Título: Hermoso Salvaje.

Traducido del original Beautiful Savage. https: s/6867084/1/Beautiful-Savage

Autor: Readingmama/Vampiremama

Renuncia: Yo no soy dueña de la saga de Crepúsculo ni de ninguno de sus personajes. En lo que respecta a este fanfiction, yo solo lo traduzco. Ninguna violación de los derechos de autor ha sido planeada. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Si estas leyendo esto, gracias.


Capítulo 25

Cuando Bella doblo la esquina, estaba sin aliento. Los fotógrafos estaban llamando el nombre de Edward pero Emmett se puso enfrente de él.

—Creo muchachos que están allanando— les dijo al grupo de reporteros.

—Edward, ¿dónde has estado? — gritó uno, mientras otro llamaba, ¿fuiste atacado por el oso?

Emmett dio un paso hacia adelante y ahí hubo un tranquilo ruido sordo entre los cuatro. Aunque mayor, todavía era un hombre muy grande y su presencia se estaba haciendo conocida.

—Si a los muchachos les gustaría dejar una tarjeta, estaremos en contacto si tenemos algo que decir. Pero por ahora, van a salir de mi propiedad.

Los cuatro se miraron unos a otros y se preguntaron sus probabilidades. Bella miraba, asustada por Edward pero no queriendo hacer su presencia conocida aun.

—Oh, querida— exclamó Rosalie, sobresaltando a Bella mientras salía por el otro lado de la casa. —No me di cuenta que teníamos compañía. — Su voz era dulce como el azúcar, pero en su mano cargaba una escopeta. Levantó una ceja y puso la culata de la pistola en el suelo, mirando nada divertida a los hombres frente a ella.

—No queremos problemas, señora.

—Entonces mejor circulen, caballeros— respondió, levantando la pistola y amartillándola.

Los cuatro hombres se retiraron rápidamente pasando a Bella hacia sus coches. Ella miró con los ojos muy abiertos cuando volvía a mirar a la dulce mujer a la que había aprendido a apreciar en miedo. Después de que ellos se retiraran, Bella volvió su atención de regreso a Rosalie quien lucía algo engreída.

—¡No puedo creer que hiciste eso!— dijo, riendo entre dientes. —Gracias

Edward salió detrás de Emmett, su rostro confundido y posiblemente un poco asustado. Bella se movió hacia él, sus brazos rodeando su cintura, y lo jaló para un abrazo.

Rosalie pudo haber sido un poco aterradora con una pistola, pero eso no evito que los reporteros fueran o llamaran, así que para cuando Billy Black apareció unos días después, Bella estaba viendo rojo.

Ella abrió la puerta y entrecerró los ojos. Él estaba en uniforme, y si bien Bella había establecido la cita, no había esperado que realmente apareciera después de que había alertado a la prensa. Bella sabía que debía estar en sus cincuentas pero parecía de unos treinta y tantos a lo sumo. Su piel obscura y su largo cabello trenzado le decía que era Nativo Americano. No era poco atractivo pero sus ojos se veían erosionados, opacos donde debería haber una chispa. En su mano sostenía una vieja libreta, nada lujosa, y se veía bien utilizada. Había papeles saltando a los lados y los bordes de estos estaban enrollados y rotos.

El oficial de policía estaba parado en su porche y Bella en la puerta con sus manos en sus caderas.

—¿Cómo pudo? — acusó. —Hemos estado retando a los reporteros desde que hable con usted. ¿Por qué le harías eso a él?

—Le aseguro, señorita Swan, no llame a la prensa. — Se movió en sus pies. Su voz era seria y tranquila, podía ver su oportunidad cerrándose y Bella quería creerle.

—Bueno entonces, ¿quién?— inquirió, y luego pensó en las llamadas que Emmett había hecho. Había hablado con otros oficiales de policía y agencias, cualquiera de ellos pudo haberle dicho a los medios. El oficial Black se encogió de hombros ante su pregunta, no sabiendo que la comprensión ya había llegado.

—Si no quiere que lo vea, lo entiendo, pero tal vez ¿podría responderme algunas preguntas?

Bella podía no ser la mejor juez de carácter pero había algo sobre el hombre que la hacía confiar en él. No había mucho que pudiera hacer, ya estaban siendo acosados, así que lo invito a entrar. Además, Edward todavía estaba fuera con Emmett, así que pensó que podría probar las aguas sin el ahí.

Billy Black parecía incomodo en su casa, y Bella no estaba lista para hacerlo sentir cómodo tan pronto. Quería creer que no había sido el que había llamado a los medios pero no iba a mostrar todas sus cartas aun.

Bella indico la silla. —Tome asiento.

—Gracias— respondió el oficial Black cuando tomó el lugar ofrecido. Colocó el cuaderno en su regazo y parecía inseguro de como comenzar. —Este caso…en todos mis veinticinco años en la fuerza, nunca había visto algo como esto. — Enderezo su espalda y se inclinó hacia enfrente cuando agarró un papel de su libro y lo puso en la mesa. —¿Puede mostrarme donde lo encontraron?

Bella miró al papel y se dio cuenta que era un mapa, estaba lleno de marcas de bolígrafo y equis. Estaba dividido en secciones pero todas proveían de un pequeño punto justo en medio de la página. Le tomó un momento darse cuenta de lo que estaba mirando.

—¿Esto es…?— Tocó el punto rojo que era el centro del caos.

Cuando levantó la vista a Billy, él asintió, una tristeza cubriendo sus ojos. —Sí, ahí es donde el sucedió el ataque. Los círculos que los rodean muestran donde buscamos. Obviamente no fuimos lo suficientemente lejos, nadie esperaba que un niño tan joven…

—Estoy segura de que hizo lo mejor que pudo— Bella respondió, sintiendo la necesidad de consolar al hombre a pesar de sí misma.

Bella estudió el mapa, encontró el campamento y luego siguió su camino hacia donde estaba la cueva. El mapa no iba lo suficientemente lejos para llegar donde los lobos estaban viviendo pero ella no había encontrado a Edward ahí, lo había encontrado en algún lugar en el medio. O él la había encontrado.

—Aquí— dijo, señalando un punto en el mapa. —No puedo estar exactamente segura, porque estaba perdida cuando lo vi primero, pero tendría que ser alrededor de esta área.

Hubo silencio, y luego Bella noto que tan cerca estaba su dedo de donde dejaron de buscar. Torpemente sacó su dedo del mapa. No había nada que decir. Bella había hecho suficiente investigación en los últimos meses que sabía que los lobos no migraban. Si hubieran ido unas cuantas millas más, Edward habría sido encontrado. Bella fue golpeada con algo de culpa, por que inmediatamente pensó, "¿Dónde me pondría eso?"

—Así que cuando lo encontró, ¿dijo que estaba viviendo con una manada de lobos?—Billy cuestiono, su tono profesional sin embargo mantenía un poco más de algo que le decía a Bella que estaba más involucrado en la respuesta que lo que cualquier policía estaría.

Bella asintió, la pregunta trayéndola a la primera vez que había visto a Edward. Sus ojos feroces mirándola fijamente, habían pensado que estaba loco, y ahora lo colocaba entre los genios. Siempre había sabido que había una pequeña línea que separaba a ambos.

—Había cuatro de ellos, y Edward. Lo trataban como uno de los suyos.

—¿Sabe él como termino con ellos? ¿Ellos repelieron al oso? ¿Qué pasó?— Las preguntas salieron disparadas.

—No hay manera de saber con certeza. Edward no se acuerda, y si lo hace, no sabría cómo comunicarlo adecuadamente. Lo dudo sin embargo, tiene pesadillas de los ataques pero aun así no parece saber cómo procesarlas en recuerdos verdaderos.

El oficial Black parecía un poco decepcionado pero asintió con la cabeza como si esa fuera la respuesta que estaba esperando. Levantó su libreta otra vez y hojeó unas cuantas páginas.

—Desearía que Carlisle pudiera estar aquí para ver esto. — Sacudió su cabeza.

—¿Lo conoció bien?— preguntó Bella, muy interesada en lo que el oficial tenía que decir.

—Nos mantuvimos en contacto por un tiempo después del caso. Realizo algunas de sus propias búsquedas, por supuesto, pero nunca se acercó a Edward más que nosotros. Cuando finalmente se rindió en la búsqueda de su hijo, se enterró en su trabajo. El hombre era un excelente doctor pero algo murió en él ese día. Lo perdió algo…— Bella estaba tan absorta en su discurso que no se dio cuenta de que el hombre estaba llorando hasta que él sorbió por la nariz. —Era un buen hombre, y sé que hubiera sido tan feliz de saber que Edward todavía está vivo y bien. Y creo que le habrías gustado.

Bella se ruborizó. —Ni siquiera me conoce.

—No, pero veo como lo protege. Lo enojada que estaba cuando pensó que pude haberle dicho a la prensa. Y cuando me invitó a entrar de todas manera y me dejo tener mi decir. Fue muy justo de su parte, y justo era una de las cosas de las que Carlisle siempre hablaba. Él diría, "la vida no es justa, pero eso no significa que no podamos serlo."

El sonido de Emmett y Edward acercándose fue difícil de pasar por alto. El vozarrón de Emmett y las fuertes pisadas hicieron que tanto Billy y Bella miraran a la puerta. Billy se puso de pie.

—Si quiere que me vaya…

Empezó, pero Bella interrumpió. —No, está bien, quédese.

Billy asintió su agradecimiento y Bella se movió hacia la puerta. Emmett bramó su adiós justo cuando Edward entraba en la casa. Sonrió cuando vio a Bella. Habían estado disfrutando extrañar al otro. Edward había estado pasando mucho tiempo con Emmett en el día, que tenían sus propias cosas ahora. Se podían extrañar el uno al otro y hablar sobre su día ahora. Estaba fortaleciendo su vínculo.

—Edward— dijo Bella mientras él la tomaba en sus brazos y plantaba besos sobre su rostro, algo que disfrutaba hacer cuando regresaba a casa.

Edward se echó hacia atrás, notando que el tono de Bella no era el juguetón que usaba cuando estaba "protestando" sus avances. Sus ojos finalmente analizaron la habitación y aterrizaron sobre Billy. Se sobresaltó, no era común para él no notar sus alrededores, era más de la naturaleza de su crianza que se estaba escapando.

—Hola, Edward— dijo Billy con cautela. Mantuvo sus manos en sus costados, no estaba seguro de como el otro hombre actuaria.

Edward miró al hombre y luego a Bella. —Este es oficial Black— Bella empezó. —Él conoció a tu padre.

Una emoción se apoderó de Edward y corrió hacia el hombre, agarrando su brazo y jalándolo hasta el sofá.

—Tú enseñar Edward— dijo.

Sin estar seguro al principio, Billy tomo las palabras de Edward y una gran sonrisa llego a su rostro. —Sí, hijo. Voy a enseñar.

~HS~

Bella tiro las mantas sobre su cabeza. Las voces de la otra habitación todavía estaban parloteando, y por el aspecto del reloj, ya era pasada la una de la mañana. Había estado a punto de levantarse varias veces para poner un fin a la conversación, pero entonces escucharía a Edward hacer otra pregunta sobre su padre en un tono que lo hacía amarlo aún más, y se recostaba de nuevo.

No recordaba quedarse dormida pero vagamente recordaba la sensación de la cama hundirse cuando Edward se metió poco después de las cuatro am. Su brazo se lanzó sobre ella, y perdieron la conciencia de nuevo. La alarma molestaba a Bella en los mejores de sus días, pero con menos de tres horas de sueño era el más estúpido y condenado invento en el mundo. Golpeó la mano en el botón de apagado y se levando, bostezando con una boca muy abierta. Podía sentir la tensión en sus dientes que siempre estaba ahí después un mal sueño, e incluso sin un espejo, sabía que su cabello parecía un nido de ratas.

Edward apenas se movió cuando ella se duchaba y vestía, y cuando vio a Emmett caminando con pisadas fuertes cuando ella salía de la casa, lo detuvo.

—Hoy probablemente no es un buen día. Edward tuvo una larga noche y creo que necesita dormir un poco.

—¿Tuvo algo que ver con el carro de policía en la entrada?

—Si— Bella respondió. —El oficial Black trabajo en el caso de Edward. Conoció a su papá. Pasaron toda la noche hablando.

Emmett dejo salir un resoplido de aire. —Está bien, entonces. Pero dile que duerma bien esta noche, la madera no se cortara sola.

Bella sonrió e hizo su camino hacia el gallinero, estaba cansada y desaliñada pero no podía evitar sentir como si la vida era justo como estaba destinada a ser.


Cada vez mas cerca del gran final