Título: Hermoso Salvaje.
Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage
Autor: Readingmama/Vampiremama
Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Hola, muchas gracias a todos los que leen, comentan agregan a sus favoritos y/o ponen en alertas.
Capítulo 23
Bella soltó una risita cuando Edward entro con toda su fuerza al agua. Cuando ella había detenido el coche, él supo exactamente donde estaba. Salió corriendo inmediatamente, riendo cuando corrió al agua y se lanzaba, completamente vestido. No lo había visto tan despreocupado en un rato era calmante para su corazón. Agarró la tienda del coche; no sabía que esperar del viaje, pero teniendo refugio si lo necesitaban era importante, así que Bella fue a trabajar en establecer la tienda.
Cuando se inclinó y agarró un palo. Edward fue detrás de ella y apretó alrededor de su cintura, levantándola y empapándola en el proceso. Su gritó fue juguetón mientras pateaba sus piernas y trataba de escapar de su alcance. Cuando Edward la soltó, movía su cabeza sobre ella, el agua de su cabello dándole una pequeña ducha y haciéndola chillar de nuevo.
Bella volteo y saltó, poniendo sus piernas alrededor de su cintura, habiendo aceptado el hecho de que ahora estaba mojada. Se sonrieron el uno al otro llenos de júbilo, cada uno elevado por estar en el lugar donde se habían conocido.
Cuando sus labios se encontraron en el centro, ambos inclinándose, alientos cálidos y piel fría. El beso cambio rápidamente de juguetón a ardiente, sus lenguas entrelazándose y sus manos vagando. Bella agarró el cabello de Edward, su mente perdida mientras su cuerpo hablaba el lenguaje en que ambos eran fluentes. Se besaron hasta que ninguno de ellos podía respirar y luego Edward bajo a Bella, sus pies apenas tocando el suelo antes de que la soltara y empezara a jalar su ropa. La energía alrededor de ellos zumbaba, una frecuencia que crecía mientras se cuerpos se sintonizaban juntos.
Bella mordió su labio mientras empujaba la camiseta mojada por arriba del cuerpo de Edward, pequeñas gotas de agua bajaban y se inclinó y lamio una que ya estaba en camino hacia sus abdominales, Edward levanto sus brazos, pero con la camiseta tan mojada, y la diferencia de altura, Bella necesitó algo de ayuda para quitarle le pesada tela.
Edward dejó caer sus manos y agarró la parte inferior de la camiseta y termino de quitársela. La dejó caer a un lado de ellos, y antes de que tocara el suelo, estaba quitando la de Bella también. Las manos de Edward todavía estaban frías por el agua y Bella sintió su piel reaccionar, creando cientos de pequeñas protuberancias. Cuando Edward deslizó sus manos dentro de su sostén, ella en realidad chilló por la sensación.
Los pantalones húmedos fueron un poco más difíciles de quitar. Bella tuvo que arrodillarse y tirar de la tela ceñida sobre las caderas delgadas de Edward. Pero el esfuerzo valió la pena, y Bella sonrió mientras observaba la recompensa frente a ella. Pronto Bella estaba desnuda también, dejando al par desnudo y unido por las rodillas. Era la sensación de que tenía dificultades acostumbrarse, estar tan completa.
Cuando Edward se sentó en sus rodillas, Bella se movió hacia adelante para sentarse en horcadas sobre ellas. Su mano lo encontró y los sostuvo firmemente mientras se empalaba en él rápidamente.
Pecho a pecho, cara a cara, se movieron en unidad. El aliento entre ellos compartido, cada uno dando y tomando. Aquí eran iguales, Bella no tenía que explicar, Edward sabía exactamente qué hacer.
Meciéndose, lentamente al principio y luego más apresurada, una espalda arqueada le indicó a Edward del clímax inminente de Bella y sus manos se movieron a sus caderas, sujetando con fuerza con sus largos dedos y tirando de ella hacia él con fuerza. Un grito. Un gruñido. Y luego éxtasis para ambos.
Una vez que el hormigueo había disminuido y los cuerpos enfriado, los dos se volvieron a vestir, ambos en ropa seca, y luego terminaron de establecer la tienda. Bella cocinó una cena simple en la fogata y miró como Edward seguía observando el bosque. Después de su juego improvisado, era demasiado tarde para salir con la esperanza de encontrar a los lobos esa noche.
Bella limpió el desorden de la cena mientras que Edward de pie miraba fijamente los árboles. Lucia…esperanzando, Bella pensó. Con el viento levantándose y el aire frio de la noche estableciéndose, Bella tomó la mano de Edward y lo convenció de ir a la tienda.
Con Edward en su espalda y Bella envuelta en su pecho, los dos cayeron rápidamente dormidos.
El sueño no duro mucho. Cerca de una hora después Bella despertó, sintiendo frio. El cálido cuerpo ya no estaba debajo de ella mientras se inclinaba sobre el colchón, parecía que él no estaba en la cama, en absoluto.
—¿Edward? Bella llamó, sentándose pero aun sintiéndose aturdida por el sueño.
Sin respuesta, Bella se preocupó. Esperaba que Edward estuviera haciendo sus necesidades, pero el nudo en su estómago le dijo que probablemente no era el caso. Bella agarró su bolso de gimnasio y lo abrió, sacando su sudadera con capucha y su linterna. Salió de la tienda y empezó a alumbrar la luz en los árboles.
—¿Edward?— llamó de nuevo, un poco más fuerte esta vez. No se movió, no respiró, pero aún si no había rastro de sonido.
Se quedó ahí, observando los árboles lentamente y mecánicamente mientras escuchaba por algún ruido, y luego lo oyó. Un largo, aullido solitario seguido por varios gemidos de los otros lobos. Bella supo en un instante que Edward había escuchado a su familia, así que se abrió paso hacia los lobos.
Le tomó un tiempo para llegar muy lejos, los lobos no eran muy continuos en su lamento y así que tendría que detenerse por minutos a la vez para obtener una indicación de adonde se dirigían. Tampoco tenía una idea de cuanta delantera Edward tenía sobre ella. No estaba segura de sí estaba preocupada por el o decepcionada que no iba a ser testigo de su reunión. La forma en que reaccionara al verlos otra vez estaba segura de que le daría una idea de si el realmente estaba donde quería estar, con ella.
El bosque se sentía familiar para ella pero realmente no recordaba a donde ir. Mantuvo su ojo en donde en el agua estaba en relación a ella, solo en casa de que necesitara encontrar su camino de regreso al campamento. Cuando sintió que se acercaba, apagó su linterna, no queriendo asustar a los lobos. La luna era solo una pequeña porción y Bella tuvo dificultades en ver unos cuantos pies (1) frente a ella, así que no fue hasta que casi tropezó con él que encontró a Edward. Seguramente la había oído pero su enfoque estaba más allá de los árboles. Se inclinó contra un gran tronco, mirando alrededor hacia algo. Bella se detuvo detrás de él y colocó su mano en su espalda. Solo entonces se volvió y le dio la cara.
—¿Qué pasa si los lobos no extrañan a Edward?— él pregunto, claramente nervioso. Bella no tenía respuesta, así que en cambio frotó su espalda para reconfortar.
Sintiéndose envalentado al tener a Bella ahí, Edward dio un paso fuera del árbol. Bella se quedó dónde estaba, observando mientras entraba el pequeño claro por la cueva. No había ruido de la cueva mientras Edward se acercaba. Cuando estaba a diez pies de distancia, se dejó caer en sus manos, arrastrándose un poco menos fluido de lo que estaba acostumbrado.
El lobo rojizo fue el primero en salir de la cueva. Se detuvo como desconcertado de ver a Edward, y luego se sentó. Ambos participaron en un enfrentamiento de miradas. Bella miró los ojos de Jake, incapaz de ver los de Edward, con su espalda a ella. Había anticipado una bienvenida muy diferente y era completamente ignorante de cómo manejar esto.
Bella cruzó una pierna sobre la otra, la tensión y la anticipación, junto con el aire fresco de la noche la hacían querer orinar. Justo cuando pensó que no podía soportarlo más, Jake se levantó y caminó hacia Edward. El movimiento fue silencioso, cada pata parecía levantarse lentamente y flotar en el aire antes de caer en el suelo. Cuando llegó a Edward, bajó la cabeza y reunió la mejilla de Edward con su hocico.
La cara gigante y peluda de Jake se encontró con la cara afeitada de Edward, su cuello casi envuelto alrededor del de Edward y su cabeza descansando contra su cabello cobrizo. Cuando la acción terminó, Edward volvió su cabeza hacia Bella pero su atención fue de corta duración ya que Sam salió de la cueva. El gruñido fue instantáneo y Jake inmediatamente dio un paso atrás.
El recibimiento fue ciertamente diferente al que Edward acababa de recibir. Era claro que Sam no quería al hombre ahí. Bella no podía entender el cambio, y por la mirada en el rostro de Edward, él estaba más confundido que ella. Sam dio un par de paso hacia adelante, mostrando sus dientes y el pelaje gris-negro en su cuello erizado. Edward, todavía en sus pies y manos, empezó a moverse hacia atrás, manteniendo un ojo en el lobo enojado. Su rostro desprovisto de emociones humanas, solo estaba preocupado por la supervivencia. Sam no continuo examinando detenidamente, y solo gruño más fuerte cuando Jake hizo un movimiento hacia Edward. El lobo rojizo miro a Edward y luego a su alfa, metiendo su cola entre las patas antes de reunirse con Sam.
Edward retrocedió cerca de cinco pies, cuando Bella vio lo que había causado el cambio. Fuera de la cueva corrieron seis pequeños lobos. Los cachorros detuvieron a Edward en seco cuando corrieron juguetonamente hacia el hombre, pero cuando Sam gruño y se colocó en medio de los cachorros y Edward, él retrocedió de nuevo.
Bella habría pensado que los pequeños caninos eran lindos si no hubieran puesto en peligro al amor de su vida.
Siguiendo a los cachorros estaba Leah, Bella no la vio venir ya que estaba muy ocupada con los cachorros pero cuando trotó para recuperar su camada, parecía un poco sorprendida de ver a Edward. Se detuvo y vio a su anterior miembro de manada y luego a Sam. Él gruñó, y sus orejas se echaron hacia atrás y su rabo lo metió entra las patas. Volvió a mirar a Edward, sus ojos en el por unos seguros antes de que levantara a un lobo gris por el cuello y hacer su camino de regreso a la cueva con los otros en fila.
Edward hizo el ademan de acercarse de Nuevo pero Sam tiro una mordida, y Edward retrocedió hasta que estaba al borde de los árboles. Jake dejo a Sam solo, no viendo amenaza en Edward, pero Sam mantuvo firme hasta que Edward estaba fuera de vista.
Bella se quedó dónde estaba hasta que Edward se dirigió de nuevo hacia ella. No tenía palabras de consuelo para él cuando se puso de pie y tomó su mano. Los dos caminaron en silencio de regreso al campamento. Bella no tenía idea de si Edward sabia el camino pero iba a seguirlo. Podía llevarlo a donde quisiera.
Él acababa de pasar por el equivalente de ser repudiado. Ya fuera por el nacimiento de los cachorros o el largo tiempo trascurrido, no había forma de saberlo. Pero los porque no importaban. Edward ya no era bienvenido en su antigua vida. No importaba el hecho de que Edward había hecho la elección, Bella todavía sentía como si fuera su vida. Ahora estaba atrapado en su mundo. Ya no había hogar para el aquí y Bella sintió la perdida también.
Bella hizo su mejor intento en dejar que Edward procesara el resto del día. Sabía que él estaría frustrado por la barrera del lenguaje si lo presionaba por más información de la que era capaz de darle. Así que en cambio cocinó para él y sostuvo su mano. El apoyo la cabeza en su regazo mientras ella masajeaba su cuero cabelludo. Para cuando la noche llego, ambos estaban exhaustos por la emoción y se quedaron rápidamente dormidos.
Temprano en la mañana, Bella despertó envuelta en el abrazo de Edward. Estaba despierto y mirándola, sus ojos ilegibles.
—¿Estas bien?— Bella preguntó.
—Yo no pertenezco con los lobos. Pertenezco con Bella.
La sonrisa de Bella nunca alcanzó la hora. Porque aunque sabía que sus palabras eran ciertas, no significaba que no dolieran.
—Siempre serás bienvenido conmigo— Bella dijo con seriedad(2) .
Se recostaron tranquilamente en los brazos del otro hasta que oyeron un ruido fuera de la tienda. Era suficiente para desconcertar a Bella. Ya no tenían aliados en el bosque. Edward se sentó y abrió la tienda. Bella quería gritarle que no lo hiciera, pero sabía era tonto. Estaban en una tienda, si algo realmente quería entrar, lo haría.
Bella lo vio tan pronto como la puerta aleteo hacia el interior. Una pequeña criatura sangrienta estaba en la entrada de la tienda. Inclinándose para poder ver fuera, Bella puso su brazo alrededor de Edward mientras veían a Jake sentado en la entrada del bosque. Sostuvo sus miradas por unos instantes antes de voltear y dirigirse de vuelta al bosque.
Era probablemente la última vez que verían a los lobos, y los ojos de Bella se desbordaron cuando Edward levantó su mano y susurro, —Adiós.
Anotaciones:
1: Pies unidad de distancia. 30 cm = 1 pie.
2: Seriedad, sinceridad, fervor, anheló.
