Capítulo 8. Mi eterno rival.
—Despierta bella durmiente —le jaloneo Inuyasha pero nada que despertaba —Bueno si no se despierta —se encogió de hombros y tomo la jarra con agua que estaba en la mesita de noche y le vacío el contenido.
—¿Qué te pasa, Imbécil? —se levantó rápidamente de la cama y lo miro enfadada.
—Es que no despertabas y ya es tarde —dirigió su vista al reloj y ella al verlo rápidamente lo saco de su habitación.
—¡Dios es tardísimo! Esto me pasa por estar a altas horas de la noche en Facebook —se reprendió a si misma mientras peinaba su cabello frente al espejo —Pero valió la pena —sonrió de lado al recordar las fotos que había subido sango acerca de la obra escolar.
Camino hacia el comedor.
—Kag, hija ¿No vas a desayunar? —le pregunto al verla con la mochila en el hombro.
—Mama ya es tarde, compro algo en la prepa no te preocupes —le dijo al salir por la puerta seguida por Inuyasha.
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—Hola Kag —la saludo Sango —¿Viste las fotos? —le pregunto y ella asintió con la cabeza.
—Chicas no se ustedes pero en cuanto Inuyasha se de cuentas las vas a colgar a las dos —les dijo Ayame viendo a su mejor amigo de la infancia junto con Miroku en uno de los pasillos.
—Ten por seguro que no lo hará —le dijo Sango cruzada de brazos.
—¡Hey! Amigo ya conquistaste a la señorita Kagome —le codeo Miroku e Inuyasha lo miro con indiferencia.
—¿Y tú a Sango? —le pregunto el ojidorado.
—Estoy a nada de hacerlo le envié la solicitud de amistad a Facebook y estoy seguro que me aceptara también agregue a Kagome —le dijo dirigiendo su mirada al celular en eso pillo y vio la solicitud aceptaba —Ves te lo dije ya me acepto —pero su sonrisa se borró al ver su muro y ver fotos recién subidas.
—¿Qué pasa Miroku? —le pregunto al ver que se había quedado en shock, le arrebato el celular y su mirada se tornó con una aura maligna.
—No puede ser —se dirigió a pasos apresurados hacia donde estaban las chicas.
—Sango me puedes explicar porque subiste estas fotos a Facebook —le pregunto rechinando los dientes.
—Porque se me pego la gana además tú te lo ganaste al arruinar mi obra con algo tenía que desquitarme ¿No? —le contesto burlonamente.
—Bórralas —le exigió.
—No, no la hare —Sango negó con la cabeza y guiño un ojo a sus amigas.
—Sango —rechino los dientes.
—Te juro Sango que conseguiré un hackeador y las borrare —se fue enojado hacia el salón.
—Se los dije —le reprendió Ayame —Por cierto chicas irán el sábado a mi casa, ya saben la fiesta —las abrazo y a sus dos amigas se les desencajo la cara —No me digan que lo habían olvidado —las miro fijamente.
—No, no claro que no —Contestaron atropelladamente.
—Que bueno porque habrá de todo, solo hay un pequeño detalle también está invitada brujikikyo —les dijo sonriendo inocentemente
—¡Que! —gritaron sus dos amigas.
—Lo siento no pude evitarlo mis papas me obligaron ya saben las relaciones sociales y pues mis papis son muy íntimos de los papas de Kikyo —se encogió de hombros y sus amigas resoplaron.
—Bueno pues si así está la situación claro que iremos —le afirmo Sango con una sonrisa y Kagome asintió.
—Ahora solo falta que hayas invitado también a Inuyasha —y Ayame sonrió nerviosamente.
—Detalles, detalles —y a sus dos amigas les salió una gota estilo anime.
—¡Oh! Ayame —Kikyo se soltó del brazo de su novio —Gracias por la invitación ahí estaré puntual.
—Si claro allá te esperamos —le sonrió falsamente.
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Kikyo iba caminando por el pasillo.
—Inuyasha —le grito y este volteo pero se alejó un poco de ella ya que se estaba acercando demasiado para su gusto.
—¿Qué pasa? —le pregunto pero enseguida empezó a sonar su teléfono celular —Permíteme —le dijo a Kikyo.
—¿Qué quieres Sesshomaru? —le pregunto irritado.
—Vaya Inuyasha que manera de contestarle a tu hermano mayor —sonrió con burla del otro lado.
—Ya Sesshomaru déjate de juegos ¿Qué quieres?
—Tienes que volver a los Estados Unidos este fin de semana —No le pregunto si quería, era una orden.
—No, no y no Sesshomaru estas demente, no voy a volver a Estados Unidos —le contesto gritándole y Sesshomaru solo separo unos centímetros el celular de su oído.
—No te estoy preguntando si quieres venir ya bastante hice con mandarte a Japón y ahora no sé qué inventarle a nuestro padre.
—Un momento yo fui el que decidí venir para acá —le contesto molesto apretando el celular.
—Pero ¿Quién te pago el boleto? Ya no importa ese no es el punto no te lo había querido decir antes pero papa quiere que vayas a una entrevista de matrimonio —le dijo Sesshomaru es que el ya no podía más seguir ocultándolo de su papa.
—Yo no hare tal cosa —y le colgó.
—¡Ay! Hermanito entonces no me quedara de otra que ir por ti aunque te traiga a rastras —pensó Sesshomaru mirando el celular en su mano.
—Esto no me puede estar pasando a mí —se pasó las manos por el cabello frustrado olvidándose que Kikyo estaba a unos cuantos pasos de él.
—¿Te pasa algo Inuyasha? —le pregunto Kikyo acercándose peligrosamente a él.
—¿Qué haces Kikyo? —le pregunto al verla acercar su rostro a su cara estaban demasiado cerca para el gusto del muchacho.
—Lo sabía eres un quita novias —y se le fue a los golpes que el ojidorado obviamente respondía.
—¿Qué está pasando aquí? —pregunto Kagome viendo cómo se golpeaban y Kikyo solo los miraba —Inuyasha por favor detente —en eso llego Miroku y lo agarro de los brazos alejándolo de Koga.
—Este tipo me quiere quitar mi novia —le respondió Koga con el labio inferior roto.
—Eso no puede ser verdad —le dijo Kagome sosteniendo a Inuyasha del brazo.
—¿Y eso porque? —pregunto Koga apretando los puños.
—Porque Inuyasha es mi novio —le dijo dejando sorprendidos a todos.
—Si eso que dices es cierto porque no lo besas —la reto Kikyo enojada.
—Claro —le agarro la cara con sus manos lo acerco lentamente y lo beso ante la mirada atónita de todos.
—Vámonos amor —le sujeto las manos y lo alejo lejos del alcance de Koga.
—¿Qué fue todo eso? —le susurro Ayame a Sango quien se encogió de hombros.
—Kikyo tu y yo hemos terminado —le dijo Koga yéndose furioso del lugar.
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—Vaya me debes un helado —le dijo ella sonriéndole
—¿Y eso por qué? —le pregunto el confundido.
—Por haberte salvado de Kikyo y de Koga —le contesto la pelinegra
—Si claro saliendo de la prepa vamos por ese helado —se alejó de ella —Es una cita —le guiño un ojo y ella se sonrojo intensamente.
—Kagome ¿Qué fue todo eso? ¿A poco ya eres novia de Inuyasha? —le preguntaron sus dos amigas.
—No jamás andaría con el
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—Si como lo oyes Miroku —le conto tolo lo sucedido —No le vayas a decir a nadie de esto ¿Entendiste? —su amigo asintió con la cabeza si tan solo supiera que él ya lo sabía todo es por eso que se fue a Japón.
—¿Y qué piensas hacer?
—Lo dejare al azar —le palmeo el hombro.
—¿Al azar? ¿Cómo? —le pregunto intrigado.
—No preguntes más a su debido tiempo lo sabrás, vámonos —y se dirigieron al salón de clases entraron e Inuyasha fue seguido por la mirada asesina de Koga.
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—Abran su libro en la página 75 —les señalo el maestro.
—¿Por qué lo bese? Y lo peor ¿Por qué me gusto? Acaso Inuyasha me gus… —se vio abruptamente interrumpida por su profesor de cálculo quien la miraba reprobatoriamente.
—Señorita Higurashi hace media hora que pasamos de la página 75 —le reprendió su profesor apuntando su libro al ver que la muchacha no había resuelto lo indicado y todos sus compañeros de clase empezaron a reír.
—Lo-lo siento mucho —agacho la cabeza avergonzada con la mejillas rojas.
—Que no se vuelta a repetir Higurashi —y ella asintió con la cabeza sintió un toque por detrás de su hombro.
—Pensando en mí —le susurro Inuyasha con una sonrisa de galán.
—Por supuesto que no —contesto con el ceño fruncido
Toco el timbre e Inuyasha rápidamente se levantó del lugar agarro su mochila y la de Kagome y la agarro de la mano y ella lo miro extrañada.
—Es para que se mire más real —le guiño un ojo y ella asintió.
Salieron tomados de las manos hacia la heladería
—Kikyo ¿Segura que es muy buen plan seguirlos? —le dijo Kagura
—Si hare mucho más que eso —sonrió de lado.
Entraron a la heladería ignorando que eran seguidos y observados muy de cerca tomaron asiento en la mesa.
—Nos trae un helado de… —No pudo terminar porque se vio interrumpido.
—¡Que chico es el mundo! —exclamo Kikyo sonriente e Inuyasha fruncio el ceño ¿Qué hacia ella ahí? Era tan surrealista.
—¿Me puedo sentar con ustedes? —pregunto sonriendo siendo observada a lo lejos por sus amigas quienes negaban con la cabeza mira que hacer mal tercio entre esos dos, lo consideraban un pecado.
—Veras Kikyo…
—Por supuesto que si —interrumpió Kagome sonriendo la verdad le daba miedo quedarse a solas con Inuyasha, el aludido solo suspiro frustrado.
Ya tenían media hora platicando pero Kikyo solo hacía preguntas estúpidas como: ¿Cómo está el clima? ¿Por qué el cielo era azul? ¿Qué pensaban acerca del gobierno? Preguntas que ni al caso.
—Veras Kikyo ya nos retiramos —puso el dinero sobre la mesa y saco a Kagome del lugar casi a rastras.
—¿Qué te pasa? —le pregunto Kagome al ver como Inuyasha la sentaba en unas de las bancas del parque para mirarla fijamente.
—Kagome ¿Te gusto? —le pregunto sin rodeos necesitaba una respuesta no podía esperar más días vio como ella se mordia el labio inferior.
—¿Pero qué clase de pregunta es esa? —le pregunto levantándose rápidamente de la banca sonrojada.
—Responde .
—Voy a ser muy sincera contigo me gusta Koga y tú para mí solo eres y serás mi eterno rival —se levantó y salió corriendo hacia su casa sin importar dejar ahí en la soledad de una banca un corazón roto.
—Era todo lo que quería saber —miro amargamente el cielo y saco su celular —¿Sesshomaru? —pregunto.
—Si soy yo, ¿Qué pasa?
—Solo llamaba para decirte que hare mi intercambio para Estados Unidos para ir a esa entrevista de matrimonio tal y como papa lo desea —le dijo sorprendiendo a Sesshomaru.
—¿Estás seguro?
—Completamente, hasta entonces Sesshomaru —y colgó sabía que era lo mejor irse la guerra ya la había perdido hacía mucho tiempo no tenía nada que hacer.
Continuara….
Muchas gracias por su apoyo les anuncio que a este fic solo le faltan dos o tres capítulos más… Hasta pronto y muchas gracias por los followers, favorite y reviews
