Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
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Gracias a todos los lectores de esta historia
Capítulo 16
Bella agarró el volante a las diez y dos justo como su padre la había enseñado. Miró en el espejo retrovisor cada pocos segundos como todo buen conductor. El problema era que todavía debía encender el vehículo.
Edward se sentó junto a ella, mirándola fijamente con confusión en su rostro. No había querido entrar al coche, pero cuando Bella lo hizo pensó que era mejor que dejarla entrar y arrancar sin él cómo lo había hecho la primera vez. Estaban en un punto muerto, solo que no era contra el otro, sino de ellos contra el mundo. Ninguno de ellos quería dejar el bosque en ese momento, pero Bella sabían que tenía que enfrentar la realidad tarde o temprano, y parecía que el temprano estaba ganando.
Edward se inclinó y le dio un tope en su hombro con su cabeza. Había estado actuando más y más humano alrededor de ella pero cuando estaba nervioso o asustado, tendía a volver a lo que conocía mejor, sus instintos animales.
Bella finalmente suspiró cuando arrancó el coche, negándose a pensar más. Puso el coche en reversa y dio la vuelta, dirigiéndose al camino principal. Edward se volvió asustadizo, y ella se dio cuenta que no quería dejar su hogar, y Bella se preguntó si no debería dejarlo donde estaba mientras trataba con lo que necesitaba. Pero cuando lo miró, se dio cuenta que estaba preocupado por ella, y eso significaba que llevárselo era la mejor solución.
Sabiendo que Edward soñó con su familia había sorprendido a Bella. Se preguntó hasta qué punto se acordaba, pero sabiendo que recordaba el ataque del oso, supo que era suficiente. Bella deseó tener una manera de preguntarle desde hace cuánto estaba teniendo esos sueños, o si mostrarle la foto de su familia lo había desencadenado.
El camino a casa fue el tiempo que Bella uso para hacer una lista mental. Había un montón de cosas que quería hacer, y tan desalentadora como lo lista era, sabía que tendría que encontrar la manera de lograrlo. Cuando se detuvieron en el apartamento de Bella ella abrió la puerta y Edward entró. No parecía feliz ni infeliz de estar de regreso pero Bella ya se sintió cansada.
Edward dejó caer la toalla que estaba usando tan pronto como ella cerró la puerta, y Bella sonrió. Habían estado desnudos cuando se metieron al coche pero Bella encontró un par de repuesto de pantalones de correr en la parte trasera para ella, y una toalla para que Edward usara. Era suficiente para meterlos a la ciudad pero Bella ya se sentía restringida por su camiseta de yoga.
Mirando el reloj, Bella se dio cuenta que no había mucho que podía hacer ese día, iba a tener que esperar a que las cosas se abrieran al día siguiente para empezar su investigación. En cambio dejó a Edward en la sala y fue a su dormitorio. Abriendo su armario y alcanzando el estante superior, Bella saco una caja de zapatos y abrió la tapa. Busco a través de las imágenes hasta que encontró la que estaba buscando.
Ella tenía cerca de cuatro en la fotografía y sus padres estaban de pie atrás de ella, sonriendo. Era raro encontrar una foto de los tres juntos, y aún más raro encontrarlos felices. Bella tomó la foto y dejó la caja en su cama.
Edward estaba sentado frente a la planta, mirándola como si lo estuviera provocando, y solo fue un momento antes de que él saltara a defender su honor.
—No te atrevas —, dijo Bella, hacienda que Edward la mirara y olvidara la planta. Caminó en silencio hacia ella y ella tomó su mano, conduciéndolo al sofá.
El artículo del periódico aún estaba ahí y Bella levanto la imagen y se la extendió a Edward. Él miró al niño pequeño y su familia por un momento. Cuando miró a Bella, ella sostuvo su foto para que la viera.
—Bella— dijo, señalando a la niña pequeña, y luego señalando a Charlie y Renee. —Papá…Mamá…
Edward miró su foto, y luego a ella, y sonrió. Luego vio su propia foto y tocó el collar del niño pequeño.
—¿Edward? Preguntó, señalando al niño. Bella asintió. Edward tomó nota de los otros en la fotografía por primera vez.
—Mamá…Papá…— Bella repitió cuando señaló a su familia.
Edward miró ambas fotografías, claramente confundido sobre por qué los adultos tenían los mismos nombres.
—Mamá de Bella, papá de Bella— intentó.
—Mamá de Edward, papá de Edward, — hizo eco mientras miraba abajo su propia imagen.
Sus ojos mostraron un poco de reconocimiento, pero estaba ahí. Bella sabía que él probablemente no entendía que eran ellos para él, pero conocía sus rostros. Estaba segura que los había soñado, sin importan que tan difusa la imagen fuera.
Bella dejó a Edward sentarse con la foto por un tiempo, tomándose su tiempo para ir al baño y darle un mejor vistazo a la herida en su pie. Después de enjuagarlo en el lavabo y salpicándole una dolorosa dosis de peróxido en él, en realidad pensaba que no se veía tan mal. No iba a necesitar puntadas pero sacó una gasa y la enrolló antes de sujetarla en su lugar.
Ambos encontraron el sueño rápidamente pero Bella despertó cada hora más o menos y mirando a Edward para ver si todavía estaba durmiendo pacíficamente. No fue hasta la cuarta vez que finalmente perdió el conocimiento.
Con las persianas y las cortinas cerradas todavía estaba obscuro cuando Bella despertó, aunque era casi mediodía. Se sentó y frotó sus ojos y Edward se agitó a un lado de ella. La miró pero ella encontró su rostro difícil de leer otra vez.
Bella maniobró a Edward a la ducha y los limpios a ambos a fondo, lavándose los restos del bosque y luego rasurando sus piernas.
Después de unos sándwiches de pan duro y un descanso. Bella tomó nota de su apartamento. Consultó su calendario y no encontró nada excepcional que hubiera perdido. No es que alguna vez llevara una ajetreada vida social. Como su calendario, su correo de voz estaba vacío. Ni un solo amigo había llamado para ver como estaba, y eso también le recordaba que habían pasado meses desde que había hablado con su madre. Bella sabía que no era nada contra de ella, su madre era frívola y olvidadiza. Desearía que no fuera el caso, pero tenía que vivir con lo que tenía. Y ahora lo que tenía era un hombre en el otro cuarto que era totalmente dependiente de ella para su futuro, y eso no estaba bien. No dependía de ella lo que él debería elegir, pero no podía soportar la idea de mandarlo lejos.
¿Cómo podría él tomar una decisión informada cuando no tenía idea de cómo informarlo? Tenía un escaso ahorro por la herencia que recibió cuando Charlie falleció pero no tenía trabajo, y si no encontraba uno, iba a perder la habilidad para cuidar de sí misma, mucho menos Edward. Bella nunca encontró su pasión a seguir así que nunca había ido a la universidad. Ella había tomado un curso de seis semanas para asistente administrativa en el centro local de aprendizaje pero esa era la extensión de su educación superior. No sabiendo cómo iba a encontrar un trabajo para mantenerlos a ambos, Bella se preguntó si iba a tener que encontrarle a Edward una situación más conveniente para vivir.
Bella resopló un poco para sí. Odiaba estar de regreso en la ciudad, donde todo parecía mucho más grave. Uno no podía olvidar las cosas y empujarlas de su mente, parecían estarla mirando fijamente.
Bella asomó su cabeza a la sala y vio a Edward hipnotizado con la televisión otra vez. —Edward— dijo en voz baja, captando su atención. —Voy a regresar, Bella regresara. — Espero para ver si él tenía una ansiedad externa cuando abrió la puerta pero él volvió su atención hacia la TV y se escabullo con facilidad.
Poniendo sus monedas de 25 centavos en la máquina, Bella había tirado de la manija y agarró un periódico. Se dirigió a su departamento y encontró a Edward descansando cómodamente donde lo había dejado. Sentándose en la silla a lado de él, abrió el periódico y paso derecho a los anuncios clasificados. La mayoría de los trabajos eran fáciles de descartar, no su profesión, no su área, y ciertamente no iba a ser entrenada como masajista para trabajar en un lugar llamado Sinderella's (1).
Suspirando ante la aparente falta de un empleo adecuado, Bella cambio su enfoque y paso a las propiedades inmobiliarias. Encontró la sección rural y leyó detenidamente, tratando de ver que tan barato podía ser un gran pedazo de tierra. Desafortunadamente, aun las parcelas sin edificio en ellas eran demasiado elevadas para lo que Bella podía permitirse. Bella se sintió abrumada, una sensación que la estaba hartando. Las cosas no iban solo a funcionar mágicamente y estaba empezando a ver qué tan largo era camino frente a ella.
Había un lugar en el mundo donde Bella pensaba mejor, y era la tumba de Charlie. Así que empacó a Edward en el coche y los llevo al cementerio. El sol estaba empezando a ponerse cuando llegaron pero Bella no necesito la luz brillante para encontrar la tumba de su padre, podía llegar con los ojos cerrados.
Edward se quedó cerca pero aprovechó la oportunidad para correr. Todavía se bajaba en sus manos cuando corría aunque la mayoría del tiempo cuando caminaba, lo hacía erguido. Se sentó y sonrió un poco al nombre de su padre.
—Hola, papá— empezó. —Espero que no hayas estado vigilando todo lo que he estado haciendo últimamente, pero asumo que tienes idea de la situación. Realmente no sé qué hacer. Quiero cuidar a Edward pero… ¿Cómo puedo hacerlo? Y si lo entrego a alguien más, ¿terminara como un experimento de ciencia o en una institución mental? Ni siquiera sé dónde empezar y necesito un trabajo, pero significa que no puedo quedarme en el bosque y me encanta ahí. Y también a Edward. Si pierde a sus lobos, no estoy segura que no perdería toda su identidad.
Cerrando sus ojos, Bella tomó para meditar. Sabía que su papá no podía darle todas las respuestas desde el más allá, pero hablando las cosas frente a su lápida era generalmente lo suficiente para mantenerse enfocada. Cuando se sentía centrada, se levantó y sacudió sus rodillas. Buscando alrededor a Edward, lo notó en los árboles, disfrutando. Ella sonrió y se encontró paseando dándole algún tiempo por su cuenta.
El cementerio era muy diverso, había de todo desde lápida modesta de Charlie a las largas cruces de piedra y elaborados ángeles esculpidos, así que no fue hasta que Bella estaba casi junto a la mujer que se fijó en ella. La mujer mayor estaba de espaldas a Bella y sus manos en una lápida mientras se esforzaban para levantarse. Bella corrió y tomó su brazo, ayudándola a levantarse.
—Oh— dijo la dama sorprendida, —gracias, querida. Las rodillas ya no son lo que solían ser.
—Está bien— dijo Bella, soltando su brazo mientras la dama se enderezaba. —¿Puedo ayudarla hasta su coche?
—Sería maravilloso— respondió la mujer. Bella se sorprendió de la hermosa que era. Aun cuando estaba en sus sesenta, posiblemente sus setentas, estaba perfectamente conservada. Usaba una falda color rosa con una chaqueta a juego, su blusa blanca había sido planchada a la perfección y adornando sus pequeñas manos había un par de guantes blancos, mostrando solo una cantidad moderada de polvo por el contacto con la lápida.
Bella miró hacia atrás una vez por Edward, para tomar nota de donde estaba, pero la dama se dio cuenta.
—¿Tienes un amigo esperando? No dejes que te retenga entonces.
—Oh, está bien, él solo esta…tomándose un tiempo— Bella eludió.
—Muy bien, entonces, — respondió y empezó a caminar hacia el camino de grava. Bella se preguntó cómo caminaba tan fácilmente por la hierba y suciedad en tacones de tres pulgadas pero la mujer se deslizaba en el terreno suave como si nada.
Bella la alcanzó y camino a un lado de la mujer, preguntándose porque quería que la encaminara su vehículo cuando era claro que lo estaba haciendo bien por su cuenta.
—¿Cómo te llamas, querida? — preguntó cuándo se acercó a una vieja pero bien conservada camioneta. Bella pudo ver a un hombre sentado atrás del volante luciendo curtido pero amigable.
—Bella.
—Bueno, Bella, me preguntaba si ¿podrías hacerme otro favor?— Bella se movió nerviosamente en sus pies, no estaba segura de lo que la mujer podría pedir le pero sabía que debería regresar con Edward pronto. — Prometo que no es demasiado malo. Me estaba preguntando si quieras colgar esto en tu área del pueblo. — Le tendió una pila de papeles a Bella. —Los he colgado alrededor del borde del pueblo pero no he obtenido ninguna respuesta—
Bella miró el papel y leyó.
Se necesita: Ayudante para una pequeña granja.
Los dueños envejecidos no desean regresar a la cuidad y necesitan una mano con la agricultura y el mantenimiento. Una pequeña cabaña de huéspedes está disponible para los trabajadores que no desean viajar a diario.
Un pequeño salario así como alimentos y hospedaje son ofrecidos.
Por favor contactar a Emmett o Rosalie McCarty.
Bella miró a la dama y luego a la hoja, sorprendida. Abrió su boca para decir algo pero luego un algo aullido sonó a la distancia y Bella levantó su cabeza bruscamente.
— Así que ¿lo harás?— La señora McCarty preguntó.
—Si— dijo Bella, mirándola y luego a la distancia. —Tengo que correr, pero me encargare de estas.
La pareja de ancianos se marchó mientras Bella corría a encontrar a Edward.
Anotaciones:
1: Sin de pecado y el resto de cenicienta. Al principio pensé que era un club de striptease, pero cuando dijo masaje, pensé en uno de esos lugares que fingen ser de masaje y son de prostitución.
Y si Bella empacó a Edward en el carro, no sé por qué pero me lo imagine como en una caja.
En capítulos anteriores se menciona a una Rosalie y a su novio Royce (con su bigote de pedofilo), esta Rosalie es otra que se caso con un Emmett McCarty (mas no McCarthy) y que se ha hecho viejita a su lado.
