Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Hola, besos para todos los que han leído, comentado, agregado a favoritos o puesto la historia en alertas. Curioseando en facebook encontre una pagina de recomendaciones de fics que tal vez ustedes conozcan: pages/ FanFics-Twilight/ 133521853328917, y ahí recomendaron varias veces este fic :)
Capítulo 17
Bella estaba de pie mirando el cadáver de su tardío amigo. Se veía gravemente mutilado, se preguntó cómo su atacante no se había detenido mucho antes de este punto. Lo había alimentado desde el principio y él siempre le había traído calidez y felicidad. Y ahora se había ido, todo lo que quedaba era una astillada corteza y una pocas hojas perdidas.
—Edward— reprendió Bella. — Solo me fui diez minutos.
Edward se sentó en la esquina luciendo indiferente, bueno tan indiferente como uno podría agachado a cuatro patas. Bella sacudió su cabeza, yendo a la cocina para agarrar una bolsa de la basura y desechar lo que quedara del árbol.
Con una escoba y un recogedor, Bella barrió y barrió hasta que todo lo que quedaban eran una cuantas hojas dispersas que no descubriría hasta más tarde. Para cuando terminó, Edward parecía mortificado y eso hacía difícil estar molesto con él, después de todo sabía que la traía contra el árbol y los había dejado solos. Ella suspiró mientras percibía la apariencia de él, un baño estaba en orden.
Bella corrió a la bañera y Edward fue rápido detrás de ella, mirándola de cerca desde su lugar en el suelo. El pequeño cuarto se calentó rápidamente con vapor y Bella se sintió caliente y sofocada. Sacó su camiseta suelta y la paso sobre su cabeza. Era extraño para ella, estar tan cómoda en cueros, pero Edward nunca la hizo sentirse cohibida. Su desnudez nunca era sobre sexo para él, hasta que lo era, pero estaba bien, también. Lanzando su camiseta hacia la puerta, Bella volteó para encontrar a Edward mirándola fijamente con ojos hambrientos. Este iba a ser uno de esos momentos.
—Oh, no, no lo harás— dijo. —Mataste a mi planta. Nada de sexo para ti.
Edward, todavía a cuatro patas, se levantó lentamente, y Bella tuvo dificultades para mantener sus ojos en su rostro. Dio un paso hacia atrás cuando Edward dio un paso hacia adelante y entonces ella estaba sin espacio, sus piernas presionadas contra la bañera. Edward cerró la distancia y de repente su cuerpo estaba presionado contra el de ella. El calor parecía brincar hacia adelante y atrás a través de su piel, un nuevo tipo de electricidad que calentaba así como crujía y reventaba.
—Bella, toque— Edward habló su voz baja y profunda.
—Ahora, eso ni siquiera es justo— Bella se quejó ya que su resolución se le escapaba. Hablaba en serio cuando dijo que no, todavía estaba enojada por su planta siendo usada como poste de arañar. ¿Después de todo, no era eso una cosa de gatos? Pero ahora con él de pie ahí, irradiando sexo, Bella no tuvo oportunidad.
Sus manos se movieron a la parte delantera de sus shorts y agarraron el botón. La había visto un par de veces, y aunque su técnica era descuidada, se las había arreglado para deshacer el difícil artefacto para poderle bajar los shorts. Bella se estremeció cuando sus dedos rozaron sus caderas, y cedió, extendiendo y pasando sus manos sobre los planos de su pecho. Su delgada, y muscular constitución enloquecía a Bella con lujuria, algo que nunca había experimentado, y era afortunada que se había vinculado con amor.
Bella empujó el pecho de Edward, y él la miró confusa por un momento, pero Bella tenía que apagar el agua, y sería más fácil mostrar que explicar. Se inclinó y empujó el botón, pero cuando lo hizo, Edward encontró sus caderas y las agarró. Ella perdió el balance y cayó hacia adelante, sus manos cayeron planas contra la pared de la ducha. Bella se preguntó que había con su ropa interior todavía en el camino, pero en este punto, no le podía importar menos.
Mientras Edward nunca la había lastimado, definitivamente era más animal que hombre civilizado en la cama. Parecía disfrutar lo que ella le había enseñado de juego previo, pero cuando llegaban al acto, era más enfocado y motivado, y algo sobre esa combinación tenia las rodillas de Bella temblando.
Sintió a Edward aferrar el encaje en sus caderas y bajarlos. Cuando llegó a sus rodillas lo dejó caer y ella salió de ellos, y entonces para su sorpresa, él la ayudo a ponerse de pie otra vez y la hizo girar.
Bella se preguntó si después de todo, él iba a decirle que no, pero la expresión de su cara le dijo que tenía algo en mente. Edward levantó a Bella por la cintura y la puso en el lavabo, la hizo más alta para él y le permitía inclinarse y tomar su pezón en su boca. Succionó y luego lamió alrededor de la protuberancia antes de alejarse y mirarla.
—¿Bueno? —preguntó.
Bella le había enseñado la palabra la noche anterior. La había usado para ayudarse a descubrir qué tipo de comida, música y bebidas le gustaban. Parecía que había captado el concepto.
—Sí, bueno— Bella dijo con fuerza.
Edward regresó su atención a sus pechos, tentándolos y probando nuevas cosas, y volviendo a Bella loca casa vez que se detenía y preguntaba, ¿Bueno?
Cuando todo lo que quedaba de Bella eran gemidos incoherentes y piernas temblorosas. Edward se puso de pie, luciendo bastante satisfecho consigo mismo. Bella limpió esa expresión al extender la mano y agarrar su longitud endurecida y apretando suavemente. La expresión petulante de Edward se volvió feroz cuando agarró a Bella, levantándola del mostrador hacia su erección en un solo movimiento.
Él movió sus caderas, pero encontró difícil obtener el movimiento que deseaba sosteniéndola en el aire, así que la giró y la presionó contra la puerta.
—Uh— Bella gritó cuando se espalda golpeó la puerta. Se sacudió y rodó sus caderas en una súplica silenciosa por más.
Edward la presionó firmemente contra la puerta y encontró su ritmo, gruñendo y jadeando cuando embestía en ella. Bella extendió la mano y cogió el perchero de arriba de su puerta para su bata y lo agarró con fuerza mientras se movía hacia atrás.
El poder de sus movimientos hizo que Bella golpeara la puerta con un ruido sordo en cada embestida, y el sonido la volvía loca. Pronto estaba gritando cuando se venía. Con una embestida más, Edward la empujó con fuerza contra la puerta y se vacío dentro de ella. El cuerpo de Bella todavía se sacudía dos minutos después cuando él la volvió a poner en el piso.
—Supongo que el baño es ahora para los dos— dijo Bella, riendo entre dientes.
Una vez que los dos estaban limpios y Edward había sido afeitado, Bella fue abajo para agarrar un periódico. Con un bolígrafo rojo y los clasificados, se sentó y empezó a buscar trabajo de nuevo. El volante de la mujer mayor le había dado esperanza, pero después de que dejo un mensaje dos días antes y todavía no escuchaba una respuesta, determinó que era una causa perdida. Bella se había dicho que parecía demasiado bueno para ser verdad de todas formas; pero no le impidió pensar en eso al día siguiente o el día después de ese.
Bella era quisquillosa sobre sus opciones de empleo, pero cuando los días pasaban a semanas, se encontró marcando con círculos los anuncios que no hubiera pensado dos veces antes. Cada mañana empezaba con la sensación de pánico y desesperación que lucho para ocúltale a Edward.
Aunque su búsqueda de trabajo había progresado lentamente, las habilidades lingüísticas de Edward habían ido progresado rápidamente cada día. Su comprensión era asombrosa e incluso estaba hablando en pequeñas oraciones, ocasionalmente. Todavía tenía mucho que aprender pero ahora Bella sentía como si realmente empezara a conocerlo. Era capaz de comunicar gustos y disgustos, deseos y preferencia y lo mejor de todo, parecía comprender exactamente lo que estaba diciendo cada vez que le decía que la amaba.
Junto a su búsqueda de trabajo, Bella había tomado otra tarea en las ultimas semana, para ver si podía encontrar a cualquier familiar de Edward, pero todo lo que descubrió fue que era un hijo único de hijo único. No solo eso, pero la mayoría de los compañeros de trabajo de Carlisle habían avanzado y retirado. Habló con una enfermera llamada Heidi, quien había trabajado con Carlisle, pero todo lo que realmente fue capaz de decir fue que era un fantástico doctor del que todas las enfermeras tenían enamoramientos; no era exactamente la información del legado que quería reunir para Edward.
Bella suspiró y tiró el papel a la mesa, sintiéndose exhausta por su incapacidad para encontrar una forma de mantenerlos a ambos. Edward apareció desde la puerta del dormitorio y caminó hacia ella. Ya raramente caminaba en sus manos y pies cuando estaban en el apartamento pero parecía regresar cuando estaba juguetón en el parque o cementerio.
Sentado a un lado de ella, le pasó el brazo por sus hombros y la jaló hacia él. —¿Bella esta triste?— preguntó, y ella cruzó sus piernas en el sofá para profundizar el abrazo.
—No, Bella esta frustrada, me siento frustrada— Le había enseñado 'yo' y 'tú' pero después de hablar en tercera persona por tanto tiempo, tenía dificultades para romper el hábito.
—¿Que es frustrada?— preguntó con lo que Bella había llamado su tono estudioso. Estaba interesado en todo, y tan pronto como Bella le había enseñado lo suficiente para comunicar sus preguntas, se había vuelto muy serio en aprender todo lo que podía.
—Significa que me siento mal porque las cosas no están funcionando de la manera que quiero— respondió.
Bella sabía que Edward estaba rodando eso en su mente, tomando lo que dijo y asegurándose de que entendiera el concepto. Si no lo hacía, le preguntaría más preguntas. Cuando se quedó en silencio, supo que él lo había captado. Ella no pudo evitar pensar que si no hubiera sido criado en el bosque él sería un doctor o un científico. Tal vez podría haber curado el cáncer, no que fuera parcial o algo, después de todo él sobrevivió a la edad de cuatro con solo los lobos ayudándole. Si ese no era una señal de inteligencia, no sabía lo que era.
Edward se recostó un poco en el sofá y Bella fue a su abrazo. Le gustaban los arrumacos que obtenía de Edward y parte de su de su deseo por esta clase de contacto se derivaba de su crianza. Sabía que él extrañaba a los lobos, podía comunicar lo suficiente para trasmitir eso, pero también era muy firme en que quería quedarse con Bella. Ella se preguntaba cómo le estaba yendo a Jake y si le gustaría aún menos a Leah, ahora que se había llevado a Edward por tanto tiempo.
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no fue hasta el tercer timbrazo del teléfono que lo oyó. Edward la soltó a regañadientes y llegó justo a tiempo antes que el correo de voz contestara.
—¿Bueno?
—¿Bueno?—una voz mayor contesto
—Sí, hola— Bella repitió, preguntándose por qué se había levantado para contestar la llamada en absoluto.
—¿Eres Bella?
—Si lo soy— Bella respondió, claramente preguntándose quien estaba llamando. Recibía muy pocas llamadas, la mayoría de vendedores por teléfono, y si la llamaban por su nombre generalmente era Señorita Swan o Isabella.
—Esta es Rosalie McCarty regresando tu llamada. Siento no haber podido regresarla antes, querida, pero mi esposo tuvo un pequeño periodo en el hospital.
—Oh, lo siento, espero que este bien.
—Está bien, pero gracias por preguntar. A nuestra edad te encuentras en el hospital una o dos veces al año para algunas afinaciones, — rio un poco por su broma y Bella se le unió. — Quería decir que el puesto sigue abierto si no has encontrado trabajo en otro lado.
—¿En serio?—Bella dijo, su emoción creciendo.
—Como dije en el volante, la paga no es mucha pero podemos ofrecer alojamiento y manutención si es algo que te gustaría. Tenemos una cabaña independiente en nuestra propiedad que es perfecta para una pareja si tienes pareja.
—Sí, si tengo pareja— Bella dijo, y se preguntó si Edward asustaría a la vieja pareja si lo vieran corriendo alrededor de su propiedad, pero ella se ocuparía de esa valla después, su primera intención era asegurar su trabajo.
—Bueno si te gustaría venir un día esta semana, entonces puedo darte un recorrido y mostrarse la cabaña, puedes decidir si es lo adecuado para ti.
—Suena perfecto— dijo Bella. —Si mañana funciona para usted, puedo venir entonces .
—Está bien, querida— respondido Rosalie, y luego dijeron adiós.
Bella fue a su cuarto de almacenaje y agarró un par de cajas vacías que tenía ahí y empezó a empacar unas cosas. Sabía que estaba empezando antes de tiempo pero tenía tres días hasta el fin de mes y si se podía mudar antes de eso, no estaría enganchada por más alquiler. Cuando se había mudado al apartamento, le había gustado que fuera sobre una base de mes a mes, no le gustaba comprometerse a un lugar sin patio, pero ahora sabía la verdadera razón. Siempre había sabido que si encontraba una manera de salir, la tomaría lo más pronto posible. La ciudad no era para ella.
Recibí una grata sorpresa al saber que leen mis notas y que aveces se divierten con ellas :)
En cuanto a la creencia de Bella de que solo los gatos arañan las plantas...mi perro mato 4 rosales.
De momento me estoy peleando con el corrector ortográfico de fanfiction ya que me marca como error rio (tercera persona, pasado de reír), ya que la real academia le quito el acento desde el 2010...pero cuando quiero escribir una palabra con "ñ" y ya que no puedo pongo una "n" el corrector nunca me marca error... Por cierto fanfiction esta mal escrito según el corrector de esta pagina. Ya una vez que me desahogue, espero que hayan disfrutado el capitulo.
