Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Si estas leyendo esto, estas gracias son para ti :)
Capítulo 12
La biblioteca era uno de los edificios más viejos de la ciudad y era una vista que contemplar, con grandes libreros que habían sido tallados con cabezas de león en el lado. Los estantes más altos requerían las escaleras corredizas que se movían por a lo largo de la biblioteca en un bastidor de metal. Todo el edificio tenía un ambiente casi místico o mágico, y Edward, con su fluida, animalesca forma de moverse parecía extrañamente encajar con la sensación del lugar.
Se aventuraron a la parte posterior de la biblioteca, para establecer una estación en el área de investigación. Había computadoras así como microfichas disponibles para los clientes y su investigación. Bella dejó que sus manos pasaran a lo largo de algunos libros en su camino de regreso, disfrutando la sensación de los lomos a lo largo de las yemas de sus dedos. Pasando por la sección de la naturaleza, se detuvo y agarro un libro, entregándoselo a Edward cuando se sentó en una mesa.
Edward abrió el libro maravillado, sin molestarse en ir página por página, en cambio solo dándole la vuelta en algún lugar del medio. Cuatro pares de ojos de lobo le devolvieron la mirada desde la foto frente a él, él miró a Bella con sorpresa y luego de regreso al libro. Estaba hipnotizado por las criaturas familiares en el libro y Bella uso eso como su oportunidad de hacer su propia investigación.
Iniciando sesión en la computadora, Bella abrió el motor de búsqueda y se puso a trabajar. Su primera tarea fue buscar niños perdidos. Había muchos que surgieron pero ninguna de las descripciones que vio parecía encajar o coincidir con Edward. No tenía idea de cuánto tiempo había estado perdido, y eso hacia la base de datos casi imposible de revisar, así que decidió probar otro ángulo; accidentes automovilísticos. Aproximó la edad de Edward entre los diecinueve y los veinticinco años, dándole una lista de cientos de accidentes reportados en el área. Otra vez, era casi imposible identificar el tiempo de la desaparición pero Bella asumió que hubiera sido joven. Tecleando "niño perdió" redujo la búsqueda pero nada parecía saltar a su vista.
Cambiando maneras, cambio "coche" a "campamento" y empezó a caminar penosamente a través de una nueva lista de enlaces. Después de ver la cantidad de excursionistas perdidos y ataque animales que habían pasado durante el primer conjunto de seis años que buscó. Bella se preguntó si acampar era realmente un pasatiempo seguro que siempre había pensado que era. Desplazó la página hacia abajo hasta que algo llamó su atención.
Madre e Hijo mueren en Ataque de Oso
Al hacer clic en el enlace, Bella leyó de manera superficial la primera parte del articulo, deteniéndose cuando una palabra saltó hacia ella.
Edward.
Bella sintió un bulto en su garganta mientras leía los detalles del artículo. El señor y la señora Cullen y su hijo habían estado acampando cuando la esposa se encontró entre un oso y su osezno. La madre oso se fue a la carga, noqueando al padre y malhiriendo a la esposa. El pecho de la señora Cullen fue desgarrado por las enormes garras del oso pero todavía estaba viva cuando la bestia se fue. Bella tragó saliva con fuerza mientras leía más.
La señora Cullen fue trasportada al hospital donde falleció por sus heridas la mañana siguiente. El señor Cullen estaba prácticamente ileso, teniendo solo una leve contusión; pero el hijo de tres años de la pareja, Edward, desapareció y se presume muerto. La búsqueda extensa por el niño no ha sido exitosa y con la cantidad de sangre que quedo en el campamento, se asume que también fue víctima del oso.
Deslizó hacia abajo, y mirándola fijamente estaba la foto de una familia. Cualquier duda que pudiera haber tenido fue borrada cuando vio los ojos verdes mirándola a ella. El cabello cobrizo y salvaje de Edward en ese diminuto niño pequeño era suficiente para hacerla reír, si no estuviera plenamente consciente de la tragedia que había caído sobre el niño.
Bella alzó la vista hacia Edward. Su mundo se sentía sacudido y sin embargo todavía estaba sentado ahí, pasando sus dedos sobre las fotos de los lobos como si nada hubiera cambiado. Pero todo había cambiado. Edward tenía un hombre, Cullen, y tenía una familia.
Bella volvió a mirar la computadora. No quería perder a Edward pero debía saber si alguien seguía esperando que volviera a casa. Agarrando el nombre de la pantalla, Bella hizo una búsqueda por Carlisle Cullen en el área.
Hizo clic en el primer vínculo que surgió y su corazón se hundió.
Dr. Carlisle Cullen murió de un infarto masivo el 8 de Noviembre del 2008. Era el último miembro sobreviviente de su familia. Va a ser enterrado en el cementerio Lake View con su esposa, Esme Cullen, y su hijo, Edward Cullen.
Bella sintió la lagrima caer en su mano antes de darse cuenta que estaba llorando, pero sus lágrimas fueron de frustración y enojo más que nada. ¿Cómo podía la vida ser tan injusta? Edward era un milagro, el hecho de que hubiera sobrevivido desde los tres años afuera en el bosque con la ayuda de los lobos era prueba de eso, pero ¿no debería estar alguien ahí para apreciarlo? No podía creer que su familia había desaparecido. Parecía demasiado duro para lo que el mundo ya le había arrojado a él. Presionó imprimir en cada una de las ventanas abiertas, obteniendo el artículo del accidente y el obituario.
Cuando Bella volvió a mirar a Edward, sintió que se le rompía el corazón por el niño perdido. No sabía qué hacer con esta nueva información, ¿sería cruel tratar de explicarlo? Miró como presionaba su rostro al libro, tratando de frotar al lobo con su mejilla.
Bella apagó la computadora y se acercó a Edward, poniendo su mano en su hombro. Él la miró y ella le sonrió tristemente.
—Es hora de irnos— dijo, agarrando su brazo y ayudándolo a levantarse.
Se detuvieron en el escritorio de información, recolectando y pagando las impresiones, andes de dirigirse hacia el coche. Bella se sentía abrumada, y su estado de ánimo ansioso se transfirió a Edward, dejándolo asustadizo en el vehículo.
Cuando llegaron de regreso al apartamento, Bella se sintió perdida. Se sentó en el sofá, tirando las impresiones de la librería en la mesita de café frente a ella, y respiró hondo. Edward estaba a su lado instantáneamente, presionando su mejilla contra la de ella. Edward frotó su rostro en un lado y luego el otro, acariciando su cuello en cada pasada. Las lágrimas empezaron a caer cuando Bella se dio cuenta de que la estaba consolando. Él podría no haber entendido su lenguaje; pero Edward estaba muy sintonizado con sus emociones.
Edward sintió la humedad en su mejilla, y se sentó hacia atrás, frunciéndole su ceño. Extendió la mano y tocó su mejilla, limpiando sus lágrimas. Sentado, notó los papeles en la mesa, las palabras significaban nada para el pero fue deslumbrado por la fotografía. Él pasó sus dedos sobre el rostro del niño pequeño y se detuvo cuando alcanzó al suelo. Parecía desconcertado y Bella finalmente vio lo que él estaba viendo, alrededor del cuello del niño estaba un collar tejido con el nombre Edward escrito en el. Bella empezó a llorar otra vez y Edward rápidamente se olvidó de la fotografía, acariciándola con la nariz y barbilla y consolándola en su lugar.
Esa noche, Bella encontró consuelo en los brazos de Edward cuando peleaba consigo misma sobre cuánto de su pasado debería decirle, y como empezaría a explicar. Era tarde, y Edward ya estaba dormido cuando su mente se apagó y le permitió divagar.
Un golpe en su puerta despertó a Bella de un descansó sin sueños. Edward despertó con ella pero la miró para ver qué haría antes de moverse, se estaba volviendo más acostumbrado a los ruidos cotidianos que estaban encontrándose en el mundo civilizado. Bella se movió pasa salir de abajo del brazo de Edward y se dirigió a la puerta. Agarró un albornoz en su camino y luego volvió a verificar para ver si Edward todavía estaba en el bóxer que consiguió ponerle la noche anterior. Una vez que estaba satisfecha de que estaban decentes, abrió la puerta.
—Bella, ¿qué carajos hiciste? Alice dejo salir cuando entro por la puerta, pero cuando vio a Edward de pie ahí, sus ojos se volvieron enormes y asustados, y Bella supo que Alice sabía.
—Cálmate— Bella respondió, preventivamente. —Solo dame un segundo…vamos Edward. — Condujo a Edward de regreso a la habitación y le rogó que se quedara antes de cerrar la puerta y volver con Alice.
—¿Un hombre loco y salvaje, Bella? Estaba toda a favor que pasaras un buen rato y tuvieras sexo para superar a Ben, ¿pero, en serio? ¿Qué carajo? Es un pervertido, Bella— Alice escenifico un susurró para la última parte.
—No es lo que parece— Bella respondió, aunque cuando pensaba en ello, en cierto modo lo era.
—¿Así que me estás diciéndome que…ese hombre no estuvo en las noticias durante mí grabación de video personal de Grey's Anatomy de la semana pasada?— Preguntó, apuntando hacia la puerta del dormitorio.
—Alice, solo cálmate, por favor. No es peligroso y no es un pervertido. — Bella no pudo evitar ruborizarse.
—¿No es peligroso?— Alice chilló, —atacó a una mujer en el bosque. La agarró por detrás. ¿Quién sabe que hubiera hecho si su hombre no estuviera allí pasa salvarla? — Bella rodó sus ojos, lo que sólo enardeció a Alice aún más. —Tienes que entregarlo a la policía… y si no lo haces, yo lo hare.
Bella se rió entre dientes sin humor. —¿De dónde crees que lo saque?
—¿Y cuantas mentiras tuviste que decir para sacarlo? Bella, necesitas entregarlo a algunos profesionales, — dijo fríamente, deshaciéndose de la paciencia de Bella.
Bella había tenido justo lo suficiente. Con un resoplido, se enfrentó a su diminuta amiga. —Escucha aquí. Esta es mi vida y estoy harta de que mis llamados amigos traten de decirme que estoy viviéndola mal. Ese hombre, como tú lo llamas, ha sido más amigo un amigo para mí en el corto tiempo que lo he conocido que todos mis otros amigos combinados. — Alice empezó a interrumpir pero Bella la cortó con una mano en su rostro. — Si te tomas dos segundos y vieras lo feliz que estaba, como ese hombre me ha cambiado irrevocablemente, entonces ni siquiera sugerirías tratar de separarnos. Y si alguna vez piensas en instas a que la policía me visite, Alice Brandon, puedes simplemente irte a joder, a ti y a nuestra amistad. —
Alice miró fijamente a Bella con la boca abierta. Bella nunca se había defendido y ambas chicas estaban tambaleándose ante el impacto de ello. Las incontables veces cuando Alice se había deleitado en su drama pasaron por la cabeza de Bella. Bella sabía que sus amigos no eran siempre las personas más comprensivas, pero no podía creer que Alice la amenazara con quitarle la única pieza de felicidad que recordaba tener en su reciente pasado sin siquiera preguntarle ningún detalle.
El rostro de Alice se volvió duro. —Veo como es. Vergas antes que chicas, ¿eh? Bueno, no me llames cuando empiece a atacar a mujeres al azar, Bella. Por qué está loco y eso es lo que hará.
La pelea había salido de Bella y suspiro. —Solo vete, Alice. — Su voz era cansada y triste, pero Alice no se ablandó, se giró sobre sus talones y salió, azotando la puerta detrás de ella.
Un bajo gimoteo vino de detrás de la puerta de la habitación. Bella corrió y la abrió, solo para encontrar a Edward sentado del otro lado con una expresión triste en su rostro Obviamente habia oído los gritos y se había preocupado.
—Está bien— dijo Bella, cayendo de rodillas frente a él y abrazándolo.
Él estado de ánimo de Edward continúo moviéndose al sur después de que Alice se fue. Bella trato varias cosas desde enseñarle nuevas palabras a rasurarlo y acurrucarse con él, pero parecía fuera de sí. Se volvió letárgico, y por falta de una mejor palabra, gruñón. Incluso trató de llevarlo al parque pero solo se animó a la vista de un perro grande y supo que estaba molestándolo. Extrañaba a su familia. Los lobos eran todo lo que conocía y ella lo había alejado de eso.
Ese conocimiento puso a Bella en una maraña de confusión. Edward había parecido lo suficientemente feliz con ella durante el último par de días pero tal vez estaba cambiando de parecer. Bella le había enseñado varias palabras y cosas simples como comer con un tenedor y usar el retrete, pero había tantas cosas más que necesitaba saber si se quedaba en su mundo. Tal vez las cosas no parecían valer la pena para él.
Bella supo que mantener a Edward en su mundo sería egoísta en una manera, y por mucho que solamente quería conservarlo sabía que necesitaba que le dieran la elección otra vez. Bella empacó una maleta con sus cosas y arrojó su tienda en el coche. Sacó la hielera de su cuarto de almacenamiento y la llenó con hielo antes de empacar unas cuantas cosas en él, cuidando no llevar comida que enfermaría a Edward.
—Vamos, Edward— dijo haciéndolo mirar hacia arriba desde el sofá. —Nos vamos a acampar.
No se que me sorprende mas, que Alice se haya peleado con Bella o que reconocio a Edward, cuando se a de ve completamente diferente sin todos esos pelos.
