Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Hola, gracias por comentar, leer, y todo su apoyo.


Capítulo 19

Bella se llenó de emoción ahora que finalmente era el día de la mudanza, y su energía se le estaba pegando a Edward, quien no parecía manejarlo tan bien como ella. Decidiendo que una caminata podría calmarlos a ambos, llevó a Edward al parque, sosteniendo su mano mientras daban un paseo de ocio.

Todo estaba listo para los de la mudanza, así que Bella fue capaz de realmente usar este tiempo para disfrutar su último viaje al parque cercano. Había sido donde iba cuando necesitaba el contacto de la naturaleza. Sonrió dándose cuenta que ya no lo necesitaba, iba a estar viviendo cerca de ella.

Edward se quedó cerca de ella mientras caminaban, su mano ligada a la de ella. Parecía que tenía la urgencia de correr pero el día había traído tantas incertidumbres para él que no iba a dejar a Bella lejos de su vista. Miró a la gente que los pasaba, su expresión intensa, como lo había sido el primer día que salieron.

Bella sintiendo esto, tiró de su mano y lo llevó fuera del camino, bajo un árbol. Se acercó y ahueco su rostro en su mano. Acariciando su mejilla con su pulgar, uso su otra mano para jalar su mano hacia abajo, inclinándolo para poder besarlo.

Tan pronto como sus labios aterrizaron en los de ella, se volvió desesperado, alcanzando y jalando su cuerpo hacia el suyo. El beso fue más intenso de lo que Bella había planeado, pero con su agarre, no hubiera sido capaz de empujarlo si hubiera querido.

No fue hasta que su mano subió despacito por su costado y acunó su pecho que entendió que no tenía intensión de detenerse. Ella rompió el beso pero sus labios encontraron un nuevo lugar para besar, bajo su barbilla y en el cuello.

—Edward, detente— dijo, aunque no muy convincente. Así que en vez de obedecer, la empujó hasta que topó con el árbol.

Los ojos de Bella estaban abiertos, explorando el area para ver si había alguien viendo, su mente imaginando como salir de esto y su cuerpo tratando de ver si había una manera de salirse con la suya. Cuando una dama y un perro pequeño caminaron por ahí e hicieron un ruido resoplando, Bella se acordó de sí misma. Puso sus manos en su pecho y empujó con más fuerza.

—Edward, no— dijo más firmemente. Edward escuchó esta vez, sus ojos llenos de dolor mientras bajaba la vista hasta ella. —No podemos hacer esto aquí. — Hecho un vistazo alrededor pero no entendía.

—Vamos a casa— dijo, tomando su mano y conduciéndolo de vuelta al condominio.

Bella estaba sintiendo los efectos posteriores al tacto de Edward, y por lo cual su paso era rápido mientras se dirigían de vuelta. Tan pronto como estuvieron en el edificio, Bella giró y extendió la mano, tirando de Edward para darle un beso. Él regreso el beso con impaciencia pero antes de poder hacer su movida, se había ido de nuevo, corriendo por las escaleras. La alcanzó rápidamente pero mantuvo sus manos en sus caderas cuando ella abrió la puerta.

Cuando la puerta se abrió de golpe, Edward se tensó, y los ojos de Bella escudriñaban el cuarto para ver por qué.

—Bella, hola— El casero se levantó de donde había estado agachado por su pared de cajas. —Vine para hacer el recorrido final y no estabas en casa, así que pensé que solo empezaría.

Bella lo miró con escepticismo pero realmente no sabía que decir. Estaba bastante segura que no tenía permiso de entrar a su departamento sin decirle primero pero se estaba mudando, así que ¿Qué daño podría haber hecho?

—Está bien, ¿así que todo se veía bien?— Presionó.

—Sip, no hay problema. Solo me iré. — Le extendió un sobre y lo colocó encima de sus cajas. —Su depósito de seguridad— explicó.

Él miró detenidamente a Edward antes de dejar atrás a la pareja. Edward agarró su brazo cuando iba a la puerta.

—Hey hombre, suéltame— el casero espetó.

—Edward, ¿qué estás haciendo? Bella gritó en alarma.

Edward metió la mano en el bolsillo de la chaqueta del hombre y sacó una caja. Bella la reconoció inmediatamente, era un brazalete que Charlie le había comprado cuando se graduó de la preparatoria.

—¿Me estaba robando?

El hombre miró a Bella, y luego a Edward, quien todavía tenía un buen agarre en él. Se veía como una comadreja asustada, y Edward estaba a punto de poner un poco más de miedo en el cuándo hubo un golpe en la puerta. Edward soltó al casero para abrir la puerta, y tan pronto lo hizo, el hombre rubio salió corriendo, abriéndose camino a través de los hombres del otro lado.

Edward fue a perseguirlo, pero Bella agarró su brazo. —Solo déjalo ir— dijo. — No es como si no supiéramos donde vive.

Los de la mudanza ignoraron la confusión de la situación, y empezaron a agarrar los muebles y cajas para mudar. Edward empezó a preocuparse otra vez, así que Bella dejó a los hombres con las llaves y llevó a Edward al coche. Quería ganarles hacia los McCarty de todos modos, todavía tenía que ver la cabaña y quería una idea de donde decirles donde poner las cosas.

Cuando se detuvieron en la propiedad de los McCarty, ambos estaban nerviosos, y el aire en el coche era espeso. Los dos alimentando las preocupaciones del otro; Edward, no estaba seguro de lo que estaba pasando, y Bella, preocupada que tendría que explicar Edward antes de estar lista.

Bella salió del coche y vio a ambos, Rosalie y Emmett a lo lejos en el campo. Emmett levantó su brazo y saludó, y Bella dio un tímido saludo de vuelta. Edward salió su lado del coche, recientemente aprendió como usar la puerta. Fue alrededor y se puso de pie junto a Bella, viendo un poco esperanzado sus alrededores.

Habiendo la puerta trasera del coche, Bella le dio a Edward unas pocas cosas a cargar. Había unos tesoros frágiles que no había querido dejar en las manos de los de la mudanza. Después de que Bella lleno sus propios brazos, se abrieron camino hacia la cabaña. De cerca era más grande de lo que Bella había pensado, y había una nota en la puerta.

Bienvenida Señorita Swan,

Siéntete como en tu casa, vamos a estar ahí después de que terminemos las tareas del medio día para ver cómo se han instalado.

~R&E McCarty

La yuxtaposición de la formalidad escrita de Rosalie y el hecho de que hubiera dicho 'trabajo manual' pocos días antes tenían a Bella riendo. Edward le dio a Bella una mirada extraña pero su tensión parecía disminuir a medida que su risa llenaba sus oídos.

Cuando Bella abrió la puerta, dejo salir un suave jadeo. El lugar era hermoso. Una pequeña chimenea de madera estaba en la esquina de la sala de estar. Las piedras planas del piso parecían subirse a la pared y alrededor de ella, creando una impresionante imagen de calidez aun sin el fuego. Pusieron sus cajas y bolsas en el suelo contra la pared y entraron en la cocina. Era pequeña pero aseada. Los electrodomésticos era viejos pero Bella podía darse cuenta que eran de lo mejor en su día y serian preferibles al juego que tenía en su viejo apartamento. Los gabinetes parecían hechos a mano con intrincados detalles a lo largo de los bordes.

—Es hermoso— Bella dijo para sí.

Edward deslizo su mano en la de ella, y ella volteo su cabeza y le sonrió. Estudio su expresión y vio nada más que confianza, la estaba siguiendo en esto y su aceptación de su decisión era absoluta.

—Vamos a ver el dormitorio— dijo, sintiendo un poco de lujuria mezclado en su amor.

El dormitorio era poco menos que increíble. El piso de piedra continuaba ahí y las paredes de la cabina la hacían sentir como si fuera a dormir en una casa del árbol. En la pared adyacente a la puerta había una bañera abierta con una cortina alrededor que colgaba desde el techo. A la izquierda había un baño pequeño con un retrete y un lavabo. Pero la mejor parte eran las puertas dobles que abrían a un porche pequeño en la parte de atrás, mirando directamente hacia el bosque.

Bella no pudo haber soñado algo más perfecto para ella y Edward, y esperó ser capaz de hacer un trabajo suficientemente bueno para los McCarty que justificara tales alojamientos.

—Esta es casa ahora— le dijo a Edward, volteando su rostro para ver si había entendido.

—¿Casa? —preguntó. —¿Con Bella?

—Sí— respondió, y su rostro se iluminó con una sonrisa. Tomándola en sus brazos, los dos de pie en el porche mirando fijamente afuera y pensando en su futuro.

— ¿Hola?— La voz de Rosalie entró por la puerta del dormitorio.

Bella soltó a Edward y lo miro, esperando no perder su trabajo debido a su extraño hombre lobo rápidamente.

—Hola— dijo Bella, poniendo una sonrisa y yendo a saludar a la mujer.

—Lo siento, toqué pero creo que no me escucharon. — Rosalie dijo con una sonrisa socarrona, mirando detenidamente a Edward.

Bella se ruborizó. —Um, si, solo estábamos en la parte de atrás. Que hermosa vista.

Emmett se acercó detrás de Rosalie y miró a las dos mujeres. —Te dije que no irrumpieras, Rosalie.

—No irrumpí— Respondió Rosalie con altivez.

—Para nada— Bella dijo, tratando de disipar la situación antes de que se volviera más incómodo.

—Solo vine para ver cómo van las cosas. Sé que no es mucho aquí, no pueden tener internet, pero tenemos Wi-Fi en la casa, y deberían ser capaces de conectarse si lo necesitan. —

—Es hermoso, lo amamos— dijo Bella con seriedad (1)

—¿Así que este es tu joven? Preguntó Rosalie. — Buen partido— La última parte fue dicha en un susurro con un guiño.

—Sí, este es Edward— dijo Bella, y al escuchar su nombre, salió del porche.

—Mucho gusto— Emmett dijo, poniendo su mano para que Edward la estrechara. Edward miró su mano y luego a Bella. Bella miró su mano, y luego a Edward. Los McCarty miraron con interés pero no dijeron nada. Edward saco su mano pero estaba al menos a un pie de distancia (3) de Emmett. No desconcertada para nada, Emmett agarró la mano de Edward y la estrechó. —Soy Emmett, y esta es mi esposa, Rosalie.

Edward se quedó quieto, procesando todo, aquí que Bella en su lugar. —Los de la mudanza deben estar aquí pronto pero ¿hay algo que pueda hacer mientras esperamos?

—Tonterías— Rosalie negó con la mano. —Ustedes dos deben establecerse, tendrá mucho que hacer en la mañana.

Los de la mudanza llegaron y se fueron y Bella tuvo la mayoría de sus cosas desempacadas y la cama hecha pera cuando Emmett llego a su puerta con la cena.

—No pensamos que tendrían provisiones, así que Rosalie les hizo algo de cenar.

—Oh— dijo Bella en sorpresa. —Eso fue muy amable, gracias. —Emmett sacudió sus gracias y le extendió la bandeja. Cuando se iba, Bella lo detuvo. — ¿Estaría bien si tomara a Edward para una caminata por la propiedad esta noche? Me gustaría saber dónde voy a estar trabajando.

—Por supuesto, Bella. Esta es tu casa ahora, puedes tratar este lugar como propio. — El tono amable de Emmett y su rostro amistoso tenía a Bella sonriendo.

—Gracias

Con otra sacudida de su mano, Emmett se dirigió a la casa.

— ¿Camina conmigo? Bella pregunto justamente cuando terminó de limpiar la mesa.

Edward tomó su mano y se abrieron camino fuera de la cabaña. Bella lo llevo a mostrarle la pastura donde las vacas estaban, todavía era suficientemente temprano que todavía estaban fuera. Edward las miró interrogante, seguramente nunca había visto tal animal pero incluso con su tamaño, era fácil ver que era una criatura dócil que no mantenía ninguna amenaza para él.

—Aquí es donde voy a trabajar, pero no puedes seguirme todo el día. Tengo tareas que hacer. — Bella miró a Edward, esperando sus preguntas.

—¿Qué es trabajar?— Preguntó.

—Es lo que hago para que podamos comer y vivir en la cabaña— Bella respondió, señalando su nueva casa.

Edward asintió con su cabeza y siguió a Bella cuando hizo su camino hacia el gallinero. Edward vio a las pequeñas aves atrapadas en su corral, y luego a Bella. ¿Trabajo?

—Sí, las gallinas son parte de mi trabajo.

Edward asintió otra vez y saltó la pequeña cerca, corriendo instintivamente tras las gallinas, los pájaros se dispersaron inmediatamente, bien consientes de la amenaza. Las alas batían y ruidos estridentes salieron de sus bocas.

—¡Edward, no!— Bella gritó y saltó después de él. Lo atraparon un momento antes de que pusiera sus manos alrededor de una. Edward frunció su ceño.

—Yo ayudo— dijo, confundido porque no lo dejaría.

—No, las gallinas no son comida—respondió, y luego su cara se contrajo. —Bueno, estas gallinas no son comida. No comer gallinas. — Agarró su brazo y lo saco lejos del corral.

Edward miró a las aves aun presas del pánico un poco anhelante, como si supiera que sabrían bien pero nunca iría contra lo que Bella había dicho. O al menos eso es lo que Bella pensó justo hasta que se giró y Edward hizo otro intento de ello. Lo escuchó escapar y se volvió, persiguiéndolo. Él saltó la cerca de las gallinas otra vez, solo que esta vez se atoro su pie y planto su rostro en el suelo. Bella fue capaz de atraparlo y agarrarlo otra vez.

—Edward, ven ahora— dijo con fuerza y un poco de pánico. Las gallinas eran muy ruidosas ahora y estaba preocupada de que los McCarty saldrían y vieran que era todo el escándalo. —Hogar— dijo, señalando la cabaña, y Edward se bajó en sus manos y corrió de regreso a cuatro patas. —

—Señor ayúdame— Bella dijo cuándo lo siguió de regreso.

~HS~

Rosalie vio a la joven pareja dirigirse de vuelta a la cabaña antes de cerrar las cortinas y dirigirse a la cama.


Anotaciones:

1: Earnest significa seriedad, sinceridad, anhelo, todo junto. Invente una palabra "ernesticidad" la cual será usada en notas subsecuentes.

3: 30 cm.

El tú y el usted, en ingles no hay, así que para personas mayores o desconocidos usare el usted. Pero Rosalie y Emmett pronto cambiaran al tú.

También cambie pollos por gallinas, porque muchas veces es un término intercambiable.