoría de la gente no se molestaba en usarlo, prefiriendo manejar a parques más grandes o simplemente quedarse en sus casas por completo. El tamaño nunca le había importado a Bella, lo que le preocupaba era tener un pedazo de césped donde sentarse tan seguido como pudiera.

Edward estaba a la vez emocionado y nervioso por las otras personas alrededor. Bella se aseguró de mantener un amplio margen de la gente que pasaba. No tenía idea si Edward se volvería territorial pero no iba a tomar ningún riesgo. En las pocas cuadras que caminaban hacia el parque, Edward se volvió más y más nervioso.

Bella casi se dio la vuelta pero la ansiedad de Edward pareció caer un poco una vez que llegaron a la zona abierta con césped. Mantuvieron sus manos unidas toda la caminata, pero una vez que el espacio abierto estuvo frente a él, la soltó y se lanzó a correr. Un par de personas se dio cuenta de él, no porque fuera raro ver a un hombre corriendo por el prado, sino porque se dejó caer sobre sus manos para hacerlo, galopando como un caballo salvaje. O en este caso un lobo.

Bella salió detrás de él, sin gritar para no llamar más la atención a la situación impar. Encontró sorprendente que no pudiera alcanzar a Edward en sus pies, simplemente asumiendo que no había manera de que él pudiera correr más rápido que ella de esa manera. Él giró abruptamente y Bella derrapó hasta detenerse mientras él se le acercaba.

—Eres muy rápido— dijo jadeando.

Edward hizo un ruido que Bella solo pudo clasificar como risa, y ella le frunció el ceño. —Oh, ¿piensas que es gracioso hacerme perseguirte?—

Se sentó en el césped sin contemplaciones, dejando que sus piernas se extendieran frente a ella mientras que sus manos formaron una "V" atrás de ella para apoyarse. Edward se sentó junto a ella pero pronto se tendió en el césped su cabeza en el regazo de ella. Bella paso su mano distraída por los mechones de Edward, le encantaba la forma en que brillaban en el sol, resaltando un matiz rojizo que realmente no había visto antes, al natural al menos.

No paso mucho antes de que Bella pudiera sentir al sol comenzar a pinchar su pálida piel, el calor un poco muy intenso sin bloqueador solar. Trato de inclinar su cuerpo para poder encontrar algo de alivio en la pequeña sombra que el cuerpo de Edward le estaba dando, pero sus movimientos lo alertaron y se sentó, el momento tranquilo se evaporo rápidamente. Le lanzó una mirada apologética pero parecía despreocupado por el abrupto ajuste de relajación a presteza.

—Probablemente deberíamos regresar— dijo, sin realmente querer regresar al apartamento pero necesitando salir del sol antes de convertirse en una langosta.

Bella se puso de pie y sacudió la hierba de sus pantalones, golpeando con fuerza su trasero unas cuantas veces antes de juzgarse a sí misma adecuada. Edward, mucho menos preocupado con la higiene personal y la suciedad en general, solo se levantó y miró con curiosidad como se preparaba para caminar.

Dos pasos, y Bella se sintió que la jalaban hacia atrás bruscamente cuando Edward agarró su muñeca. Cuando ella se volvió hacia él, su rostro estaba en pánico, Bella reflejó su expresión, y preguntó, — ¿Qué? ¿Qué pasa?

Ella miró su alrededor con desesperación, tratando de averiguar que lo provocó pero fue incapaz de ver algún cambio en su entorno. No fue hasta que Edward empujó su muñeca en su rostro entendió. La única cosa que Edward había usado cuando lo conoció se había perdido, el brazalete se había caído.

El pánico de Bella se desvaneció y se transformó en preocupación y tristeza. No se había dado cuenta que él entendía lo que el brazalete significaba para él. Lo usaba alrededor de su muñeca, pero asumió era porque estaba ahí, y no sabía cómo quitárselo. Se le ocurrió que no tenía idea de cómo él se sentía sobre ello, o incluso lo que sabía. Se preguntó si alguna vez sabría su historia.

—Tiene que estar aquí, en algún lado— Bella ofreció, bajando los ojos al suelo y buscando.

Edward la soltó inmediatamente y comenzó a registrar el suelo también. Un destello de color captó su ojo pero resulto ser nada más que el envoltorio de un dulce. Cuando Bello notó a Edward bajar al suelo en su visión periférica, sintió el latido de su corazón acelerarse en su pecho. Corriendo hacia él, dejo salir una risa feliz cuando él sostuvo el brazalete perdido en su mano.

Bella se sentó junto a Edward mientras él envolvía el tejido textil alrededor (2) de su muñeca. La cadena en él era más larga de lo que Bella había pensado originalmente, y ahora que la miraba, pensó que pudo haber sido originalmente un collar. Él ató la banda a su muñeca con una serie de pliegues y tejidos, no atado en la manera típico, pero usando los hilos entrelazados, que contenían su nombre, para meter los extremos y crear un cierre.

Estando tan fascinada por un método único de reajustar su reliquia, Bella fue sorprendida cuando levantó la vista y encontró a Edward mirándola fijamente. Su rostro era ilegible, pero su mirada era suave, y se encontró sonrojándose por ello.

—Vamos a casa, — dijo, levantándose. Edward miró una vez hacia los árboles al otro extremo del parque, y luego siguió a Bella.

Más tarde en la noche, Bella se encontró de pie en su cocina, cocinando una cena básica que esperaba Edward fuera capaz de tolerar, y pensando en su historia. ¿Tenía una familia afuera, en algún lugar buscándolo? Su brazalete se veía como el collar de un niño, pero ¿Cuántos años había tenido cuando lo obtuvo? Belle no pensaba que alguien hubiera puesto un collar de cadena alrededor del cuello de un bebe, pero no tenía idea de cuando, ¿cinco? ¿Seis?

Y que eventos llevarían a que un niño pequeño fuera dejado en el bosque. ¿Se había extraviado o había sido abandonado? Bella se sintió enferma. La idea de que alguien pudiera dejar a Edward en el bosque no era algo que pudiera empezar a considerar. No, algo debió haber pasado.

Bella pensó en Edward como un niño pequeño, su desordenado cabello cobrizo metiéndose en sus ojos, mientras perseguía ranas y arrojaba piedras al agua.

¿Cómo es que nadie lo había encontrado hasta ahora?

—Mierda— Bella chilló cuando el agua hervida se derramaba y salpicaba su mano. No había prestado mucha atención a sus acciones y se había quemado.

Edward se abalanzó a la cocina y corrió hacia ella, mirando preocupado como ella metía el pedazo de piel llameante bajo la llave del agua, y abrió el agua fría.

—Está bien— dijo, tratando de calmarlo. — Solo me quemé.

Edward la miró con reconocimiento y agarró su mano, sacándola del agua. La alzó hasta su boca y soplo un fresco aliento a través de su piel. Bella se estremeció y lo miró, su cuerpo tanto frio como febril. El sol de la tarde ahora parecía brotar de su piel mientras estudiaba al hombre frente a ella. Él la estaba cuidando, y podría parecer solo una pequeña quemadura, y todo lo que hizo realmente fue sobrar sobre ella, pero para ella, era el acto más desinteresado que un hombre había hecho por ella, excepto su padre.

Bella necesitaba besarlo, y lo hizo. Sus manos se deslizaron por sus brazos y se pusieron alrededor de su cuello mientras se levantó de puntitas y besó sus cálidos, suaves labios. Bella gimoteó y Edward gruño, girándola y presionando contra el mostrador atrás de ella.

Edward parecía aprender rápido cuando se trataba de besar, y Bella se encontró excitada rápidamente cuando Edward movió sus manos a su cintura. La agarró con fuerza mientras la besó hasta quitarle el aliento, literalmente. La mente de Bella estaba nublada de deseo, su cuerpo zumbando mientras se besuqueaban contra el mostrador de la cocina.

Un ruido silbante hizo que Bella se echara hacia atrás. El agua de la tetera se derramó y le dio a la estufa, alertándola de nuevo a la cena que estaba preparando. Edward siguió su vista y dio un paso atrás, inseguro sobre lo que estaba pasando.

Agarrando el asa, Bella dejo caer el contenido en un colador en el lavabo, antes de volver su atención de nuevo a Edward. Si él fuera alguien más, ya se hubiera acostumbrado a su desnudez, pero era demasiado perfecto, demasiado impresionante, y no pensaba que alguna vez se acostumbraría a la vista de él. No había razón para negar su atracción, era obvia, y aunque parecía muy apegado a ella, Bella todavía estaba insegura de lo que podía deparar para ellos.

Edward aguantó la cena de esa noche sin efectos secundarios adversos, y Bella agregó pasta a la lista de comidas aceptables para él. Se metieron en la cama juntos y Edward arrojó su brazo sobre ella mientras se acomodaba.

—Desearía que pudieras decirme más sobre ti— dijo, sus dedos moviéndose a través del pelo de él. — Pero ya que no puedes, tal vez podría decirte algunas cosas sobre mí.

Edward levantó la vista hacia ella, mirando pero no entendiendo. Mientras Bella empezaba a decirle sobre su vida creciendo. Edward se volvió apacible y que aunque supo que él no sabía lo que estaba diciendo, podía ver que el sonido de su voz era tranquilizador. Bella le dijo a Edward sobre su vida, sus amigos y se dio cuenta que realmente no tenía mucho que le emocionara hablar, hasta que empezó a hablar de sus viajes para acampar con Charlie, cuando pequeña.

—Hubo un viaje donde mi papá pensó que ver un oso. Me izó tan al árbol tan rápido que estaba aferrada a la rama por mi vida. Lo vi trepar al árbol frente a mi justo cuando un conejo grande salió saltando de un arbusto— dijo Bella, riéndose por el recuerdo. —Nunca supero la vergüenza. Le tomaba el pelo cada vez que veíamos un conejito después de eso, y la Pascua era insoportable para él. — Su sonrisa se volvió triste ya que los recuerdos de su padre le hicieron extrañar a su padre.

Ella bajó la vista y Edward se había quedado dormido, su cabeza en su estómago y su rostro se volvió hacia ella. —Creo que debería estar agradecida por el tiempo que tuve, — susurró tristemente. Se preguntaba cuanto de una vida Edward había tenido con su familia, no pensó que podría ser mucho.

Su mente todavía estaba corriendo cuando se quedó dormida, decidiendo que hacer con Edward al día siguiente.


Anotaciones:

1: Make out puede significar besuquearse o tener relaciones sexuales. Es muy confuso cuando alguien dice "we made out, but we didn't made out'.

2: Tela tejida, sonaba muy raro, así que me fui a w…pedia, y luego le di clic a español.