Lo siento sé que me tarde demasiado mil disculpas pero la preparatoria me consumía mucho por cierto felicítenme al fin termine la prepa así que podre continuar con mis demás fics mil gracias sin más les dejo el final espero que les guste

Capítulo 11. Epilogo

—Como la detesto Sango —exclamaba furiosa la azabache al ver a Kikyo coqueteando con su novio y el muy sínico y desvergonzado tenía la cara de burlarse de ella.

—Cálmate Kagome ya sabes cómo es Kikyo pero no te preocupes amiga,Inuyasha te adora —le afirmo Sango cargando su mochila al hombro pues ya iban de salida.

—Si es verdad amiga —les dijo Ayame —Él te ama demasiado no le des el gusto a Kikyo de verlos enfadados.

—No sé qué pensar ¿Y si Inuyasha dejo de quererme? —les pregunto preocupada.

—Ay amigo ves lo que haces ahora la señorita Kagome está enfadada contigo y piensa que ya no la quieres —le regaño Miroku.

—Cállate —golpeo la pared —¡Maldita sea! ¿Cómo puede dudar de mi amor? —suspiro frustrado.

—¿Quieres que te dé el motivo?

—Ahórrate tus comentarios que no los necesito —lo vio con el ceño fruncido —Hare algo para que ella crea en mi amor.

—Vaya que si tienes que hacer algo a la señorita Kagome se le da mucho que le gusten los chicos morenos con ojos azules —alzo una ceja hacia el —Ya sabes alguien como Koga —lo vio divertido al ver que tenía los puños apretados —Ahora que lo estoy analizando a la señorita Kagome casi no le atraen los peliplatas —agrego divertido —A lo mejor y piensa darle una oportunidad a Bankotsu ya que Koga se marchó de la ciudad.

—¡Vete a la mierda Miroku!—apretó fuertemente los puños al recordar a aquel tipo recién llegado del extranjero y el muy imbécil no tardo en acercarse a su Kagome con dobles intenciones aun sabiendo que él era su novio le dolía admitirlo pero estaba muy celoso de ese chico.

—Inuyasha, Inuyasha—lo llamaba su amigo tenia rato hablando y el otro simplemente lo ignoraba.

—¿Qué quieres? —pregunto enfadado.

—Hace diez minutos que empezó la clase —le regaño Miroku ya que les tocaba con una profesora estricta las chicas tenían rato de haber entrado.

—No me importa entra tú, tengo un asunto que arreglar —y se fue ignorando los llamados de su amigo.

—Pero- pero es nuestro último año —suspiro negando con la cabeza simplemente no podían darse el lujo de saltarse tantas clases como estaban acostumbrados pues ya les faltaba unos cuantos meses para graduarse y eso si no reprobaban una materia.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Pero Inuyasha hijo como se te ocurre que convenza al director a que se preste para algo así —le regaño su padre del otro lado del teléfono.

—No me importa cómo le hagas pero tienes que conseguir su autorización vamos eres un Taisho ¿Dónde está el señor que todo lo puede? —se burló de su padre al recordar que algunas veces fanfarroneaba mucho a veces el mismo se decía que compartían un mismo carácter.

—Está bien Inuyasha—suspiro resignado sentado en su amplio sillón del despacho.

—Gracias muchas gracias papa —agradeció con una enorme sonrisa —Ahora si estoy seguro que con eso Kagome no dudara de mi amor hacia ella.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—¿Dónde está Inuyasha? —le pregunto en un pequeño susurro a Miroku quien estaba delante de ella.

—No lo sé señorita Kagome me dijo que tenía un asunto que arreglar —se encogió de hombros dejando a una Kagome muy pensativa mordiendo la goma de su lápiz.

—Muy bueno días jóvenes —los saludo el director a lo que todos correspondieron —Hay una junta de último momento en el teatro de la escuela los espero en media hora, que tengan muy buen día —y se retiró del salón.

—Ya escucharon jóvenes no deben faltar prosigamos con la clase —les dijo la maestra.

—Al fin término la clase —les dijo Ayame que se dirigía igual que sus amigas al teatro.

—Ni que lo digas —apoyo la castaña—Que clase tan aburrida.

—Kagome—escucho a sus espaldas —¡Hola! ¿Cómo estás? —le pregunto el pelinegro con una sonrisa radiante y de inmediato sus amigas se alejaron diciendo que se adelantarían dejándolos completamente solos.

—Hola Bankotsu muy bien ¿y tú? —le regreso la sonrisa y miraba nerviosa para todos los lados temiendo encontrarse con la mirada de fuego de su novio cada vez que platicaba con el pelinegro de un tiempo para acá siempre discutían por ello es que el no entendía que para ella solo era un amigo y nada más.

—Pues no tan bien como uno quisiera pero que se le puede hacer —contesto cabizbajo sabía de antemano que esa chica era prohibida para él, pero no pudo evitar enamorarse de ella.

—¿Y eso porque? —pregunto intrigada.

—Pues porque estoy enamorado —contesto medio sonrojado mirándola fijamente y ella desvió la mirada incomoda.

—¡Ah! Bueno pues supongo que felicidades ¿no? —le sonrió —Mucha suerte con la chica —se iba air cuando sintió un tirón en su brazo.

—Aun no lo entiendes verdad—le dijo mirándola fijamente —Ni aunque te pusiera un letrero de señalización lo entenderías.

—¿Entender qué? —pregunto asombrada aun con su muñeca entre las manos del pelinegro.

—Kagome yo te a…

—Jóvenes ¿qué hacen ahí parados? Vayan de inmediato al teatro —les riño el director al ser los únicos en medio del pasillo.

—Si allá vamos —contesto Kagome soltándose del agarre de Bankotsu para salir corriendo detrás del director.

El pelinegro vio correr a la azabache y dio un largo suspiro definitivamente jamás tendría su amor por mas que se esforzara por mas cosas que hiciera jamás tendría su corazón.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

—Silencio jóvenes —les ordeno el director al ver tanto alboroto en el teatro y todos inmediatamente guardaron silencio no querían ser castigados —Hoy los he reunido aquí porque…

—No es necesario que lo diga señor director —le interrumpió el peliplata.

—Inu-Inuyasha —balbuceo Kagome viéndolo asombrada —¿Qué hace el allá? —pensaba e inmediatamente desvió su mirada ya que el la observaba fijamente haciéndola sonrojar hasta ser pariente de un tomate.

Vio que tomaba el micrófono y…

Si me dieran a elegir una vez más,
te elegiría sin pensarlo,
es que no hay nada que pensar.
que no existe ni motivo, ni razón
para dudarlo ni un segundo
por que tú has sido lo mejor, que tocó este corazón,
y que entre el cielo y tú yo me quedo contigo.

En cuanto empezó a cantar todas las chicas le chiflaron pues la verdad era que cantaba muy bien.

Si te he dado todo lo que tengo,
hasta quedar en deuda conmigo mismo,
y todavía preguntas si te quiero,
tú de qué vas
Si no hay un minuto de mi tiempo,
que no me pasas por el pensamiento,
y todavía preguntas si te quiero.

Se acerco a su novia y le extendió la mano y ella la tomo sonrojada en ese instante era la envidia de todas las chicas de ese instituto.

—¡Aww! ¡Qué lindo es Inuyasha! —decía Sango viendo como se llevaba a su amiga al centro del teatro.

si esto no es querer entonces dime tu lo que será.
si necesito de tus besos pa´que pueda respirar,
y de tus ojos que van regalando vida,
y que me dejan sin salida,
y para que quiero salir,
si nunca he sido tan feliz
que te prefiero más que nada en este mundo
Si te he dado todo lo que tengo,
hasta quedar en deuda conmigo mismo,
y todavía preguntas, si te quiero,
tú de qué vas.

—Inu-Inuyasha —balbuceo Kagome sonrojada viendo a su novio cantarle enfrente de toda la preparatoria.

—Maldita, maldita mil veces maldita —decía Kikyo con notable envidia —Me largo de aquí —se fue rápidamente no quería presenciar lo que estaba aconteciendo ella era la que debería estar ahí y no Kagome.

—¿Viste cómo se puso Kikyo? —le pregunto Ayame a Sango.

—Si déjala es una envidiosa ¡Aww! ¿A poco no se ven muy monos alla arriba? —le pregunto Sango y su amiga asintió.

oh. y es que no ves que toda mi vida tan solo depende de ti.
Si te he dado todo lo que tengo
hasta quedar en deuda conmigo mismo
y todavía preguntas si te quiero
tú de que vas.
Si no hay un minuto de mi tiempo
que no me pasas por el pensamiento
y todavía preguntas si te quiero
tú de que vas.

Inuyasha al terminar la canción la abrazo fuertemente siendo correspondido por su novia se acercó a su oído —Te amo Kagome —le susurro.

—Yo también te amo hermoso —ahora el que parecía tomate era él —Gracias ha sido muy lindo de tu parte hacer esto por mi eres el mejor novio del mundo —al terminar de decir esto lo beso siendo correspondido por él.

—Kagome hay algo que quiero decirte —vio que poco a poco todos se iban retirando para darle privacidad a la pareja.

—Si dime —le sonrió y él le tomo las manos.

—Quizá ¿No has pensado que en algún futuro podríamos ser algo más que novios? —pregunto nervioso.

—¿A qué te refieres?

—No se quizá comprar una casa, tener hijos, a lo que voy es a… —se arrodillo enfrente de ella —¿Quieres casarte conmigo? —le pregunto mostrándole un anillo de oro con diamantes en forma de flor.

—Yo- yo si si claro que acepto —se abalanzo hacia el sin percatarse de que alguien los observaba con una mirada nostálgica.

—Te amo gracias gracias no te arrepentirás —la cargo en volandas dando vueltas con ella mientras la besaba.

—Se feliz Kagome —y se marchó Bankotsu con una mirada triste.

—Otra cosa —le vio Inuyasha con el ceño fruncido —No quiero que le hables mucho a Babotsu —le advirtió recibiendo un codazo.

—Que celosito ya te dije que solo es un amigo entonces en ese caso ya no le hables tampoco a Kikyo —lo fulmino con la mirada y el asintió —Entonces vámonos a casa para que todo el mundo sepa que tengo un prometido muy apuesto —le dijo sonriendo entrelazando su mano con la de él.

—Vamos que nos espera toda una vida por delante en serio me dedicare todos los días a hacerte feliz —y se marcharon abrazados para dar inicio a una nueva vida juntos.

FIN

Espero que les haya gustado lo hice porque la mayoría estaba de acuerdo solo que no me llegaba la inspiración muchas gracias por su apoyo.