Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Gracias a todos los lectores de este fic, este capitulo fue traducido pensando en ustedes. Sobreviví mi viaje de pesca y como prueba para ustedes, este capitulo.
Capítulo 15
El palpitar en su pie fue la primera cosa que Bella notó cuando despertó en la mañana, y eso era decir algo por que la mitad del cuerpo de Edward estaba arriba de su espalda, su mano estaba acunando su pecho, y su ingle estaba firmemente presionada en su trasero.
Los lobos habían salido de la cueva antes, cuento Bella había estado dormida, pero pensó que era una buena señal, eso significaba que Leah estaba bien. Su pie tomó de sus pensamientos bastante rápido y gruñó cuando trató de rodar su cuerpo, y posteriormente, el de Edward. Empujó su trasero para darse palanca y causo que Edward le agarrara con más fuerza su pecho. Con un meneo y una cabriola rodó a Edward, causando que finalmente despertara cuando golpeó el suelo. Al principio saltó, a la espera, pero cuando vio que eran solo ellos dos, sonrió.
Bella trató de devolver su sonrisa pero se convirtió en una mueca de dolor cuando se sentó, llevando sus piernas alrededor de su frente. Edward se arrastró hacia ella en sus manos y pies, viendo su angustia. Levantó su pie con un poco menos cautela de lo que a Bella le hubiera gustado y lo estudió. Había sangrado otra vez en la noche y ahí había una capa de costra sobre la herida, y Edward no podía saber su tamaño o profundidad.
—Agua— Bella le dijo a Edward, y luego hizo el ademan de limpiar sobre la herida. —Limpiar.
Edward pareció entender su necesidad rápidamente y la condujo fuera de la cueva, Arrastrándose detrás de él, Bella mantuvo sus ojos en los tobillos de él, temiendo olvidar su misión si se aventuraba más alto. Edward se levantó y le ofreció la mano — bueno, más su brazo entero — a Bella, y ella agarró su antebrazo, levantándose. Dejó salir un gemido cuando la sangre corrió hacia su pie y lo hizo palpitar más fuerte.
Edward se volvió y le ofreció su espalda y ella saltó encima, muy consciente de que todavía estaba desnuda. Él la sostuvo como si no pesara nada y supo que aun siendo tan delgado como era, todavía era increíblemente fuerte. Se abrieron camino hacia el lago y se establecieron al borde del agua. Ella se sentó y sumergió su pie en la corriente, estremeciéndose de nuevo.
Ella quitó la sangre seca, y después de unas cuantas pasadas, pudo ver la cortada claramente. Era más pequeña de lo que el dolor le había hecho pensar pero estando limpia parecía hacerlo mucho mejor. Avanzó lentamente en el agua, dejando que le cubriera las piernas mientras se lavaba la suciedad. Edward fue y se sentó dejando su pierna rozar la de Bella. Inclinándose hacia adelante, Bella puso el agua sobre sus piernas, y Edward siguió su ejemplo.
Cuando estuvieron limpios otra vez, Bella notó algo ondeando desde un árbol cercano. Edward la ayudó a levantarse y ella cojeó su camino hasta descubrir su ropa, encaramada en dos árboles diferentes. Agarró su camisa de la rama y la miró con indiferencia. Ya se había acostumbrado a estar desnuda. Agarró la costura lateral y rasgó cerca de dos pulgadas de la tela. Luego la arrancó horizontalmente hasta que le quitó un largo, aunque desigual, pedazo de tela. Edward la miró con fascinación cuando ella la ató alrededor de su pie, y con el acolchado extra, Bella descubrió que podía caminar un poco más fácil.
Bella se vistió, pero era claro que Edward estaba triste por ese hecho también. La miró con ojos grandes y tristes mientras ella cubría sus partes privadas al mundo.
—No me mires así, no es como que nunca las vas a ver otra vez, — Bella se quejó en una manera burlona.
La expresión de Edward se volvió en una de confusión y frustración, y Bella decidió que era el momento de otra lección. Lo llevó a través de las palabras que ya había aprendido y el las recordó perfectamente. Nunca habiendo enseñado a nadie antes, Bella se preguntó cómo enseñar la estructura de la oración. Y luego algo llamó la atención, ¿Qué fue la primera cosa que aprendió después de unas cuantas palabras básicas?
—El alfabeto.
Bella miró a su alrededor y encontró un palo en el bosque. Encontró un lugar en la tierra que era lo suficientemente grande para su lección y empezó a trazar las letras en el suelo. Una vez que todas las veintiséis yacían frente a ella, señaló a la primera.
—A.
—A — repitió Edward, pero claramente no entendió que era la A.
—Aire— respondió Bella. —A es por aire. — y luego tomó un profundo, y fuerte respiro, dentro y fuera.
Los ojos de Edward se iluminaron cuando escucho las nuevas palabras de la A a la Z. Caminaron juntos a través de los árboles y Edward ocasionalmente señalaría un objeto y decir la nueva palabra que había aprendido. No paso mucho tiempo antes de que deambularan de regreso a su campamento. Todo estaba como lo habían dejado, y Bella fue a la tienda derrumbada y la empujo con el pie. Se arrodilló y encontró su camino hacia la entrada, agarrando su bolso de viaje desde el interior, y las llaves de su auto de uno de los bolsillos. Abriéndose camino hacia su coche, Edward agarró su brazo.
—¿Bella, irse? — preguntó tristemente.
—No— respondió. — Solo voy por la hielera.
Edward la siguió a su coche y ella abrió la puerta trasera, sacando la hielera. Todo el hielo se había derretido y había hecho un desastre con la comida perecedera. Bella pescó unas cuantas barras de granola y algunas aguas y le ofreció una a Edward. Él la miró girar la tapa y siguió su ejemplo, bebiendo de la botella. Algo se derramó por los lados de su boca y Bella soltó una risita.
Edward bajó la botella y le gruñó juguetonamente. Bella, a la expectativa de lo que iba a suceder, enroscó la tapa del agua antes de dejarla caer y correr. Edward soltó la suya igual de rápido, pero cuando la suya cayó al suelo, se derramó, creando un charco. Bella supo que no llegaría lejos pero no esperaba que la atrapara después de solo tres pasos. Chilló cuando él la agarró por la cintura y la levantó del suelo. Caminó con ella unos cuantos pasos antes de ponerla sobre el capó de su coche.
Cuando ella se enderezó, su pantorrilla rozó a Edward, y podía sentir que estaba duro. Edward tiró de su ropa y Bella se movió para permitírselo. Sus piernas se liberaron fácilmente, pero Edward tuvo más problemas con su camiseta, tratando de bajarla también hasta que Bella finalmente empujó sus manos y la jaló sobre su cabeza.
Bella se sintió emocionada y nerviosa bajo su mirada. Había pasado un día desnuda con él pero había algo en desnudarse por intimidad que la hacía sentir un hormigueo por todas partes. Edward puso una rodilla en el capó del coche, y luego con una mano en cada lado de ella, se arrastró sobre el vehículo. Bella se recostó mientras gateaba sobre ella, y ella tembló en anticipación a la vista de su duro, delgado cuerpo sobre el de ella.
Llevando sus manos hasta los hombros de él mediante un desvió por sus pectorales y sobre su clavícula, Bella se encontró loca de deseo por él. Cuando él finalmente se inclinó al doblar sus codos en una posición de lagartija, Bella no podía pensar en nada más que en Edward.
Los diminutos pelos en los brazos de Bella se erizaron cuando los labios de Bella tocaron los suyos. Él presionó firmemente, pero cuando Bella empezó a mover los suyos, Edward captó rápido. Bella lo rodeó con sus brazos, tratando de acercarlo, pero él era demasiado fuerte para moverlo. Para un hombre que nunca había tenido que responder a nada más que a sus impulsos más básicos, estaba haciendo un buen trabajo en provocar a la pequeña mujer debajo de él.
Frustrada y necesitando fricción, Bella envolvió sus piernas alrededor de su cintura y levantó del auto su mitad inferior. Edward miró hacia abajo, y sus ojos se iluminaron de deseo por sus acciones. Él se sentó en sus rodillas, haciendo que Bella se deslizara hacia él. Su piel resbalando por el capó no era la sensación más cómoda del mundo, pero Bella olvidó el dolor cuando Edward se agarró y utilizó su punta para buscar su agujero. Sin Edward saberlo, su búsqueda por la entrada era un increíble juego previo. Bella gimió y curvó la espalda cuando él se deslizó por sus labios, haciendo que se deslizara hacia adelante y tocara su clítoris con su verga.
El pequeño espasmo hizo que Edward retrocediera, no estaba seguro si le había hecho daño, pero Bella extendió la mano y lo agarró y guio a su centro. Cuando él finalmente fue enfundado dentro de ella, Bella sintió como si pudiera respirar otra vez. Bella tomó las manos de Edward y las colocó sobre sus caderas, mostrándole como sujetarla, y luego empezó a moverse.
Edward la miró fascinado por unos momentos antes de unirse. Su rostro todo maravillado ante la forma en que que Bella se movía y retorcía debajo de él. Esto no era nada como lo que los lobos hacían, y de repente descubrió nuevos usos para sus manos. Paso una mano por su pecho y jugueteo con él, observando como los pequeños botones se contraían. Su piel tenía pequeños bultitos mientras él pasaba su dedo sobre el pezón.
—Edward — Bella gimoteó, haciendo que su atención volviera con ellos por complete. Se dio cuenta que había dejado de mover su mitad inferior y empezó a embestir.
Bella se movió contra él, gimiendo cuando él toco un lugar extra bueno dentro de ella. Se daba cuenta que él estaba cerca, y extendió una mano y masajeo su clítoris. Sus ojos rodaron hacia atrás y su otra mano se estrelló de forma plana el coche mientras se venía. Tan encerrada en su propio placer, que ni siquiera noto que Edward se venía también.
Las piernas de Bella cayeron de la cintura de Edward hacia el coche, se sentían como si estuvieran llenas de gelatina y Bella se deleitó en la sensación. Edward se retiró y se recostó junto a ella en el capó sombreado. Ella levanto la vista a los arboles sobre ellos, dándoles refugio del sol, y deseando que pudiera congelar este momento, todo era perfecto. Cerró los ojos y se acurrucó con Edward, estuvieron inconscientes en minutos.
Cuando Bella despertó fue por un feroz gruñido. Abrió sus ojos y Edward la tenía enjaulaba bajo su cuerpo. Ella miro sus alrededores con miedo a lo que él le estaba gruñendo pero no vio nada. Edward, sin darse cuenta que Bella estaba despierta, miro a su alrededor una cuantas veces más, y luego en un movimiento grácil saltó del coche. Caminó unos pasos antes de ponerse en cuclillas y llevas sus manos a su rostro.
Bella se deslizó del coche y fue a él en silencio. Tocó su hombre, y cuando él levanto su cabeza hacia ella, pudo ver que estaba llorando.
—¿Edward? — preguntó, arrodillándose a un lado de él. —¿Qué pasa?
Edward la miró fijamente, sin saber cómo comunicar como se estaba sintiendo. Luego sus ojos llorosos se iluminaros y se dio a la fuga, regresando rápidamente con un palo. Dibujo en la arena y le tomó un momento a Bella darse cuenta de lo que estaba dibujando, pero luego lo vio. Eran tres personas, una más pequeña que las otras, y un oso. Miró a Bella y cerró sus ojos antes de golpear su cabeza con el extremo de su palma (1).
—¿Soñaste esto? — preguntó. —¿Sueño? —Bella hizo el gesto de dormir, y Edward asintió.
Luego miró a la imagen en el suelo, y con el palo en la mano, borró a las personas más grandes. Bella lo miró cuando el significado le llegó.
—Oh, Dios.
Anotaciones:
1: El extremo gordito que une la muñeca y la palma de la mano.
