Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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Capítulo 21

—Yo ayudo, Bella cocinar— Edward dijo, soltando el cadáver del conejo frente a Bella. No podía llamarlo conejito en su mente, lo hacía más difícil.

Bella soltó un suspiro de alivio cuando se dio cuenta que nada de la sangre provenía de Edward. A medida que se le acerco, Bella extendió la mano y sacudió la cabeza.

—Edward, te lo dije. Obtenemos nuestra comida de la tienda. No puedes matar animales por aquí.

—¿Bella no cocina? — Sus ojos se posaron en los de ella, llenos de inocencia.

Cuando Bella negó con la cabeza, Edward pareció un poco aliviado, y arrojó el cadáver de regreso al bosque.

—No sabor como yo sé— dijo lentamente, buscando las palabras.

—¿No sabe cómo lo recordabas?— Bella preguntó. Edward negó con la cabeza e hizo una mueca, haciendo a Bella soltar una risita.

Bella hizo que Edward esperara hasta que pudiera conseguir unos trapos húmedos para limpiarlo. Esperaba que esto significara que el gusto de Edward por la carne cruda estaba disminuyendo lentamente. Cuando lo limpio, notó que se veía triste.

—¿Edward?— ella lo miró desde su posición en cuclillas, limpiando lo último de suciedad y sangre de su pierna. —¿Qué pasa?

Con una vulnerabilidad que Bella había llegado a amar, él bajo la vista, metiendo su barbilla en su hombro. —Yo no ayuda lobos. Yo no ayudo Bella.

Bella nunca había realmente considerado como funcionaba la dinámica de la manada. Aunque era obvio que los lobos habían tratado a Edward como familia, ella nunca pensado realmente cuál era su papel. Él estaba lejos de ser tan rápido, y aunque podía derribar presas pequeñas, ella dudaba que él pudiera acabar con algo tan fuerte como un ciervo para ayudar alimentar a la manada.

Y ahora que estaba en su mundo, el mundo en el que estaba destinado a nacer, había una oportunidad de que el fuera útil, pero él no sabía cómo. Bella se sentía horrible por rechazar su ofrecimiento matutino cuando vio la razón detrás de ella. Edward quería aprender, pero también quería trabajar, contribuir con su nueva manada…ella.

Bella notó el reloj y tenía una expresión de disculpa cuando se levantó. —Tengo que trabajar… ¿vístete y úneteme?

—¿Yo voy contigo?

Sonriéndole a cambio, respondió. —Puedes venir.

Después de ponerle a Edward ropa fresca, Bella iba retrasada. Se preguntó si no hubiera sido una mejor idea ir a atender a las gallinas sola en un principio, pero cuando iban corriendo mano en mano hacia el gallinero, supo que era demasiado tarde para esa opción.

Agarrando la canasta de la pared, Bella tragó cualquier miedo residual de la mañana anterior y empezó a buscar. Las gallinas salieron de su camino cuando metía su mano en cada recipiente de anidación para recuperar los huevos. Edward miró de cerca, y cuando vio lo que estaba haciendo, se movió rápida y hábilmente, sacando los huevos y agregándolos a la canasta. Las gallinas, sin embargo, parecían recordar a Edward, y se dispersaron rápida y ruidosamente cuando él reunió sus huevos. Manteniendo una estrecha vigilancia sobre Edward en caso de que decidiera perseguir otra vez, Bella estaba sorprendida por lo gentil que estaba siendo con ellas. Tal vez después de su cacería matutina no estaba tan interesado en la carne cruda. Bella solo podía esperar.

Cuando llegaron a la casa principal, Bella instruyó a Edward que esperara afuera mientras ella metía los huevos. Desafortunadamente, Rosalie apareció en la puerta en medio del discurso de Bella.

—Entra, Bella, y traiga a su joven— dijo.

Edward miró a Rosalie, y luego a Bella. Él podía ver la preocupación en su rostro, sabía que él era la causa de ello.

—Espero en casa— dijo antes de volverte hacia la pequeña casita. Cayó en sus manos y luego se acordó de sí mismo, irguiéndose otra vez y caminando hacia su casa.

Bella lo miró, y cuando se dio la vuelta hacia Rosalie, la mujer mayor tuvo una mirada contemplativa en su rostro.

—Siento, no haber dicho nada antes— Bella empezó.

—No has dicho nada ahora, pero entra, necesito cocinar los huevos.

Bella se quitó los zapatos con los pies y siguió a Rosalie a la cocina. Con su cabello fijamente levantado en su cabeza como siempre, y su delantal limpio y planchado, Rosalie empezó a cocinar, dándole a Bella un momento para reunir sus pensamientos.

—Edward es diferente. — Y ese sería el eufemismo del año.

—Puedo ver so, querida. ¿Me dirás como es él diferente?— Rosalie se dirigió a la tostadora y puso dos rebanadas de pan. Bella no sabía si estaba siendo cortes por no mirarla fijamente por la conversación o si no tenía idea de lo extraño que iba a ser.

—Edward perdió a sus padres a una edad temprana. Tenía casi cuatro años cuando sucedió.

Rosalie se detuvo y se volvió hacia Bella, su boca bajando en las comisuras. —Una pena…eso puede tener un impacto muy grande en un hombre tan joven.

—Edward fue afectado por ello, en muchas maneras. Su familia estaba acampando y hubo un ataque de oso. Su madre murió casi instantáneamente. Su madre salió con algunas heridas, y Edward se perdió.

—Cielos— Rosalie dijo, su complete atención en Bella y una espátula todavía en su mano. —¿Por cuánto tiempo?

—Hasta hace un par de meses. — Bella dijo lentamente, pero tan pronto como las palabras fueron registradas, Rosalie soltó los utensilios y se quedó sin aliento. Vio por la ventana, casi como si esperara ver a Allen Funt con su cámara escondida esperando para decir, "¡Te tengo!"

Emmett eligió ese momento para entrar en el cuarto. —Rosie, los huevos— dijo, dijo sorprendido por el humo que salía de ellos. Su voz claramente tomándola desprevenida, saltó antes de dirigirse al sartén y apagar el quemador.

Y así por la próxima hora, el desayuno fue ignorado, las tareas olvidadas, y muchos "oh, querida" fueron dichos por los McCarty escuchando la historia de Edward. Cuando Bella hubo terminado, podía ver tantas preguntas ubicadas en los rostros de ambos, Emmett y Rosalie, y estaba bastante segura de que la respuesta para la mayoría de ellas era "no lo sé."

—Bella, creo que esto te puede ser difícil de asimilar— dijo Emmett abruptamente.

—Lo sé— respondió en voz baja. —Es solo, no sé qué hacer. Si se lo llevan y lo obligan a vivir en la ciudad, bueno…creo que sería miserable.

—Bueno entonces tendremos que encontrar una manera de asegurarnos de que eso no suceda, pero Bella él necesita ver a un doctor. No hay manera de que puedas enseñarle todo lo que necesita para sobrevivir en este nuevo mundo.

—Ni siquiera sé dónde empezar— Bella suspiró. Mientras se sentía bien de finalmente compartir su secreto, ya no podía ignorar los problemas frente a ella. La sensación abrumadora regreso, pero esta vez estaba decidida a superarla.

—Puedo hacer algunas llamadas— ofreció Emmett. —Lo primero que necesitamos hacer es conseguirle documentación, y para eso necesitamos probar quien es él.

Bella lo miró vacilante. —¿Crees que hay una manera de lidiar con esto y mantener a Edward fuera de las noticias?

Emmett miró a Rosalie y luego de vuelta a Bella. —Lo dudo, pero si tenemos a Edward aquí en la granja no serán capaces de llegar a él. La historia va a morir en un par de semanas y luego podemos empezar a educarlo. Pero un paso a la vez.

Bella miró a Emmett y su agradecimiento brilló. —Gracias— Se levantó de la mesa y dijo, —Creo que mejor voy con las vacas.

Justo cuando llegó a la puerta, Emmett gritó — Bella, ¿estaría bien si pasara algo de tiempo con Edward?

Bella rodó esa idea en su cabeza, no estaba segura si Edward estaría cómodo con el hombre fornido, pero Emmett tenía una bondad evidente en él, y Edward era un buen juez de carácter.

—No veo el daño en intentarlo— dijo.

Ya habiendo perdido una hora en la mañana, Emmett no buscó a Edward en todo el día, pero lo que sorprendió a Bella fue que Edward no fue a buscarla tampoco. Era a finales de la tarde para cuando ella camino de regreso a la cabaña. Estaba hambrienta y caliente por el sol.

Dirigiéndose directo a la cocina, Bella se sorprendió al encontrar a Edward sentado encorvado sobre algo en la mesa. Agarró una botella de agua del refrigerador antes de inclinarse sobre sus hombros para ver en que estaba trabajando. Bella estaba impactada cuando vio que estaba trabajando en los libros de trazado de letras que le había traído, y no solo trabajando, haciéndolo con maestría.

Él había trazado las líneas punteadas y ahora estaba trabajando a mano libre y hacienda un trabajo estelar.

—Aprendo

—Lo veo— Bella respondió con una sonrisa.

—¿Me quedo con Bella?

Bella se puso en cuclillas junto a la silla de Edward y puso una mano en su rodilla. —Sí, te vas a quedar conmigo.

Edward dejó escapar un suspiro, y cuando bajó el bolígrafo, Bella pudo ver el color regresar a sus dedos después de haberlo agarrado con tanta fuerza. Él había percibido algo mal antes y Bella supo que estuvo inquieto por ello todo el día.

—Ven aquí— dijo ella, y tomó su mano, levantándose y jalándolo fuera de la silla. Ella deslizó sus brazos alrededor de su cintura y apoyó la mejilla en su pecho. Edward fue rápido en llevarla a sus brazos.

— ¿Tú me enseñas algo?— preguntó, todavía aferrado a ella.

—¿No has hecho suficiente hoy?— Bella respondió, pensando en lo lejos que había llegado en el cuaderno, dominando hasta la letra P.

—¿Por favor?— Se apartó lo suficiente para mirarla, sus ojos tan serios (1) que sabía que no podía negárselo.

El estómago de Bella tomó la oportunidad para gruñir y entonces ella tuvo la idea perfecta de que enseñarle. Sacando los ingredientes del refrigerador, Bella los coloco en el mostrador.

—Rallador de queso— Bella dijo, sacando el triángulo de metal y entregándoselo a Edward. — Esta parte es afilada, como un cuchillo. — Su dedo se cernía sobre los pequeños agujeros.

Bella posiciono a Edward por el mostrador y le dio un tazón pequeño. Sosteniendo su mano en la suya, le enseño como deslizar el queso hacia abajo y producir virutas. A continuación le mostró como medir el queso crema y la mantequilla. Los mezclo en un tazón y luego Edward extendió la mezcla en el pan.

Edward ya había sido enseñado que la estufa estaba caliente, como el fuego. Se había mantenido lejos de ella, pero ahora era tiempo de enseñarle seguridad en vez de evasión. Le dio la espátula y dejó que se encargara de los sándwiches, y cuando termino, tenía una gran sonrisa y dos ligeramente calcinados sándwiches de queso a la parrilla.

Bella comió el suyo como si fuera la mejor cosa que había probado, y casi lo era porque el orgullo que Edward le mostro por su logro. Fue entonces que se dio cuenta que no lo había estado retando a Edward lo suficiente, solo había estado cuidándolo, y eso no era lo que él quería. Él quería ser útil.

Bella supo que estaba en el camino correcto cuando esta noche, cuando Edward la tomó con tal pasión y aserción que supo que había despertado al hombre en él. Y cuando la mayoría no los hombres no sentirían como si hubieran proveído al cocinar unos sándwiches de queso a la parrilla, Edward sintió que había sido útil, que podía contribuirle a Bella. Mientras yacía jadeando y mirando fijamente al techo en la noche, juró que encontraría una manera todos los días para hacerlo sentirlo así.

A la mañana siguiente, Bella se sorprendió de ver a Emmett en el gallinero esperándola. Le echo un vistazo de regreso a Edward, calibrando como se sentía sobre el gran hombre sorprendiéndolos.

—Buenos días, Bella— dijo, y luego inclinó la cabeza hacia Edward, —Edward.

—Buenos días— dijo Bella, y Edward se mantuvo a su lado.

—¿Te gustaría venir conmigo esta mañana?— preguntó.

Edward miro a Bella para la traducción, había demasiados palabras que no entendía en esa oración.

—¿Vete con Emmett? — Bella dijo, sonriendo cálidamente con la esperanza de que Edward tomara su oferta.

—¿Yo regresar? ¿A Bella?— Bella asintió y Edward estudió a Emmett por un momento antes de asentir con la cabeza.

Bella los vio a ambos dirigirse detrás del granero, y aunque estaba un poco nerviosa por Edward, confiaba en los McCarty. Habían sido amables y comprensivos y sabía que podía pensar sobre lo que era mejor para Edward, justo como ella había tratado.

Recolectar los huevos estaba volviéndose más y más fácil cada día. Las gallinas estaban acostumbradas a ella y se alejaban sin mucho escándalo de sus manos exploradoras. Con una canasta llena, Bella se dirigió a la casa principal para dejarlos. Rosalie estaba sonriendo y tarareando cuando Bella entró a la cocina.

—¿Te gustaría quedarte a desayunar esta mañana?— preguntó, agarrando un par de huevos de la canasta y rompiéndolos en el sartén. —Tengo la sensación de que los chicos no van a estar en un rato.

—¿Tú…? ¿Sabes lo que están haciendo?— Bella preguntó, sintiendo que tal vez no era su derecho preguntar.

—Creo que Emmett estaba llevando a Edward a la choza de madera.

Los ojos de Bella se abrieron como platos. —No crees que le va a dar a Edward un hacha, ¿verdad?

Rosalie giró, sus ojos llenos de diversión. —Supongo que lo hará. Edward es un hombre adulto, Bella. Pudo haber crecido en el bosque, pero es inteligente. — . Caminó hacia Bella y palmeó su brazo. —Además, si no dejas a un hombre ser un hombre, no se quedara por mucho tiempo. — Cuando Bella no parecía más cómoda con la idea, Rosalie agregó, —Emmett está ahí, no va a dejar que Edward corte su propia pierna. O cualquier cosa que puedas necesitar.

La boca de Bella se abrió mucho cuando Rosalie guiño. Luego ambos empezaron a soltar risitas.

~HS~

Justo cuando estaban limpiando el último plato del desayuno, Edward y Emmett entraron trotando.

—Lógico— Rosalie murmuró por lo bajo.

Bella fue a Edward inmediatamente, buscando por cualquier signo de angustia, pero en cambio se veía feliz, sus ojos arrugándose con su sonrisa. No pudo evitar devolverle la sonrisa.

—Voy a ordeñar las vacas, ¿vienes?— preguntó.

Edward parecía dividido por un momento, su cabeza moviéndose hacia atrás y adelante entre Emmett y Bella.

—Voy Emmett, sexar cerca (2)

Las cejas de las dos mujeres casi dejaron sus rostros y Emmett tosió a la confusión de palabras. —Arreglar la cerca, Edward. Vamos a arreglar la cerca.

—Arreglar cerca— Edward repitió, sin saber el significado de su error. — Con Emmett.

—Está bien— dijo Bella en voz baja, yendo a Edward y levantándose para darle un beso. Él se inclinó y se reunió con ella, pero mantuvo la unión de labios casta por su cuenta.

Aunque Bella dejó la casa primero, dejando a Emmett y Edward para que desayunaran, no pudo evitar sentir como si hubiera besado a su hombre como despedida antes de que él se fuera a trabajar. La expresión en su rostro estaba llena de orgullo y propósito. Bella no pudo evitar el salto extra en su paso cuando se abría camino al granero.


Anotaciones:

1 Earnest, otra vez: sinceros, serios, anhelantes, fervientes,

2 "[S]ex the fence" en el original. Tiene sentido en inglés, ya que suenan parecido y tienen 3 letras, pero en español no encontré un verbo parecido que significara arreglar.

Creo que después de la conversación de Bella con los McCartys hubo suficiente confianza para cambiar del usted al tú. Así que de ahora en adelante van a tutearse. Aun así me sentí rara cuando Bella le dijo a Rosalie "¿Tú…?"

Muah, haha...muchos se fueron con la finta, pero en la versión original era medio ambiguo...de quien era la sangre, de Ed? de las gallinas?, esta herido...así que use sangriento en vez de sangrante o sanguinolento para conservar esa ambigüedad. Hasta luego, besitos.